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Los alimentos adecuados para contrarrestar
los efectos del cigarrillo en el organismo


No es algo nuevo el asegurar que fumar afecta la salud. Incluso, las mismas cajetillas de los cigarrillos traen esta advertencia. No obstante, éste es un hábito a nivel mundial, y que una vez comenzado, resulta difícil dejar. Si usted es de esas personas, sería muy recomendable el comer de forma adecuada para que su organismo aumente sus defensas, a la vez que elimina todas las toxinas de éste más fácilmente.

Existe una ‘Dieta contra el Tabaco’, que si bien no pretende ayudar a dejar el cigarro, si le ayudará a contrarrestar los efectos nocivos del mismo en su organismo, al incluir alimentos que le ayudarán a reforzarlo. Estos son:


Vitamina C

Esta vitamina es muy mal absorbida por los fumadores, por eso se recomienda introducir cítricos en la dieta diaria ya que estos aportarán la ración diaria de ésta, normalmente se necesitan unos 90 ml., diarios. Las frutas que más la contienen son las naranjas, pomelos, kiwis y las frutas rojas. También algunas verduras contienen esta vitamina como la coliflor, el brócoli, las espinacas y las coles.


Calcio

Hay que tomar grandes cantidades de alimentos que contengan calcio, como leche, queso o yogures. De esta forma aportamos un suplemento importante para el buen estado de los huesos.


Alimentos antioxidantes

Los alimentos antioxidantes contribuyen a reforzar el sistema inmunitario de nuestro organismo y por consiguiente, tienen un efecto anticancerígeno muy importante. Se recomienda tomar té verde porque contiene bioflavina, una sustancia con propiedades altamente anticancerígenas. También contienen estas propiedades antioxidantes los frutos secos, ricos en minerales como el magnesio y el zinc.


Evitar la sequedad de la piel

La mayoría de los fumadoras tienen la piel más seca y de un color apagado, para evitarlo hay que hidratarse más. Lo óptimo sería tomar mucha agua complementarlo con una dieta en la que no falte el aceite de oliva o de girasol crudos.


Dieta Contra el Tabaco

Frutas y verduras

Además de desintoxicar el organismo, las frutas y las verduras son grandes aliados contra el tabaco, especialmente las de color amarillo, naranja y rojo, por su alto contenido de beta caroteno, con su acción antirregenerativa del cáncer pulmonar y su efecto protector. Se recomiendan la zanahoria, el ají, el tomate, el zapallo o la naranja, las moras, la sandía y las cerezas.

En la dieta contra el tabaco también debes incluir huevos, zanahorias y leche que contienen vitamina A; aceite de oliva y alimentos integrales con vitamina E, y proteínas en forma de pollo y pescado. Disminuye el consumo de carne roja ya que aporta más toxinas.


¿Es inevitable engordar al dejar de fumar?

Es opinión generalizada que cuando se deja de fumar se engorda. Es bueno saber por qué ocurre esto, y tomar medidas para evitarlo, pues estamos hablando de las dos principales epidemias sanitarias de nuestros días (el tabaco y la obesidad), y debemos luchar contra ambas.

El tabaco tiene un alto poder adictivo debido a que activa diversos centros cerebrales del placer. Estos centros se habitúan a ser estimulados por la nicotina, de forma que, si se deja de recibir este estimulante, la sensación de placer se transforma en ansiedad y angustia. Y es esta ansiedad lo que nos lleva a comer más, como medida compensatoria por la falta de tabaco. Y la báscula lo delata.

Quienes fuman, deben intentar dejar el tabaco de forma que no engorden o engorden lo menos posible, para ello es bueno seguir ciertas normas.

En primer lugar, hay que intentar que la primera vez que se deje de fumar sea la definitiva. Si no se hace así, ante cada fracaso se acumularán unas cuantas libritas de más, que por lo general no se pierden del todo cuando se vuelve a fumar.

Para asegurarse del éxito en el primer intento, conviene mentalizarse adecuadamente la importancia de dejar de fumar (puede ser interesante anotar en un papel las ventajas de dejarlo), y elegir el momento adecuado.

Durante las primeras semanas, hay que intentar beber muchos liquidos (agua y zumos), no tomar alcohol ni otros excitantes como café o té, realizar comidas ligeras y frecuentes, evitando las copiosas, y tomar muchas frutas y verduras.

Es difícil, pero hay que recordar la importancia del primer intento, y que las ganas de fumar no durarán eternamente: después de cuatro a seis semanas irán disminuyendo, hasta quedar reducidas a una inclinación latente durante meses, y al final a nada.

Fuente: www.elaviso.com




Dejar de fumar es lo más importante que usted puede hacer por su salud.



1.Viva una vida más sana.
Fumar causa enfermedades del corazón, derrame cerebral, cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer, y muchas otras enfermedades. Su salud empieza a mejorar en el momento en que deja de fumar.


2.Viva una vida más prolongada.
Los cigarrillos realmente “están acabando con su vida”. Los fumadores que mueren por causa del tabaco mueren cerca de 14 años antes que los no fumadores.


3. Libérese de la adicción.
La nicotina es una de las sustancias conocidas más adictivas.


4.Mejore la salud de las personas que lo rodean.
El humo de segunda mano mata, causa cáncer, enfermedades del corazón y otras enfermedades. Los niños cuyos padres fuman tienenmás probabilidades de tener bronquitis, asma, infecciones en los oídos y neumonía.


5.Ahorre dinero.
Fumar un paquete diario cuesta más de $2,500 al año. Usted podría hacer mucho con ese dinero.


6. Siéntase mejor.
Deshágase de la tos, respire mejor y deje de sentirse enfermo todo el tiempo. También luzca mejor: quienes dejan de fumar tienen una piel más joven, dientes más
blancos y más energía.


7. Calidad de vida.
Su ropa, su auto y su casa no olerán mal. La comida tendrá mejor sabor.


8.Tenga un bebé sano.
Los bebés de mujeres que fuman tienen más probabilidades de enfermarse o morir, y
de nacer demasiado pequeños o demasiado pronto.


9.Mejor salud sexual y reproductiva.
Los hombres que fuman tienen problemas para conseguir y mantener una erección. Las mujeres que fuman tienen más dificultad para quedar y permanecer embarazadas.


10.Deje de sentirse como un marginado social.
Cada vez hay menos lugares en donde se permite fumar. La mayoría de fumadores ya han dejado de fumar. Usted también puede.



¿Todavía fumando? Los cigarillos están acabando con su vida.



10 maneras de lograrlo más fácilmente


1. Prepárese.
Haga una lista de sus motivos para dejar de fumar y léala con frecuencia.


2. Escoja una fecha para dejar de fumar.
Deshágase de ceniceros y encendedores, y bote todos los cigarrillos.


3.Tenga un auto y una casa libres de humo.
Es más saludable para otros y le ayudará a resistir el deseo de fumar.


4. Busque apoyo y ánimo.
Cuéntele a su familia, amigos y compañeros de trabajo que está dejando de fumar y pida su apoyo.


5. Consiga un compañero para dejar de fumar.
Pida a un fumador que deje de fumar con usted, o encuentre a alguien que ya ha dejado de fumar con quien usted pueda hablar para pedir apoyo.


6. Identifique qué provoca las ansias de fumar.
El alcohol, el café y el estrés pueden hacer que usted sienta ganas de fumar. Lo mismo puede suceder al ver fumar a otros; pídale a los fumadores que conoce que no enciendan cigarrillos frente a usted.


7. Considere tomar medicamentos.
El parche o chicle de nicotina, y medicamentos tales como Zyban (bupropion) y Chantix (varenicline)reducen mucho el deseo de fumar y duplican su oportunidad de
éxito. Hable con su médico.


8.Ayúdese a manejar la situación.
Beba mucha agua para reducir las ansias. Haga ejercicio paraliberar el estrés y mejorar su estado de ánimo y salud - una caminata rápida con frecuencia lo logra.


9. Elimine de su mente el deseo de fumar.
Hable con un amigo cuando tenga ganas de fumar. Ocúpese en una tarea sencilla, consuma un refrigerio saludable, salga a caminar, o mastique chicle. Evite lugares y situaciones que asocie con el hábito de fumar.


10. ¡Aléjese del primer cigarrillo!
Fumar aunque sea un cigarrillo puede hacer que vuelva a empezar. Las ansias se disminuirán entre más tiempo deje de fumar. Si usted puede dejar de fumar por 3 meses, probablemente dejará de fumar por completo.



No se rinda

• La mayoría de las personas necesitan varios intentos antes de alcanzar el éxito. Si usted empieza a fumar de nuevo, no se desanime – intente otra vez.

• Usted no ha fracasado – ha aprendido sobre qué provoca y las situaciones que le hacen fumar.

• La próxima vez que deje de fumar será más fácil. Sólo bote sus cigarrillos y
empiece de nuevo.

• Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar. La mayoría ya lo han hecho.

Fuente: www.nyc.gov





Es sumamente recomendable que el adicto tenga apoyo y asesoría calificada para poder llevar adelante los cambios necesarios para su recuperación.. Muchas veces las recaídas ocurren por no tomar con la seriedad que amerita, esta área de los cambios.




Este modelo está constituido por etapas, cada una de ellas incluye una necesidad básica y una serie de tareas para sostener el proceso de recuperación.

1.- Transición: La tarea en esta etapa es lograr predominio de la necesidad de control por sobre la necesidad del uso.
2.- Estabilización: En esta fase la tarea esta dirigida a recuperarse de los efectos dañinos producidos por el abuso de sustancias.
3.- Recuperación Temprana: En esta fase se producen los primeros cambios internos, de pensamiento, sentimientos y actitud con respecto al uso.
4.- Recuperación Media: Aquí se producen los cambios externos. Modificación del estilo de vida, incorporación paulatina de hábitos sanos.
5.- Recuperación Avanzada: Esta etapa se trabaja sobre la elaboración de conflictos personales y familiares no resueltos.
6.- Mantenimiento: Esta etapa se basa en la capacidad para mantener una vida sana y un crecimiento personal continuo.


Abstinencia Completa

La abstinencia completa es un importante paso para lograr la recuperación. Durante la adicción activa es difícil que el adicto, logre concebir la abstinencia completa. Se produce el fenómeno de sustitución: el adicto cambia de sustancias pero continúa usando. Puede suceder que el adicto, tenga como objetivo controlar su adicción, disminuye la cantidad y/o la frecuencia del uso, pero vuelve al patrón compulsivo, con lo que el uso se hace continuo.

La abstinencia es lo opuesto al uso y a la sustitución. La naturaleza y la severidad del este síndrome de abstinencia depende del tipo de droga, la gravedad de la adicción, y la personalidad del adicto. Este síndrome es pasajero, luego de un periodo, que en general es corto, se alivia, generándose un estado de desgano motivacional y apatía. Cuando se logra la abstinencia, se hace más fácil manejar los deseos de consumo y el pensamiento obsesivo. Al tener un deseo y abstenerse, se produce una mayor habilidad para manejar las situaciones de riesgo.

La recuperación no puede basarse solo en la abstinencia, sino que debe ser acompañada de cambios en el estilo de vida, que aseguren una mejor calidad de vida.

Cambios en el Estilo de Vida

La recuperación incluye la abstinencia y cambios tanto internos (las modificaciones en la forma de pensar, sentir y actuar) como externos (los dirigidos a cambiar el entorno inmediato, produciendo un medio ambiente acorde con el proceso de recuperación) que promuevan y sostengan un estilo de vida saludable.

Cambios Internos:

1.- Aceptar la adicción como un problema: La negación es parte de la adicción. La aceptación del problema es un proceso de suma importancia, ya que el adicto no se comprometerá a resolver un problema que considera que no existe.

2.- Reconocer las distorsiones del juicio: Reconocer y manejar estas distorsiones es una tarea fundamental de la recuperación.

3.- Perder la preocupación por el uso: Los pensamientos de consumo, van disminuyendo con la aceptación del problema y la práctica de actividades de recuperación. Estos pensamientos van perdiendo fuerza con el tiempo.

4.- Desarrollar y nutrir una actitud de recuperación, el adicto en recuperación debe ir aprendiendo a identificar situaciones de riesgo y no exponerse a ellas ;buscando la ayuda necesaria de manera proactiva y asumiendo responsabilidad de sus propios pensamientos, emociones, conductas y decisiones.

5.- Alfabetización emocional: Aprender a manejar los sentimientos, poder identificar y poner en palabras emociones o sentimientos displacenteros.

6.- Desarrollo de la asertividad y comunicación, de modo que pueda haber una mayor conexión con las relaciones importantes, que seguramente han sido impactadas debido al comportamiento adictivo anterior. Aprender a poner límites adecuados, así como expresar las necesidades de manera simple y directa, son habilidades valiosas para una recuperación sostenida.

7.- Mejoramiento espiritual: El área espiritual es una de las más afectadas en el desorden adictivo. El crecimiento espiritual es un factor clave en el mejoramiento de la calidad de vida. Es necesario entender la espiritualidad como: la actividad del espíritu interior y no necesariamente como práctica religiosa.

Cambios Externos:

1.- Evitar personas, lugares y cosas relacionados con el uso: Todos los disparadores de los deseos y pensamientos de uso, son instancias de riesgo que deben ser evitadas de manera enérgica. Se entiende que es difícil lograr no exponerse alguna vez, pero no se trata de "retar" al riesgo, sino de evitarlo. Cambiar las relaciones interpersonales puede ser una tarea difícil, especialmente el poner límites con aquellas personas significativas para el adicto que todavía están usando.

2.- Desarrollar una nueva red de contactos, asistiendo a reuniones de autoayuda o nutriendo relaciones antiguas que sean sanas, o alejadas del uso, y libres de riesgo. Establecer una relación con un profesional de tratamiento, asistir a servicios religiosos, involucrarse en servicio voluntario, son todas actividades que pueden aumentar la nueva red de contactos.

3.- Elaborar un plan de actividades de recuperación, que pueda servir de guía para el diario vivir y para acomodar el tiempo necesario para las actividades de recuperación. Además es más fácil darse cuenta cuando uno está fallando o descuidando la recuperación si existe un plan concreto.

4.- Mejorar la alimentación y hábitos de higiene, es oportuno en el proceso de recuperación, no solo porque es positivo para la salud en general, sino que además produce una mayor lucidez mental y una mayor resistencia a los deseos de uso, así como una mayor autoestima.

5.- Descansar y dormir adecuadamente, son cambios que ayudan a que nuestro cuerpo y mente tenga el restablecimiento necesario, luego de cada día en recuperación. Al principio existe estrés que proviene de toda la energía que se invierte en los cambios personales.

6.- Leer y estudiar sobre la adicción y la recuperación, es una necesidad que nunca acaba, debido a la amplitud de los cambios que se realizan. Conseguir literatura y un libro de pensamientos diario, para poder comenzar el día con una lectura inspiradora, se podría convertir en un hábito saludable para la mente y el alma.

7.- Ordenar las finanzas, que pueden haber quedado en déficit producto de la adicción. Estar dispuestos a pagar las cuentas pendientes, de hecho saldar las que sean posibles, evitar tener mucho dinero en el bolsillo, son necesidades comunes en la recuperación. Es tan importante esta área que algunas veces se plantea la necesidad de rehacer la relación con el dinero, especialmente en las adicciones de juego o gasto compulsivo.

Todas estas necesidades de cambio plantean una situación que puede generar confusión o estrés, debido a que se están abandonando las viejas costumbres, que todavía no se extinguen, y se están desarrollando nuevos patrones de conducta, que todavía no se establecen; desarrollándose la sensación de ser "extranjero en su propia tierra". Esta sensación es temporal y se hace menos intensa con el pasar del tiempo y con el avance de la recuperación.

Las Etapas de la Recuperación en el adicto

Las adicciones causan una desconexión con la realidad espiritual interior . Esto se vuelve un círculo vicioso, pues el vacío interior resultante, predispone más aún al uso como forma de llenar estos vacíos, pero esta es una solución temporal, agravando la desconexión a largo plazo y reforzando la dependencia. No confundamos la espiritualidad con la religión o la religiosidad. La espiritualidad es la esencia del ser. La espiritualidad es lo que mueve a una persona a buscar significado en su vida. La religión se refiere más al conjunto de dogmas, doctrinas y rituales que sirven de base para un modelo de relación espiritual. Cada persona desarrolla instintivamente una relación especial con el elemento espiritual que es personal e íntima. Actividades relativas al arte, la vida familiar, la práctica de principios espirituales en la vida diaria, son formas útiles de reforzar y compartir el crecimiento espiritual. En esencia la espiritualidad es un fenómeno íntimo y trascendente que es vital para el desarrollo de una recuperación de calidad, y es además, fuente de motivación para nuestra misión y búsqueda de significado en la vida. Una vez que el crecimiento espiritual se fortalece se comienzan a notar algunos cambios en la vida diaria del adicto en recuperación.

Algunos de las manifestaciones del crecimiento espiritual son:

* Adecuada capacidad de relacionarse y compartir, así como servir a los demás
* Serenidad interior que se refleja en las actuaciones y en la personalidad individual.
* Capacidad de valorar lo cotidiano y lo que aparentemente es intrascendente.
* Capacidad de jugar y expresar sentimientos
* Disminución del egocentrismo y de la necesidad de validación externa
* Disminución de la necesidad obsesiva e irrazonable de control en las relaciones personales
* Mayor dedicación al servicio desinteresado.
* Confianza renovada en el porvenir, percibiendo al universo como un sitio amoroso y seguro.
* Capacidad de maravillarse con la simplicidad.
* Desapego creciente a las fuentes materiales de seguridad o satisfacción, como el dinero, sexo, prestigio o propiedades.


Recuerde siempre que la razón última o el significado del desarrollo espiritual es algo muy personal, pero nunca debe ser visto como el fin en sí mismo, sino como un don que debe ser compartido para poder conservarlo.


Fuente: manantiales.org


Para los fumadores que intentan dejar de fumar en Año Nuevo, recomiendan esperar hasta que pase la temporada de fiestas, según Quit, una asociación sin ánimo de lucro para ayudar a abandonar el tabaquismo.



Según este servicio, los que toman de referencia el año nuevo para dejar de fumar deben esperar un par de semanas para comenzar con su propósito con el fin de no caer en las tentaciones que suponen las fiestas y dificultan abandonar el tabaco.

Ian Ferretter, gerente de Quitline, dice que "dejar de fumar es la manera perfecta de empezar 2009". Además, el retraso daría a los fumadores más tiempo para prepararse para dejar de fumar.

Ferretter también dice que los fumadores deberían no desilusionarse demasiado si su primer intento falla. "Sabemos que la inmensa mayoría de los fumadores quieren dejar de fumar, pero a menudo pueden hacer varios intentos para dejarlo con éxito".


Aconsejan dejar el tabaco después de las fiestas navideñas

En España hay casi 10 millones de fumadores habituales, según la última Encuesta Nacional de Salud. Cada año, más de 50.000 personas fallecen prematuramente en España debido al consumo de tabaco. La mayoría de los fumadores muestran el deseo de dejar el tabaco y hasta un 60 por ciento lo ha intentado alguna vez, según una encuesta realizada por el Ministerio de Sanidad y Consumo. "Las ventajas de dejar de fumar son muy importantes: transcurrido un año de abstinencia se reduce a la mitad el riesgo de padecer infarto de miocardio e ictus y mejora notablemente la función pulmonar", explica Rafael García Gutiérrez, director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud ANEFP.

Sin embargo, sólo el 4,3 por ciento de los fumadores logra dejar el tabaco. "El éxito de los planes para dejar de fumar depende sobre todo del grado de motivación de los fumadores, del nivel de adicción y de la disponibilidad de recursos de apoyo", aclara el director general de ANEFP.

El primer paso para dejar de fumar es plantear el deseo de abandonar el tabaquismo y mentalizarse para afrontar la abstinencia. Después hay que planificar bien los siguientes pasos a dar. "El primero de ellos es fijar una fecha para dejarlo, buscando ayuda profesional", señala García Gutiérrez. El apoyo farmacológico, como la terapia sustitutiva con nicotina, ya sea a través de chicles, parches u otros métodos, el psicológico y marcarse plazos para dejarlo, son de gran ayuda.


Fuente: www.diariomedico.com







No le quites el ojo a nuestra cuenta atrás de 60 minutos y verás como en un santiamén tienes sueño, mucho sueño.




22:00 h
Adiós, mundo real


Es tu habitación, no tu despacho. Deshazte de lo que huela a trabajo. "Hay que mantener la habitación en condiciones óptimas para dormir", aconseja el Dr. Ceferino Pérez, médico de familia del Centro de Salud de Cambre (A Coruña). Nada de ruido, una temperatura razonable (alrededor de los 20o) y las persianas bien cerraditas.


22:30 h
Ritos de noche


Lavarse los dientes, preparar un tazón de leche caliente (que induce al sueño gracias a la acción hipnótica del triptófano), leer... Lo de prepararte para dormir es algo más que dar el salto del tigre y estrellarte contra el cabezal. "Es una actividad progresiva, que debe avanzar lentamente", aclara la Dra. Trinitat Cambras, del departamento de Fisiología de la Universidad de Barcelona. Crea tus propios rituales y repítelos cada noche.


22:40 h
Vestido para roncar


A lo mejor duermes enfundado en tu piel, pero si eres de los que gastan pijama, que sea holgado y cómodo. Y despídete del mundo con los calcetines puestos. "Al dormir con calcetines y tener los pies calientes, el número de despertares disminuye sensiblemente", afirman desde el Centro Internacional de Medicina Avanzada de Barcelona.


¿No puedes dormir?

22:55 h
Luz, la justa


Coloca cortinas. La oscuridad inunda tu cerebro de jugosa y soñolienta melatonina, hormona que regula el sueño y fortalece el sistema inmunológico gracias a sus efectos antioxidantes. Pero tampoco te pases. Un exceso de oscuridad te clavará a la cama por la mañana.


23:00 h
Pierna suelta, espalda recta


No es que la posición que adoptas a la hora de dormir revele pistas sobre tu personalidad, tal y como descubrió el profesor Chris Idzikowski, director del Servicio de Evaluación del Sueño de Edimburgo (Reino Unido), es que también incide directamente sobre tu salud. "Durmiendo boca abajo los contenidos del estómago vuelven a la boca más fácilmente y hacerlo sobre la espalda deriva en ronquidos o mala respiración", asegura. ¿La mejor? De lado con la columna recta, y de espaldas manteniendo una curvatura natural.


Fuente: Men's Health




Un buen plan.

Planee con anticipación. Tomar repentinamente la decisión de dejar de fumar no es una buena idea. Los intentos improvisados le dejan sin preparación para los desafíos que se presentarán cuando sienta ansias de fumar. La mayoría de los tabaquistas que deciden dejar de fumar en forma repentina, también recaen repentinamente.


Obsérvese.

Obsérvese mientras fuma. Al estar consciente de lo que ocurre cuando fuma, se estará preparando para un intento exitoso de abandonar el tabaco. Por ejemplo, necesita fumar para calmar sus nervios? o cuando está aburrido?


Reducción gradual.

La disminución del número de cigarrillos antes de dejar de fumar no sólo reduce las posibilidades de sufrir un síndrome de abstinencia grave, sino que permite que los fumadores con una dependencia más fuerte aprendan a reprimir el impulso de fumar y desarrollen otras técnicas que les resultarán útiles para abandonar su hábito.


Motivación.

¿Cuáles son sus motivos para dejarlo? Piense en los beneficios que logrará al dejar de respirar con humo. Procure pensar no sólo en su salud, sino en quienes lo rodean. Piense en el costo de los cigarrillos y todo lo que ahorrará cuando deje de comprar. Reflexione sobre los sentimientos que usted tiene con respecto al fumar y la capacidad que usted tiene para controlar su vida y su salud.


Cambie su dieta.

El consumo de leche, agua, frutas y vegetales echa a perder el sabor de los cigarrillos, mientras que la ingestión de alcohol, café y carne lo hace más agradable, según una investigación del Centro Médico de la Universidad de Duke.


Camine.

Entre 5 y 10 minutos de ejercicio pueden reducir significativamente el deseo de fumar en las personas que tratan de abandonar el hábito, informaron investigadores en el Reino Unido.


Ayúdese.

Si en un intento por dejar de fumar usted no lo logra ¡tranquilícese! y otórguese la misma comprensión que usted le daría a un amigo que estuviera intentando dejarlo. Recuerde que una recaída es una oportunidad para reconvertir lo negativo en positivo ya que es necesario aprender cuales fueron las situaciones o factores que impidieron su éxito para protegerse de ellos en el próximo intento.


No olvide el pasado.

La mayoría de los fumadores intentan varias veces antes de lograr dejar de fumar. Los ex fumadores experimentan varias recaídas antes de triunfar en forma definitiva. Las recaídas deben servir para reconocer por qué fallamos. El hecho de no lograrlo en el pasado no significa que cometiste errores sino que aún no estabas preparado o que quizás no elegiste un plan adecuado. Revise sus intentos anteriores y nosotros le ayudaremos con una estrategia segura.


Más ayuda.

Los intentos no exitosos de dejar de fumar pueden ser buenas experiencias de aprendizaje. Las recaídas son una parte normal y esperada del proceso de abandono. Los motivos para dejar de fumar deben ser suyos y de nadie más. En su nuevo intento planee incluir lo que le funcionó en el pasado. Determine con exactitud qué salió mal en los intentos previos y planee modificar la situación.


Tristeza.

Algunos fumadores encuentran como un ‘vacío’ cuando dejan de fumar. Es una señal que indica hasta qué punto el tabaco ha llegado a formar parte de su vida. Más triste es, desde luego, enfermar seriamente por causa del tabaco o morir tempranamente. El proceso de dejar de fumar incorpora estrategias que ayudan a buscar sentido a las pequeñas cosas de la vida cotidiana.


Tips para dejar de fumar y algo más

No olvide que:

"La mayoría de los fumadores intentan varias veces antes de lograr dejar de fumar".



Fuente:www.respireonline.com




¡Si usted está preocupado por un ser querido que fuma, la siguiente información es para USTED!



El tipo de apoyo que usted le brinde al fumador para dejar de fumar debe contar no solo con buena voluntad sino con habilidad también. Dar apoyo al ser querido durante este proceso es una buena estrategia pero el saber qué decir y qué hacer, le brindará el conocimiento necesario para ser más efectivo.


Primero: Entienda y conozca la adicción.

La nicotina es la droga adictiva existente en los productos del tabaco. Para algunas personas, esta adicción es tan fuerte que se sienten incapaces de abandonarla. Estar sin nicotina por unas pocas horas puede ser muy difícil y puede causarle mucha dificultad al fumador en luchar con su rutina diaria y el comportamiento ya acostumbrado. La nicotina le brinda al fumador muchos beneficios, tales como:

• Concentrarse y prestar atención.

• Lidiar con situaciones que le causan estrés.

• Enfrentar situaciones penosas y desagradables.

• Relajarse.

• Reducir el grado de la ansiedad y depresión.

• Luchar con el aburrimiento.

• Mantenerse alerta.

• Evitar síntomas asociados con la abstinencia.

• Sentirse cómodo en situaciones sociales.

• Aumentar las experiencias positivas y placenteras.


SEGUNDO: Entienda el proceso.

Romper con la adicción a la nicotina no es fácil y no se logra en un solo paso. Este reto es un proceso que requiere pasar por cinco etapas. Muchas personas intentan dejar de fumar unas cuantas veces, antes de lograrlo definitivamente, ya que en las distintas etapas encuentran muchas dudas. Usted tiene un papel importante en cada una de estas etapas:

Primera etapa

El fumador no esta pensando en dejar de fumar:
Usted puede apoyar y sentir cariño por su amigo/familiar sea fumador o no.


Segunda etapa

El fumador está pensando en dejar de fumar pero aun no está listo para hacerlo:
Usted puede ofrecerle la información sobre donde conseguir la ayuda, pero deje que el fumador decida cuando hacerlo.


Tercera etapa

El fumador está listo para dejar de fumar:
Usted puede ofrecer dejar algo también, como un signo de apoyo


Cuarta etapa


El fumador está en el proceso de dejar de fumar:
Durante el intento, trátelo como si fuera su héroe por enfrentarse a un reto tan difícil de lograr.

Quinta etapa

El fumador ha dejado de fumar:
Usted puede mostrarle cuanto admira su determinación.


TERCERO: Entienda como puede ayudar.

Dejar el tabaco toma más que el romper con la adicción física hacia la nicotina. Esto también requiere cambios en el estilo de vida y alterar los cambios en las rutinas cotidianas. Los fumadores deberían tratar de ser conscientes de sus actividades o razones por lo cual fuman. Anime a su amigo o familiar a desarrollar un plan de acción que incluya el como vivir sin los cigarrillos, partiendo del ayudarlo a entender que lo induce a querer fumar y así planificar el futuro considerando toda situación posible.

Lo que usted hace para ayudar a un amigo a dejar de fumar debería ser adaptado a lo que él o ella necesitan. Usted debe ser sensible, entendiendo y perdonando, porque su papel es el de apoyo al fumador. No es el de obligar la eliminación del hábito. Dejar el tabaco puede ser lo más difícil por lo que la persona alguna vez pasa.


Haga lo siguiente:

• Pregúntele al fumador como mejor le podría servir de ayuda.

• Escuche, respete lo que el dice y siente.

• Dígale lo mucho que le importa su estado de salud.

• Anímelo a hacer ejercicios como parte del proceso y ofrezca su compañía.

• Dígale que usted confía en su fuerza de voluntad para dejar de fumar.

• Ofrezca de eliminar algo también como por ejemplo los postres.

• Ayúdele a conseguir información acerca de los diferentes métodos, clases, grupos de apoyo o medicamentos para dejar de fumar. Déjele saber lo mucho que lo aprecia aunque deje ó no deje de fumar

• Sea comprensivo, en relación a los síntomas físicos y sicológicos de abstinencia, tales como la irritabilidad, la depresión, el insomnio, la tos, el hambre etc.

• Anímelo a compartir información acerca de su posible recaída, asegurándole que NO ha fracasado y que esto es parte normal del proceso.

• Repítale las razones por las cuales desea dejar de fumar.

• Comparta con él los números telefónicos de La línea para ayuda a dejar de fumar de su estado o donde puede acudir para recibir ayuda profesional mas el apoyo.


NO haga lo siguiente:

• NO predique ni le haga mención del daño físico a su salud.

• NO le diga al fumador que el dejar de fumar es fácil.

• NO le de un ultimátum, por ejemplo, “si no dejas de fumar, me divorcio de ti”.

• NO lo haga sentir culpable o echarle la culpa por no poder dejar de fumar.

• NO se burle de quien esté tratando de dejar de fumar.

• NO fume alrededor de quien esté tratando de dejar de fumar.

• NO le ofrezca cigarrillos a cualquier persona que esté tratando de dejar de fumar.

• NO incite a la persona a que vuelva a fumar.

• NO fastidie ni moleste a la persona que esté tratando de dejar de fumar.


Cómo ayudar a un fumador a dejar de fumar

Pregúntese si usted es una fuente de apoyo positivo o si usted causa más tensión cuando está intentando ayudar a la persona en este difícil reto.


Fuente: www.nysmokefree.com





dejar de fumar sin engordar

Evitar los dulces y las comidas picantes, practicar deporte para disminuir la ansiedad o consumir unas cinco comidas ligeras al día son algunas de las claves para dejar el cigarrillo, según algunos expertos.

Pero para muchos no es tan sencillo y, además, está demostrado que abandonar el tabaco podría estar ligado a un aumento de peso.

Entre las razones médicas que justifican ese aumento de libras se encuentra la disminución del metabolismo como consecuencia de la falta de nicotina, esto supone un aumento de la sensación de hambre y una reducción del gasto energético. La privación de nicotina puede producir ansiedad, que se intenta aliviar con el consumo de algunos alimentos. Al dejar de fumar se vuelven más sensibles los sentidos del gusto y el olfato, con lo que se disfruta más de la comida.

Los beneficios de dejar de fumar superan con creces el riesgo para la salud que supone este aumento de peso, que podemos controlar si seguimos los siguientes consejos:

* Consumir alimentos ricos en hidrato de carbono complejos, ya que contribuyen a regular la síntesis de neurotransmisores implicados en la regulación del humor.

* Aumentar el consumo de frutas y verduras. Son alimentos de gran volumen y con un contenido calórico bajo, que ayudan a crear sensación de saciedad.

* Elegir carnes magras y lácteos bajos en grasa, limitando los alimentos con alta densidad calórica.

* Cocinar al vapor, hervir, al horno o a la plancha, evitando las grasas.

* Aumentar el consumo de líquidos, preferiblemente agua, infusiones, caldos y zumos de fruta y verduras. Si se eligen otras bebidas, dar preferencia a las que no tengan azúcar añadida, cafeína o alcohol. Conviene evitar el consumo de cualquier otra bebida que el fumador asocie al hábito.

* Para que la sensación de saciedad sea mayor, son preferibles las comidas calientes a las frías.

* Repartir los alimentos a lo largo del día de manera que se hagan cinco o seis comidas más ligeras. Esto ayuda a que los niveles de glucosa se mantengan más constantes. Además, se disminuye la sensación de "estómago vacío" y la ansiedad ante las principales comidas.

* Evitar los dulces y comidas picantes, ya que pueden estimular el deseo de fumar.

* Cuando aparecen ataques de ansiedad, puede ser útil tener a mano trozos de zanahorias, manzanas o apio cortados en tiras. Además de tener bajo contenido calórico, al masticarlos se alivia la tensión.

* Es conveniente aumentar la actividad física. Esto ayuda a disminuir el nivel de estrés y ansiedad.

Cuando se mantiene exactamente la misma dieta, es inevitable un primer aumento de peso (unas siete libras suele ser lo normal) debido al cambio en el metabolismo provocado por la falta de nicotina. Lo importante es no permitir que ese aumento sea superior, como consecuencia de una dieta desequilibrada.


Fuente: La opinión




Estoy preparado para dejar el cigarrillo? Esa es la pregunta que el 40 por ciento de la población que se declara fumadora en Chile se hace al momento de decidir si serán capaces de cumplir con un objetivo que, según los expertos, la mayoría abandona por dos factores, el primero y más importante, la adicción y el segundo, la falta de decisión.

“Es una adicción física, psicológica y social. La física es la necesidad de la droga, la psicológica cuando me siento solo o me quiero dar un gusto y la social cuando se fuma en alguna reunión”, señaló el doctor Sergio Bello, médico especialista en enfermedades respiratorias del Instituto Nacional del Tórax y experto en tabaquismo.

Dejar el cigarro no es una tarea fácil, así lo comprueba el estudio realizado en Colombia por Yanhas en el mes de julio del 2008 (programa creado por Johnson and Johnson que se preocupa de recoger y analizar información en todo el mundo sobre el fumador) y donde el 81,33 por ciento de los fumadores encuestados intenta dejar esta adición mínimo una vez al año, aunque recaen debido a que los modelos tradicionales de cesación implican el abandono de su consumo.

Países como Italia y Canadá son algunos de los que implementaron medidas para terminar con esta adicción. En este tema Chile no se quedó atrás y luego de un año de promulgada la ley -que no permite fumar en centros comerciales y separar zonas de fumadores con la de no fumadores, además de la campaña realizada en cajetillas con fotografías que muestran claramente los daños que producen los cigarrillos, entre otras- se logró una baja del 1,7 por ciento en su consumo. Sin embargo, y a pesar de todas estas campañas, hay fumadores que no renuncian a este hábito por lo que para ellos se han creado diversas alternativas como por ejemplo la terapia de reemplazo de nicotina (TRN), tratamiento que demuestra ser dos veces más efectivo que depender sólo de la fuerza de voluntad.


dificil tarea dejar el cigarrillo

“Una lección de vital importancia que se ha aprendido tras la implementación de la prohibición en Chile es que, con el fin de que estas medidas funcionen, los fumadores deben tener una amplia gama de opciones como grupos de apoyo y terapias de reemplazo de nicotina, o una mezcla de éstas ya que, ayudan a los fumadores a que dejen el cigarrillo”, explicó Florencio Meza, Grouper CHC/OTC J &J Personal Care.

De igual manera opina el Dr. Bello, quién señala que es de vital importancia una vez que el paciente ha tomado la decisión de dejar el tabaco trabajar conjuntamente con terapias y apoyo farmacológico. “El tratamiento del tabaquismo debe tener dos componentes: el de apoyo psico-social y el farmacológico. El primero tiene que ver con descubrir cuales son los factores que más influyen para fumar y así trabajar en ellos. La segunda donde se utilizan diversos tratamientos entre los que se encuentran los sustitutos de nicotina como parches o chicles, además de otros medicamentos que ofrece el mercado”, agregó el médico.

La terapia de reemplazo de nicotina tiene como finalidad calmar las ansias que se sienten al dejar el cigarro, para ello la idea es que el fumador reciba dosis más pequeñas de nicotina terapéutica comparadas con las cantidades que reciben normalmente de un cigarrillo y donde una de las alternativas actuales son los chicles de nicotina que reemplazan una dosis correspondiente a dos cigarrillos, una manera simple de disminuir los daños que causa este mal hábito al organismo como por ejemplo, cáncer y enfermedades cardiacas, entre muchas otras. Y, a su vez, reemplazarlas por mejoras en el sistema circulatorio, disminución de padecer cáncer pulmonar y reducir a la mitad el riesgo de sufrir un ataque al corazón, sólo al dejar de fumar durante un año.

“Este tratamiento es efectivo. No se trata de que reemplaces el cigarro por chicle, la idea es utilizarlo cuando se toma la decisión de dejar de fumar para tener menos síntomas por la falta de nicotina, pero en forma regulada, controlada y por un tiempo de uno a tres meses, hasta dejarlo definitivamente y acompañado de una prescripción médica”, aseguró el doctor Bello.

La idea del tratamiento es que los fumadores junto con tomar conciencia puedan suplir la dosis diaria de cigarrillos ya que, según la Organización Mundial de la Salud el tabaquismo es actualmente la principal causa única prevenible de enfermedad y provoca la defunción prematura de casi cinco millones de personas al año. Además, de persistir las tendencias actuales, el número de defunciones se habrá duplicado hasta 10 millones anuales en 2020.


Fuente: www.lasegunda.com




solo para mujeresTabaco y Menopausia.

La menopausia es el periodo de la vida de la mujer caracterizado por el cese de la menstruación. La menopausia se sitúa alrededor de los 51.4 años, con un espectro que va de los 48 a los 54 años. Se produce porque la mujer comienza a perder progresivamente su función ovárica y por tanto baja la producción de las hormonas femeninas, los estrógenos y progesterona. Este período se caracteriza por presentar fuertes cambios endocrinológicos, imprevisibles y variables, con una marcada repercusión clínica que lleva a que las pacientes acudan frecuentemente a la consulta. Hay síntomas y trastornos característicos que conlleva la menopausia entre los cuales están: sofocos, cambios en el aspecto físico, problemas cardiovasculares, sequedad vaginal, trastornos psicológicos.

Distintos estudios desvelan que en el organismo de una fumadora se agudizan todos los síntomas y complicaciones relacionados con la menopausia, sobre todo a partir de los 45 o 50 años, principalmente en lo que se refiere a la osteoporosis que es una enfermedad caracterizada por la pérdida progresiva de la masa ósea, con un consecuente aumento de la fragilidad del hueso e incrementando así el riesgo de fracturas. Ello se debe a que el tabaco acelera la eliminación de estrógenos (hormonas tanto más importantes en cuanto que ejercen también un efecto protector de los huesos), e incrementa la eliminación del calcio por la orina.

Según los expertos, el tabaco logra adelantar la menopausia en dos años, aunque hay diversos factores que inciden en el adelanto en la edad a la que se produce la menopausia, entre ellos el factor genético. Es evidente que solo se puede actuar sobre los factores modificables y el genético no lo es, y entre ellos, el abandono del consumo de tabaco constituye una medida esencial no solamente para el tema que preocupa, sino para la consecución de un estado saludable evitando los riesgos y complicaciones que, sobre un buen número de patologías, provoca esta sustancia. La acción antiestrogénica del tabaco acelera los procesos osteoporóticos, sobre todo en los primeros años de la menopausia, volviendo a la mujer más proclive a las caídas y roturas de huesos (fundamentalmente caderas, rodillas y muñecas). También está demostrada la incidencia negativa de la nicotina en la fijación del calcio en los huesos y en la pérdida del mismo mineral debido al elevado contenido de CO2 en sangre cuya eliminación a través de los pulmones se ve afectada.

Al dejar de fumar, el riesgo disminuye en relación inversa al número de años en que ha estado fumando y a la cantidad de cigarrillos consumidos, (es evidente que cuando el daño ya se ha producido por un consumo excesivo a lo largo de muchos años, las posibilidades de recuperación son mínimas).

La menopausia es un proceso natural y en principio no requiere tratamiento a menos que los síntomas lleguen a ser molestos. El tratamiento utilizado más común es la terapia de sustitución con hormonas (TSH), sin olvidar que el tabaco reduce la eficacia de los tratamientos hormonales sustitutivos para corregir estas alteraciones asociadas a la menopausia.


Consejos sobre conductas saludables para evitar la osteoporosis.

• No fume ni permanezca en lugares donde se fuma, porque el tabaco afecta el sistema óseo, principalmente de la mujer ya que ésta tiene menor masa ósea

• Mantenga una correcta alimentación incluyendo alimentos altos en calcio y alimentos que permitan la absorción del mismo.

• Tome sol con frecuencia para que en la piel se forme vitamina D, a partir del colesterol, que luego se activará en hígado y riñones

• Haga ejercicio físico. Una caminata de 30 minutos diariamente a paso moderado ayuda, ya que el sedentarismo aumenta el riesgo de osteoporosis.

• Limite el consumo de cafeína, alcohol, chocolate (tiene oxalato que se combina con el calcio de la leche y se puede llegar a perder hasta un tercio del calcio ingerido).


Otra mirada.

Para quien crea en la medicina holística, le recomendamos un articulo del Dr. Jorge V. Esteves Médico oncólogo holístico quien a diferencia de los médicos tradicionales no recomienda tomar productos lácteos debido a que estos producen osteoporosis más que prevenirla, porque tienden a depositar su calcio en cualquier parte del cuerpo, menos donde realmente es necesario y las proteínas de la leche estimulan la secreción de acido clorhídrico del estómago y acidifican la sangre teniendo el cuerpo que utilizar mayor cantidad de calcio para poder mantener su Ph.

Entre las fuentes de calcio sugiere: la leche de soja orgánica, el tofú o queso de soja, las semillas de sésamo, las algas marinas (hiziki), almendras, perejil, verduras de hojas verdes y lo mas importante: la cáscara de huevo que tiene tanto calcio, que sólo con la tercera parte a la mitad de una de ellas por día (esto último en casos de mujeres postmenopáusicas o dando lactancia, embarazadas o niños) alcanza para cubrir todos los requerimientos de calcio. Más que media cáscara por día (1 gramo de calcio) sería un exceso, que también perjudica. Para que se absorba mejor, conviene luego de lavarla bien y hervirla en agua con su tela interna y de molerla o no, dejarla en suficiente jugo de limón o hervirla en vinagre de manzana 2 ó 3 minutos, tendiendo a que se desintegre y se transforme en su mayor parte en un liquido blanquecino (citrato o acetato de calcio, sales perfectamente absorbibles ¡Y gratis!). Esto más el remanente no desintegrado molido, se puede mezclar con cualquier comida.

La menopausia es una época distinta, pero puede ser igual de estupenda que cualquier otra época de la vida: al dejar de fumar se previenen enfermedades cardiovasculares y se mejoran los huesos, el aspecto, la salud. No piense que el daño está hecho: se puede mejorar la calidad de vida notablemente al dejar de fumar. El corazón, los pulmones, todo el organismo funcionará mucho mejor y eso hace que la calidad de vida sea mejor. De fumar o no depende algo tan importante como disfrutar de una buena o de una mala vejez, sobre todo si eres mujer. Tú elijes.

Nota: Aunque la entrada va dirigida en principio a las mujeres debido a que la Osteoporosis es menos común en los hombres, probablemente porque tienen mayor masa ósea en todas las edades, pierden menos hueso con los años, tienen menor expectativa de vida y carecen de un periodo similar al de la menopausia en las mujeres, los factores de riesgo incriminados en la presentación de la Osteoporosis son similares en hombres y mujeres, llegando a ser algunos, inclusive mas preponderantes en el sexo masculino, por lo tanto las recomendaciones son válidas para ambos sexos.

Fuentes: www.consumer.es - www.consejos-e.com - www.tabaquismo.freehosting.net – www.uva.org.ar




La nicotina es el componente más adictivo del tabaco. Ella modifica el metabolismo incrementando el consumo energético y disminuyendo artificialmente la masa grasa del organismo. En la persona que fuma, dicha sustancia actúa disminuyendo su apetito, y reduciendo la función de la vesícula biliar, necesaria para la asimilación de las grasas, y de otras secreciones digestivas, lo que dificulta el aprovechamiento de los nutrientes de los alimentos. No sólo la nicotina, sino el resto de componentes del tabaco, actúan sobre el organismo. Cuando se deja de fumar y se mantiene la ingesta calórica se tiende a ganar el peso equivalente a ingerir cada día unas 300 calorías. Por ello, al no recibir nicotina el cuerpo acusa una serie de efectos a distintos niveles, como son:

Aumenta el estrés y la ansiedad: Por un estímulo extra del sistema nervioso (se produce más adrenalina) lo que puede conducir a comer más de lo debido, y sobre todo peor, o alimentos más calóricos y menos nutritivos. Dejar el tabaco genera ansiedad, que se traduce en mal humor, nervios y sensibilidad extrema, incluso, malestar físico y taquicardias. Por lo general, a todos estos síntomas, que se prolongan por espacio de cuatro meses, se les une otro: hacer frente a la angustia que se siente al comer de manera desordenada y demasiada cantidad, en especial alimentos grasos y dulces.

Mejora el sentido del gusto y del olfato: Se disfruta más de lo que se come. Esto puede hacer que se coma más cantidad de alimentos de los que se está acostumbrado, haciendo la dieta más calórica. Las terminaciones sensitivas del gusto y el olfato se regeneran en pocos días y se disfruta mucho más de los sabores, los aromas y las fragancias.

La digestión y el aprovechamiento de los nutrientes es más eficaz: El consumo de tabaco se acompaña de una mayor secreción ácida en el estómago. Cuando se deja de fumar los niveles de estas sustancias ácidas se normalizan y mejora el movimiento de las paredes intestinales con lo cual aumenta la absorción de los alimentos y mejora su asimilación.

En el fumador existe una conducta sustitutiva como es la tendencia de contrarrestar la adicción con comida. Los psicoanalistas dicen que muchos fumadores tienen cierta fijación oral y necesitan ponerse algo en la boca las primeras semanas después de dejar de fumar. Para no ganar peso habría que consumir cada día menos calorías desde el día que se deja de fumar. Habitualmente se hace lo contrario y se tiende a picotear alimentos calóricos como frutos secos. Aún así, si se lleva a cabo una alimentación adecuada y se realiza algo de ejercicio, dejar de fumar no implica que forzosamente se vaya a engordar.


¿Cómo evitar el aumento de peso al dejar de fumar?

El plan de alimentación se basa en tres pilares: ayudar a limpiar al organismo de las toxinas del tabaco, calmar la ansiedad para superar la abstinencia de la nicotina y aprender a comer sano para mantenerse en un peso saludable, no engordar más de cuatro kilos y, algo muy importante, no comenzar una dieta de adelgazamiento hasta pasados seis meses desde que se abandonó el tabaco. Ése será el momento de volver al peso anterior. Hacer del ejercicio una rutina diaria. Llevar una actividad física activa, esto ayudará a controlar el peso al aumentar la cantidad de calorías que el cuerpo utiliza. Hacer cambios saludables al hábito alimentario. Controlar la cantidad de calorías que se ingiere y mejorar la selección de alimentos con las siguientes recomendaciones:

* Comer una variedad de alimentos para asegurarse de obtener los nutrimentos necesarios para una buena salud. Añadir variedad a la dieta incluyendo vegetales, frutas y granos secos.

* Seleccionar carnes magras, alimentos bajos en grasa y bebidas bajas en azúcar y calorías. Además, productos lácteos bajos en grasa, pescado y aves para obtener los nutrimentos necesarios sin añadir calorías extras ni grasa.

* Evitar las "calorías huecas" seleccionando menos alimentos altos en grasa y azúcar y bajos en nutrimentos.

* Reemplazar el cigarrillo con meriendas de frutas frescas, frutas enlatadas en su propio jugo o jugos 100% fruta y sin azúcar. Usar goma de mascar libre de azúcar para satisfacer cualquier antojo dulce.

* Sustituir el deseo de fumar por un vaso de ocho onzas de agua. El agua no tiene calorías y de esta forma se cumple con el requisito de ingerir de 8 a 10 vasos de agua al día.


La importancia de cuidar la alimentación.

Una persona que ha sido capaz de dejar una droga tan adictiva como el tabaco, con todo el esfuerzo que supone, no puede permitirse caer en una mala alimentación y transformar la ingesta de patatas fritas o chocolate en una costumbre que sustituya al cigarro. La comida debe ser una aliada, no una trampa. En estos momentos la alimentación debe cuidarse especialmente para garantizar un bienestar físico de base que se ve amenazado por el fuerte síndrome de abstinencia a la nicotina. El peligro es cambiar un mal hábito (fumar) por otro mal hábito (comer mal, comer demasiado). Esto explica lo injustificable: muchas personas culpan al "dejar de fumar" por los 12-15 kilos o más que han engordado, y eso no es cierto. Únicamente los cuatro primeros kilos responden a un cambio metabólico acompañado de una fase de ansiedad en la que algunos alimentos pueden funcionar como "ansiolíticos". Los siguientes, no.

Ahora bien, seguir ganando peso cuando se ha superado la fase física de dependencia -los cuatro primeros meses- que origina la ansiedad, sí puede convertirse en un problema de salud de primer orden. La comunidad médica ha constatado que el abandono del tabaquismo genera un sobrepeso, y también ha comprobado que este aumento es transitorio y no supone riesgo alguno para la salud. La razón: el peso que se gana durante los cuatro primeros meses, entre dos y cuatro kilos, se puede perder con la misma facilidad, una vez que haya desaparecido la ansiedad y superado la dependencia. Lo habitual es que una persona que dice adiós al tabaco engorde los primeros meses; es fundamental que se asuma este hecho y no se infravalore porque puede convertirse en una excusa para volver a tener un cigarrillo entre los labios. Perder el peso ganado es factible. No se trata de ponerse a régimen. Se trata de aprender a comer bien. Por ello, el seguimiento de una correcta conducta alimentaria puede ser un gran aliado para los ex fumadores.


Por qué se aumenta de peso al dejar de fumar


En diciembre de 2006, el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo hizo pública la "Encuesta sobre conocimientos, actitudes, creencias y conductas en relación al consumo de tabaco", en la que se constató que una de cada cuatro mujeres y un 5,5% de los hombres no dejaban de fumar por el miedo a engordar.

Si Ud. es un fumador activo, y no se atreve a dejar de fumar por temor a engordar, recuerde que la posible pérdida o mantenimiento de peso sin fluctuaciones, se relaciona con varios factores, entre ellos:

* Mayor motilidad intestinal, lo cual significa más rapidez de tránsito de alimentos y por tanto menor tiempo de digestión y absorción.

* Acción del ácido nicotínico del tabaco en el metabolismo de las grasas.

* Aumento del gasto energético en un 10%, relacionado con estímulo de producción de noradrenalina, hormona que activa el metabolismo de las grasas, también responsable del aumento de tensión arterial.

* Efectos tóxicos metabólicos que inciden en la transformación hepática de alimentos en nutrientes.

Investigaciones recientes sugieren que la tendencia de los fumadores es:
Descenso del colesterol “bueno” (HDL).
Mantener una dieta escasa en fibra y frutas (de 16% a 60% menor a la habitual).
Coincidir con un consumo elevado de alimentos grasos.

Este último hecho, es causa probable de la alta incidencia de los fumadores de diabetes tipo II y aumento de grasas en sangre, con sus consecuencias indeseables. Es innecesario insistir en que el hábito de fumar tabaco intoxica y envejece las células.

Definitivamente no es un medio adecuado ni practicable para perder peso.. Fumar para perder peso sería... ¡un error “galáctico”


Fuentes: www.sanitas.es – www.alimentación-sana.com.ar – www.revista.consumer.es – www.educoweb.com




Algunos productos facilitan el abandono gradual del hábito al hacer que la nicotina esté más tiempo en el organismo.



Alimentos para dejar de fumar

Dejar el tabaco no es tarea fácil, como bien saben el 60% de los fumadores que han intentado abandonar el nocivo hábito sin conseguirlo. Sin embargo, los fumadores que quieran dejar el tabaco tienen en algunos alimentos un aliado inesperado: se trata de las verduras, la mayoría de las frutas y los lácteos. ¿Su función? Retrasan la eliminación de la nicotina del organismo a través de la orina, por lo que los efectos de los parches y chicles de nicotina se prolongan y el fumador puede afrontar con mayores probabilidades de éxito un abandono gradual del hábito.

Según Ana María López Sobaler, profesora del Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, todas las verduras, las frutas excepto los arándanos y las ciruelas, las legumbres menos las lentejas y los lácteos, a excepción del queso curado, cumplen con esta función. Según explicó recientemente en el marco de unas jornadas sobre nutrición celebradas en Madrid, estos productos hacen que la orina alcance un PH alcalino, lo que provoca una eliminación más lenta no sólo de la nicotina, sino también de la mayoría de los medicamentos.

Por otro lado, las frutas y las verduras son más necesarias sin cabe en la dieta de los fumadores, porque están sometidos a un mayor estrés oxidativo y suelen mantener además regímenes dietéticos más ricos en grasas animales.


El miedo a engordar

Al mismo tiempo, una mayor ingesta de frutas y verduras puede ayudar a conjurar uno de los motivos por el que muchas personas no se deciden a dejar el hábito: el aumento de peso asociado al abandono del tabaco. “De hecho, muchas mujeres adolescentes incluso empiezan a fumar pensando que van a estar más delgadas”, explica López Sobaler, que indica que está demostrado que la nicotina tiene un efecto en el Sistema Nervioso Central que hace que los fumadores tengan menos sensación de hambre y comen menos. Asimismo, la nicotina hace aumentar el gasto energético en reposo que hacen los fumadores, al aumentar la termogénesis, un proceso metabólico por el que el cuerpo elimina la energía en forma de calor.

“Al tener menos energía, por un lado, y gastar más, por otro, los fumadores acaban teniendo un peso menor, aunque eso no significa que su disposición sea la más correcta, porque suelen tener más grasa depositada a nivel central, lo que no es muy favorable desde el punto de vista cardiovascular”, señala la especialista, que advierte de que tratar de perder peso mediante el tabaco supone pagar “un precio elevado” en términos de salud.

Además, el efecto de la nicotina sobre el metabolismo puede motivar una ganancia de peso de unos cinco kilogramos, según las personas, aunque el principal problema es cuando la persona que intenta dejar el hábito utiliza la comida para tratar de calmar la ansiedad, alcanzándose en algunos casos ganancias de peso de 12 a 20 kilos.

“Los ex fumadores pueden buscar un efecto recompensa en alimentos ricos en azúcar o grasa, independientemente del efecto de ganancia de peso que supone la ausencia de nicotina”, señala López Salober. En estos casos, medidas como los parches ayudan a reducir la ansiedad, al proporcionar nicotina al organismo, y si además la alimentación es la adecuada, el fumador que intenta dejarlo tendrá más probabilidades de éxito.

Fuente: Publico.es




Tener fuerza de voluntad es la clave para dejar de fumar y es básico para llegar a ignorar los clásicos efectos secundarios de la deshabituación tabáquica: irritabilidad, insomnio y/o sudoración.



U

tilizar únicamente la fuerza de voluntad es el método más sencillo para dejar de fumar. Simplemente dejas de fumar y decides no volver a empezar de nuevo. Esto implica que optas por ignorar cualquier síntoma relativo al síndrome de abstinencia nicotínico que puedas experimentar, así como rechazar cualquier tipo de tentación que pueda hacerte desear de nuevo "echar un pitillo".

Tu capacidad para dejar de fumar tomando la fuerza de voluntad como motor de tu decisión dependerá del nivel de motivación para abandonar el citado hábito.

La nicotina es una sustancia altamente adictiva, y la mayoría de los fumadores no logran mantener su decisión de dejar el tabaco debido a dicha adicción a la nicotina.

En términos generales, si 100 personas escogen dejar de fumar confiando únicamente en su fuerza de voluntad, sólo tres de ellos seguirán sin fumar al cabo de un año. Frente a tan baja tasa de éxito, puede ser de ayuda saber que dejar de fumar mejorará tu salud y que todos los profesionales de la salud lo recomiendan.

De este modo, partiendo de la fuerza de voluntad, se sabe que con la utilización de otro tipo de tratamientos (entre los que se encuentran los parches de nicotina, los chicles o los inhaladores) existe una mayor probabilidad de éxito en el abandono del hábito tabáquico.


Dejar de fumar. Cuestión de fuerza de voluntad


Aspectos a tener en cuenta

Como principal aspecto positivo para dejar de fumar basándose únicamente en la fuerza de voluntad destaca el hecho de que no se toman ni sustancias químicas ni fármacos. Por lo tanto, la decisión no implica ningún coste económico ni la utilización de sustitutos de la nicotina

Por otro lado, aunque tal y como acabamos de ver, no sea el método más efectivo, sí es el más seguro y el más sencillo. Obviamente, no presenta ningún tipo de efectos secundarios más allá de los síntomas del síndrome de abstinencia.


Consejos que pueden servirte de ayuda

* Encontrar un hábito sustitutivo de fumar como, por ejemplo, masticar chicle o beber agua

* Dejar de fumar completamente, mejor que ir dejándolo poco a poco.

* Ser riguroso en el cumplimiento de la fecha marcada para dejar de fumar. Obviamente cualquier fecha es útil, pero escoger una fecha cuya significación sea en cierta medida especial (aniversario, principio de mes, festivo) puede motivar mucho más.

* Dejar de fumar a la vez que lo hace un pariente o un amigo. Tendrás a mano alguien que te entenderá en todo momento así como un recurso de apoyo mutuo.


Fuente: www.sanitas.es



control emocional

Las emociones.

LLas emociones son reacciones naturales que nos permiten ponernos en alerta ante determinadas situaciones que implican peligro, amenaza, frustración, etc. Los componentes centrales de las emociones son las reacciones fisiológicas (incremento de la tasa cardiaca y de la respiración, tensión muscular, etc.) y los pensamientos. Es necesario adquirir ciertas habilidades para manejar las emociones ya que una intensidad excesiva puede hacer que las personas las vivan como estados desagradables o les lleven a realizar conductas indeseables.

Ante este tipo de situaciones en la mayoría de los seres vivos suelen producirse una serie de reacciones fisiológicas dirigidas a poner el organismo en alerta. En las personas también se producen estas reacciones, pero son más complejas que en los animales ya que esas reacciones van acompañadas por pensamientos específicos, que nos permiten diferenciar un rango mayor de emociones. Además, las personas no debemos reaccionar de forma instintiva (por ejemplo agrediendo a aquello que nos amenaza o escapando de la situación), sino que a lo largo de nuestra infancia aprendemos formas de comportarnos más adecuadas.

Así en las emociones humanas entran en juego cuatro aspectos:

* Una situación concreta.

* Una serie de reacciones fisiológicas específicas o sensaciones (aceleración del pulso y de la respiración, tensión muscular, etc.).

* Unos pensamientos determinados.

* Un tipo de respuestas concretas apropiadas para esa situación.


La ansiedad

La ansiedad es una de esas emociones que hay que saber manejar porque son vividas como desagradables y pueden provocar conductas inapropiadas, especialmente cuando se producen ante contextos sociales (por ejemplo hablar en público) o ante situaciones que no entrañan ningún peligro (por ejemplo subir en ascensor, salir a la calle, etc.). La ansiedad consiste en un conjunto de sentimientos de miedo, inquietud, tensión, preocupación e inseguridad que experimentamos ante situaciones que consideramos amenazantes (tanto física como psicológicamente). Esto es, la “ansiedad”, incluye los siguientes componentes:

* Los pensamientos y las imágenes mentales atemorizantes (cognitivo)

* Las sensaciones físicas que se producen cuando estamos nerviosos o furiosos. (fisiológico).

* Los comportamientos que son la consecuencia de la respuesta de ansiedad (conductual).

En la ansiedad, como en cualquier otra emoción, juega un papel muy importante el tipo de pensamientos que tenemos y las reacciones físicas experimentadas. El modo en que nos comportamos cuando estamos ansiosos a menudo es inadecuado e interfiere en nuestro funcionamiento normal. Es muy importante controlar este tipo de emociones ya que pueden afectar seriamente a la capacidad de desarrollar una vida sana.


La ira

La ira es otra emoción que puede ser problemática. La ira hace referencia a un conjunto particular de sentimientos que incluyen el enfado, la irritación, la rabia, el enojo, etc. y que suele aparecer ante una situación en la que no conseguimos lo que deseamos. Las reacciones fisiológicas ante la ira son similares a las que se producen ante la ansiedad; lo que diferencia a una de la otra es el tipo de situaciones que las provocan, los pensamientos que se producen en esas situaciones y las conductas que se desencadenan.


Formas concretas para manejar la ansiedad y la ira.

Los estados emocionales de los que estamos hablando son habitualmente vividos de forma negativa y suelen dar lugar a conductas inadecuadas, lo que hace que la gente busque formas de eliminarlos. Ejemplos:

Ansiedad: Respirar profundamente – Hacer ejercicio – Fumar – Beber alcohol – Morderse las uñas – Evitar la situación.

Ira: Distraerse – Gritar – Atacar al otr@ - Reprimirse – Insultar – Dar puñetazos a la pared.


La respiración: El remedio más económico del mercado.

Un artículo de Beatriz V. Goyoaga nos recuerda que nunca hemos aprendido a manejar las emociones negativas. Ni en casa ni en las escuelas nos enseñaron qué hacer cuando llega la bronca, los celos o la depresión. Sin embargo la respuesta la tenemos a la mano: la respiración, es el nexo entre el mundo interno del silencio y el mundo externo de actividad y nos puede hacer penetrar en espacios internos que antes ignorábamos. La mente es sutil y no puede ser manejada con la mente, pero sí con la respiración que es más tangible.

Estos son conocimientos milenarios que han sido ignorados durante siglos pero ofrecen una cantidad innumerable de secretos y llaves para tener mejor calidad de vida. Con solo unos minutos de prácticas diarias de las técnicas respiratorias se pueden alcanzar estados de sosiego y de descanso profundo que dejan de lado la vacilación mental entre el pasado y el futuro, el origen principal del estrés cuyo significado no es sobrecarga de actividad, sino simplemente una actitud mental fácilmente reparable.

Cada emoción tiene un ritmo respiratorio que le corresponde. Los enfermos o deprimidos apenas respiran, gimen y exhalan – huumm -, pero las personas alteradas o furiosas jadean pesada y rápidamente. Aprendiendo a respirar en diferentes formas se revierte la respiración y también las emociones. Es más, cada individuo puede conocer su nivel de estrés observando su ritmo respiratorio y la profundidad de su inhalación y exhalación. En un estado de meditación profunda las respiraciones por minuto son tres o cuatro. En una mente alterada y nerviosa pasan los 20 o 25.


Técnicas concretas para manejar la ansiedad y la ira:


N.° 1: Respiración profunda

Esta técnica es muy fácil de aplicar y es útil para controlar las reacciones fisiológicas antes, durante y después de enfrentarse a las situaciones emocionalmente intensas.

* Inspira profundamente mientras cuentas mentalmente hasta 4

* Mantén la respiración mientras cuentas mentalmente hasta 4

* Suelta el aire mientras cuentas mentalmente hasta 8

* Repite el proceso anterior

De lo que se trata es de hacer las distintas fases de la respiración de forma lenta y un poco más intensa de lo normal, pero sin llegar a tener que forzarla en ningún momento. Para comprobar que haces la respiración correctamente puedes poner una mano en el pecho y otra en el abdomen. Estarás haciendo correctamente la respiración cuando sólo se te mueva la mano del abdomen al respirar (algunos le llaman también respiración abdominal)


N.° 2: Detención del pensamiento

Esta técnica puede utilizarse también antes, durante o después de la situación que nos causa problemas. Esta estrategia se centra en el control del pensamiento. Para ponerla en práctica debes seguir los siguientes pasos:

* Cuando te empieces a encontrar incómodo, nervioso o alterado, préstale atención al tipo de pensamientos que estás teniendo, e identifica todos aquellos con connotaciones negativas (centrados en el fracaso, el odio hacia otras personas, la culpabilización, etc.)

* Di para ti mismo “¡Basta!”

* Sustituye esos pensamientos por otros más positivos.

El problema de esta técnica es que se necesita cierta práctica para identificar los pensamientos negativos, así como para darles la vuelta y convertirlos en positivos. A continuación algunos ejemplos:

* (Soy un desastre) – “Soy capaz de superar esta situación.”

* (No puedo soportarlo) – “Si me esfuerzo tendré éxito”

* (Me siento desbordado) – “Preocuparse no facilita las cosas”

* (Todo va a salir mal) – “Esto no va a salir tan terrible”

* (No puedo controlar esta situación) – “Seguro que lo lograré”

* (Lo hace a propósito) – “Posiblemente no se haya dado cuenta de que me molesta”


N.° 3: Relajación muscular

Esta técnica también sirve para aplicar antes, durante y después de la situación, pero para su empleo eficaz requiere entrenamiento previo. Para su práctica sigue los siguientes pasos:

* Siéntate tranquilamente en una posición cómoda. Cierra los ojos.

* Relaja lentamente todos los músculos de tu cuerpo, empezando con los dedos de los pies y relajando luego el resto del cuerpo hasta llegar a los músculos del cuello y la cabeza.

* Una vez que hayas relajado todos los músculos de tu cuerpo, imagínate en un lugar pacífico y relajante (por ejemplo, tumbado en una playa). Cualquiera que sea el lugar que elijas, imagínate totalmente relajado y despreocupado.

Imagínate en ese lugar lo más claramente posible. Practica este ejercicio tan a menudo como sea posible, al menos una vez al día durante unos 10 minutos en cada ocasión. Si te ha convencido la utilidad del ejercicio, recuerda que debes practicarlo para llegar a automatizar el proceso y conseguir relajarte en unos pocos segundos.


N.° 4: Ensayo mental.

Esta técnica está pensada para ser empleada antes de afrontar situaciones en las que nos sentimos seguros. Consiste simplemente en imaginarte que estás en esa situación y que lo estás haciendo bien, a la vez que te sientes totalmente relajado y seguro. Debes practicar mentalmente lo que vas a decir y hacer. Repite esto varias veces, hasta que empieces a sentirte más relajado y seguro de ti mismo.


Fuente: psicología-online.com Colaboradora: Mavi




Evitar el primer cigarrillo.

Los que intentamos dejar de fumar escuchamos constantemente: “Las ganas de fumar se van no fumando” y “Ni una sola pitada”.

Cuando comenzamos a fumar, pensábamos que no pasarian de esos dos o tres cigarrillos al dia. A medida que el tiempo fue pasando, incrementamos el número y al llegar el momento en que tomamos conciencia del mal que nos estábamos haciendo, intentamos disminuir la cantidad y/o cambiar por una marca mas “light”. Muchas veces logramos pasar un tiempo sin fumar un solo cigarillo, y un dia pensando que lo habiamos dominado, caimos en la creencia de que con uno solo, no nos enganchariamos de nuevo. Sin darnos cuenta, después de ese primero, vino un segundo, un tercero y una vuelta a un alto número de cigarillos. Esta situación se repitió varias veces en muchos fumadores y es lo que lleva a la conclusión de que “Ni una sola pitada”.

Concentrarse en evitar esa pitada y/o ese cigarillo, lleva a descubrir que “las ganas de fumar se van no fumando”.


El plan de las 24 horas.

En las peores épocas, todo fumador promete con firmeza, convicción y sinceridad, no volver a fumar. Con todo corazón no desea volver a fumar; algunos lo logran, pero otros mantienen una reserva. Se repiten que no fumar se aplica al dia a dia, pero en alguna cena, alguna fiesta, se pueden permitir algun cigarillo y en ese momento “algún” se convierte rápidamente en la misma o mayor cantidad que antes de la promesa. El “Solo por hoy” es una frase que en muchisimos casos funciona muy bien. Reduce el “más nunca” a un plazo considerablemente más corto y más facil de cumplir. El dia de hoy siempre estará al alcance; es todo lo que se tiene. Antes que nada se trata de vivir el presente, para permanecer sin fumar. Una vez que la idea se convierte en parte vital de la manera de pensar, se puede ver que la vida en segmentos de 24 horas es una forma efectiva de manejar muchos asuntos.





Vivir sin fumar. (1ra. parte)


Recordar que el tabaquismo es una enfermedad incurable, progresiva y fatal.

Muchas personas son alérgicas a un producto, a un alimento por lo tanto evitan su contacto y su ingesta. Un hábito mental que un fumador en abstinencia puede desarrollar, es la observación calmada de si mismo como alguien que necesita evitar las substancias quimicas (nicotina y demas quimicos del cigarillo) si realmente desea tener buena salud.

El tabaquismo es progresivo ya que a medida de que los años del fumador van pasando, el problema relacionado con el tabaco empeora.

El tabaquismo es incurable ya que no se puede cambiar la quimica corporal para regresar al estado de fumador social u ocasional como todos fueron en sus inicios. Ningun tratamiento médico ha “curado” a nadie del tabaquismo.

El tabaquismo es fatal ya que lo reflejan las estadisticas como la causa principal de muerte en multiples enfermedades.

La mayoria de los fumadores se sienten alejados de estas calamidades, mientras están fumando, hasta que un dia se dan cuenta de las consecuencias de continuar fumando.
Qué hacer cuando se sabe que se tiene una enfermedad incurable, progresiva y fatal, como lo es el tabaquismo? Muchas personas ignoran su condición, no aceptan un tratamiento, sufren y mueren. Pero hay otra forma de encarar la situación.

• Aceptar el “diagnóstico” antes que nada.
• Reconocer plenamente la seriedad de esa condición y llevar a cabo todo lo necesario para alcanzar una vida saludable. Esto es fácil si realmente se desea la recuperación.
• No perder nunca de vista el hecho inmodificable del tabaquismo, pero aprender también a no preocuparse excesivamente.
• Aceptarlo como se acepta cualquier alergia que se pueda tener.
• Evitar esa pitada “solo por hoy”
• Recordar que se tiene una enfermedad incurable, potencialmente fatal, que se llama tabaquismo y en lugar de seguir fumando es preferible buscar y utilizar formas mas agradables de vivir sin fumar.


El primer paso hacia una sensación de bienestar, hacia la recuperación de la enfermedad es simplemente NO FUMAR. Cualquier fumador que lo desee, puede tomar “un periodo de ensayo” de este nuevo concepto de si mismo. Posteriormente, el que desee regresar a sus viejos dias, tiene la completa libertad para empezarlos de nuevo.

Usted tiene el pleno derecho de volver a fumar si realmente lo desea, pero por otra parte, usted puede mantener esta nueva imagen de si mismo, si la prefiere. Esto también le corresponde por derecho.


(Adaptación de “Viviendo Sobrio”)






Vivir y dejar vivir.

Esta es la mejor forma de ayudarnos a no fumar. Nos ayuda a llevarnos bien con las personas que alteran nuestros nervios. Frecuentemente el problema del cigarrillo está ligado a otras personas. Al fumador no le gusta escuchar hablar de su fumar. Trata de evitar a los no fumadores. Se molesta con las criticas en cuanto al número de cigarrillos fumados. Puede no aceptar un trabajo, solo porque no se le permite fumar. Deja de disfrutar de la compañia de algunos amigos, solo porque estos no fuman. Si alguien no está de acuerdo con él, fuma. Es muy fácil utiizar la actuación de otras personas como excusa para fumar. Los fumadores son expertos en eso. Al dejar de fumar, hay que aprender otra técnica; no permitirnos llegar a un estado de resentimiento hacia otras personas que deje que esa persona controle nuestras vidas, especialmente hasta el grado de que volvamos a fumar. No debemos permitir que nadie maneje nuestras vidas.

Vivir y dejar vivir!! Preocuparse por su propia vida. Permanecer sin fumar, abre la puerta hacia una vida de felicidad. Vale la pena sacrificar resentimientos y peleas.




Vivir sin fumar. (2da. parte)


Ponerse en actividad.

El tratar de evitar el cigarrillo del que nos estamos alejando o no pensar en él, parece no ser suficiente. Mientras más se piensa en que debemos evitarlo, más ocupará nuestra mente. Al dejar de fumar se presentan de repente, vacios que hay que llenar de alguna manera, minutos y espacios vacantes en los que no se encuentra nada que hacer. Hay que conseguir nuevos hábitos. Para mantenerse sin fumar, es necesario colocar un programa de acción en el lugar que antes ocupaba el fumar. Hay que aprender a vivir en la abstinencia. Qué hacer? Hay diferentes maneras de llenar ese vacio. .


•Registrarse y/o asistir a un grupo de autoayuda. Al principio puede resultar dificil, exponer ante los demás, los cambios internos y externos que se van sintiendo. Se puede empezar con observar y escuchar/leer la participación de los demás, hasta sentirse identificado. Saber que existen otras personas con el mismo problema, hace desaparecer el sentimiento de soledad y los temores. En un grupo de autoayuda la participación de todos es indispensable porque las actividades necesarias para la operación del grupo, son tarea de todos y al asumir cada uno su responsabilidad, el vacio va quedando atrás para dar paso a una sensación de plenitud.

• Caminar. Caminatas apacibles; a lugares distintos.
• Leer. Un sano ejecicio de concentración.
• Hacer ejercicio: Natación, Yoga, Atletismo, etc.
• Asistir a museos y lugares donde no está permitido fumar.
• Efectuar esas tareas que siempre se posponen.
• Ensayar un nuevo hobby, para poder disfrutar momentos de tranquilidad y placer.
• Reanudar un antiguo pasatiempo.
• Tomar un curso. El dejar de fumar puede convertirse en el comienzo de una nueva carrera.
• Ofrecerse como voluntario para prestar servicios útiles.
• Hacer algo acerca de la apariencia personal.
• Ensayar algo totalmente frivolo. No siempre el esfuerzo debe estar dirigido a temas serios, estos se pueden combinar perfectamente con la diversión.



Es importante tener en cuenta que no hay que exagerar. No intente hacerlo todo al mismo tiempo. Si alguna sugerencia se le convierte en algo pesado, no dude en abandonarla y buscar otra. Usted tiene el derecho de cambiar sus decisiones y abandonar algo que no vale la pena el esfuerzo necesario. A veces es importante tener el valor para quitarse las cosas que no convienen, las cosas que no agreguen facetas nuevas, positivas y agradables a la vida.


La Oración de la Serenidad.

Dios, concédenos serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar. Valor para cambiar las cosas que podemos, y sabiduria para reconocer la diferencia.
Esta es la oración que rige a los AA y que bien se puede adaptar a los fumadores. Siempre seremos victimas del tabaquismo y es algo que no podemos cambiar. Esta condición no la podremos cambiar nunca pero no por eso tenemos que seguir fumando hasta la muerte. Necesitamos Serenidad para poder mantener el equilibrio a pesar de las turbulencias que se agitan a nuestro alrededor. Necesitamos Valor para convertirnos en fumadores en abstinencia. Necesitamos Sabiduria para reconocer que es una tarea posible cambiarnos a nosotros mismos.


(Adaptación de “Viviendo Sobrio”)