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¿Qué es el “snus”? ¿Es seguro?

El “snus” es un tipo de rapé húmedo usado por primera vez en Suecia. A menudo viene con sabor a especies o frutas, y usualmente es empacado en bolsas delgadas parecidas a las bolsas de té. También se vende sin empaque, como un polvo húmedo. Como el tabaco en polvo y los otros productos de tabaco de uso oral, el "snus" se coloca entre la encía y los tejidos de la boca donde el jugo es absorbido y llega al cuerpo.

Debido a que es calentado durante su elaboración, el “snus” sueco tiene menos nitrosaminas específicas del tabaco (remítase a la sección anterior “¿Son los productos de tabaco de uso oral alternativas seguras a fumar cigarrillos?”) que se sabe que causan cáncer. Los usuarios del “snus” en Suecia tienen tasas menores de varios tipos de cáncer que los fumadores suecos. Debido a esto, algunas personas creen que el “snus” es más “seguro”. Sin embargo, los usuarios del “snus” tienen un riesgo mayor de cáncer del páncreas que los no usuarios. Además presentan llagas o manchas en la boca (lesiones), específicamente donde se coloca el “snus”. Tal parece que los usuarios del “snus” padecen de cáncer de la boca con más frecuencia que las personas que no lo usan, aunque se necesitan más estudios para confirmar esto.

Puesto que a los vendedores de tabaco en los Estados Unidos no se les requiere indicar lo que contienen sus productos, sería difícil saber cómo comparan las versiones de “snus” en los Estados Unidos con las versiones en Suecia sin haber hecho estudios aquí. Debido a que el “snus” acaba de ser lanzado en los Estados Unidos, resulta incierto saber qué otros problemas pudiera causar. No obstante, el “snus” no es una alternativa segura a fumar tabaco.


¿Cuáles son los riesgos a la salud que implica fumar puros o pipas?

Muchas personas ven el fumar cigarro como más “civilizado” y “sofisticado”, así como menos dañino que fumar cigarrillos. Sin embargo, tan sólo un cigarro grande puede contener tanto tabaco como una cajetilla completa de cigarrillos.

La mayoría de las substancias cancerígenas de los cigarrillos también se encuentran en los cigarros. Además, la mayoría de los cigarros tiene tanta nicotina como varios cigarrillos. Cuando los fumadores de puros inhalan, la nicotina es absorbida tan rápido como cuando se fuman cigarrillos. En las personas que no inhalan el humo, la nicotina es absorbida más lentamente a través de la membrana de la boca. La nicotina es altamente adictiva, se inhale o no.

El fumar puros o cigarros causa cánceres de pulmón, labios, lengua, boca, garganta (cavidad oral), faringe, esófago y probablemente cáncer de vejiga y de páncreas. Además comparados con las personas que no fuman, los fumadores tienen de más riesgo de morir de cáncer de la boca, la laringe, o el esófago. El riesgo de muerte por cáncer del pulmón no es tan alto para los fumadores de puros en comparación con los fumadores de cigarrillos. Sin embargo, ese riesgo sigue siendo muchas veces mayor que el de los no fumadores.

Los fumadores de cigarros que inhalan profundo y fuman varios cigarros al día también tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardiacas o enfermedades crónicas pulmonares.

Los fumadores de pipas tienen un riesgo mayor de morir de cánceres del pulmón, la garganta, el esófago, la laringe, el páncreas, el colon y el recto. Además, tienen un riesgo mayor de morir de enfermedades cardiacas, ataques al cerebro, y enfermedades crónicas del pulmón. El nivel de estos riesgos parece ser aproximadamente el mismo al de los fumadores de puros.

Fumar solamente puros (cigarros) o pipas no es una alternativa saludable a fumar cigarrillos.


¿Y qué de otras formas "exóticas" de fumar tabaco, como los
cigarrillos "clove", "bidis" y "hookahs"?


En años recientes, muchas formas de tabaco con sabor se han vuelto populares, especialmente entre los jóvenes. Los cigarrillos "clove" (kreteks), "bidis" y, más recientemente, "hookahs", a menudo atraen a las personas que quieren probar algo diferente. También les proveen a los jóvenes otra manera de experimentar con el tabaco. La imagen falsa de que estos productos son limpios, naturales y más seguros que los cigarrillos tradicionales parece atraer a algunos jóvenes que de otra manera no empezarían a fumar. Sin embargo, estos productos tienen muchos de los mismos riesgos que los cigarrillos regulares y otros productos de tabaco. Además, cada uno tiene otros efectos particulares de ese producto.

Cigarrillos "clove"

Los cigarrillos "clove", también llamados "kreteks", son importados principalmente desde Indonesia y contienen de 60% a 70% de tabaco y de 30% a 40% de especies molidas, aceite de especies, y otros aditivos. Los químicos en los "kreteks" han sido asociados con asma y otras enfermedades del pulmón.

Los usuarios a menudo tienen la noción errónea de que fumar cigarrillos "clove" es una opción segura que fumar tabaco. Sin embargo, estos cigarrillos son productos de tabaco con los mismos riesgos a la salud que los cigarrillos regulares. De hecho, han mostrado que emiten más nicotina, monóxido de carbono, y alquitrán que los cigarrillos regulares.

Bidis

Cigarrillos de sabores "bidis" o "beedies", son importados principalmente de India. Éstos son enrollados a mano en una hoja de tabaco sin procesar y amarrados con cordones de colores muy vivos en las puntas. Su popularidad ha crecido en los años recientes en parte debido a que están disponibles en muchos sabores similares a dulces, como fresa, vainilla y uva. Por lo general, cuestan menos que los cigarrillos regulares, y le proveen al fumador un estímulo rápido.

Aunque los "bidis" contienen menos tabaco que los cigarrillos regulares, administran niveles más altos de nicotina (el químico adictivo en el tabaco) y otras sustancias dañinas, como alquitrán y monóxido de carbono. Debido a que son más delgados que los cigarrillos comunes, se requiere aproximadamente el triple de fumaradas por cigarrillo. Estos cigarrillos no contienen filtro. Los bidis parecen tener todos los mismos riesgos, o más, que los cigarrillos comunes. Los riesgos de ataques al corazón, bronquitis crónica, y algunos cánceres son mucho más altos en los fumadores de bidis que en los no fumadores.

Hookah

Fumar "hookah" (o narghile) comenzó en el Medio Este. Los usuarios queman tabaco con sabor (llamado “shisha”) en una pipa de agua e inhalar el humo a través de una manguera larga. Recientemente, esto se ha vuelto a popular entre los jóvenes, especialmente en los campus universitarios. Por lo general, fumar “hookah” es un evento social que permite que los fumadores pasen tiempo juntos y conversen mientras pasan la pipa. Los "hookahs" han sido mercadeados como una alternativa segura a los cigarrillos debido a que el porcentaje de tabaco en el producto es bajo, y la gente cree que el agua filtra las toxinas. Este argumento de seguridad es falso. El agua no filtra muchas de las toxinas. De hecho, el humo del "hookahs” contiene más toxinas, tal como nicotina, monóxido de carbono, alquitrán y otras sustancias peligrosas en comparación con el humo del cigarrillo. Varios tipos de cáncer han sido asociados con fumar “hookah”. Además, el uso de “hookah” está relacionado con otros riesgos únicos que no están asociados con el hábito de fumar cigarrillos. Por ejemplo, las enfermedades infecciosas pueden propagarse al compartir la pipa o mediante la manera en que se prepara el tabaco.

Todas las formas de tabaco son peligrosas. Incluso si los riesgos a la salud fueran menores para algunos productos del tabaco en comparación con otros, todos los productos de tabaco contienen nicotina, lo que puede causar un aumento en su uso y adicción. No crea que el tabaco es seguro en ninguna cantidad o forma.


¿Qué puedo hacer con relación a cualquier daño que pudo haber ocurrido como resultado de fumar?

Si usted ha usado cualquier forma de tabaco ya sea en el pasado o en el presente infórmeselo a su proveedor de servicios de salud para que él o ella pueda asegurarse de que usted cuenta con la atención médica preventiva adecuada. Es bien sabido que el consumo de tabaco pone la salud en riesgo con ciertas enfermedades. Esto significa que parte de su atención médica debe enfocarse a lo relacionado con las pruebas de detección y medidas de prevención que contribuyan a mantenerle tan sano como sea posible. Por ejemplo, querrá tener la certeza de someter a revisión el interior de su boca en busca de cualquier cambio, y tener un examen bucal por su médico o dentista en caso de que encuentre algún cambio o problemas. La Sociedad Americana del Cáncer recomienda que las revisiones de rutina deban incluir exámenes de la boca (cavidad bucal). Mediante esto, los consumidores de tabaco podrán identificar temprano cambios bucales y leucoplasia (manchas blancas en las membranas bucales). Puede que esto ayude a prevenir el cáncer bucal.

Debe tener en cuenta también cualquiera de las siguientes señales:

  • Cualquier cambio en la tos (por ejemplo, nota que hay más flema en su tos que lo normal).

  • Tos nueva.

  • Tos con sangre.

  • Ronquera.

  • Dificultades para respirar.

  • Respiración sibilante.

  • Dolores de cabeza.

  • Dolor en el pecho.

  • Pérdida de apetito.

  • Pérdida de peso.

  • Cansancio general (sentirse cansado todo el tiempo).

  • Infecciones respiratorias frecuentes o repetitivas.
  • Cualquiera de estos cambios pueden ser signos de cáncer del pulmón o de alguna condición pulmonar, y usted debe reportar inmediatamente cualquier síntoma a su doctor. Aunque estos cambios pueden ser signos de algún problema, muchas personas no notan los síntomas de cáncer pulmonar hasta que ya están en una etapa avanzada y se han propagado a otras partes del cuerpo.

    Recuerde que los consumidores de tabaco están además a un riesgo mayor de otros tipos de cáncer, dependiendo de sus hábitos de consumo de tabaco. Usted puede aprender más sobre los tipos de cáncer a los que pudieran estar en riesgo al consultar nuestro documento que proporciona información sobre el tipo de tabaco que consume (por ejemplo, Fumar cigarros). Puede que otros factores de riesgo para estos tipos de cáncer sean más importantes que su consumo de tabaco, pero debe conocer los riesgos adicionales que podrían aplicar a usted.

    Si tiene cualquier inquietud sobre su salud que pueda estar relacionada a su consumo de tabaco, por favor consulte a su proveedor de servicios de salud tan pronto como sea posible. Cuidar de sí mismo y obtener el tratamiento para los problemas menores le darán la mejor probabilidad de un tratamiento exitoso. Aunque la mejor manera de cuidar de sí mismo y de reducir su riesgo de problemas pulmonares que atenten contra su vida es dejar de consumir tabaco.



    Preguntas acerca del hábito de fumar, el tabaco y la salud (3ra. Parte)


    ¿Cómo afecta el consumo de tabaco a la economía?

    La industria tabacalera es uno de los negocios más lucrativos en este país, produciendo miles de millones de dólares al año. Sin embargo, los costos del hábito de fumar son mucho más altos que los ingresos provenientes de las ventas de cigarrillos.

  • El hábito de fumar causa más de $196 mil millones cada año en costos relacionados con la salud, incluyendo el costo de la pérdida de productividad causada por las muertes que provoca el fumar.

  • El costo promedio de los cuidados médicos relacionados con el fumar alcanzó más de $100 mil millones cada año entre 2000 y 2004. Esto significa $2,197 en gastos médicos adicionales por cada adulto que fuma por año hasta el 2004.

  • La pérdida en productividad relacionada con la mortalidad causada por los trabajadores que fuman también le costó más de $97 mil millones al año (promedio para 2000-2004) a la economía de los Estados Unidos.

  • Por cada cajetilla de cigarrillos vendidos o regalados en 2004, $5.34 fueron gastados en cuidado médico debido al hábito de fumar, y más $5.28 en pérdida de productividad, para un total de $10.62 por cajetilla.

  • ¿Puede el dejar de fumar realmente prolongar la vida del fumador?

    Sí. Nunca es tarde para abandonar el tabaco. Cuanto más temprano se deja de fumar, menores serán las probabilidades de contraer cáncer y otras enfermedades. El cuerpo empieza a restablecerse a partir de minutos de haber fumado el último cigarrillo.

    20 minutos después de abandonar el hábito
    Su ritmo cardiaco y su presión sanguínea bajan.

    12 horas después de abandonar el hábito
    El nivel de monóxido de carbono en la sangre se reduce hasta el valor normal.

    De 2 semanas a 3 meses después de abandonar el hábito
    Su circulación mejora y su función pulmonar aumenta.

    De 1 a 9 meses después de abandonar el hábito
    Disminuyen la tos, la congestión nasal, el cansancio y la dificultad para respirar; los cilios (estructuras parecidas a vellos pequeños que eliminan el moco de los pulmones) recuperan su función normal en los pulmones, lo que aumenta su capacidad para controlar las mucosidades, limpiar los pulmones y reducir el riesgo de las infecciones.

    1 año después de abandonar el hábito
    El riesgo excesivo de presentar una insuficiencia coronaria se reduce a la mitad del que tienen los fumadores.

    5 años después de abandonar el hábito
    De 5 a 15 años después de haber dejado el cigarrillo, el riesgo de sufrir un derrame cerebral se reduce al nivel de una persona que no fuma.

    10 años después de abandonar el hábito
    El índice de mortalidad debido al cáncer del pulmón se reduce a casi la mitad del que afronta una persona que fuma. Disminuye el riesgo de contraer cáncer de la boca, la garganta, el esófago, la vejiga, el cuello uterino y el páncreas.

    15 años después de abandonar el hábito
    El riesgo de padecer de insuficiencia coronaria es el mismo que el de una persona que no fuma.


    ¿Dejar el tabaco tiene algunos beneficios que podré notar
    inmediatamente?


    Dejar de fumar ofrece algunas recompensas que usted notará inmediatamente y algunas que se notarán lentamente con el paso del tiempo. Estos beneficios pueden mejorar mucho su vida diaria:

  • Los alimentos tendrán mejor sabor.

  • Su sentido del olfato se normaliza.

  • Su aliento, cabello y ropa huele mejor.

  • Sus dientes y uñas dejan de tener un color amarillento.

  • Las actividades que usualmente realiza le dejan con menos dificultad para respirar (por ejemplo, subir escaleras, quehacer doméstico, etc.).
  • Dejar de fumar también detiene los efectos dañinos del tabaco en su apariencia, incluyendo arrugas prematuras de su piel y enfermedades de las encías.


    ¿Supongamos que fumo durante un tiempo y después dejo de fumar?

    Fumar empieza a causar daños de inmediato y es altamente adictivo. Algunos estudios han determinado que la nicotina es tan adictiva como la heroína, la cocaína o el alcohol; fumar es la forma más común de adicción a las drogas en los Estados Unidos. Resulta mucho mejor no empezar nunca a fumar cigarrillos, ni convertirse en adicto a la nicotina, que fumar con la intención de dejar el hábito más tarde. Al igual que el alcohol, la heroína y la cocaína, la nicotina crea una tolerancia en el cuerpo y promueve la dependencia sicológica. Esto causa que sea mucho más difícil dejar de fumar, aunque con el apoyo adecuado se puede lograr.

    Cuando un ex fumador vuelve a fumar un cigarrillo, incluso años después de haberlo dejado, el cuerpo reacciona de la misma forma que cuando estaba fumando, lo que puede causar que la persona quiera volver a fumar. No piense que usted puede fumar por un corto período de tiempo y dejar el hábito cuando usted quiera; casi nunca es así de fácil.


    ¿Cómo logra la gente dejar de fumar exitosamente?

    Dejar de fumar no es fácil, y algunas personas tratan muchas veces antes de abandonar el hábito con éxito. Existen muchas maneras para dejar de fumar. Por ejemplo, algunas personas han tenido éxito ya sea dejando de fumar repentinamente, participando en El Gran Día de No Fumar (Great American Smokeout®) o usando otros métodos.

    No hay una manera perfecta de abandonar el hábito. Dejar de fumar definitivamente puede requerir el empleo de muchos métodos, incluyendo el uso de manuales sobre técnicas por etapas, la asistencia a clases de autoayuda o sesiones de orientación, ayuda a través de líneas telefónicas gratuitas con base en programas de orientación y/o el uso de terapias de reemplazo de nicotina u otras medicinas (vea la próxima pregunta). Los fumadores tal vez necesiten hacer cambios en su rutina diaria que les ayude a abandonar el hábito. Algunas personas pueden encontrar útil el apoyo a largo tiempo como el que ofrece “Nicotine Anonymous”. Para mejorar sus probabilidades de éxito, trate de emplear dos o más de estos métodos para ayudar a dejar el hábito.


    ¿Qué son las terapias de reemplazo de nicotina?

    Las terapias de reemplazo de nicotina son medicamentos que ayudan a disminuir o detener los síntomas de abstinencia del fumador ya que proveen una dosis controlada de nicotina sin los demás químicos dañinos del humo de cigarrillo. La terapia de reemplazo de nicotina se vende en forma de gomas de mascar o chicles, parches, aerosol o pastillas de nicotina para chupar (nicotina lozenges). La Food and Drug Administration (FDA) ha aprobado la venta de todos éstos como productos para ayudar a las personas a dejar de fumar. Las gomas de mascar o chicles, parches o pastillas de nicotina para chupar (nicotina lozenges) están disponibles sin receta médica, mientras que necesitará una receta para los aerosoles nasales y los inhaladores.

    Estos productos funcionan al ayudar a los fumadores a controlar sus respuestas físicas a medida que dejan de fumar. Para mejores resultados, los fumadores deben usar las terapias de reemplazo de nicotina junto con los programas de cambio de comportamiento que son diseñados para ayudar a los fumadores a romper su dependencia psicológica (mental) de los cigarrillos. Para más información sobre tales programas, llame a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-227-2345.

    No todas las personas pueden usar la terapia de reemplazo de nicotina. Aquellas que padecen de ciertas condiciones médicas y las embarazadas sólo deben usarla con la supervisión de un doctor. Siempre es una buena idea buscar la opinión y el apoyo de un doctor cuando se toma la decisión de dejar de fumar.

    El mejor tiempo para comenzar la terapia de reemplazo de nicotina es cuando usted empieza a tratar de abandonar el hábito. Muchos fumadores se preguntan si es posible comenzar a usar un programa de reemplazo de nicotina mientras aún están fumando. Existe algo de investigación con fumadores que usan la terapia de reemplazo de nicotina mientras fuman, pero los resultados aún son muy prematuros para saber con certeza si esto es peligroso para la salud. Lo más importante es asegurarse de que usted no está recibiendo una sobre dosis de nicotina, lo que puede afectar su corazón y en su circulación sanguínea. Si usted desea tratar de fumar y usar la terapia de reemplazo de nicotina mientras va disminuyendo el uso de cigarrillos, lo más seguro es estar bajo el cuidado de un doctor.


    ¿Existen otras medicinas o vacunas que ayuden a dejar de fumar?

    Sí. Algunos medicamentos que no contienen nicotina ya han sido aprobados como auxiliares para dejar de fumar.

    El bupropión (Zyban® o Wellbutrin®) era usado primero como un antidepresivo, y luego fue aprobado por la FDA para ayudar a las personas de dejar de fumar. Esta medicina no contiene nicotina y usted necesitará una receta para poder obtenerla. Este medicamento actúa sobre los agentes químicos del cerebro que están relacionados con los deseos de fumar. Puede usarse por sí solo o junto con la terapia de reemplazo de nicotina. Contrario al reemplazo de nicotina, usted comienza a tomar esta medicina una o dos semanas antes de dejar de fumar. Los nuevos medicamentos pueden ayudar a los fumadores (o ex-fumadores) a evitar que obtengan placer físico al fumar. Los medicamentos parecen funcionar evitando que la nicotina estimule el celebro, ya sea bloqueando los receptores del cerebro a los que normalmente se adhieren la nicotina, o previniendo que la nicotina llegue al cerebro (como en el caso de las vacunas).

    Uno de estos medicamentos, la vareniclina (Chantix), ha sido aprobado por la FDA para ayudar a dejar de fumar. La vareniclina es una pastilla que se toma dos veces al día, comenzando al menos una semana antes de la fecha que fijó para dejar de fumar. Una vez en el organismo, se adhiere a los receptores de nicotina en el cerebro reduciendo los efectos placenteros que se consiguen al fumar mientras que también reduce los síntomas de la abstinencia. Muchos estudios han reportado que la vareniclina puede incluso más que duplicar las probabilidades de dejar de fumar. Debido a que la vareniclina es un medicamento más reciente, no se ha llevado a cabo la investigación para determinar si su uso es seguro junto con los productos de reemplazo de nicotina. Sin embargo, la compañía que produce vareniclina notó que las personas que usan esta medicina junto con la terapia de reemplazo de nicotina presentan más efectos secundarios, tal como náuseas y dolores de cabeza.

    Para las personas que no han podido dejar de fumar usando la terapia de reemplazo de nicotina, el bupropión o la vareniclina, o quienes no pueden usar estos medicamentos, algunos médicos recetan medicinas que han sido aprobadas por la FDA para otros fines aparte de dejar de fumar. Por lo general, la nortriptilina se usa para tratar la depresión y la clonidina se emplea para tratar la alta presión arterial. Ambos medicamentos tienen restricciones sobre quién puede usarlos con seguridad. Las personas que toman estas medicinas necesitan observación médica debido a efectos secundarios que pueden presentarse rara vez, pero que son graves. Sin embargo, los estudios han demostrado que estas medicinas pueden hacer más fácil dejar de fumar en algunas personas, a pesar de que no han sido aprobadas por la FDA para este propósito.

    Otros medicamentos aún bajo estudio incluyen el rimonabant, el cual también es una tableta y en forma de vacunas que se administran en una serie de inyecciones. Los resultados de las pruebas preliminares de estos tratamientos nuevos han sido promisorios. Parecen ser seguros, y pueden ayudar a algunos fumadores a dejar el hábito o mantenerse sin fumar. Sin embargo, se necesitan estudios más abarcadores para mostrar que estos tratamientos son eficaces antes de que puedan ser aprobados por la FDA. Actualmente se están realizando muchos estudios abarcadores de estos tratamientos. Si prueban ser eficaces, uno o más de estos medicamentos podrían ser aprobados dentro de los próximos años.

    Sin embargo, resulta poco probable que cualquiera de estos medicamentos funcionará en cada persona. Por esta razón, usar métodos diferentes al mismo tiempo sigue siendo la mejor manera de aumentar la probabilidad de éxito. Para más información sobre cómo dejar de fumar y las medicinas que se pueden usar, vea el documento Pasos para dejar de fumar.


    ¿Dónde puedo obtener ayuda adicional?

    Es difícil dejar de fumar; sin embargo, ¡usted puede dejar de fumar! Más de 47 millones de personas que viven en los Estados Unidos han logrado dejar de fumar por siempre, y ahora existen más ex-fumadores que fumadores. Muchas organizaciones ofrecen información, consejos y otros servicios sobre cómo dejar de fumar y a dónde puede ir para solicitar ayuda. Su médico, dentista, hospital de área o empleador también son otros recursos buenos donde puede encontrar ayuda.


    Fuente: www.cancer.org




    ¿Cómo afecta los pulmones el humo del cigarrillo?

    El daño a los pulmones comienza temprano en los fumadores, y las personas que fuman cigarrillos tienen un nivel más bajo en el funcionamiento de los pulmones que las que no fuman. Esto empeora a medida que la persona fuma. El hábito de fumar cigarrillos causa muchas enfermedades pulmonares que pueden ser tan peligrosas como el cáncer del pulmón. La bronquitis crónica y el enfisema son dos tipos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica que puede hacer difícil respirar y puede causar problemas de salud graves, incluso la muerte.

    Bronquitis crónica

    La bronquitis crónica es una enfermedad en la que las vías respiratorias producen demasiada mucosidad, lo que obliga al fumador a toser para expulsarla. Éste es un problema común para los fumadores. Los pulmones comienzan a producir grandes cantidades de mucosidad con más frecuencia. Las vías respiratorias se vuelven inflamadas y la tos se vuelve crónica (no mejora ni desaparece). Además, la mucosidad y las cicatrices bloquean las vías respiratorias. También se pueden presentar infecciones graves.

    Enfisema

    Fumar cigarrillos es también la principal causa de enfisema, una enfermedad que destruye lentamente la capacidad respiratoria de la persona. El oxígeno llega a la sangre al atravesar un área de superficie extensa en los pulmones. Normalmente, miles de sacos diminutos componen esta área superficial. Cuando se produce un enfisema, las paredes entre los sacos se desintegran y crean sacos más grandes, pero en menor número, por lo que la cantidad de oxígeno que llega a la sangre disminuye. Esto disminuye el área superficial del pulmón, lo que reduce la cantidad de oxígeno que llega a la sangre. Con el paso del tiempo, el área de la superficie pulmonar puede reducirse a un punto en el que la persona que padece de enfisema tenga que pasar la mayor parte del tiempo con dificultades para respirar.

    Los signos tempranos de enfisema son dificultad para respirar (especialmente cuando se acuesta), tos leve persistente (que a menudo se pasa por alto como “tos del fumador”), sentirse cansado, y algunas veces pérdida de peso. Las personas que tienen enfisema tienen un riesgo de muchos problemas que causan una función pulmonar deficiente, incluyendo pulmonía. En las etapas finales de la enfermedad, los pacientes sólo pueden respirar con comodidad gracias a la ayuda de un tubo de oxígeno colocado en la nariz. El enfisema no es reversible, pero puede aliviarse, especialmente, si la persona deja de fumar.

    Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

    Más de 7 millones de fumadores y ex fumadores padecen de insuficiencia pulmonar obstructiva crónica (COPD, por sus siglas en inglés), el nombre que se usa para describir tanto a la bronquitis crónica como al enfisema. La insuficiencia pulmonar obstructiva crónica es la cuarta causa principal de muertes en los Estados Unidos, y el número de mujeres que mueren de esta enfermedad es mayor que el número de hombres. El factor de riesgo principal de esta enfermedad es fumar. Más del 75% de las muertes por COPD son a causa del hábito de fumar. La etapa avanzada de la enfermedad pulmonar crónica es uno de los problemas médicos más lamentables, ya que la persona tiene dificultades para respirar todo el tiempo (parecido a la sensación de estar ahogándose).


    ¿Por qué tosen los fumadores?

    El humo del cigarrillo contiene sustancias químicas que irritan las vías respiratorias y los pulmones. Cuando un fumador inhala estas sustancias, el cuerpo trata de protegerse al producir mucosidad y al toser. La conocida tos de la mañana de los fumadores se produce por muchas razones. Normalmente, las formaciones parecidas a diminutos vellos (llamados cilios) se proyectan hacia fuera y expulsan los materiales nocivos de los pulmones. Sin embargo, el humo de cigarrillo debilita la acción purificadora, por lo que algunos venenos del humo permanecen en los pulmones y la mucosidad se queda en las vías respiratorias. Mientras un fumador duerme, algunos cilios se recuperan y comienzan a funcionar nuevamente. Al despertar, el fumador tose porque los pulmones están tratando de eliminar los irritantes y la mucosidad que se acumula el día anterior. Los cilios dejarán de funcionar completamente después de la exposición prolongada al humo. Esto causar que los pulmones del fumadores estén aún más expuestos y propensos a infecciones e irritaciones.


    ¿Existe algún peligro si se fuma sin inhalar?

    Sí. Dondequiera que el humo toque las células vivas, causa daño. Aunque los fumadores no inhalen el humo, están respirando el humo de segunda mano y aumentan su riesgo de padecer de cáncer del pulmón. Incluyendo los que fuman puros y pipas, quienes a menudo no inhalan el humo, tienen un mayor riesgo de contraer cáncer del labio, la boca y la lengua, así como de otros cánceres.


    ¿Afecta al corazón el fumar cigarrillos?

    Sí. Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de padecer de enfermedades del corazón, las cuales representan la principal causa de muerte en los Estados Unidos. El fumar, la alta presión arterial, los niveles altos de colesterol, la falta de ejercicio, la obesidad y la diabetes son todos factores de riesgo para contraer enfermedades cardíacas. Sin embargo, el hábito de fumar, por sí solo, es el factor de mayor riesgo de muerte por ataques al corazón.

    Entre las personas que han tenido un ataque cardíaco, los fumadores tienen más probabilidades de morir dentro de la hora a partir del ataque que los no fumadores. El humo del cigarrillo puede causar daño al corazón a niveles muy bajos, aun cuando la cantidad es muy poca como para causar enfermedad pulmonar.


    ¿Cómo afecta el fumar a las embarazadas y a sus bebés?

    Las embarazadas que fuman ponen en peligro la salud y la vida de sus bebés por nacer. Las estadísticas muestran la existencia de una relación directa entre el fumar durante el embarazo y los abortos espontáneos, partos prematuros, bebés de bajo peso, partos en los que el bebé nace muerto, la mortalidad entre recién nacidos y el síndrome de muerte infantil súbita (SIDS, por sus siglas en inglés). Si las mujeres embarazadas no hubiesen fumado, hasta el 5% de las muertes infantiles podrían ser prevenidas.

    Cuando una mujer embarazada fuma, en realidad está fumando por dos. La nicotina, el monóxido de carbono y otras sustancias químicas peligrosas en el humo entran al torrente sanguíneo, pasan directamente al cuerpo del bebé y le impiden obtener los nutrientes vitales y el oxigeno que necesita para su crecimiento.

    La lactancia es una manera buena de alimentar a un recién nacido, pero si la madre fuma expone al bebé a la nicotina y a otros venenos del humo a través de la leche. La nicotina puede causar muchos síntomas indeseables en el bebé, tales como intranquilidad, palpitaciones aceleradas, vómito, periodos más cortos de tiempo o diarrea.

    Algunas investigaciones también han sugerido que los niños cuyas madres fumaron durante el embarazo o quienes estuvieron expuestas al humo de segunda mano, incluso en pequeñas cantidades, pueden tener problemas de aprendizaje en la escuela. Además, estos niños pueden ser más pequeños que los niños de las madres no fumadoras. Estos niños también tienen más probabilidad de fumar cuando sean mayores.


    ¿Cuáles son algunos de los efectos a corto y largo plazo de fumar cigarrillos?

    El fumar es la causa de muchos tipos de cáncer, el cual es posible que aparezca años después. No obstante, los cánceres representan sólo aproximadamente la mitad de las muertes relacionadas con el fumar. El hábito de fumar por tiempo prolongado es también una causa mayor de enfermedad cardiaca, aneurismas, bronquitis, enfisema y ataque al cerebro. Además, ocasiona que la pulmonía y el asma empeoren. Las heridas toman más tiempo para sanar y el sistema inmunitario puede que no funcione tan bien en los fumadores como en los no fumadores.

    El fumar también causa daño a las arterias. Debido a esto, muchos cirujanos vasculares se niegan a operar a los pacientes con enfermedad arterial periférica (pobre circulación de la sangre en los brazos y las piernas), a menos que ellos dejen de fumar. Además, los fumadores del sexo masculino tienen un riesgo mayor de impotencia sexual (disfunción eréctil) mientras más tiempo fuman.

    La verdad es que los fumadores de cigarrillos mueren más jóvenes que las personas que no fuman. De hecho, según un estudio de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) realizado al final de los años 1990’s, el hábito de fumar acortó las vidas de los hombres fumadores en un 13.2 años y las vidas de las fumadoras en 14.5 años. En comparación con las personas que nunca han fumado, los hombres y las mujeres que fuman tienen más probabilidades de morir durante la media edad (entre las edades de 35 a 69 años).

    Fumar también ocasiona muchos otros efectos a corto plazo, como pobre función pulmonar. Por esta razón, los fumadores a menudo tienen dificultades para respirar y tos persistente; a menudo se cansan fácilmente durante una actividad física. Algunos otros efectos comunes a corto plazo incluyen disminución en la capacidad de los sentidos del olfato y el gusto, envejecimiento prematuro de la piel, mal aliento y dientes manchados.


    Preguntas acerca del hábito de fumar, el tabaco y la salud (2da. Parte)


    ¿Qué probabilidades hay de que fumar pueda ocasionarle la muerte?

    Aproximadamente la mitad de todas las personas que continúan fumando morirán debido al hábito. En los Estados Unidos, el tabaco causa casi una de cinco muertes, matando alrededor de 443,600 personas cada año. Fumar es la causa individual de muerte que más se puede evitar en nuestra sociedad.

    De acuerdo con el patrón actual, fumar matará alrededor de 650 millones de personas en el mundo que actualmente viven. Si estos patrones continúan, para la década del 2030, se espera un incremento a escala mundial en las muertes causadas por el tabaco, de aproximadamente los 5 millones por año que hay en la actualidad a cerca de 10 millones por año. La mayoría de estas muertes va a ocurrir en los países en vías de desarrollo.


    ¿Cuáles son los peligros que causa el humo de tabaco ambiental (humo de segunda mano)?

    El humo de tabaco ambiental (ETS, por sus siglas en inglés) también es conocido como humo de segunda mano. El fumar pasivamente (inhalar el humo de segunda mano) ocurre cuando una persona que no fuma respira el humo de tabaco de otra persona. Esto incluye el humo principal, (humo que exhalan al aire los fumadores), y también el humo que emite directamente al aire el tabaco de los cigarrillos al quemarse. El humo de tabaco ambiental contiene las mismas substancias químicas dañinas que las que inhalan los fumadores. De hecho, debido a que el humo que viene de un cigarrillo encendido se forma a temperaturas más bajas, despide cantidades más grandes de algunas substancias que causan el cáncer.

    Existe evidencia contundente que indica que el humo de tabaco ambiental causa grave daño a la salud del ser humano. Cada año, alrededor de 49,400 adultos no fumadores mueren por cáncer del pulmón como resultado de respirar el humo de segunda mano. También les puede afectar causando asma y otros problemas respiratorios, irritación de los ojos, dolor de cabeza, nausea y mareos. Los niños que tienen padres fumadores son más propensos a sufrir de asma, pulmonía, bronquitis, infecciones del oído, tos, resuello, mucosidad y aumento en la producción de mucosidad. Los niños de padres fumadores tienen más riesgo de morir del síndrome de muerte infantil súbita. Las mujeres embarazadas que están expuestas al humo de tabaco ambiental tienen un riesgo de tener un bebé de bajo peso, y también pueden tener un riesgo de parto prematuro y de aborto espontáneo.

    ¿Puede el humo de segunda mano causar cáncer de seno?

    Aún se están realizando estudios para determinar si el humo de segunda mano pudiera aumentar el riesgo de cáncer del seno. Tanto el humo directo que aspira el fumador como el humo de segunda mano contienen alrededor de 20 químicos que, en altas concentraciones, causa cáncer del seno en roedores. Los químicos en el humo del tabaco alcanzan el tejido del seno, los cuales han sido encontrados en la leche materna.

    Cualquier asociación entre el humo de segunda mano y el riesgo de cáncer del seno en los estudios con humanos es objeto de debate, en parte ya que no se ha demostrado que el riesgo de cáncer de seno aumenta en los fumadores activos. Otra posible razón para esto consiste en que el humo del tabaco puede tener diferentes efectos en el riesgo de cáncer del seno de los fumadores y de aquellas personas expuestas al humo de segunda mano.

    Un informe de la Agencia de Protección Ambiental de California concluyó en 2005 que la evidencia asociada con el humo de segunda mano y el cáncer del seno es “consistente con una asociación causal” en mujeres jóvenes. Esto significa que el humo de segunda mano actúa como si pudiese ser una causa de cáncer de seno en estas mujeres. El informe de la Dirección General de Salud Pública de los Estados Unidos “The Health Consequences of Involuntary Exposure to Tobacco Smoke”, emitido en 2006, concluyó que en este momento la evidencia es “sugerente, pero no suficiente” para establecer el vínculo. De todas maneras, las mujeres quizás quieran saber que este posible vínculo con el cáncer del seno es otra razón para evitar el humo de segunda mano.


    ¿Estoy en riesgo de padecer cáncer del pulmón debido al olor del humo que se impregna en la ropa o al olor que queda en una habitación donde las personas han estado fumando?

    No existen informes de investigación médica sobre los efectos causantes de cáncer que están presentes en el olor al humo del cigarrillo. Sin embargo, la investigación indica que el humo de segunda mano puede impregnarse en el pelo, la ropa y otras superficies. Por lo tanto, los efectos desconocidos que causarían cáncer serían mínimos en comparación con los efectos que causa la exposición directa al humo de segunda mano, como cuando se vive con alguien que fuma.


    ¿Qué se está haciendo para proteger a las personas de los peligros del fumar?

    Las etiquetas del tabaco

    Tanto el sector privado como el sector público están tomando acción para ayudar a disminuir el número de muertes y enfermedades relacionadas con el hábito de fumar en este país. Desde 1966, se requiere que todas las cajetillas de cigarrillo tengan las advertencias para la salud del Director General de Salud Pública, y, desde 1987, todos los productos de tabaco que no producen humo deben también tenerlas. A partir de 2001, los siete principales fabricantes de puros en los Estados Unidos han proporcionado cinco advertencias para la salud, las cuales se alternan en las etiquetas de los puros, similares a las que se presentan en las etiquetas de las cajetillas de cigarrillos.

    Publicidad

    En 1971, el Congreso prohibió en la televisión y la radio los anuncios de publicidad de los cigarrillos y en 1987 el de los productos de tabaco que no producen humo. La American Legacy Foundation, y muchos estados, han producido mensajes de servicio público en contra del hábito de fumar en la televisión, la radio y carteleras publicitarias. Algunas compañías de tabaco han creado sus propios anuncios, los cuales parecen enviar un mensaje contra el hábito de fumar, pero en realidad parecen promover una actitud más favorable hacia la industria del tabaco.

    Impuestos

    En años recientes, los impuestos a los cigarrillos han aumentado en muchos estados. Esto ha desalentado a los jóvenes a comenzar a fumar, y ha motivado a los fumadores a dejar de fumar. Los impuestos estatales al tabaco varían desde siete centavos (en Carolina del Sur) hasta $2.58 el paquete (en New Jersey).

    Leyes que prohíben fumar

    Existen leyes en todos los 50 estados y el Distrito de Columbia que prohíben o restringen fumar en ciertos espacios públicos. Estas leyes van desde simples restricciones, tal como áreas designadas en edificios gubernamentales, a leyes que prohíben fumar en todos los lugares públicos y lugares de trabajo. En los edificios del gobierno federal controlados por la rama ejecutiva, incluyendo la Casa Blanca, no se puede fumar. Por otro lado, esta ley federal no requiere que las oficinas congresionales ni las salas de los tribunales sean lugares donde no se puede fumar, aunque en muchos de estos sitios no se permite fumar por otras razones. Un número de otras agencias federales también prohíben fumar en sus edificios. Además, el fumar está prohibido en todos los vuelos nacionales


    ¿Son los productos de tabaco de uso oral alternativas seguras a fumar cigarrillos?

    Se usan muchos términos para describir los productos de tabaco que se colocan en la boca, tal como tabaco oral, productos de tabaco que no producen humo, mascar tabaco e inhalar tabaco en polvo (rapé). El uso de cualquier clase de producto de tabaco oral constituye un riesgo significativo para la salud, y son un sustituto menos letal a fumar cigarrillos. Sin embargo, menos letal está lejos de ser seguro.

    La cantidad de nicotina que se absorbe es usualmente más de la cantidad que produce un cigarrillo. Generalmente, las personas que inhalan o mastican reciben aproximadamente la misma cantidad de nicotina que las personas que fuman regularmente. Las sustancias más dañinas en los productos de tabaco de uso oral causantes de cáncer son las nitrosaminas específicas del tabaco, las cuales se han encontrado a niveles 100 veces más altos que las nitrosaminas permitidas en el tocino, la cerveza y otros alimentos. Estos cancerígenos causan cáncer del pulmón en experimentos con animales, aun cuando son inyectados, en lugar de inhalados.

    El jugo de los productos derivados del tabaco que no producen humo es absorbido directamente a través del revestimiento de la boca. Esto causa llagas y manchas blancas (llamadas leucoplaquia) que a menudo producen cáncer de la boca.

    Las personas que usan estos productos y los otros tipos de productos de tabaco oral aumentan en gran manera su riesgo de otros tipos de cáncer, incluyendo cánceres de la garganta (faringe). Otras consecuencias de los productos de tabaco de uso oral incluyen el mal aliento crónico, las manchas en los dientes y empastes, las enfermedades de las encías, el deterioro, el desgaste y la pérdida de dientes, así como la pérdida del hueso de la mandíbula. Además, los fumadores también pueden tener problemas de alta presión sanguínea y puede que estén en un riesgo mayor de enfermedades cardiacas.


    Fuente: www.cancer.org




    Las personas tienen muchas preguntas sobre el tabaco que algunas veces pueden ser difíciles de contestar; incluyendo interrogantes sobre el tabaco (cigarrillos, cigarros, productos de uso oral y otros productos derivados del tabaco), la nicotina, la adición y cómo dejar de fumar. Muchas de estas preguntas se contestan en este documento. Además contestamos algunas preguntas sobre cómo el fumar y el tabaco pueden afectar la salud de una persona, incluyendo el corazón, la circulación, y los pulmones; su efecto en los bebés que no han nacido, y cómo afectan el desarrollo del cáncer y otras enfermedades.


    ¿Existe una manera segura de fumar cigarrillos?

    No. Todos los cigarrillos pueden causar daño al cuerpo humano, y cualquier uso de tabaco es peligroso. El cigarrillo es el único producto legal cuyo uso anunciado, el fumar, se sabe es nocivo para el cuerpo y causa cáncer.

    Aunque algunas personas fuman menos cigarrillos, tratando de que su hábito resulte menos dañino, la mayoría de los fumadores encuentran esto difícil de lograr. Las investigaciones han encontrado que incluso fumar unos pocos cigarrillos (1-4) al día puede tener consecuencias graves de salud, incluyendo un aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca y una probabilidad mayor de morir a una edad más temprana.

    Algunas personas piensan que cambiar los cigarrillos con alta concentración de alquitrán y nicotina por otros que posean un bajo contenido de ambos componentes hace más seguro el hábito. Sin embargo, esto no es cierto. Cuando las personas cambian a marcas de cigarrillos con un contenido de alquitrán y nicotina más bajo, a menudo fuman más cigarrillos o una porción mayor de cada cigarrillo, a fin de obtener la misma dosis de nicotina que recibían antes del cambio.

    A los fumadores se les ha conducido a creer que los cigarrillos “light” tienen un riesgo menor a la salud y que son una buena opción para dejar de fumar. Esto no es cierto. Un cigarrillo con bajo contenido de alquitrán puede ser tan dañino como uno de alto contenido debido a que la persona a menudo inhala el humo más frecuente y profundamente o si fuma los cigarrillos hasta la colilla. Los estudios han encontrado que el riesgo de cáncer del pulmón no es menor en los fumadores de cigarrillos con bajo contenido de alquitrán o “light”.

    Aunque se reporta que es una manera más económica y saludable de fumar, los cigarrillos enrollados a mano, no son más seguros que las marcas comerciales. Por el contrario, se ha encontrado que existe un riesgo aumentado de cánceres de la laringe, el esófago (tubo que conecta la boca con el estómago), la boca y la faringe (garganta) entre los fumadores de los cigarrillos enrollados a mano que han fumado mucho durante sus vidas en comparación con los fumadores de cigarrillos empaquetados.

    Se han estado vendiendo unas clases más nuevas de cigarrillos como “completamente naturales” que son mercadeados como cigarrillos que no contienen químicos o aditivos y que son enrollados con filtros 100% algodón. No existe evidencia de que ellos sean más saludables o más seguros que otros cigarrillos, ni hay una buena razón para creer que lo sean. El humo de estos cigarrillos, al igual que el humo de todos los cigarrillos, contiene muchos agentes que causan cáncer (carcinógenos) y toxinas que provienen del tabaco en sí, incluyendo alquitrán y monóxido de carbono.

    Los cigarrillos herbarios, aunque no contienen tabaco, también producen alquitrán y monóxido de carbono, y son dañinos a su salud. En conclusión, no existe una manera segura de fumar.


    ¿Son los cigarrillos mentolados más seguros que los cigarrillos sin mentol?

    Los cigarrillos mentolados no son más seguros que los demás. De hecho, ellos pueden incluso ser más peligrosos. Alrededor de un cuarto de todos los cigarrillos vendidos en los Estados Unidos son mentolados. Estos cigarrillos son especialmente populares entre las personas de la raza negra. El mentol agregado produce una sensación de frescura en la garganta al inhalar el humo. También disminuye el reflejo de la tos y cubre la sensación de sequedad en la garganta que los fumadores a menudo presentan. Las personas que fuman los cigarrillos mentolados pueden inhalar más profundamente y mantienen el humo por más tiempo.

    Los estudios recientes han demostrado que las personas que fuman cigarrillos mentolados tienen menos probabilidades de tratar de abandonar el hábito y de tener éxito cuando tratan de hacerlo. Al menos un investigador propuso que los fumadores de estos cigarrillos pudiesen querer cambiar a los cigarrillos no mentolados antes de tratar de abandonar el hábito para mejorar sus probabilidades de dejar de fumar.


    ¿Son realmente adictivos los cigarrillos?

    Sí. La nicotina que contiene el humo de cigarrillo es lo que causa la adicción. La nicotina es una droga que resulta tan adictiva como la heroína y la cocaína:

    Cuando se inhala en pequeñas cantidades, la nicotina produce sensaciones de placer que estimulan al fumador a fumar más. La nicotina actúa en la química del cerebro y el sistema nervioso central, afectando el estado de ánimo del fumador. Funciona como otras drogas adictivas al inundar los circuitos de la recompensa cerebral con dopamina (un mensajero químico). La nicotina también le provee un poco de adrenalina en una cantidad que no es suficiente como para darse cuenta, pero bastante como para acelerar su corazón y elevar su presión sanguínea.

    La nicotina llega al cerebro en cuestión de segundos después de una bocanada, aunque sus efectos comienzan a disiparse en pocos minutos. A menudo, esto causa que el fumador encienda otro cigarrillo. Si el fumador no fuma de nuevo pronto, los síntomas de abstinencia atacan y empeoran con el pasar del tiempo.

    Este típico fumador realiza alrededor de 10 bocanadas de cada cigarrillo. Una persona que fuma una cajetilla al día recibe alrededor de 200 “impactos” de nicotina cada día.

    Los fumadores suelen volverse dependientes de la nicotina y experimentan síntomas físicos y emocionales (sicológicos) de abstinencia cuando dejan de fumar. Estos síntomas incluyen: irritabilidad, nerviosismo, dolor de cabeza, y trastornos del sueño. Sin embargo, el indicador verdadero de la adicción es que las personas aún fuman a pesar de que saben que el fumar es perjudicial para ellos, pues afecta sus vidas, su salud y sus familias de maneras no saludables. La mayoría de las personas que fuman quieren dejar el hábito.

    Las investigaciones están también estudiando si existen otros químicos en el tabaco que ayuden a promover la adicción. En los cerebros de los animales, el humo del tabaco causa cambios químicos que no son explicados completamente por los efectos de la nicotina.



    Preguntas acerca del hábito de fumar (1ra. Parte)


    ¿Qué hace la nicotina?

    En altas dosis, la nicotina es un veneno que puede causarle la muerte a una persona al paralizar los músculos respiratorios. Los fumadores suelen inhalarla en pequeñas cantidades que el cuerpo puede descomponer y eliminar rápidamente. La primera dosis de nicotina hace que la persona se mantenga despierta y alerta, mientras que las dosis posteriores producen un efecto calmante y relajante.

    La nicotina puede hacer que los nuevos fumadores, así como las personas que fuman regularmente, y que reciben una dosis excesiva de nicotina, se sientan mareados o con nauseas. Las palpitaciones del corazón en estado de reposo, en los jóvenes que fuman, aumentan de dos a tres latidos por minuto. Además, la nicotina reduce la temperatura de la piel y disminuye el flujo de sangre en las piernas y los pies. Es posible que la nicotina desempeñe una función importante en el aumento del riesgo de padecer de enfermedades del corazón y derrames cerebrales en el fumador.

    Muchas personas tienen la errónea idea de que la nicotina es la sustancia en el tabaco que causa cáncer. Esta creencia puede causar que algunas personas eviten el uso de la terapia de reemplazo de nicotina al tratar de dejar de fumar. Aunque la nicotina es lo que hace (y mantiene) a las personas adictas al tabaco, otras sustancias en el tabaco son responsables de los efectos causantes de cáncer. Existe cierta evidencia preliminar basada en estudios de laboratorio que indica que la nicotina puede ayudar en el crecimiento de los tumores existentes. No obstante, todavía se desconoce si estos resultados aplican a las personas, por lo que se necesitan más investigaciones.


    ¿Por qué empiezan a fumar las personas?

    La mayoría de la gente empieza a fumar durante la adolescencia, generalmente debido a la presión de grupo y la curiosidad. Las personas cuyos padres y amigos son fumadores tienen más probabilidades de comenzar a fumar que aquellas cuyos padres no fuman.

    Los anuncios de la industria tabacalera, las ofertas especiales y otras actividades de promoción de sus productos son otra gran influencia en nuestra sociedad. La industria tabacalera gasta miles de millones de dólares cada año en la creación y mercadeo de anuncios que presentan el acto de fumar como algo emocionante, glamoroso y saludable para los adultos. A pesar del hecho de que los anuncios de marcas de productos de cigarrillo fueron prohibidos en las películas mediante el 1998 Tobacco Master Settlement Agreement, los cigarrillos aparecen en tres de cada cuatro taquillas de películas exitosas. Además, la marca real de los cigarrillos se puede identificar en una de tres películas. Los estudios demuestran que los jóvenes que ven a los actores fumando en las películas tienen una probabilidad mayor de comenzar a fumar.


    ¿Quiénes son los más propensos a volverse adictos?

    Cualquier persona que empieza a fumar corre el riesgo de volverse adicto a la nicotina. Los estudios han comprobado que las personas que empiezan a fumar durante la adolescencia son más propensas a formar un hábito. Entre más joven sea la persona cuando comienza a fumar, mayor probabilidad existe que él o ella se vuelva adicto a la nicotina. Aproximadamente 90% de los fumadores adultos fumaron por primera vez a los 19 años o antes de esta edad.


    ¿Cuántas personas fuman cigarrillos?

    Entre los estadounidenses adultos que fumaban cigarrillos se reportó una reducción de 42% en 1965 a 21% en 2006 (año en el que las más recientes cifras están disponibles). Aun así, más de 43 millones de adultos fumaron cigarrillos en 2007. Alrededor del 22% eran hombres fumadores mientras que el 17% eran mujeres. El nivel de educación parece estar asociado con las tasas de fumadores, pues los grupos que tienen un nivel mayor de educación presentan tasas más bajas de consumo de tabaco.


    ¿Es común el fumar entre los jóvenes?

    Sí. El consumo de tabaco, incluyendo fumar cigarrillos, productos de uso oral e inhalar tabaco en polvo (rapé), es común entre los jóvenes en los Estados Unidos, según las encuestas más recientes del gobierno.

    A pesar de la reducción en los años recientes, casi uno de tres estudiantes de escuela preparatoria (30%) del sexo masculino y más de una de cinco (21%) estudiantes del sexo femenino usó algún tipo de tabaco en 2007 durante el mes antes de la encuesta. Aproximadamente uno de cinco estudiantes (20%) fue considerado como fumador de cigarrillos. La mitad de estos estudiantes (aproximadamente 50%) reportaron que ellos han tratado de dejar de fumar durante el pasado año. El fumar puros (cigarros) también era común entre los estudiantes de escuela preparatoria (cerca del 14%).

    Además, alrededor del 19% de los estudiantes de escuela secundaria usaron alguna forma de tabaco, siendo el cigarrillo la más común (6%).

    El uso de tabaco es mayor entre los estudiantes del sexo masculino en todos los productos, excepto en los cigarrillos, para los cuales las cifras hoy día son casi iguales entre ambos sexos.

    Otros problemas se han asociado con el fumar. Los estudios han mostrado que los estudiantes que fuman también tienen más probabilidad de usar otras drogas, involucrarse en peleas, portar armas, intentar suicidarse y participar en actividades sexuales de alto riesgo.


    ¿Qué es lo dañino del humo del cigarrillo?

    El humo de cigarrillo es una mezcla compleja de químicos generados por la combustión (quema) del tabaco y de sus aditivos. El humo de cigarrillo contiene alquitrán, el cual está compuesto de más de 4,000 sustancias químicas, incluyendo más de 60 que se sabe causan cáncer. Algunas de estas sustancias causan enfermedades cardíacas y respiratorias que pueden resultar fatales. Usted se asombraría al saber cuáles son algunas de las sustancias químicas encontradas en el humo de cigarrillo:

    Cianuro.
    Benceno.
    Formaldehído.
    Metanol (alcohol de madera).
    Acetileno (el combustible utilizado en las antorchas).
    Amoníaco.

    Además, el humo del cigarrillo contiene los gases venenosos: óxido de nitrógeno y monóxido de carbono. El ingrediente activo que produce el efecto que las personas buscan es la nicotina, una droga adictiva.


    ¿Causa cáncer el hábito de fumar?

    Sí. El consumo de tabaco repreenta al menos 30% de todas las muertes por cáncer en los Estados Unidos. El hábito de fumar causa aproximadamente un 87% de las muertes por cáncer de pulmón. Además el fumar causa cáncer la laringe, la faringe, la boca, la laringe (garganta), el esófago, y la vejiga, y está asociado con el desarrollo de los cánceres del riñón, el páncreas, el cuello uterino, el estómago y algunos tipos de leucemia. Los cigarros, las pipas y los productos de tabaco de uso oral también causan cánceres. No existe una manera segura de usar tabaco.


    Fuente: www.cancer.org