Los alimentos adecuados para contrarrestar
los efectos del cigarrillo en el organismo


No es algo nuevo el asegurar que fumar afecta la salud. Incluso, las mismas cajetillas de los cigarrillos traen esta advertencia. No obstante, éste es un hábito a nivel mundial, y que una vez comenzado, resulta difícil dejar. Si usted es de esas personas, sería muy recomendable el comer de forma adecuada para que su organismo aumente sus defensas, a la vez que elimina todas las toxinas de éste más fácilmente.

Existe una ‘Dieta contra el Tabaco’, que si bien no pretende ayudar a dejar el cigarro, si le ayudará a contrarrestar los efectos nocivos del mismo en su organismo, al incluir alimentos que le ayudarán a reforzarlo. Estos son:


Vitamina C

Esta vitamina es muy mal absorbida por los fumadores, por eso se recomienda introducir cítricos en la dieta diaria ya que estos aportarán la ración diaria de ésta, normalmente se necesitan unos 90 ml., diarios. Las frutas que más la contienen son las naranjas, pomelos, kiwis y las frutas rojas. También algunas verduras contienen esta vitamina como la coliflor, el brócoli, las espinacas y las coles.


Calcio

Hay que tomar grandes cantidades de alimentos que contengan calcio, como leche, queso o yogures. De esta forma aportamos un suplemento importante para el buen estado de los huesos.


Alimentos antioxidantes

Los alimentos antioxidantes contribuyen a reforzar el sistema inmunitario de nuestro organismo y por consiguiente, tienen un efecto anticancerígeno muy importante. Se recomienda tomar té verde porque contiene bioflavina, una sustancia con propiedades altamente anticancerígenas. También contienen estas propiedades antioxidantes los frutos secos, ricos en minerales como el magnesio y el zinc.


Evitar la sequedad de la piel

La mayoría de los fumadoras tienen la piel más seca y de un color apagado, para evitarlo hay que hidratarse más. Lo óptimo sería tomar mucha agua complementarlo con una dieta en la que no falte el aceite de oliva o de girasol crudos.


Dieta Contra el Tabaco

Frutas y verduras

Además de desintoxicar el organismo, las frutas y las verduras son grandes aliados contra el tabaco, especialmente las de color amarillo, naranja y rojo, por su alto contenido de beta caroteno, con su acción antirregenerativa del cáncer pulmonar y su efecto protector. Se recomiendan la zanahoria, el ají, el tomate, el zapallo o la naranja, las moras, la sandía y las cerezas.

En la dieta contra el tabaco también debes incluir huevos, zanahorias y leche que contienen vitamina A; aceite de oliva y alimentos integrales con vitamina E, y proteínas en forma de pollo y pescado. Disminuye el consumo de carne roja ya que aporta más toxinas.


¿Es inevitable engordar al dejar de fumar?

Es opinión generalizada que cuando se deja de fumar se engorda. Es bueno saber por qué ocurre esto, y tomar medidas para evitarlo, pues estamos hablando de las dos principales epidemias sanitarias de nuestros días (el tabaco y la obesidad), y debemos luchar contra ambas.

El tabaco tiene un alto poder adictivo debido a que activa diversos centros cerebrales del placer. Estos centros se habitúan a ser estimulados por la nicotina, de forma que, si se deja de recibir este estimulante, la sensación de placer se transforma en ansiedad y angustia. Y es esta ansiedad lo que nos lleva a comer más, como medida compensatoria por la falta de tabaco. Y la báscula lo delata.

Quienes fuman, deben intentar dejar el tabaco de forma que no engorden o engorden lo menos posible, para ello es bueno seguir ciertas normas.

En primer lugar, hay que intentar que la primera vez que se deje de fumar sea la definitiva. Si no se hace así, ante cada fracaso se acumularán unas cuantas libritas de más, que por lo general no se pierden del todo cuando se vuelve a fumar.

Para asegurarse del éxito en el primer intento, conviene mentalizarse adecuadamente la importancia de dejar de fumar (puede ser interesante anotar en un papel las ventajas de dejarlo), y elegir el momento adecuado.

Durante las primeras semanas, hay que intentar beber muchos liquidos (agua y zumos), no tomar alcohol ni otros excitantes como café o té, realizar comidas ligeras y frecuentes, evitando las copiosas, y tomar muchas frutas y verduras.

Es difícil, pero hay que recordar la importancia del primer intento, y que las ganas de fumar no durarán eternamente: después de cuatro a seis semanas irán disminuyendo, hasta quedar reducidas a una inclinación latente durante meses, y al final a nada.

Fuente: www.elaviso.com



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