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  • Con el coche, en trayectos inferiores a 3 km, contaminarás más debido a que el motor está frío y su combustión no es óptima.
  • Procura utilizar el transporte público: tren o autobus. Para trayectos cortos puedes utilizar la bicicleta o caminar, el ejercicio te mantendrá en forma.
  • Si necesitas el coche compártelo ves junto con familiares, amigos o compañeros de trabajo.
  • Apaga el motor si estás parado o esperando más de 30 segundos.
  • Comprueba la presión de los neumáticos, una presión inadecuada puede aumentar el consumo de combustible alrededor de un 5%.



"La energía que menos contamina es la que no se consume"


1. Ahorremos gota a gota, intentemos que el tiempo de ducha sea inferior a 5 minutos.
2. Vigilemos el consumo eléctrico, utilicemos bombillas de bajo consumo.
3. No contaminemos el aire. Evitemos los ambientadores elaborados con productos químicos.
4. Protejamos el origen de la vida. No tiremos basuras al mar y a los ríos.
5. Utilicemos energías renovables. Solo son necesarias 2 horas para cargar el móvil, evitemos dejarlo toda la noche.
6. Reciclemos al máximo. Cada vez que reciclamos un metro de periódicos de alto, salvamos un árbol.
7. Utilicemos transportes alternativos. El transporte publico y la conducción eficiente son nuestros mejores aliados.
8. Mejor tejidos naturales. Para fabricar unos pantalones vaqueros se utilizan mas de 300 grs. de pesticidas. Mejor de algodón orgánico.
9. Cuidemos nuestra tierra. Usar pesticidas químicos y tirar basura al desagüe contamina los ríos que riegan nuestra tierra.
10. Consumamos de manera responsable. Hagamos la prueba: pasemos un día sin gastar. Cuanto menos consumimos, menos contaminamos.
11. Amemos la naturaleza. Utilicemos el papel por las dos caras.
12. Pensemos en lo que tiramos. Usemos los puntos verdes de nuestras ciudades para el material eléctrico y electrónico en desuso.
13. Usemos el transporte público, la bicicleta o caminar en vez del coche siempre que sea posible.
14. Adquiramos electrodomésticos de bajo consumo de energía, clase A y B.
15. Carguemos lavadora y lavavajillas al máximo antes de ponerlas en marcha y utilicemos los programas de lavado mas económicos.
16. Todos los equipos que van con mando a distancia apaguemoslos correctamente si no los vamos a seguir utilizando, no con el mando.
17. Con una ducha rápida ahorramos mas agua que con la bañera.
18. No dejemos el grifo abierto mientras nos lavamos los dientes o las manos.
19. Utilicemos menos carga de agua en el váter, poniendo dentro del deposito una botella llena de agua, el deposito tendrá menos capacidad. Si el váter tiene pulsador para descarga de agua mas económico utilizarlo.
20. Utilicemos bombillas de bajo consumo, mantengamos encendidas únicamente las lamparas necesarias. Aprovechemos la luz natural.
21. Utilicemos cortinas, persianas o pórticos y coloquemos material aislante en juntas de puertas y ventanas. Aprovechemos en invierno el sol.
22. Revisemos calefacción y aire condicionado cada dos años. Utilicemos aire acondicionado solo cuando estemos presentes y pongamoslo a 25 ºC (77 ºF). La calefacción pongamosla a 20- 21 ºC (68-70 ºF) y bajemosla por la noche o cuando no estemos, utilizar termostato.
23. Compremos productos de ahorro energético.
24. Apaguemos el monitor del ordenador cuando no utilicemos el ordenador.
25. Reciclemos el material de oficina, cartuchos de impresora, etc, en puntos de recogida selectiva.
26. Sabias que un portátil consume menos energía que un ordenador de sobremesa.
27. Evitemos el uso de pilas, la red eléctrica es mas eficiente y menos contaminante.
28. Fomentemos la energía solar, acumuladores recargables o adaptadores para la red en el uso de pequeños aparatos como calculadoras.
29. Compartamos con amigos y familiares libros y revistas.
30. Utilicemos las bibliotecas o hemerotecas en vez de comprar libros, revistas, y vídeo.
31. Enseñemos a los niños a cuidar de los libros y material escolar.
32. Utilicemos Internet y correo electrónico sin imprimir documentación.
33. Reciclemos el papel.
34. Rechacemos publicidad y suscripciones en papel.
35. Vayamos a la compra con el carro, cesta o bolsas de tela reutilizables.
36. Vayamos a comprar con fiambreras, evitando envases superfluos (film en carne y pescado).
37. Vayamos a comprar el pan con la bolsa de tela para el pan.
38. Vayamos a comprar productos a granel.
39. Vayamos a comprar productos en envases de gran capacidad.
40. Vayamos a comprar productos concentrados.
41. Evitemos comprar productos en envases individuales o superfluos.
42. Evitemos comprar brics y envases mixtos.
43. Evitemos principalmente los productos envasados en porexpan.
44. Compremos productos reutilizables o recargables.
45. Compremos productos durables, modulares, reparables i de alta calidad.
46. Alquilemos aparatos de poco uso o uso ocasional.
47. Compremos productos en envases reutilizables o reciclables.


Blog Action Day. Climate Change


  • Desde 2003, en Nueva York no se puede fumar en restaurantes y bares
  • La idea es que los más de 1.700 parques públicos de Nueva York queden libres de humo


El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, se está planteando prohibir fumar en los parques y las playas de la ciudad. Esta medida ha originado las críticas de los fumadores, que creen que su intención cae en lo ridículo.

"Esto es absurdo. Bloomberg se cree que es la madre de todos nosotros y que, para cuidarnos, nos tiene que imponer normas constantemente", asegura Christian Lisa, un fumador neoyorquino que, como muchos otros, considera que los límites impuestos al tabaco y sus elevados precios en la ciudad son ya excesivos.

Desde 2003, en Nueva York no se puede fumar en restaurantes y bares, lo que incluso afecta muy a menudo a las terrazas de los establecimientos y a las zonas de la calle cercanas a sus puertas.

"Como fumadora, la medida me parece desproporcionada, aunque no me sorprende en absoluto. Además, me parece bien que las autoridades promuevan hábitos saludables entre la población", añade María José Gámez, una española que vive desde hace años en Nueva York.

El anuncio que hizo el responsable municipal de Salud, Thomas Farley, sobre que Bloomberg propuso que los más de 1.700 parques públicos de Nueva York y sus siete playas queden libres de humo, es el gran debate en numerosos blogs y medios locales.

"Es absurdo. Esto está llegando a un punto en el que no vamos a poder hacer nada por nosotros mismos", aseguró en el diario gratuito AM New York una fumadora de El Bronx.


Nueva York se plantea prohibir fumar en los parques y las playas

En esta ciudad ya está prohibido beber en espacios públicos y en las veladas veraniegas no es extraño, por ejemplo, ver a grupos de personas sentadas en el Central Park sobre sus mantas de cuadros y en torno a una bolsa de papel marrón en la que ocultan una botella de vino para acompañar el 'picnic'.


El alcohol, también prohibido

El propio Bloomberg reconoció recientemente que la prohibición del alcohol en los espacios abiertos no tenía demasiado sentido, aunque desde luego no se muestra tan flexible con el tabaco, cuyo combate ha convertido casi en una batalla personal.

La eliminación del tabaco en parques y playas forma parte de un programa más amplio que prevé también más impuestos sobre las cajetillas, que en Manhattan ya superan los diez dólares.

Además, se pedirá a las empresas que no patrocinen ni acepten financiación de la industria. Se impulsarán mensajes contrarios al tabaco en las tiendas donde se vende y se reducirán las posibilidades publicitarias.

Las críticas hacia la polémica propuesta se han multiplicado hasta el punto de que el propio Bloomberg, inmerso en una campaña electoral por la reelección, ha tenido que salir al paso con un comunicado en el que suavizaron sus intenciones.


Una medida difícil de aplicar

Así, dijo que previamente "habrá que estudiar si fumar en los parques es negativo para la salud de la gente" y reconoció que "logísticamente puede ser imposible" garantizar el cumplimiento de la prohibición en parques tan grandes como el Central Park.

"Sin embargo, hay ciertas áreas de los parques en las que la restricción puede proteger la salud", añadió el alcalde, un ex fumador que ya se desató la ira de los dueños de restaurantes y bares en 2002 cuando, nada más llegar a la alcaldía, propuso acabar con el tabaco en prácticamente todos los espacios públicos cerrados.

En cualquier caso, sus esfuerzos parecen estar dando sus frutos, ya que en 2007 ya sólo fumaba el 16,9% de los neoyorquinos (frente al 21,5% de 2002) y, en general, existe un amplio rechazo social al tabaco en la ciudad.

Como era de esperar entre los no fumadores ,la idea ha sido mucho mejor recibida, pues consideran más agradable "no tener que aguantar el humo de nadie", asegura Barbara Nicos, una neoyorquina de 32 años, que añade: "Si se quieren matar ellos mismos, que lo hagan sin molestar a nadie más. Es de sentido común".

Cheryl Helton, responsable de la organización antitabaco American Legacy Foundation, recordó en una entrevista que el riesgo de los llamados "fumadores pasivos" es "real" y aseguró que "tener a alguien al lado fumando es una de las cosas más desagradables en los parques públicos".

Fuente: www.elmundo.es




Tabaco y medio ambiente.

La cara oculta del tabaco es su cultivo. Sus efectos, tanto directos, como indirectos, dañan gravemente el medio ambiente alterando los ecosistemas y causando la deforestación de amplias extensiones de bosque. Muchas multinacionales han trasladado su producción a países en vías de desarrollo para ocultar la deforestación y el deterioro que provoca.

El grave daño para la salud y el medio ambiente que trae consigo el cultivo del tabaco es equiparable al que se causa cada vez que se saca un cigarrillo de la cajetilla y se enciende. Estas consecuencias nocivas se derivan de las enormes cantidades de plaguicidas que se utilizan en prácticamente todas las plantaciones de tabaco ya que estas plantas son muy susceptibles a las plagas, causando éstos, daños muchas veces irreparables, tanto en la salud de las personas expuestas a estos compuestos (alteraciones genéticas, cáncer, alteraciones de los órganos de los sentidos, del sistema nervioso, de los riñones, hígado, etc.), que no cuentan con recursos para comprar la vestimenta adecuada, como en la capa de ozono, afectando así la calidad de los suelos y produciendo alteraciones en los ecosistemas y perjudicando la capa de ozono. Igualmente la planta de tabaco requiere grandes cantidades de fertilizantes por la rapidez con que agota los nutrientes del suelo; absorbe más nitrógeno, fósforo y potasio que cualquiera de los principales cultivos de valor comercial o alimentario, lo que se ve agravado debido a la falta de rotación de cultivos.

En el procesamiento de las hojas de tabaco, luego de cortarlas éstas deben ser curadas para darles su sabor, aroma y color característicos. Se estima que para secar un kilo de tabaco se necesitan en torno a ocho kilos de madera siendo el secado con madera la práctica mayoritaria de un gran número de países en desarrollo que utilizan la madera como combustible para proporcionar la energía que se requiere para curar la hoja, lo que ha causado una situación ambiental crítica por las grandes áreas de deforestación ocasionadas. Los países subdesarrollados y en vías de desarrollo son las víctimas principales de una práctica que, a nivel local, facilita las inundaciones y que puede llegar a alterar la producción de alimentos. Se estima que tan sólo en el sur del continente africano se desmontan cada año 140.000 hectáreas de bosque para curar hojas de tabaco, lo que equivale al 12% de la deforestación de la región. Las tasas anuales de deforestación en los tres principales países productores de tabaco en esta zona (Zimbawue, Malawi y Tanzania) son casi 60% más altas que la tasa promedio de África. Los esfuerzos llevados a cabo para reforestar, por parte de los gobiernos y de las industrias tabacaleras son insuficientes, ya que los productores cumplen en tan sólo un 80% con las recomendaciones de reforestación. Algunos países han cambiado el combustible para curar las hojas por carbón, gas natural y petróleo/kerosén, contribuyendo al calentamiento global del planeta.

La industria tabacalera intenta lavar su imagen favoreciendo la reforestación, pero no de la forma adecuada. En primer lugar, porque no es posible reforestar con un ritmo de tala tan alto. Segundo, porque se plantan especies de crecimiento rápido como el eucalipto o el ciprés que no suelen ser autóctonas y que rompen el equilibrio del ecosistema.

Junto a estas cuestiones, hay que tener muy en cuenta los residuos producidos por el tabaco. Por un lado, los industriales, que en 1995 llegaron a los 2.300 millones de kilos, y por otro, los químicos, que en el mismo año alcanzaron los 209 millones.
Pero la mayor cantidad de residuos son los provocados por las colillas. En 1998 se produjeron 954 millones de kilos de filtros, la mayoría de los cuales acabaron ensuciando las calles o el campo. Y esta cifra no incluye los paquetes, mecheros, cerillas y otros productos relacionados con el consumo de tabaco. En 1996, en 43 estados de Estados Unidos, el 20% de la basura recogida fueron colillas. En Australia suponen la mitad de la basura producida y en el Reino Unido, el 40% de la basura recogida en las calles.

Los filtros de los cigarros están fabricados con acetato de celulosa, un plástico de lenta descomposición y están diseñados para recoger algunos de los componentes más tóxicos del tabaco. Según se van degradando, estas sustancias se van liberando, por lo que los filtros se convierten en una fuente importante de contaminación. Se ha calculado que una colilla de cigarrillo demora 5 años en degradarse. En los meses de verano, las colillas son una causa común de incendios. Se estima que, en Estados Unidos, el 25% de los incendios son provocados por cigarros mal apagados.


Nuevas razones para dejar de fumar

Los niños y jóvenes están cada día más comprometidos con el cuidado del medio ambiente y valoran todo aquello que contribuya a preservar el medio natural. Esta buena disposición de los escolares a cuidar y proteger su entorno puede, sin duda, constituirse en una importante motivación para no fumar y propiciar los espacios libres de humo de tabaco. Que el tabaco es perjudicial para la salud es una realidad más que asumida. El siguiente paso es concienciarse de que también es nocivo para el medio ambiente. De que fumar es un hábito que provoca deforestación y que genera muchos kilos de desperdicios.


Fuentes: http://www.redsalud.gov.cl - http://www.altopilar.com