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Dos tercios lo intentaron sólo con fuerza de voluntad



El pasado 1 de enero cerca de 3,9 millones de fumadores en España se propusieron dejar de fumar. Sin embargo, a finales del mes, la mitad de los mismos (48%) había fracasado en el intento, cifra que en febrero aumentó al 67 por ciento y que se prevé que se eleve hasta el 80 por ciento a finales del presente mes de marzo, según los datos de una encuesta realizada por YouGov.

El estudio, financiado por la farmacéutica Pfizer, ha contado con la participación de más de 33.000 personas de 16 países de la UE, incluyendo a 1.000 personas seleccionada al azar, 1.002 fumadores y 100 médicos españoles. En este sentido, los resultados ponen de manifiesto que el método más usado para dejar de fumar sigue siendo la fuerza de voluntad (66%).

Sin embargo, es evidente que esta vía "no funciona", ya que tan sólo el 3 por ciento de los fumadores que han intentado abandonar el tabaco mediante este método siguen sin fumar pasado un año. A este respecto, en España, cuatro de cada cinco personas (82%) perciben el tabaquismo como "un estilo de vida".

De hecho, más de un tercio de los fumadores (37%) no se plantea de forma proactiva acudir a un especialista para abandonar el tabaco y un 13 por ciento ni siquiera ha hablado del asunto con su médico habitual cuando se le ha presentado la ocasión. Sin embargo, cuando se les pregunta específicamente sobre la adicción a la nicotina, dos tercios de la población (64%) lo clasifican como "una enfermedad".

Quienes sí tienen muy claro que "fumar es una enfermedad" son los médicos españoles, pues el 97 por cuento de los mismos ya lo considera "una enfermedad crónica", una cifra muy superior a la media europea y, en particular a la visión de países como Reino Unido donde sólo el 43 por ciento de los médicos comparte este punto de vista.


Cuatro millones de españoles dejaron de fumar en Año Nuevo pero el 80% ya ha recaído

PEDIR CONSEJO AL MÉDICO

En esta línea, el 93 por ciento de los doctores creen que si la población modificase su percepción respecto al tabaco, el impacto en la reducción del consumo sería "más que notable". De hecho, el 61 por ciento de los fumadores se plantearían "seriamente" acudir al médico si el tabaquismo fuera reconocido como una enfermedad.

Según los responsables de la investigación, un "breve asesoramiento" por parte de un profesional sanitario aumenta la posibilidad de dejar de fumar con éxito en un 30 por ciento. "Cuando un fumador hace un serio esfuerzo por abandonar el tabaco y no lo acompaña de un tratamiento médico adecuado, sus posibilidades de éxito no superan el 10 por ciento", aseguró el jefe médico de Atención Primaria de Pfizer, el doctor José Chaves.

"Es necesario cambiar la consideración que se otorga a la adicción a la nicotina y la dependencia del tabaco, de modo que se deje de asociar con un hábito social y pase a ser considerado una enfermedad crónica", afirmaron desde la compañía estadounidense. El tabaquismo es responsable del 17 por ciento de las muertes en España y mata a 124 personas por día o, lo que es lo mismo, cinco personas cada hora, recordaron.

Fuente: www.europapress.es




Salvemos un Humano


Salvemos un Humano


Salvemos un Humano

Fuente: http://www.salvemosunhumano.com/


Según la Organización Mundial de la Salud, unos 1.100 millones de personas en el mundo son fumadoras y el consumo del tabaco es después de la hipertensión la mayor causa de muerte en el mundo.



La cifra de fumadores equivale a aproximadamente un tercio de la población global de 15 años de edad o más y abarca desde ciudadanos comunes y corrientes a personas que ocupan los más altos puestos en sus países y en el mundo, aunque algunos de estos últimos se esfuerzan por mantener oculta su condición, como un vicio privado.

El mandatario brasileño no es uno de esos. Su imagen ha inspirado la marca de cigarros "Dom Lula" y ha fumado durante 50 de sus 64 años de vida, desde pequeños puros a cigarrillos mentolados.

En enero pasado tuvo que dejar de fumar por una crisis de hipertensión, pero, según dijo en declaraciones publicadas hoy por la prensa, no está teniendo problemas para librarse de su dependencia y no ha necesitado pastillas u otros métodos de ayuda.

Y eso que en septiembre de 2008 defendía el derecho a fumar "en cualquier lugar" y proclamaba que en su despacho mandaba él, en respuesta a las restricciones al uso del tabaco en lugares públicos.


Lula y Obama, dos caras de la lucha contra el tabaquismo

El estadounidense Obama, que prometió dejar el tabaco al llegar a la Presidencia en enero de 2009 pero seis meses después reconoció que aún fumaba de vez en cuando, ni sueña con poder encenderse un cigarrillo en su despacho, pues desde el año 2006 está prohibido fumar en el interior de la Casa Blanca.

Según su médico, Jeffrey Kuhlman, el gobernante de 48 años "goza de una salud excelente", pero no debe cejar en "sus esfuerzos para dejar de fumar".

Por razones de salud tuvo hace años que dejar el consumo de tabaco el nuevo presidente de Uruguay, José Mujica, de 74 años, quien solía mezclar el tabaco con las barbas del maíz o choclo, una vieja costumbre de los campesinos de su país.

Su antecesor, Tabaré Vázquez, que dejó el cargo el 1 de marzo y es oncólogo de profesión, se destacó por ser el adalid de las campañas anti-tabaco en América Latina.

El 36,6% de los hombres y el 25,8 % de las mujeres de Uruguay fuman, según la OMS.

De acuerdo con estadísticas del organismo, elaboradas con datos de 2007, Cuba es el país de América con más fumadores varones, un 44,8%, y Chile es el que tiene más fumadoras, un 33,3%.

La OMS dedicará este año su Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra el 31 de mayo, a destacar que las mujeres y las niñas son actualmente un importante objetivo para la industria tabacalera.

Las dos mujeres que son mandatarias actualmente en América Latina, la argentina Cristina Fernández y la chilena Michelle, son ex fumadoras.

"Yo era una fumadora compulsiva, fumaba dos atados (paquetes) por día como mínimo y encendía un cigarrillo con la colilla del otro", pero "el 31 de diciembre de 1988, a las 12 de la noche, dejé de fumar, apagué mi último cigarrillo y hasta el día de hoy no volví a encender uno", recordó Fernández en julio de 2008 al hablar de adicciones.

Bachelet fumó hasta comienzos de los años 90, según han contado algunas personas que la conocen desde su época de estudiante.

De su sucesor en la Presidencia de Chile, Sebastián Piñera, que asume el cargo el 11 de marzo, se desconocía que fumara, pero fue sorprendido con un cigarrillo en la boca cuando se disponía a presentar a sus ministros el mes pasado.

Al igual que hizo Obama, el jefe de Estado de Guatemala, Álvaro Colom, prometió dejar de fumar cuando llegó a la Presidencia en 2007, pero no ha cumplido del todo el compromiso.

Según fuentes de la Presidencia guatemalteca, Colom sigue fumando, "aunque cada vez menos", y "casi nunca en público".

Otros fumadores, en este caso de puros habanos, son el mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, y el paraguayo, Fernando Lugo, aunque ninguno fuma en público.

Los gobernantes de Panamá, Ricardo Martinelli; de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Honduras, Porfirio Lobo, no fuman o al menos no se les ha visto hacerlo.

El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, no fuma, pues es asmático, y a su sucesora en la jefatura de Estado, Laura Chinchilla, que asumirá en mayo, tampoco se le ha visto echar humo, al igual que al mandatario de Bolivia, Evo Morales.

La tentación del gobernante peruano, Alan García, parece ser la buena mesa, según dicen sus compatriotas.

Los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, Ecuador, Rafael Correa, y Venezuela, Hugo Chávez, pese a sus diferencias están de acuerdo en algo: no les gusta el tabaco.

Al mandatario cubano Raúl Castro nunca se le ha visto fumar. Pero su hermano, el ex presidente Fidel Castro, fue durante años fumador de puros habanos.

En 1986 declaró públicamente que había decidido dejar de fumar y en 1997 se definió como un "fumador retirado" que aún soñaba "con los puros".

"Muchas veces se sueñan cosas prohibidas y eso es una pesadilla", afirmó Fidel Castro. La lucha contra el tabaquismo es algo que dura "toda la vida", dijo con otras palabras Obama.

Fuente: www.abc.es




Jesse Owens se convirtió en el atleta olímpico más recordado de la historia, cuando participó en los Juegos Olímpicos de Berlín. con 4 medallas de oro, 2 records mundiales y 1 record olímpico en los Juegos Olímpicos de 1936



Jesse Owens fue premiado en 1976 por el Presidente Gerald Ford con la Medalla Presidencial de la Libertad de los Estados Unidos, y más tarde en 1990 con la Medalla de Oro del Congreso por George H. W. Bush el 28 de marzo de ese año.

El record de cuatro medallas de oro en unas olimpiadas solo pudo ser igualado 48 años despúes, por otra leyenda olímpica llamado Carl Lewis.

Owens nació en Oakville, Alabama pero se trasladó a Cleveland, Ohio, cuando tenía nueve años. Era el séptimo de los once hijos de Henry y Emma Owens. Owens era el nieto de un esclavo y el hijo de un granjero. Recibió el sobrenombre de "Jesse" de un profesor de Cleveland, que no podía entender su acento cuando el joven Owens dijo que se llamaba "J.C."


Jesse Owens, el antílope de ébano

Owens siempre atribuyó su exitosa carrera en el atletismo al estimulo de su entrenador durante sus estudios en el instituro Fairview Junior High, Charles Riley, que le introdujo al atletismo. Riley, junto Harrison Dillard, un atleta de Cleveland, inspiraron al joven Owens. Como Owens trabajaba arreglando zapatos después de la escuela, Riley permitió a Jesse entrenar antes de las clases, en vez de en el horario habitual los entrenamientos.

Owens empezó a destacar a nivel nacional en 1933 cuando, como estudiante del instituto East Technical High School de Cleveland, rompe el récord mundial de salto de longitud para estudiantes de instituto, con una marca de 7,55 metros e iguala el récord mundial en 100 metros lisos con una marca de 10,4 segundos.







Jesse Owens fue premiado con la Medalla Presidencial de la Libertad de los EE.UU. en 1976 por Gerald Ford y, a título póstumo, la Medalla de Oro del Congreso por George H. W. Bush el 28 de marzo de 1990. En 1984, una calle de Berlín fue renombrada con su nombre, al igual que una escuela secundaria en el distrito Lichtenberg.

Owens, fumador de un paquete de tabaco diario durante 35 años, muere el 31 de marzo de 1980 con 66 años de edad debido a un cáncer de pulmón, en Tucson, Arizona. Es enterrado en el cementerio Oak Woods de Chicago.



Fuente: olimpiadas2008.net



- Abandonar el tabaco es uno de los propósitos de año nuevo más habituales
- Menos de un 8% de quienes lo intentan por su cuenta lo consigue a la primera



¿Por qué no aprovechar el empeño de Sanidad en endurecer la ley antitabaco para dejarlo? Aproveche los últimos coletazos de 2009 para fumarse el último cigarrillo y recibirá el año nuevo con unos pulmones más limpios y un corazón más sano. Si es usted uno de los millones de españoles que se ha propuesto abandonar el vicio en 2010, aquí van algunas claves que pueden ayudarle.


Este año lo dejo

- Elija una fecha concreta

El día elegido para dejarlo no debe estar más allá de cuatro o seis semanas alejado en el tiempo, porque si no cae en el riesgo de un aplazamiento indefinido, como explica Rodrigo Córdoba, especialista en Medicina de Familia y ex presidente del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT). "Hasta que llegue esa fecha se puede ir reduciendo poco a poco el consumo, aunque ése nunca debe ser el objetivo final". Como explica el autor de 'Los mitos del tabaco', éste suele ser uno de los principales 'autoengaños' de los fumadores ("por tres o cuatro al día no pasa nada"), pese a que está demostrado que los beneficios en términos de salud no son los mismos que dejarlo por completo.


- Ponga en la balanza los beneficios

"Lo primero es tener una motivación para hacer un serio intento de abandono", explica Juan Antonio Riesco, neumólogo y coordinador del área de tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología (SEPAR). Por si estos datos le ayudan sepa que a los tres meses de dejarlo su capacidad respiratoria mejorará un 30%; en sólo 48 horas las terminaciones nerviosas del gusto y el olfato recuperarán parte de sus capacidades perdidas; y, en general, se reducirá su riesgo de sufrir una lista de unas 25 enfermedades relacionadas con el tabaco. La principal de ellas, el cáncer.


- Busque ayuda profesional

Si tiene suficiente fuerza de voluntad, puede intentar 'dejarlo a pelo', pero los especialistas señalan que sólo triunfa el 8% de los que optan por esta vía. "Si uno ha llegado a la conclusión de que es el momento, lo mejor es ponerse en manos de un profesional sanitario", señala Riesco. Esto es especialmente importante en el caso de quienes ya lo han intentado sin éxito en más ocasiones (se calcula que la media ronda los dos o tres intentos por persona).


- No sea impaciente

Aunque hay quien consigue dejarlo a la primera, lo habitual es recaer, porque el tabaquismo, como advierte Riesco, es "una enfermedad adictiva, crónica y recurrente". Así que, aunque depende de las características del fumador y de su hábito, dejar de fumar puede costar entre ocho y 12 semanas. "La tendencia actual nos lleva a alargar los tratamientos", reconoce el neumólogo. Si le entran las prisas, piense que después de décadas fumando, tal vez un mes no sea suficiente para 'desengancharse'.


- No tema a las pastillas

Los expertos en deshabituación tabáquica coinciden en que el enfoque de mayor éxito debe combinar psicoterapia y fármacos. "Está comprobado que funcionan peor por separado", advierte Rodrigo Córdoba. Entre las posibilidades terapéuticas que su profesional sanitario le puede recomendar destacan tres: la vareniclina (un fármaco agonista de los receptores de la nicotina en el cerebro), la terapia sustitutiva de la nicotina (bien en forma de parches, chicles o comprimidos para chupar) o bupropión. "Los tres son eficaces si se emplean con control médico y en las dosis adecuadas", explica Rodrigo Córdoba. Las cifras le dan la razón, y esta vía aumenta la tasa de éxito hasta el 40% o incluso el 50%.


- Desconfíe de los mitos

'Voy a engordar' o 'voy a estar más estresado' son dos de las principales excusas que alegan quienes se resisten a dejar de fumar. La ciencia les desmiente. Como aclara el ex presidente del CNPT, la ganancia de peso ronda sólo los dos o tres kilos, "aunque no es un problema inevitable y es algo más habitual entre las personas que tratan de dejarlo 'a pelo'", aclara. Además, añade, incluso en ese caso, las ventajas de abandonar el pitillo siguen siendo superiores: "Fumar un paquete de cigarrillos al día equivale a un sobrepeso de 40 kilos para nuestro corazón". Y por si le consuela: "cuatro de cada 10 personas no engorda". Respecto a los niveles de estrés, los ensayos realizados también indican que los niveles de estrés de los ex fumadores son inferiores a los de los fumadores en activo.


- No malgaste el dinero

Como aclara Riesco, los profesionales en 'desenganchar' a los fumadores deben elegir el mejor tratamiento en función de sus características personales, de sus antecedentes de recaídas o de si está tomando algún otro medicamento que pueda interactuar con las ayudas para abandonarlo. "Depende de si tratamos con un individuo sano o con otras patologías añadidas". Esa 'personalización' trata de garantizar la adhesión al tratamiento y, a la postre, el éxito de la misión. Por el camino, no es extraño que los fumadores recurran a otras ayudas adicionales (desde libros a terapias naturales), sin evidencia científica probada.


- No está solo

Según datos del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, el 75% de los fumadores confiesa que le gustaría dejar el tabaco, "y casi todos pretenden que sus hijos no lo sean". A pesar de ello, sólo un 35% intenta dejarlo al menos una vez al año. Si es usted uno de ellos y se lo ha propuesto lograrlo en este nuevo año, ¡ánimo!

Fuente: elmundo.es




Su médico personal Sergio Perrone habló con C5N sobre su experiencia con "El Gitano". Destacó que el cantante "logró sobrevivir 15 años" a la enfermedad obstructiva que le ocasionó su adicción al tabaco. "Contra esto se puede pelear y se lo puede vencer; se necesita fuerza de voluntad", afirmó



El médico personal que estuvo durante los últimos cinco años al lado del cantante Roberto Sánchez habló en exclusiva con C5N sobre la tarea que realizó para sostener su vida, asediada por las consecuencias de su empedernida adicción al cigarrillo.

En ese sentido, explicó que la muerte de Sandro dejó "varios mensajes", entre ellos que "el tabaquismo es altamente perjudicial y que las adicciones son altamente perjudiciales" para el organismo.




"No sólo el cigarrillo es peligroso y perjudicial; todas las adicciones. El alcohol, el abuso a las drogas de recreación. Yo cada vez recibo más chicos jóvenes con miocardías dilatadas, que son chicos que están consumidos en las denominadas drogas de recreación", consideró.

"Sandro dejó un mensaje claro: contra esto, contra las adicciones, se puede pelear y se las puede vencer, y se puede abandonar. Él lo hizo y creo que todos lo podemos hacer", afirmó Sergio Perrone.

"Se pelea contra estas adicciones, pero hay que tener fuerza de voluntad. Si se pelea, se puede lograr un beneficio. El logró sobrevivir 15 años", recordó el médico que ayer estuvo al lado del cantante hasta sus últimos momentos.

Fuente: www.infobae.com




  • Sufría una enfermedad respiratoria crónica por el tabaco
  • Fue el primer latinoamericano en llenar el Madison Square Garden


  • "...No quiero que me lloren
    cuando me vaya a la eternidad,
    quiero que me recuerden
    como a la misma felicidad;
    pues yo estaré en el aire,
    entre las piedras y en el palmar;
    estaré entre la arena
    y sobre el viento que agita el mar..."

    Una muchacha y una guitarra - Sandro



    El cantautor argentino Sandro ha muerto este lunes a los 64 años en una clínica de la provincia de Mendoza (Argentina), después de haber recibido en noviembre un trasplante múltiple de corazón y pulmones, informaron fuentes médicas.

    El músico ha sufrido complicaciones del trasplante múltiple practicado el 20 de noviembre a raíz de una enfermedad respiratoria crónica derivada de su adicción al tabaco.

    "Lamento informar que Sandro dejó de existir", ha afirmado el médico Claudio Burgos, del Hospital Italiano de Mendoza, donde el músico estaba internado.
    El artista ha sido intervenido este lunes dos veces en pocas horas a raíz de una nueva complicación bronquial.

    Los médicos del hospital Italiano de la ciudad de Mendoza también pidieron 40 donantes de sangre "para reponer" la que ya había sido destinada al cantautor, quien se sometió a cinco operaciones tras el doble trasplante que recibió.

    "No somos Dios, estamos luchando contra una enfermedad que es muy grave con todos los recursos tecnológicos y médicos que tenemos", había indicado el médico Claudio Burgos, del hospital situado a unos mil kilómetros de Buenos Aires.






    El 'Elvis Presley' argentino

    Sandro se consagró como el "Elvis Presley" argentino gracias a sus movimientos pélvicos y a centenares de temas que hicieron delirar a sus "nenas", como el artista llamaba a sus seguidoras, que se presentaban en cada cumpleaños del artista en la puerta de su casa de la localidad bonaerense de Banfield para transmitirle su admiración.

    El músico sufría un enfisema pulmonar desde hacía once años, lo que le había llevado a ser hospitalizado en varias ocasiones en un sanatorio de Buenos Aires, y después fue trasladado a Mendoza donde se le practicó el trasplante.

    A pesar de su delicada situación de salud, el autor llegó incluso a realizar conciertos ayudado por un respirador, hasta que su enfermedad no le permitió salir más a los escenarios.

    El artista contaba en su haber con medio centenar de éxitos discográficos en toda Latinoamérica y participó en una docena de películas.

    El Hospital Italiano de Mendoza, en el oeste de Argentina, se había convertido en las últimas semanas en una especie de "santuario" de "fans" de Sandro, ya que en su zona de admisiones se depositaban centenares de cartas de apoyo y ramos de flores para el cantautor.

    El popular cantante fue el primer artista de Latinoamérica en llenar el Madison Square Garden de Nueva York y mantuvo el fervor de sus seguidoras pese a que desde hacía tiempo no lanzaba discos nuevos ni ofrecía recitales.




    El autor de temas como 'Rosa, rosa', nació el 19 de agosto de 1945 en Buenos Aires, pero años más tarde se mudó a la periferia de la capital argentina, donde vivió hasta el pasado marzo.

    La primera vez que el "Gitano" irrumpió en un escenario fue a los 13 años, durante una actuación en el colegio en la que se puso en la piel del Rey del Rock, a quien imitó durante su carrera con sus clásicos movimientos y bailes, que escandalizaron a sectores conservadores.

    De hecho, su primera aparición en televisión terminó con protestas de personas que no veían con buenos ojos sus movimientos "obscenos", al punto que los realizadores se cuidaban mucho de mostrar los movimientos del cantante y se centraban en primeros planos.

    Durante su adolescencia, Sandro se interesó por la música, aprendió a tocar la guitarra y participó en varios conjuntos de música pop, como Los Caribes o Los caniches de Oklahoma, con éxito desigual, hasta que llegó a "Los de Fuego", el grupo con el que alcanzó la popularidad.

    Con esta banda llegó a la pantalla chica y el éxito fue tal que el grupo pasó a ser conocido como "Sandro y Los de Fuego".

    En la década de los 60 llevó así una carrera ascendente que le permitió ganar el Primer Festival de Buenos Aires de la Canción con el tema 'Quiero llenarme de ti' (1967) y a saltar a la pantalla grande con su primera película en 1969 del mismo título, a la que seguirían 'La vida continúa' y 'Gitano', entre otras.

    Convertido ya en una figura de la canción en Argentina, sus temas se colocaron en las listas de éxitos de otros países de la región, desde Venezuela a Ecuador, pasando por México y Estados Unidos, donde en 1970 colmó el Madison Square Garden.

    Fuente: www.rtve.es




    Muchos adictos al tabaco buscan contención en grupos de ayuda



    A los que desconfían de la adicción que puede crear el cigarrillo les convendría darse una vuelta por algún grupo de autoayuda a los que se acerca gente desesperada porque no consigue abandonarlo. El miércoles pasado, en una reunión del Chau Pucho Club, que funciona en la sede de Lalcec, se escuchó este testimonio: "Cuando llegué acá hace unos meses era un fumador tremendamente compulsivo. Si no encontraba un kiosco abierto, era capaz de levantar un pucho de la calle. Hoy por suerte ya hace 104 días que no fumo; ya deben ser 5.000 los cigarrillos que evité fumar en este tiempo".


    Dejar de fumar, una lucha cada vez más desesperada

    Al terminar su relato, Carlos (en los encuentros sólo se identifican por su nombre de pila) fue aplaudido por todo el grupo. Así es como se celebra que un compañero haya logrado un día más sin encender un cigarrillo. En la reunión a la que asistió Clarín había 11 personas (7 mujeres y 4 varones), coordinados por Salvador Gentile. Dos de ellas aún fuman. "Soy Esteban, tengo 44 años. Fumo hace 22 años, no puedo dejar", se escuchó en medio del silencio."Estuve 11 días sin fumar, pero ayer compré un atado", confesó Patricia con los ojos llenos de lágrimas. Para ellos no hubo aplausos.

    Fuente: www.clarin.com




    Los expertos aseguran que no hay argumentos técnicos, sociales ni económicos para rechazar la financiación de los fármacos antitabaco Piden también la prohibición de fumar en lugares públicos, la regulación de la publicidad subliminal y un aumento del precio de la cajetilla



    En un momento en que profesionales, pacientes y sociedades científicas reclaman una reforma de la actual ley contra el tabaco, el debate sobre si el Estado debe o no financiar los tratamientos para dejar de fumar se ha convertido en uno de los aspectos que más preocupan a los expertos.

    Y es que, cuando se habla de sustentar con dinero público los fármacos que ayudan a dejar este hábito, las opiniones de los expertos son unánimes, tal y como se puso de manifiesto en el café de redacción organizado por Contenidos e Información de Salud, que contó con la presencia de Carlos Jiménez, coordinador del área de Tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ); el neumólogo Juan Antonio Riesco, representante de Separ en la junta directiva del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT); y de José Antonio Herrada, presidente de la Coalición de Ciudadanos con Enfermedades Crónicas.

    En este sentido, todos ellos coincidieron en que, dados los recursos que se utilizan para tratar las afecciones que produce el tabaquismo, la falta de financiación para los tratamientos que ayudan a dejar de fumar es poco menos que "despilfarrar los fondos públicos".

    "El Estado tiene que financiar los tratamientos. Es algo de lógica", aseguró Herrada, que afirmó también que las administraciones no tienen argumentos para negarse a facilitar el acceso a este tipo de tratamientos. "No hay forma de argumentar políticamente un no a esta financiación. No se pueden basar en un criterio económico porque no existe. En un criterio técnico tampoco, puesto que el tratamiento tiene una eficacia probada, y tampoco se puede apelar a un criterio social porque, lo que estamos intentado desde la sociedad es, precisamente, un cambio de la ley y un endurecimiento de sus posturas", alegó.


    Médicos y pacientes piden financiar los fármacos antitabaco para no despilfarrar el dinero público

    Tratamientos muy efectivos

    El coste efectividad de los fármacos para dejar de fumar, una de las cuestiones que normalmente se ponen sobre la mesa cuando se habla de financiar los tratamientos contra el tabaco, fue defendido en esta reunión por los especialistas.

    Para Riesco, hay "argumentos de peso" para defender la rentabilidad y eficacia de estos tratamientos. "Cuando se hacen estudios y se compara la coste-eficacia del tratamiento del tabaquismo con el de otros tratamientos, realmente no hay color", declaró.

    Su opinión fue compartida por Carlos Jiménez que subrayó la diferencia que supone contar con la ayuda de un profesional cuando se decide dejar el tabaco. "Cuando un fumador hace un serio esfuerzo por dejar de fumar, sus posibilidades de éxito, no utilizando ningún tipo de tratamiento, están en torno al 5 por ciento; todo lo más un 10 por ciento", explicó Jiménez, que añadió que los datos cambian sustancialmente cuando el enfermo recibe ayuda farmacológica para abandonar el tabaco. "Estamos hablando de que sus posibilidades de éxito se multiplican por tres, por cuatro y en ocasiones, si sigue un tratamiento intenso, hasta por cinco". De ahí que, para los especialistas, la negativa del Estado a financiar estos fármacos, no tenga explicación. "La decisión más saludable que un fumador puede tomar en su vida es dejar de fumar. Es lo que más salud le va a procurar y resulta que, cuando toma esa decisión, nosotros no le tratamos. Es algo incomprensible", aseveró el responsable del área de Tabaquismo de Separ.

    "Estamos permitiendo que haya muchos fumadores que no hagan un esfuerzo por dejar de fumar y, sin embargo, estamos financiando otros tratamientos cuando sabemos que no están teniendo la misma eficacia", agregó Juan Antonio Riesco.


    Tabaco y enfermedades

    Y es que, para los expertos, una de las mayores contradicciones que existen en la negativa de la Administración de financiar el tratamiento contra el tabaco es el hecho de que se esté tratando a los enfermos crónicos con patologías directamente derivadas de esta adicción, con broncodilatadores y mucolíticos, a pesar de que existen evidencias científicas que ponen de manifiesto que son ineficaces de cara a combatir estas dolencias. El más llamativo es el caso de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

    Según los datos manejados por Separ, el 70 por ciento de los enfermos de EPOC en grado leve o moderado en nuestro país son fumadores. "El único tratamiento que les curaría de su enfermedad sería que dejaran de fumar", explicó Jiménez, que subrayó que "en este momento el único tratamiento que se les está dando son broncodilatadores y mucolíticos, una terapia puramente sintomática". Es decir, que sólo se va a conseguir que los síntomas de la enfermedad sean menos acusados, pero no una mejora cuando, asegura Jiménez, se ha demostrado la eficacia de fármacos como vareniclina DCI a la hora de ayudar a dejar el hábito del tabaco a estos pacientes. "El 50 por ciento de los que emplearon este fármaco dejaron de fumar", afirmó el experto. "Sin embargo, este fármaco no está financiado. No hay quién lo entienda", se sorprende.

    Los efectos que puede tener el tabaco sobre los enfermos crónicos son otro de los aspectos que señalan los especialistas a la hora de pedir la financiación de los tratamientos. "El tabaco exacerba mucho más a todo crónico", explicó José Antonio Herrada, quien recordó que en nuestro país existen más de 20 millones de enfermos crónicos que, por regla general, desconocen que su patología puede verse muy agravada por el efecto de los cigarrillos, especialmente en el caso de los diabéticos. "El tabaco es peste, es un veneno que, junto con el azúcar, te lleva de manera casi inevitable a ser o ciego o amputado", declaró el presidente de la Coalición de Ciudadanos con Enfermedades Crónicas, que recalcó que de las 12.000 amputaciones anuales de pies que se hacen en nuestro país, el 80 por ciento se practican en fumadores de largo recorrido. "Esto hay que explicárselo a la gente porque no se sabe. Hay que hacérselo ver", reafirmó Herrada.

    Y es que, el tabaco no sólo empeora el pronóstico de muchas enfermedades, sino que también hace mucho más difícil el tratamiento de algunas, como el cáncer. Un motivo más, aseguraron los expertos, para que las autoridades sanitarias tomen medidas que conduzcan a la reducción del número de fumadores. "Hay argumentos y evidencias científicas suficientes para asegurar que los fumadores tienen una menor respuesta a la poliquimioterapia", insistió Riesco, que se mostró de acuerdo con la afirmación de Herrada respecto a que, lo que se quiere como paciente, no es que te curen el cáncer, sino que te ayuden a dejar de fumar para no ser un candidato a padecerlo.


    El tabaco como enfermedad

    Preguntados por el coste económico que podría tener para el sistema sanitario el que los tratamientos contra el tabaco fuesen asumidos por la Administración pública, los ponentes coincidieron en que, pese a ser elevados, los costes siempre serían menores que los que genera el tabaquismo. "Estamos hablando de un problema de salud pública", declaró el doctor Riesco, que aseveró que este aspecto debería tenerse en cuenta en la planificación sanitaria. "Es importante informar y educar a los administradores y a los políticos para que tengan claro los perjuicios que ocasiona el tabaco, porque en los argumentos que han dado hasta ahora, hay deficiencias que llevan a pensar que no tienen claro que el tabaquismo sea una enfermedad", explicó.

    Por su parte, Carlos Jiménez, de Separ, matizó que, si bien es cierto que "los políticos no están concienciados", éste es un problema que está también en la calle. "Estamos en una sociedad muy permisiva. La gente consume tabaco y cree que lo tiene es una mal hábito, pero no se reconoce a sí misma como enferma crónica por tabaquismo".

    Para los expertos, éste es uno de los motivos por los que en España resulta cada vez más complicado frenar "la epidemia del tabaco", a diferencia de lo que sucede en otros países de nuestro entorno. "En los países del Este, donde los jóvenes tienen una mayor cultura de la salud, son ellos mismos los que afean la postura del que fuma. Esa cultura de la salud es lo que falta aquí", aseguró Herrada.

    Precisamente, el endurecimiento de aquellos puntos de la ley que regulan la prohibición de fumar en lugares públicos es uno de los aspectos que más preocupa a los expertos, que consideran que un ambiente menos permisivo, redundaría de forma positiva en la reducción del tabaquismo.

    "El hecho de que los jóvenes vayan a los lugares de ocio y vean que se rechaza el tabaco, es algo que impacta", enunció Juan Antonio Riesco. "Es algo que se ha comprobado con estudios en países como Estados Unidos, donde estas medidas ya están implantadas".

    Y es que, en opinión de los ponentes, la permisividad de algunos aspectos de la actual ley contra el tabaco, hace que los jóvenes reciban mensajes contradictorios sobre este hábito. "No podemos estar de acuerdo, con que por un lado se declare un lugar libre de humo, y por otro, se permita la compra-venta de tabaco en ese mismo lugar", matizó Riesco.

    Para Carlos Jiménez, la eficacia de la nueva ley del tabaco está condicionada a que se incorporen aspectos como la prohibición total de fumar en lugares públicos y una regulación de la publicidad indirecta del tabaco que haga especial hincapié en los mensajes subliminales, algo en lo que coincidió también Juan Antonio Riesco.

    "Hay que tener cuidado con el cine, cuidado con la moda, con toda esa publicidad subliminal que impacta en los jóvenes y que hay que atajar", subrayó Riesco que recordó que "hace unos años, la que era entonces presidenta de la Organización Mundial de la Salud, calificaba el tabaquismo como una enfermedad transmisible cuyo vector fundamental era la publicidad".

    Un incremento del precio de la cajetilla que evite que los jóvenes se inicien en el hábito y la inclusión de la financiación pública de los tratamientos que ayudan a dejar de fumar — algo que ya se está haciendo en algunas comunidades autónomas— son otros de los aspectos necesarios para hacer efectiva la ley.

    "Los beneficios de estas políticas los notaremos en los próximos 5 ó 10 años.", declaró Carlos Jiménez, quien subrayó que, si bien es cierto que se trata de mucho tiempo, es menos que el que hay que esperar para que las políticas preventivas muestren resultados, algo que no se produce, destacó hasta que transcurre una media de 25 años.

    A este respecto, según manifestó Herrada, "hasta donde sabemos como coalición hay motivación en este sentido en el ministerio. Por eso nosotros vamos a seguir presionando, porque éste es un tema en el que cada día que pasa corre en contra de la salud de la gente".La necesidad de cambiar la ley contra el tabaco para que introduzca mayores restricciones a la prohibición de fumar en los lugares públicos, la publicidad directa e indirecta y la regulación de los precios de los cigarrillos, es algo en lo que coincidieron todos los ponentes, que subrayaron que el 70 por ciento de la población española está a favor de los cambios en la ley.

    Sin embargo, dijeron, es necesario que el futuro texto legal sea fruto del consenso entre profesionales, pacientes y administración, una inquietud común que manifestó Carlos Jiménez. "Estamos muy preocupados por los rumores que apuntan a que hay un primer borrador de la ley que no ha circulado por Separ", admitió. "Por eso, exigimos que si existe un borrador de la ley, nos sea enviado para expresar nuestras ideas y que si no existe, se desmienta oficialmente".

    Respecto a los plazos, los ponentes coincidieron en que la opción más acertada sería concretar la ley en el primer semestre de 2010, coincidiendo con la presidencia española de la UE. "El Gobierno se sumaría así a un grupo de países que ya lo están haciendo y sería más fácil endurecer la ley, lo que va a suceder aunque no sabemos en qué condiciones", declaró Herrada.

    Y es que la petición de financiar los tratamientos contra el tabaco, cuenta con el consenso, reflejado en forma de documento, de 17 sociedades científicas y 17 asociaciones de pacientes que se han sumado a las demandas planteadas por Separ a la Administración sanitaria. Un respaldo que, para Riesco, exige una respuesta por parte de los políticos. "Con un consenso tan elevado, la respuesta tiene que ser positiva, no se entendería otra cosa".
    Separ exige participar en la modificación de la ley

    Fuente: www.elglobal.net




    Sandro evoluciona de manera favorable



    Sandro vive horas decisivas tras exitoso trasplante cardiopulmonar

    BUENOS AIRES, (AP).— El cantante argentino Sandro “está evolucionando muy bien” de su doble trasplante de corazón y pulmones al que fue sometido el viernes, dijo ayer su médico personal.
    “Se encuentra estable, aunque recibirá asistencia respiratoria mecánica por los próximos siete días”, declaró su médico personal Juan Massei en reunión de prensa en la entrada del Hospital Italiano de la provincia de Mendoza, donde se realizó la cirugía.

    Juan Massei dijo después de una cirugía como la que se practicó al cantante la primera semana es crítica porque se pueden presentar eventualidades, una de ellas el sangrado o el rechazo.

    Por su parte, el cirujano Claudio Burgos, jefe del equipo médico que intervino en el trasplante a Sandro, destacó que el cantante de 64 años está “ganando la batalla” por recuperar su salud.

    Más de 70 personas participaron de la cirugía a Sandro, quien padecía de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y el trasplante era su única esperanza de vida. Había sido trasladado a Mendoza —mil 37 kilómetros al oeste de Buenos Aires— en la mañana del viernes, luego de que aparecieran los órganos, donados por un joven de 22 años que falleció el miércoles pasado.




    Una larga espera

    El gitano, un fumador empedernido cuyo verdadero nombre es Roberto Sánchez, se encontraba internado en una clínica privada de Buenos Aires desde marzo. Estaba en emergencia nacional en la lista de pacientes en espera para un trasplante.

    Decenas de fanáticas se concentraron en las inmediaciones del hospital para realizar una cadena de oración por su ídolo mientras duró la cirugía. Otros seguidores más se aparecieron afuera de la casa del cantante en Buenos Aires, también para desearle una pronta recuperación.

    Fuente: www.eluniversal.com




    Tabaco y obesidad son los principales factores de riesgo en pacientes graves de nueva gripe - La media de edad de los casos severos es de 36,5 años



    El tabaco y la obesidad. Son los dos factores principales que pueden agravar un cuadro de gripe A. Un gran porcentaje de los infectados ingresados en los hospitales españoles, casi el 40%, eran fumadores habituales -la proporción que representan en la población general es el 26,4%- o padecían obesidad. O ambas. El asma, otras patologías pulmonares y el embarazo son otros de los factores de riesgo más frecuentes de los enfermos graves. El último informe de la Comisión de Salud Pública del Ministerio de Sanidad (del 13 de octubre), que analiza la situación de la pandemia, revela además que la mayoría de los casos graves -303 hasta el 24 de septiembre- se ha dado en gente joven. La media de edad es de 36,5 años.

    Pero, ¿por qué fumar agrava la infección? El tabaco afecta a las vías respiratorias. Altera su sistema defensivo. Por eso, explica Cristóbal León, presidente de la Sociedad de Medicina Intensiva, Crítica y de Unidades Coronarias (Semicyuc), "los fumadores tienen un factor de riesgo per se". "Son más propensos a tener infecciones, tanto bacterianas como víricas", dice. "Y no hay que olvidar que los pulmones son el blanco principal de la infección gripal", explica Antoni Trilla, jefe del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del hospital Clínic de Barcelona.

    Pero es otro de los factores predominantes, la obesidad, el que más intriga a los expertos. Más del 20% de los enfermos más graves de nueva gripe (los ingresados en la UCI) sufrían esta patología, que padecen el 14% de los españoles, según los datos de Sanidad. "La obesidad ha sido una novedad relativa", dice Trilla. "Se desconoce la causa exacta de este riesgo aumentado, pero probablemente se deba a trastornos pulmonares mecánicos y quizá asociados a la obesidad mórbida: una persona de 160 centímetros de alto que pese 140 kilos no puede movilizar los pulmones con normalidad", explica Trilla.


    El H1N1 ataca a los fumadores

    "Es probable que actúen otros factores asociados o no a éstos, tal vez de carácter inmunitario", apunta el experto en salud pública y asesor del Ministerio de Sanidad Andreu Segura. El motivo por el que la gripe pandémica provoca más complicaciones en los obesos es objeto de debate. De hecho, ya se ha constituido un grupo de investigación con expertos del Instituto de Salud Carlos III (centro de referencia para el H1N1) y la Semicyuc para analizar el fenómeno. Las cifras son preocupantes. Según los últimos datos de la Semicyuc, a partir de más de 180 pacientes hospitalizados en la UCI, el 40% de los ingresados eran obesos -con un índice de masa corporal (IMC) superior a 30-.

    Pero si el factor asociado a la obesidad intriga a los expertos, también les preocupa, y mucho, la agresividad del H1N1 en las embarazadas. Alrededor de un 20% de los hospitalizados eran embarazadas. La OMS ya ha alertado de los riesgos de esta pandemia en las mujeres encinta. Sobre todo en el segundo trimestre de gestación. Una de las claves que explica la incidencia de estos factores de riesgo será, según León, el mecanismo de la inmunidad.

    En el informe de Sanidad llama la atención el retraso de los afectados en recibir tratamiento con antivirales (Tamiflu o Relenza). Sólo un 7% lo tomó en las primeras 48 horas de inicio de los síntomas: el tiempo en el que estos fármacos son eficaces. El resto comenzó a tomar la medicación más tarde o no la tomó. Un hecho que Juan Martínez Hernández, experto en Salud Pública, considera representativo. "El uso precoz del Tamiflu previene la evolución hacia neumonía y distrés respiratorio", asegura.

    Para Trilla, la efectividad de los antivirales no estará clara hasta el final de la pandemia. "Todo apunta a que un tratamiento precoz puede mejorar el pronóstico de los casos graves, por lo que la recomendación es usarlos, cuando estén indicados, lo antes posible", dice. Pero este epidemiólogo destaca una característica del perfil del enfermo grave: el hecho de que en el 40% de los casos no hubiera ningún factor de riesgo. "Esta situación, más rara en la gripe estacional, unida al hecho de que una gran mayoría de pacientes graves tiene menos de 45 años, son consecuencia de la novedad del virus para nuestro sistema inmune: tenemos menos (o ningún) anticuerpo natural y en ocasiones nuestra respuesta inmune (más potente en jóvenes sanos) ante la infección puede descontrolarse y causar enfermedad grave".

    Fuente: www.elpais.com




    La necesidad de oxígeno supera la voluntad, y ajenos a ella los músculos se contraen y expanden en la caja torácica, de manera que se produce un vacío que el aire de la atmósfera se apresura a llenar



    De todos los órganos, quizá el pulmón sea el que tenemos más consciente, el que sentimos más. No en vano podemos decidir si respiramos o no.Y, excepto los yoguis que nos dicen que pueden parar el corazón, este órgano, donde depositamos las emociones y la sensibilidad, funciona a su aire. Podemos decidir cómo respiramos, mientras no haya necesidad. Entonces manda el cuerpo, ese nosotros que no sabemos que lo somos. Es ahí cuando notamos la fuerza de los pulmones. La necesidad de oxígeno –y la acumulación de CO2, el producto de la combustión– supera la voluntad, y ajenos a ella los músculos respiratorios se contraen con fuerza y expanden la caja torácica de manera que al abrir los pulmones se produce un vacío que el aire de la atmósfera se apresura a llenar.

    El vacío como mecanismo para la circulación es importante. El corazón se contrae para enviar la sangre que ya tiene oxígeno a los músculos y otros tejidos, pero tiene que volver, cargada de CO2. El corazón utiliza el vacío para aspirar la sangre de las venas.Y de ahí al pulmón. Es una membrana semipermeable, si la estiráramos mediría unos 100 metros cuadrados.

    A un lado está la sangre, los hematíes con su hemoglobina que lleva el CO2. Al otro el aire, 20% de oxígeno, el resto prácticamente nitrógeno. La hemoglobina suelta el CO2, de forma que el hierro ya se puede oxidar. Recuerden que dependemos de algo tan elemental como el hierro para transportar el oxígeno. La evolución dio con este metal porque ama el oxígeno. Los hematíes con su hemoglobina oxidada vuelven ahora al corazón desde donde ya pueden ser enviados a todas las células del cuerpo con el precioso botín.

    El aire, hasta ahora ilimitado, tiene que llegar a los pulmones, hay que conducirlo a través de las entrañas. Boca, nariz, faringe, laringe, tráquea, bronquios: las vías respiratorias. Penetra a través de ellas y con él lo que lleve suspendido: sustancias químicas, microbios, alérgenos, partículas, todas pueden producir problemas en su recorrido. Desde que los seres vivos tenemos que coger aire de la atmósfera hemos convivido con ese riesgo, y hemos aprendido a defendernos, pero no siempre ganamos.


    El sufrido pulmón

    Además, en los últimos años de nuestra vida como seres humanos nos hemos empeñado en ponernos a prueba.Y la verdad es que no son tan fuertes como nos gustaría. Veo por mi ventana un ciudadano que sale del hospital y enciende un cigarrillo. Está metiendo humo hasta el fondo de los pulmones, cargado de irritantes, cancerígenos y monóxido de carbono. Los irritantes excitan las células encargadas de la defensa a producir moco para atraparlos. Tienen en su superficie unos brazos, cilios, que mueven en oleadas hacia la boca para expulsar el moco cargado.

    La inflamación las hace cada vez más incapaces y el bronquio se llena de moco. Todavía nos queda el reflejo de la tos, potentísimo para expulsar cuerpos extraños. No haga nada si a su vecino se le obstruye la vía aérea por un trozo de carne mientras tose y respira: no golpee la espalda. Sólo si fracasa, actúe con decisión: colóquese detrás, rodéele con los brazos, un puño en la boca del estómago que debe hundir con fuerza y velocidad.

    El tabaco actúa poco a poco. Los bronquios inflamados se remodelan, cada vez son más ineficaces, cada vez hay más obstrucción, cada vez le cuesta más al aire llegar a unos pulmones que también han sufrido esa agresión.Ya no hay 100 metros cuadrados, la membrana está dañada. La sangre trata de conducirse sólo al pulmón sano, pero no siempre acierta. El resultado es que el aire llega con dificultad a un pulmón que no sirve para intercambiar oxígeno por CO2. El sujeto siente la necesidad de aire, se llama disnea, tose, todo su organismo funciona mal.

    El tabaco le dio felicidad durante un buen tiempo, es cierto. Ahora paga las consecuencias. Es la principal causa de bronquitis crónica, pero no la única. No son pocas las exposiciones laborales que como el tabaco producen la enfermedad y como él, también cáncer. Exposiciones que el patrón está obligado a evitar y la sociedad a vigilar que lo haga. También la contaminación atmosférica es reciente. Pero la causa más antigua es el fuego. Lo sufren los niños y las mujeres en las chozas que respiran ese aire cargado.

    Evitar o reducir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica está en nuestras manos. No debe ser fácil cuando no lo conseguimos. Los seres humanos no somos tan lógicos y sensatos como creemos. Basta ver cómo los más sesudos son incapaces de resolver situaciones indeseables en las que parece que casi todos pierden. Afganistán, Darfur… el tabaco y la contaminación, interior y exterior. No fumar es difícil para el fumador. Y no utilizar el coche, y gastar menos electricidad o calefacción. Todos tenemos algo que hacer.

    Fuente: www.laopiniondegranada.es




    El craving se evalúa como deseo a consumir, urgencia o gran urgencia, ganas de fumar y es considerado como la principal causa de la recaída de los fumadores



    En el abordaje de las adicciones frecuentemente nos encontramos con un fenómeno referido por los adictos y que describen como la necesidad o el impulso irrefrenable de consumir la droga. Esta experiencia, denominada craving, constituye uno de los principales obstáculos para el mantenimiento de la abstinencia una vez que ésta se ha conseguido. Su existencia es ampliamente aceptada por clínicos e investigadores, aunque a pesar de ello no hay un acuerdo completo en su definición y etiología. Producto de ello es la diversidad de modelos explicativos, cada uno de los cuales considera un aspecto parcial del fenómeno.

    El craving es un fenómeno dinámico que varía de unas personas a otras y que incluso en una misma persona es diferente según la situación y el tiempo de evolución de la dependencia. Esta variabilidad del craving y la multitud de factores que influyen en su aparición, es una de las principales causas de la dificultad para su definición y para seleccionar medidas adecuadas que permitan su evaluación. Por otra parte, en ocasiones nos encontramos con personas alcohólicas, que desde el inicio de la abstinencia niegan la aparición de cualquier tipo de craving. Por tanto, otra dificultad añadida para entender qué es el craving son las ocasiones en las que las recaídas aparentemente no son precedidas por este deseo de consumir la sustancia. Esto también ha dado lugar a planteamientos que abogan por la independencia entre el craving y el consumo y aceptan que es posible la aparición de cualquiera de ellos sin llevar asociada la aparición del otro. Aunque, queda sin resolver la cuestión de si en esas ocasiones en las que el alcohólico no informa de craving, es porque no lo experimenta, lo experimenta pero no lo identifica, o incluso lo percibe pero, no lo refiere.

    El estudio del craving desde los diferentes modelos existentes ha dado lugar a distintas perspectivas de abordaje. Si bien, suelen ser coincidentes en el estudio de determinados conceptos relacionados con el aprendizaje, los factores cognitivos o los factores biológicos. La no existencia de un modelo único que lo explique en su totalidad, hace que los modelos explicativos existentes se limiten a características parciales del fenómeno. Esta diversidad de perspectivas teóricas sobre el craving también ha dado lugar a una gran variedad de instrumentos de evaluación dirigidos igualmente a diferentes aspectos del craving.


    Craving respecto al tabaco

    Existen distintas escalas para evaluar el craving respecto al tabaco. Varias tienen un solo ítem y unas pocas no más de cinco ítems. Por ejemplo, la de Doherty et al. (1995) en sus cinco ítems cubre las dimensiones de deseo, dificultad de estar sin consumir, preocupación, ganas y falta de tabaco. Y, la de Tiffany y Drobes (1991) en sus 32 ítems, 8 de ellos para cada una de las cuatro siguientes categorías: los de deseo de fumar, anticipación de los resultados inmediatos positivos por fumar, anticipación del alivio inmediato de los síntomas de la abstinencia o alivio del afecto negativo, y la intención a fumar. Otras más actuales incrementan el número de ítems, muestran su utilidad, pero sigue sin quedar claro qué elementos componen exactamente el craving.

    Fuente: grupoaulamedica.com - adicciones.es




  • Es obra de la página web satírica estadounidense 'The Onion'.

  • Los spots han provocado un amplio debate en Internet.







  • La web satírica estadounidense The Onion ha provocado un intenso debate en Internet con su último vídeo viral, una falsa campaña del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades contra el tabaquismo cuyo lema es "No seas marica, no fumes".

    Presentada en el también inventado programa informativo matinal Today Now!, un supuesto doctor habla de las bondades de estos vídeos con forma de spots televisivos: "Hay que hablarles a los chavales en su propio lenguaje y decirles que, si fuman, se reirán de ellos por ser gays", explica.




    Así, alude la ineficacia de apelar siempre a los problemas de salud que causa el tabaco, siendo mejor esta nueva orientación. Los vídeos, no obstante, no sólo están dirigidos a los chicos, sino también a las chicas: "A las lesbianas les encantan los cigarrillos, ¿eres lesbiana?".

    Fuente: www.20minutos.es




    Con serie animada buscan prevenir el tabaquismo en Europa



    El programa es financiado por la Comisión Europea y será emitido sólo por internet. En él tres superhéroes intentarán salvar a los fumadores y también a los no fumadores.







    Helpers es una serie de animación de 12 episodios que, a iniciativa de la Comisión Europea, pretende concienciar a la juventud sobre los peligros del tabaco. La historia está protagonizada por 3 superhéroes que intentan salvar a fumadores y no fumadores de los efectos del tabaco, proporcionándoles trucos y consejos absurdos.

    La serie es protagonizada por Chuck, un fumador arrepentido que utiliza métodos poco ortodoxos para convencer a las personas para que dejen el tabaco. A él lo acompañan Loona, una entusiasta activista que llega a apagar los asados con tal de eliminar el humo, y también Skinny, un ex jugador de basquetbol que sufre por la adicción de su novia al cigarro. El equipo lo completa Tapas, una extraña mascota que los sigue a todas partes.


    Helpers ¿Cómo hacer que un malvado fumador lo deje?

    El primer capítulo ya se encuentra disponible en internet y el público puede votar para definir el desarrollo del siguiente episodio que será presentado el 15 de noviembre.

    Fuente: www.latercera.com




    El hecho de prohibir estimula su incumplimiento.



    Si la gran publicidad del tabaco influye en su consumo, ¿por qué con la misma arma no se puede imponer su abstención? ¿No sería conveniente una gran campaña de disuasión a través de afiches drásticos que indíquen lo que hay que hacer para eliminar su consumo?. ¿No sería conveniente la exibición de láminas alusivas en todos los centros educativos del país instando en esta cita a colgarlo definitivamente?

    El tabaquismo

    Se entiende por tabaquismo como la intoxicación crónica producida por el abuso del tabaco. La nicotina, sustancia presente en el humo, es la que causa dependencia.

    La OMS considera que si se mantienen los patrones actuales de consumo de tabaco, para el 2030 será la principal causa de muerte en todo el mundo, sobre todo porque este hecho en muchas ocasiones es simplificado por los fumadores al decir que "de algo hay que morir". Las estadísticas hablan de que es en la adolescencia cuando las personas en general se inician en el consumo del tabaco. Los jóvenes deben conocer claramente los riesgos del consumo del tabaco y de ésta forma elegir conscientemente ese hábito. La adolescencia se caracteriza por la búsqueda de la identidad, de la autoimagen, de la autoestima, es un periodo en que define estilos de vida. Puede ser un momento de inseguridad en el que la pertenencia a un grupo, la identidad y aceptación por el mismo, le puede llevar a comportamientos poco saludables. Entre los diferentes ritos de iniciación con los que los jóvenes se sienten miembros de ese grupo de amigos, puede encontrarse el fumar. Además, el tabaquismo pasivo es la 3ª causa previsible de muerte en los EEUU. En los niños fumadores pasivos se incrementan el número de enfermedades respiratorias, y los adultos fumadores pasivos tienen un incremento relativo de desarrollar cáncer de pulmón.

    Conocer estos riesgos nos permitirá ser mas riguroso a la hora de permanecer en lugares llenos de humo de tabaco y también en hacer respetar las normas sobre los lugares públicos libres de humo. Hay varias preguntas que podemos hacernos ¿cómo llegamos a estos niveles de consumo? ¿por qué no se actuó antes? ¿quiénes deben actuar? ¿cuáles son los pasos a seguir frente a semejante pandemia?

    Consumo o prevalencia

    Actualmente las mujeres se están incorporando masivamente al consumo del tabaco y es la población elegida por las tabacaleras, junto con los niños y jóvenes, hacia quienes dirigen las campañas publicitarias. La iniciación en el consumo del tabaco se produce en la adolescencia. La mayoría de los fumadores comenzó a fumar entre los 14 y 18 años . De estas cifras se puede deducir que cualquier política de prevención del tabaquismo debe estar dirigida a este grupo de población y se deben desarrollar medidas que impidan que los jóvenes comiencen a fumar.

    Prevención

    La mejor manera de prevenir el tabaquismo es evitar que las personas se inicien en el consumo de cigarrillos. Los jóvenes deben ser críticos y tomar conciencia de la trascendencia que sus comportamientos tendrán para el futuro de su salud. La mayoría de ellos, sin embargo, sin darse cuenta pueden estar imitando comportamientos de maestros, padres, hermanos mayores, por tener estos una importante función modélica y educadora. Desgraciadamente, muchos docentes, médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud son el grupo que más fuma, y en numerosas ocasiones ponen resistencia a ejecutar políticas de prevención del tabaquismo. Llama la atención cómo en las familias de padres fumadores los hijos, en general, también lo son y los padres no tienen fuerza moral para aconsejar a sus hijos de que no fumen, al igual que los docentes quienes a pesar de las disposiciones legales que rigen en las escuelas, fuman en las salas de maestros.


    prevenir la adiccion al tabaco


    ¿Qué dificulta la prevención?

    Es importante saber que todas nuestras acciones contra el tabaquismo se enfrentan con el poder económico de las tabacaleras a través del cual logran:

    * Publicidad muy atractiva
    * Publicidad encubierta, como patrocinios de eventos deportivos y promociones.
    * Las enfermedades que genera aparecen a largo plazo.
    * Genera placer inmediato.
    * Está socialmente aceptado.
    * Está bien visto fumar en grupo.
    * Es de fácil acceso. Los venden en todos los kioscos, hasta por unidades.
    * Es muy barato fumar.

    ¿Qué actuaciones debemos ejecutar para prevenir la iniciación en el consumo?

    Está demostrado que no sirven acciones aisladas, muchas veces, hay un gran esfuerzo personal que desgasta y hasta desalienta a seguir en esta lucha. Por lo tanto se deben incluir:

    * Acciones de gobierno:

    ** Proteger a los no fumadores.
    ** Hacer menos accesible el tabaco a los jóvenes con aumento de precio.
    ** Prohibir totalmente la publicidad del tabaco.

    * Investigar más acerca del consumo y prevalencia del tabaquismo en la población.

    * Crear programas de prevención y educación tan atractivos como los que utilizan las tabacaleras.

    * Promover la cesación tabáquica con programas efectivos y calificados aconsejando y apoyando a todos aquellos fumadores que deseen o deban dejar de fumar.

    * Crear un ambiente social negativo para el hábito del tabaco, que sea socialmente un mal hábito e inaceptable.

    La educación es un refuerzo importante de todas las medidas que puedan tomarse desde el gobierno y las instituciones. Es un pilar para el refuerzo positivo de actitudes saludables para la vida. Los programas deben desarrollarse a partir del 1° nivel de la escuela ya que a éstas edades se incorporan fácilmente los patrones de conducta. En cuanto a los jóvenes ya pueden y deben luchar contra el tabaquismo, al igual que los adultos. Entienden la importancia de crear espacios libres de humo. Deben apoyar a sus educadores en las medidas que se adopten contra el consumo y si los profesores son fumadores exigirles el cumplimiento de las leyes y no facilitar el consumo de tabaco, con el fin de revertir lo cómodo y placentero de fumar.

    Ana María Zanutto




    La Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ha desarrollado en internet un programa de tratamiento gratuito de auto-ayuda para dejar de fumar en el plazo teórico mínimo de un mes, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación como proyecto de I+D+i.



    Los interesados pueden acceder al programa, presentado hoy, en la dirección http://www.apsiol.uned.es/dejardefumar, que se complementa con comunicaciones a través del correo electrónico y mensajes de móvil.

    Esta terapia de "asistencia psicológica on-line" (apsiol) se caracteriza por el anonimato del paciente, que no debe estar siguiendo ningún otro tratamiento para dejar la adicción, en un tratamiento y seguimiento individuales de cada uno de ellos y sin recurrir a fármacos.

    Una vez registrado, el programa evalúa la situación socio-demográfica y personal del fumador por medio de un cuestionario, en que se pregunta la edad, el sexo, cuántos cigarrillos fuma y si consume otras sustancias adictivas y drogas, entre otros datos.

    A la vista de las respuestas se aplica un tratamiento adecuado a sus circunstancias; si se considera oportuno, se recomendará que acuda a los servicios de la sanidad pública.


    Dejar de Fumar online


    MODULOS SEMANALES

    Cada tratamiento está estructurado en cuatro módulos, que duran una semana cada uno de ellos, cuyos resultados se evaluarán para poder pasar de uno a otro y abandonar así el hábito progresivamente.

    Habrá controles posteriores durante 18 meses para comprobar si el paciente ha vuelto a fumar; en caso de recaída, podrá seguir los módulos de nuevo.

    Los tratamientos consisten en indicaciones sobre cómo actuar cuando aparecen las ganas de fumar, cómo controlar la ansiedad y técnicas de relajación.

    El usuario podrá también calcular cuánto gasta en tabaco y cómo disminuye el consumo.


    "GRATIS Y SIN HORARIOS"

    El profesor de Psicología e investigador Guillermo Mañanes ha destacado que se trata de un sistema automatizado, gratuito y de acceso libre, sin horarios ni desplazamientos, ni contactos "cara a cara", y es un programa "contrastado científicamente".

    Ha matizado, no obstante, que puede ayudar a mucha gente pero "no es un programa milagroso", así que uno mismo debe imponerse una disciplina y una responsabilidad.

    En esta línea, el catedrático de Psicología Miguel Ángel Vallejo ha reiterado como "fundamental" la fuerza de voluntad, que el paciente quiera dejar de fumar, así que recibirá recordatorios para que efectúe los módulos y las evaluaciones.

    Fuente: www.hoytecnologia.com




    A las personas que empiezan a fumar desde niños les cuesta más trabajo dejarlo



    Brenda es una mexicana de 26 años que lleva casi la mitad de su vida fumando, actualmente consume entre 18 y 20 cigarros diarios: “Empecé cuando tenía 14 años y desde entonces no he podido dejarlo, la nicotina es más fuerte que yo”. Por otro lado, Estefanía cuenta que empezó a los 11 años. “Le robaba los cigarros a mi madre, llegué a hacerlo diariamente hasta que me volví adicta. A los 31 años fumaba una cajetilla diaria hasta que decidí embarazarme, entonces comenzó mi lucha pues mi marido, mi hermana y mi padre también fumaban, pero lo logré”.

    Estos testimonios refuerzan los datos de la Encuesta Nacional de Adicciones realizada por el INEGI en el año 2002. El objetivo fue obtener información sobre las características del uso de diversas sustancias entre la población mexicana de 12 a 65 años a nivel nacional (casi 70 millones). Se descubrió que de ellos, 28 millones y medio habían fumado alguna vez. Sobre esta última cifra, los encuestados que reconocieron haber fumado su primer cigarro entre los 5 y los 9 años de edad, resultaron ser casi 360 mil, de los cuales 75% son hombres y 25 % mujeres. Del total, 44% viven en el área rural y 55% en el área urbana. La elocuencia de esas cifras habla por sí sola. ¿Qué llevó a esas personas a fumar desde los 5 años? Indudablemente el juego de imitar a los adultos, ya sea los que tienen en casa o los que ven en la publicidad. Muchas veces, jugar al “papá y a la mamá” implica encender un cigarrillo de verdad. ¡Trágico inicio para un niño que ni siquiera sabe leer y escribir!

    Resulta significativo que en este estrato el número de hombres es casi 3 veces más que el de mujeres, es decir, los roles están bien definidos: el que fuma es el hombre, si bien la diferencia entre la zona rural y urbana no es mucha, posiblemente por la densidad de población. De acuerdo con las cifras, más de la mitad de los niños y niñas del estrato analizado, vive en zonas urbanas; desde el punto de vista sociológico, es posible que esto obedezca a que en la ciudad hay más núcleos de socialización –escuelas, clubes, parques y lugares de diversión- y por tanto la presión de grupo sobre el adolescente que busca construir su identidad es más fuerte, además de tener una mayor exposición a la propaganda de todo tipo.


    Niños fumadores

    ¿Qué hacer?. La solución inicia necesariamente en la familia, continúa en la escuela y se extiende a la sociedad. Es sabido que la adicción puede ser más fuerte que el amor a los hijos, pero si la escuela los hace conscientes del daño que hace el cigarro a la salud, tendrán más armas para defenderse y no “heredar” el hábito paterno. De igual forma, si los padres no fumadores educan a sus hijos en la salud, les será mas fácil decir “no” cuando sean presionados por sus amigos.

    Se requiere del ejemplo, la vivencia de una vida sana, la explicación cariñosa pero contundente. Así como les enseñamos a cepillarse los dientes, podemos hacerlo para prevenir adicciones: Informa, forma, dialoga y establece reglas al respecto. Todo esto no es nada comparado con lo que tienen por ganar: una vida libre de adicciones, plena y feliz.

    esmas.com




    La OMS (Organización Mundial de la Salud) define como “fumador crónico” a las personas que consumen más de cuatro cigarrillos por día.



    El fumador es un individuo con muy baja tolerancia a la frustración. Hay una agresión muy fuerte hacia la propia persona, no así hacia el entorno que genera el problema. Existen varias clases de fumadores, agrupados según el modo de vincularse con el cigarrillo.

    El primer grupo sería el de los fumadores hedonistas, son los que disfrutan del acto de fumar. Son fumadores irregulares, pasan largos períodos de tiempo sin hacerlo y prenden un cigarrillo sólo cuando tienen deseos de hacerlo. Lo apagan si sienten algún desagrado y luego suelen pasar por un largo período de abstinencia. Estos fumadores fuman poco y la mayoría de las veces su ritmo asistemático de consumo les evita la instalación de la dependencia.

    El segundo grupo es el de los fumadores pseudo terapéuticos. Son los que fuman en pos de un “beneficio” que el fumar les brinda. Son fumadores dependientes y si dejan de hacerlo padecen el síndrome de abstinencia. Argumentan motivos para no dejar de fumar:

    -- Si no fumo engordo (mujeres)
    -- Cuando no fumo siento mucha ansiedad
    -- Al no fumar me siento mal y me desorganizo
    -- Cuando dejo de fumar me enfermo continuamente

    Rara vez el fumador dice el motivo por el cual fuma, casi siempre explica por qué no deja de hacerlo. En este grupo están los que han intentado dejar el tabaco en varias oportunidades. Estos fumadores tratan de ocultar tras una “cortina de humo” sus angustias, la vida desorganizada, la baja autoestima por su apariencia. Al abstenerse se le presenta al sujeto una serie de sentimientos y sensaciones desagradables que no logra significar.


    Personalidad del fumador

    EIB. El fumador. 2008.



    El tercer grupo son los que llamaremos fumadores afectivos. Estos tienen una relación tal con el cigarrillo que sienten miedo y tristeza de dejarlo, es una verdadera “relación afectiva”. Son los fumadores que más clara conciencia tienen de la nocividad del tabaco. Ellos aman y odian fumar. Hacen intentos de dejar de fumar. Surge un período depresivo en ellos por la pérdida irreparable. Por eso a los de este grupo y los del anterior les resultará muy difícil dejar de fumar sin un plan terapéutico adecuado. Dependerá del grado de dependencia y de la fragilidad psíquica de quien lo intente.

    Hay un cuarto grupo del que poco se sabe porque no consulta, no pregunta, simplemente fuma.


    Algunas consideraciones

    Es difícil que un fumador consulte en forma espontánea a un médico con la intención de dejar de fumar. Seguramente ante un problema de salud puntual (problemas cardíacos, dolores de pecho, cansancio, asma, problemas respiratorios en general) acude a la consulta médica, de la misma surgirá el informe del facultativo, indicándole la necesidad de dejar el hábito de fumar para atender luego la enfermedad del paciente. Otros consultan al profesional por problemas psicológicos (falta de sueño, depresión, angustia, irritabilidad). La labor del terapeuta debe consistir en hacer ver al paciente que no sólo el fumar le hace mal, sino por qué está mal y por qué tiene necesidad de fumar. Hay un malestar previo al daño físico.


    Fuente: Inés Mercedes Licata de Sires y María Soledad López de Pereira (Maestras y Técnicos Especializadas en Mediación Preventiva del Comportamiento Adictivo)