Mostrando entradas con la etiqueta humo ambiental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta humo ambiental. Mostrar todas las entradas


El “derecho a elegir” coloca una actividad comercial nociva sobre el derecho a la salud.



Una mala interpretación del “derecho a elegir”, ha provocado un bombardeo por parte de las tabacaleras y otros sectores comerciales en perjuicio de los no fumadores. No está claro, si por omisión o por falta de interés, las personas que iniciaron este programa de rotulación de restaurantes, denominado “derecho a elegir”, se olvidaron de analizar la realidad nacional y pretenden menoscabar los derechos de quienes eligieron no encender un cigarrillo.

Lo anterior está en total contraposición con el trabajo del Ministerio de Salud, la Red Nacional Antitabaco (Renata), el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) y el diputado Dr. Orlando Hernández, los cuales lograron, en mayo pasado, que el proyecto de Ley para el Control del Tabaco en Costa Rica ingresara a la corriente legislativa. Actualmente, el proyecto espera por su aprobación para hacer efectivas una serie de variaciones que faciliten el control del consumo de cigarro.

El mal llamado “derecho a elegir” pretende que fumadores y no fumadores cohabiten en espacios, muchas veces separados por pocos centímetros de distancia, que no cuentan con los mecanismos de control adecuados para evitar el peligroso flujo del humo de tabaco. Científicamente, se ha demostrado que cuando una persona fuma, exhala el 85% del contenido del cigarrillo, por lo que quienes se ubican a su alrededor se ven expuestos a los mismos efectos nocivos del tabaco.




Imposible convivencia.

La exposición de los no fumadores al humo del tabaco es una clara violación al derecho constitucional a la salud y está demostrado, por la experiencia vivida en otros países, que la “armónica” convivencia entre fumadores y no fumadores, simplemente NO es viable.

Actualmente, nadie ha podido demostrar que los espacios conjuntos de fumadores y no fumadores, aun con medidas de ingeniería alternativas, garanticen la pureza del aire para quienes fuman pasivamente. Los estudios científicos demuestran que el único mecanismo relativamente eficiente, es construir áreas aisladas, con barreras físicas completas, sistemas de aire acondicionado y/o ventilación presurizados a presión negativa para evitar la salida del humo. La concentración de nicotina en espacios públicos en América Latina, que no tienen control de fumado, alcanzan cifras alarmantes y peligrosas; lo cual es razón suficiente para que el Ministerio de Salud, en protección de la salud de la mayoría, haya optado, por medio de la citada ley, por la prohibición total de estos espacios. Prohibición que ya se hizo efectiva de manera voluntaria en muchas empresas, centros comerciales, instituciones de gobierno, bares y restaurantes, que han sido certificados por el Ministerio y por el IAFA como “Espacios Libres de Humo de Tabaco (ELHT)”.

Y es que las restricciones al fumado en bares y restaurantes han demostrado ser más que efectivas; así lo demuestra la experiencia positiva de la aplicación de políticas contra el fumado en países como Escocia, donde, luego de establecer ELHT, la salud de la población mejoró significativamente.

En España, por su parte, desde la entrada en vigencia de la Ley Reguladora del Fumado, en enero del 2008, se puede fumar solamente en locales que midan 100 metros cuadrados o más, con condiciones físicas adaptadas para ello. Sin embargo, la actual Ministra de Salud de ese país pretende establecer una política que prohíba totalmente el fumado en cualquier lugar de acceso al público. Esa decisión la tomó basada en las experiencias regulatorias de países como Italia, Turquía e Irlanda, donde los efectos positivos se comenzaron a notar en la salud de la población.

En la Unión Europea, la primera evaluación realizada sobre los efectos de las políticas antitabaquismo confirmó que la prohibición de fumar en lugares públicos ha provocado la reducción de un 12% en los ingresos hospitalarios por infarto agudo de miocardio . Es por esto que el mal llamado programa “ derecho a elegir” que pretende colocar una actividad comercial nociva por encima del derecho colectivo a la salud, lejos de ofrecer un espacio de sano esparcimiento, promueve la obstaculización a los esfuerzos que hace Costa Rica desde el 2003.

Confiamos en que, aún en medio de la campaña política, los señores diputados comprendan la necesidad de aprobar el proyecto de ley que promueve la generación de ELHT en lugares de ocio y esparcimiento, donde personas saludables e incluso familias enteras que desean respirar aire puro, tengan, ahora sí, “derecho a elegir” la vida.


Doctor Roberto Castroes coordinador Unidad de Salud Ocupacional, Hospital México. Representante de la Caja Costarricenses de Seguro Social en la Red Nacional Antitabaco (Renata).




La necesidad de oxígeno supera la voluntad, y ajenos a ella los músculos se contraen y expanden en la caja torácica, de manera que se produce un vacío que el aire de la atmósfera se apresura a llenar



De todos los órganos, quizá el pulmón sea el que tenemos más consciente, el que sentimos más. No en vano podemos decidir si respiramos o no.Y, excepto los yoguis que nos dicen que pueden parar el corazón, este órgano, donde depositamos las emociones y la sensibilidad, funciona a su aire. Podemos decidir cómo respiramos, mientras no haya necesidad. Entonces manda el cuerpo, ese nosotros que no sabemos que lo somos. Es ahí cuando notamos la fuerza de los pulmones. La necesidad de oxígeno –y la acumulación de CO2, el producto de la combustión– supera la voluntad, y ajenos a ella los músculos respiratorios se contraen con fuerza y expanden la caja torácica de manera que al abrir los pulmones se produce un vacío que el aire de la atmósfera se apresura a llenar.

El vacío como mecanismo para la circulación es importante. El corazón se contrae para enviar la sangre que ya tiene oxígeno a los músculos y otros tejidos, pero tiene que volver, cargada de CO2. El corazón utiliza el vacío para aspirar la sangre de las venas.Y de ahí al pulmón. Es una membrana semipermeable, si la estiráramos mediría unos 100 metros cuadrados.

A un lado está la sangre, los hematíes con su hemoglobina que lleva el CO2. Al otro el aire, 20% de oxígeno, el resto prácticamente nitrógeno. La hemoglobina suelta el CO2, de forma que el hierro ya se puede oxidar. Recuerden que dependemos de algo tan elemental como el hierro para transportar el oxígeno. La evolución dio con este metal porque ama el oxígeno. Los hematíes con su hemoglobina oxidada vuelven ahora al corazón desde donde ya pueden ser enviados a todas las células del cuerpo con el precioso botín.

El aire, hasta ahora ilimitado, tiene que llegar a los pulmones, hay que conducirlo a través de las entrañas. Boca, nariz, faringe, laringe, tráquea, bronquios: las vías respiratorias. Penetra a través de ellas y con él lo que lleve suspendido: sustancias químicas, microbios, alérgenos, partículas, todas pueden producir problemas en su recorrido. Desde que los seres vivos tenemos que coger aire de la atmósfera hemos convivido con ese riesgo, y hemos aprendido a defendernos, pero no siempre ganamos.


El sufrido pulmón

Además, en los últimos años de nuestra vida como seres humanos nos hemos empeñado en ponernos a prueba.Y la verdad es que no son tan fuertes como nos gustaría. Veo por mi ventana un ciudadano que sale del hospital y enciende un cigarrillo. Está metiendo humo hasta el fondo de los pulmones, cargado de irritantes, cancerígenos y monóxido de carbono. Los irritantes excitan las células encargadas de la defensa a producir moco para atraparlos. Tienen en su superficie unos brazos, cilios, que mueven en oleadas hacia la boca para expulsar el moco cargado.

La inflamación las hace cada vez más incapaces y el bronquio se llena de moco. Todavía nos queda el reflejo de la tos, potentísimo para expulsar cuerpos extraños. No haga nada si a su vecino se le obstruye la vía aérea por un trozo de carne mientras tose y respira: no golpee la espalda. Sólo si fracasa, actúe con decisión: colóquese detrás, rodéele con los brazos, un puño en la boca del estómago que debe hundir con fuerza y velocidad.

El tabaco actúa poco a poco. Los bronquios inflamados se remodelan, cada vez son más ineficaces, cada vez hay más obstrucción, cada vez le cuesta más al aire llegar a unos pulmones que también han sufrido esa agresión.Ya no hay 100 metros cuadrados, la membrana está dañada. La sangre trata de conducirse sólo al pulmón sano, pero no siempre acierta. El resultado es que el aire llega con dificultad a un pulmón que no sirve para intercambiar oxígeno por CO2. El sujeto siente la necesidad de aire, se llama disnea, tose, todo su organismo funciona mal.

El tabaco le dio felicidad durante un buen tiempo, es cierto. Ahora paga las consecuencias. Es la principal causa de bronquitis crónica, pero no la única. No son pocas las exposiciones laborales que como el tabaco producen la enfermedad y como él, también cáncer. Exposiciones que el patrón está obligado a evitar y la sociedad a vigilar que lo haga. También la contaminación atmosférica es reciente. Pero la causa más antigua es el fuego. Lo sufren los niños y las mujeres en las chozas que respiran ese aire cargado.

Evitar o reducir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica está en nuestras manos. No debe ser fácil cuando no lo conseguimos. Los seres humanos no somos tan lógicos y sensatos como creemos. Basta ver cómo los más sesudos son incapaces de resolver situaciones indeseables en las que parece que casi todos pierden. Afganistán, Darfur… el tabaco y la contaminación, interior y exterior. No fumar es difícil para el fumador. Y no utilizar el coche, y gastar menos electricidad o calefacción. Todos tenemos algo que hacer.

Fuente: www.laopiniondegranada.es




La industria tabacalera de Reino Unido manejó a finales de los setenta la idea de vender que fumar era bueno porque el cáncer reducía el número de personas mayores dependientes





A finales de los setenta, la industria tabacalera estaba en un "momento crítico". Las evidencias de la relación entre su producto y el cáncer de pulmón eran ya incontestables, y el sector estaba "siendo cuestionado en muchas direcciones". Así lo recoge un informe de la asesoría Campbell-Johnson para la Asociación Británica de Tabacaleras (BAT). Han pasado 30 años desde entonces, pero parece que algunas de las consideraciones del texto no cayeron en saco roto. Ante la inminencia de un cambio en la legislación española que endurezca las actuales limitaciones para fumar en público, el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo ha desvelado este estudio. Seguramente, algunas de sus afirmaciones fueron sólo para consumo interno. Pero eso no les quita interés, aunque ya no se puedan aplicar al pie de la letra.





"El tabaco tiene la función social de limitar el número de personas mayores dependientes que la economía debe mantener". Esta consideración está contenida en un documento para manejar las relaciones públicas que la industria tabacalera británica encargó a finales de 1978. El propio autor reconoce que "obviamente" este argumento "no se puede usar públicamente", pero lo desarrolla: "Con un aumento general de la esperanza de vida, necesitamos algo para que la gente muera. En sustitución de los efectos de la guerra, la pobreza y el hambre, el cáncer, considerado como la enfermedad de los países ricos, desarrollados, tiene un papel que jugar". Esta idea, considerada un "factor psicológico para continuar el gusto de la gente por fumar como algo placentero, aunque sea un hábito peligroso, no debe ser infravalorado".

En el texto se reconoce el daño que le puede hacer a la industria la asociación del fumar con el cáncer de pulmón. "Este reto médico ha actuado como una bomba nuclear de efecto duradero" para el sector, admite el informe. Pero aún así, sugiere varias posibilidades para contrarrestar su efecto. Intentar negarlo es "escoger plantear la batalla donde la oposición [al tabaco] es más fuerte", así que habrá que esperar: "Con algún tremendo avance en lo que sabemos de las causas del cáncer o el descubrimiento de un potente inhibidor oncológico, se puede transformar la controversia sobre tabaco y salud", sugiere. Por eso, "la industria necesita estar preparada ante un repentino avance médico".

La otra posibilidad que sugería el informe era que la presión sobre el tabaco cediera ante la importancia que estaba tomando en aquella época el estudio del cáncer de mama. En cambio, advertía sobre otro posible frente médico: "El papel del hábito [de fumar] como un importante factor de riesgo cardiaco".

Entonces -recordemos, 1978-, para la industria todavía quedaba una batalla médica que dar: la de los fumadores pasivos, en el "límite de lo creíble". "Se ha intentado definir como un riesgo sanitario general en lugar de un peligro limitado a ciertos grupos restringidos de población".

También sugieren un posible peligro. Que la demonización del tabaco vaya acompañada de una relajación ante la marihuana, o una asociación entre ambas sustancias. Aunque el tabaco sea una "droga de relajación" que puede ser "una bendición para la humanidad en un mundo estresado", su asociación con la marihuana sería perjudicial.

Si la defensa sanitaria del tabaco ya se daba por perdida en 1978, quedaba la batalla social. "El humo del tabaco tiene una importante capacidad de molestar, y la incapacidad de los fumadores para tener en cuenta la comodidad de los demás es una de las razones importante que ahora se usan para condenar el hábito", indica.

Para combatir esta mala imagen, el documento sugiere varias líneas. "Todavía hay margen para intentar conseguir que el fumar se considere uno de los hábitos que no son cuestionables per se", indica. Una de las actuaciones es promover un código de conducta entre los fumadores que, si se siguen, "asegurará que no sean acusados por los no fumadores de que asumen arrogantemente el derecho a contaminar el aire a su alrededor". "Su tono tiene que ser franco y positivo", y uno de sus objetivos debe ser "restaurar la imagen del fumador como una persona extravertida y sociable, y no el ser el neurótico, apestoso y marginal que pintan los antifumadores".

La otra es la creación -"con la bendición de la industria"- de asociaciones de fumadores. El propio texto reconoce que hacer esto es difícil si se quiere que parezca una organización independiente, pero añade una posible línea de actuación: "La protección de la libertad para elegir de todo individuo adulto en cualquier campo (aunque especialmente para fumar)" y "la defensa de los fumadores contra una injusta discriminación o restricción en su disfrute del tabaco". Este es uno de los motivos por los que grupos científicos como el CNPT acusan a las asociaciones profumadores de trabajar en beneficio de la industria.

Fuente: www.elpais.com




El humo no diferencia entre quien fuma y quien no, simplemente mata a todos por igual.



En el 2002, Heather Crowe era una camarera de 57años de Ottawa, Canadá, que contrajo cáncer de pulmón después de haber trabajado 40 años en restaurantes y bares, a pesar de que nunca había fumado.

Cuando le diagnosticaron cáncer terminal de pulmón, causado por el humo de segunda mano según los especialistas médicos, Heather hizo una campaña para que su enfermedad fuera declarada un daño laboral. La Junta de Seguridad en el Lugar de Trabajo de la Compañía Aseguradora de Ontario apoyó su reclamo, el primero reconocido por enfermedad causada por humo en el lugar de trabajo. Con la declaración formal de que su cáncer era el resultado de las condiciones del lugar de trabajo, Heather defendió incansablemente a los trabajadores para que fueran protegidos del humo de segunda mano. Habló en reuniones de ayuntamientos de ciudades y pueblos, y con los propietarios de bares y restaurantes, líderes del gobierno, estudiantes y promotores del control de tabaco a lo largo y ancho de Canadá.

En cada reunión, Heather describía honesta y poderosamente su dura experiencia personal con el cáncer. Heather desafiaba a cada persona para asegurarse de ser ella la última persona en morir a causa del humo pasivo. Mientras trabajaba con promotores del control de tabaco, Heather contó su historia en publicidades y en películas, creando uno de los llamados más conmovedores y memorables para la creación de espacios libres de humo.

La historia personal de Heather y su sufrimiento tan real y tangible hicieron imposible que los responsables de la toma de decisiones negaran el impacto de la exposición al humo de segunda mano en los lugares de trabajo y les obligaron a tomar medidas.

Cuando Heather comenzó su campaña, menos del 5 por ciento de la población en Canadá vivía en comunidades con leyes que protegían a los trabajadores de la industria de la hospitalidad del humo de segunda mano. Para fines de 2006, más del 80 por ciento de la población de Canadá tenía esta protección, gracias en gran parte al coraje y determinación de Heather.




Heather Crowe falleció en el 2006.






Fuente: stopsmokingcampaigns.org










El humo del tabaco sigue siendo perjudicial después de que se acaba el cigarrillo.

Mientras se fuma, las toxinas del humo se impregnan en ropa y cabello.

Los niños pequeños inhalan las toxinas de diferentes maneras; al estar en contacto permanente con sus padres,
si estos son fumadores,
ellos son victimas del humo de tercera mano.



Los padres que fuman suelen abrir una ventana o encender el ventilador para eliminar del aire el llamado humo de segunda mano, pero los expertos identificaron una nueva amenaza para la salud de los niños relacionada con el cigarrillo, de la cual no es fácil deshacerse: “el humo de tercera mano”.

Este es el término que se usa para describir la invisible mezcla de gases y partículas que permanecen adheridas al pelo y la ropa de los fumadores, por no mencionar la que queda en los muebles y las alfombras, que permanece durante mucho tiempo después de que se ha ventilado la habitación. Los residuos incluyen metales pesados, sustancias cancerígenas e incluso materiales radioactivos con las que los niños pequeños pueden tomar contacto o incluso ingerir, especialmente cuando gatean o juegan en el piso.

Los médicos del Hospital General de Massachusetts, en Boston, acuñaron el término humo de “tercera mano” para describir esas sustancias químicas en un artículo enfocado en los riesgos que representa para bebés y niños. El estudio se publicó este mes en la revista Pediatrics.

Todo el mundo sabe que el humo de segunda mano es malo, pero no está al tanto de esto”, dijo el doctor Jonathan P. Winickoff, el principal autor del estudio y profesor asistente de pediatría de la Escuela de Medicina de Harvard.

“Cuando sus hijos están fuera del hogar, los padres fuman. O fuman en el auto. O sientan a los chicos en la parte trasera, le ponen el cinturón de seguridad, lo protegen y fuman, y ellos piensan que está bien porque el humo de segunda mano no está afectando a sus hijos”, el Dr. Winickoff agregó: “Necesitábamos un término para describir estas toxinas del tabaco que son invisibles.”

El humo de tercera mano es lo que uno huele cuando un fumador se sube al ascensor después de haber fumado un cigarrillo, explicó, o es lo que uno huele en la habitación para fumadores de un hotel. “Su nariz no miente -dijo-. Todo es tan tóxico que su cerebro le está diciendo: “váyase”.

El estudio se basó en los resultados de una encuesta a 1.500 estadounidenses. Una amplia mayoría, tanto fumadores como no fumadores, conocían lo perjudicial que es el humo de segunda mano en los niños. El 95% de los entrevistados no fumadores y el 84% de los fumadores estaban de acuerdo con que: “inhalar el humo del cigarrillo de los padres, puede dañar la salud de los bebes y de los niños”.

Ya que el término “humo de tercera mano” es tan nuevo, los investigadores preguntaron a los encuestados si estaban de acuerdo con que: “Respirar hoy el aire de una habitación, donde fumaron ayer puede dañar la salud de los bebés y de los niños”. Solo el 65 % de los no fumadores y el 43% de los fumadores, estuvo de acuerdo con esa declaración, por lo que los investigadores interpretaron un reconocimiento de los riesgos del humo de tercera mano. Los investigadores encontraron que la creencia de que el humo de segunda mano daña la salud de los niños no estaba asociada con la estricta prohibición de fumar en el hogar y en el auto.

Por otro lado, la creencia de que el humo de tercera mano es altamente perjudicial, incrementó la posibilidad de que los fumadores aumentarían las restricciones de fumar en el hogar. Esto nos dice que tenemos un nuevo mensaje de salud. “Lo que nosotros escuchábamos era: Enciendo el ventilador y el humo desaparece” Con esto nos están diciendo que ellos saben que es dañino pero que ellos tienen la forma de resolverlo.

El doctor Philip Landrigan, un pediatra que dirige el Centro de Salud Ambiental Pediátrico de la Escuela de Medicina Monte Sinai, de Nueva York, dijo que la frase “humo de tercera mano” es un nuevo término que tiene implicaciones para el comportamiento.

“El mensaje central aquí es que cerrar la puerta de la cocina para fumar no está protegiendo a los niños de los efectos de ese humo. Existen sustancias cancerígenas en este humo de tercera mano, y son riesgo de cáncer para las personas de cualquier edad que entren en contacto con él.”


Fuente: finlayinstitute




Tenga las respuestas.

La industria tabacalera ha sabido por décadas que las políticas para proteger a las personas de la exposición al humo de segunda mano representan una seria amenaza para sus negocios:

"… el suceso más peligroso de la historia para la viabilidad de la industria tabacalera".

"Si los fumadores no pueden fumar en su camino al trabajo, en el trabajo, en tiendas, bancos, restaurantes, y otros lugares públicos, van a fumar menos …"


La industria tabacalera ha repetidamente engañado y confundido al público acerca de los reales riesgos y peligros de la exposición al humo de tabaco ajeno y de los efectos económicos de las prohibiciones de fumar. La industria tabacalera, directamente o a través de grupos de fachada, continúa sus esfuerzos por enlentecer la implantación de legislación efectiva para proteger a los trabajadores y al público en general de la exposición al humo de tabaco ajeno.

Aquí hay algunos de los más usados y ampliamente difundidos mitos de la industria tabacalera acerca de las prohibiciones de fumar, y los argumentos –basados en la evidencia científica- para contrarrestarlos.


MITO 1:
El humo de tabaco ambiental es simplemente una molestia.


• ¡ESTÁ EQUIVOCADO! No es solo una molestia. Es un riesgo para la salud. La exposición al humo de tabaco causa al menos 200.000 muertes por año tan sólo en los lugares de trabajo (14% de las muertes relacionadas con el trabajo causadas por una enfermedad) y 2,8% de los casos de cáncer de pulmón. Muchas de estas personas trabajan en los sectores de la hostelería, el entretenimiento y los servicios, pero el problema puede existir en cualquier ocupación.

• ESTÉ PREPARADO: Para respaldar sus afirmaciones, la industria y sus defensores probablemente recurrirán a estudios obsoletos o que no han sido objeto de arbitraje científico, muchos de ellos financiados por la propia industria tabacalera u organizaciones vinculadas a ella, en los cuales se llega a la conclusión de que no hay suficiente evidencia para afirmar que el humo de tabaco es peligroso. Hay estudios científicos que concluyen que el humo de tabaco ajeno supone un grave peligro para la salud.


MITO 2:
Los acuerdos voluntarios ofrecen la “cortesía de poder elegir”: es posible dar cabida a los fumadores y a los no fumadores.


• ¡ESTÁ EQUIVOCADO! Los acuerdos voluntarios que instan a los no fumadores a ser tolerantes no protegen al público de los daños ocasionados por el humo de tabaco ajeno y podrían constituir una barrera para la adopción de medidas realmente protectoras y eficaces.

• ESTÉ PREPARADO: El concepto de la “cortesía de poder elegir”, según el cual los fumadores y los no fumadores viven en armonía, pasa por alto las graves consecuencias del humo de tabaco ajeno para la salud. Sin embargo, la industria tabacalera lo ha usado como uno de sus principales métodos de marketing, sosteniendo que este enfoque promueve la tolerancia y requiere que se dé cabida a fumadores y no fumadores en los mismos espacios cerrados. En ejemplos procedentes de Finlandia, Irlanda, Nueva Zelandia, Uruguay, California y otros lugares, los responsables políticos concluyeron que las medidas voluntarias no protegían adecuadamente la salud pública y de los trabajadores y, por consiguiente, optaron por sancionar y hacer cumplir las leyes de ambientes 100% libres de humo de tabaco.


MITO 3:
Los sistemas de ventilación protegen a los no fumadores de la exposición al humo de tabaco ajeno..


• ¡ESTÁ EQUIVOCADO! La industria tabacalera ha promovido la instalación y el uso de sistemas y equipo de ventilación costosos con la finalidad de dar cabida a fumadores y no fumadores en los mismos espacios cerrados. Es una táctica para evitar las prohibiciones estrictas. Sin embargo, la ventilación no solo es muy costosa, sino que no protege la salud. Sólo los ambientes 100% libres de humo de tabaco protegen al público de la exposición al humo ajeno.

• ESTÉ PREPARADO: El humo de tabaco contiene tanto partículas como gases. Los sistemas de ventilación no pueden extraer todas las partículas y menos todavía los gases tóxicos. Es más, muchas partículas se inhalan o se depositan en la ropa, los muebles, las paredes, los techos, etc., antes de que puedan ventilarse. Aunque el aumento de la tasa de ventilación reduce la concentración de los contaminantes de interiores, incluido el humo de tabaco, se necesitaría una tasa de ventilación más de 100 veces mayor que la norma apenas para eliminar el olor y mayor aún para eliminar los productos tóxicos, que es la única opción segura para salud. De hecho, se necesitarían tantos cambios del aire que sería impráctico, incómodo e inasequible.


Derrumbando los mitos de la industria tabacalera

MITO 4:
Los ambientes 100% libres de humo de tabaco nunca funcionarán.


• ¡ESTÁ EQUIVOCADO! Los ambientes libres de humo de tabaco cuentan con el amplio apoyo de fumadores y no fumadores y, si las normas se aplican correctamente, dan resultado porque protegen a la gente de la exposición al humo ajeno. También ayudan a los fumadores que quieren dejar de fumar, facilitándoles la decisión de abandonar el tabaco y de mantenerse sin fumar.

• ESTÉ PREPARADO: Las pruebas acumuladas en países tales como Irlanda, Nueva Zelandia y Noruega indican que los ambientes libres de humo de tabaco dan resultado, cuentan con el apoyo del público y el grado de cumplimiento puede acercarse al 100% con mecanismos mínimos para hacer cumplir las normas.


MITO 5:
Los ambientes 100% libres de humo de tabaco ocasionan pérdidas a los restaurantes y a los bares.


• ¡ESTÁ EQUIVOCADO! Varios estudios independientes realizados en Canadá, Irlanda, Italia, Noruega y ciudades como El Paso y Nueva York revelan que, en promedio, la clientela es igual o incluso aumenta tras la prohibición de fumar.

• ESTÉ PREPARADO: Aunque la industria tabacalera tratará de convencer a los empresarios y a los legisladores de lo contrario, apoyando sus afirmaciones con estudios tendenciosos que carecen de rigor en su análisis, ni un solo estudio arbitrado, independiente y al contrario, estudios realizados en distintos lugares del mundo sobre las ventas y los datos de nivel de empleo antes y después de la prohibición de fumar, concluyen que o bien no se ha observado ninguna repercusión o se ha encontrado un efecto positivo en el sector de la hostelería.


MITO 6:
La prohibición de fumar infringe los derechos y la libertad de elección de los fumadores.


• ¡ESTÁ EQUIVOCADO! Las leyes que prohíben fumar no infringen los derechos de nadie. Procuran proteger la salud de las personas al reglamentar los lugares donde se permite fumar y donde no se permite fumar.

• ESTÉ PREPARADO: Vale la pena recordar que la mayoría de la gente no fuma y que la mayoría de los fumadores quieren dejar de fumar. Muchos fumadores no consumen tabaco por elección, sino debido a la adicción causada por la nicotina, presente en todos los productos de tabaco. El derecho de una persona a respirar aire sin tóxicos esta por encima del derecho de los fumadores a fumar en los lugares públicos y poner en peligro la salud de los demás. No se trata de convivencia ni de la libertad para usar un producto lícito, sino de dónde se puede fumar sin poner en peligro la salud de los demás.

Nota: El humo de tabaco ambiental es la expresión que suele usar la industria tabacalera para referirse al humo de tabaco ajeno.


Fuente: Organización Mundial de la Salud




La investigación sobre la dependencia del tabaco publicado en la edición digital de Adiction, ha puesto de manifiesto que los ex-fumadores que encuentran agradable la exposición al humo de los cigarrillos no tiene más probabilidades de recaída que aquellos a los que les resulta desagradable.



En el estudio dirigido por Hayden McRobbie y Peter Hajek, de la Unidad de Investigación de Dependencia al Tabaco y la Escuela de Londres de Medicina y Odontología, los investigadores examinaron la hipótesis de que los que han dejado el tabaco recientemente y encuentran el olor de los cigarrillos agradable tienen más probabilidades de recaída que los que tienen una reacción neutral o negativa a la misma. Sorprendentemente, se llegó a la conclusión de que encontrar dicho olor agradable no hace a los ex fumadores más propensos a las recaídas.

Los investigadores estudiaron a un grupo de más de un millar de fumadores que reciben tratamiento para dejar de fumar. Durante sus seis semanas de tratamiento (dos semanas antes de dejar de fumar y cuatro semanas después) los fumadores completaron un cuestionario semanal para medir la gravedad de las molestias por dejar de fumar, y también se les pidió que evaluaran cómo de agradable encuentran el olor de los cigarrillos que fuman otras personas.


Encontrar agradable el humo del tabaco no supone una recaída para los ex-fumadores

Los resultados mostraron que durante su primera semana de abstinencia, el 23 por ciento de los encuestados consideró que el olor de los cigarrillo era agradable. Este hecho no está relacionado con el tabaquismo en las semanas siguientes.

Según McRobbie, “los ex-fumadores pueden estar seguros de que encontrar el olor del humo del cigarro agradable no está relacionados con volver a fumar".

Fuente: www.diariomedico.com




humo de segunda mano

El humo de segunda mano es conocido también como humo de tabaco ambiental, fumar pasivamente o fumar involuntariamente. El humo es liberado al aire por medio de los productos de tabaco encendidos o por el humo que exhalan las personas que fuman. En enero del 2006, el Consejo de Recursos Atmosféricos de California (en inglés: California Air Resources Board) agregó el humo de tabaco de segunda mano a su lista de “contaminantes tóxicos ambientales”. El consejo basó su decisión en los estudios científicos que asocian el humo de tabaco de segunda mano con enfermedades cardiacas, asma, otras enfermedades respiratorias y cáncer, entre las personas no fumadoras.


Es peligroso el humo de segunda mano?

Sí. Este humo es una mezcla de gases y partículas finas que contienen más de 4,000 sustancias químicas. Muchas de éstas pueden causar efectos dañinos a la salud. Por ejemplo, el humo de segunda mano contiene más de 50 sustancias químicas que son reconocidas como causantes del cáncer, como el benceno, cromo y formaldehído. Otras sustancias químicas tóxicas en el humo de segunda mano incluyen el cianuro y monóxido de carbono. Los niños pueden ser expuestos al humo de segunda mano en las casas y guarderías infantiles, en áreas para fumar afuera, en carros y en cualquier lugar donde las personas estén fumando.


Es mas dañino el humo de segunda mano para los niños?

Sí. Los niños tienen más probabilidad de sufrir los efectos dañinos del humo de segunda mano que los adultos, por las siguientes razones:

--Los niños respiran más aire que los adultos, por su tamaño y peso.
--Los cuerpos de los niños siguen creciendo y desarrollándose mientras maduran y aumentan su estatura. Durante este tiempo de crecimiento, ellos pueden ser más sensibles a los efectos del humo de segunda mano. Es especialmente peligroso para los pulmones y sistemas inmunológicos que están en desarrollo.


Desarrollo pulmonar y síntomas respiratorios crónicos.

Los pulmones siguen desarrollándose durante la niñez. Existe alguna evidencia de que la exposición al humo de segunda mano durante la niñez interfiere con el desarrollo pulmonar. El daño a los pulmones durante este período puede afectar el funcionamiento pulmonar, por el resto de la vida del niño. Muchas de las sustancias químicas en el humo de segunda mano son irritantes respiratorios poderosos, tanto para niños como para adultos. En los niños, pueden causar síntomas crónicos como la tos, flema y silbidos al respirar. Éstos son más notables en los infantes y niños pequeños. Los niños que están expuestos al humo de segunda mano visitan al médico con más frecuencia por estas molestias.


Asma

El asma es una condición de salud crónica cuyos síntomas incluyen la tos, silbidos y dificultad al respirar. El asma ha llegado a ser muy común en los niños. En los Estados Unidos, es la causa principal por la cual los niños son hospitalizados. Se ha demostrado que el humo de segunda mano causa nuevos casos de asma en los niños que antes no padecían de esta enfermedad. También se ha demostrado que se puede empeorar el asma que ya existe. Los niños con asma que están expuestos al humo de segunda mano tienen síntomas más graves, usan más medicamentos y pierden más días de escuela, en comparación con los que no están expuestos. Aunque muchos casos de asma no se pueden entender completamente, el humo de segunda mano es una causa importante y se puede evitar. Cada año en California, el humo de segunda mano puede causar hasta 31,000 ataques de asma en niños.


Daño al sistema inmunológico e infecciones.

Los infantes y niños pequeños que están expuestos al humo de segunda mano están en un mayor riesgo de infecciones. Esto podría ser el resultado de daño a sus sistemas inmunológicos que están en desarrollo. Se ha mostrado que el humo de segunda mano causa infecciones de las vías respiratorias inferiores en los niños, incluyendo neumonía y bronquitis. Estas infecciones pueden ser especialmente severas y hasta pueden causar la muerte de los niños que ya tienen enfermedades crónicas como el asma o fibrosis cística. También se ha demostrado que el humo de segunda mano causa infecciones de oído en los niños. Las infecciones de oído son más frecuentes y duran más tiempo en los niños que están expuestos al humo de segunda mano. Cada año en California, las exposiciones de los niños al humo de segunda mano resulta en más de 50,000 visitas médicas por infecciones de oído. La cirugía puede ser necesaria si los niños no responden a tratamientos médicos. Las infecciones de oído también son la causa más común de la pérdida del oído en los niños.


Síndrome de muerte infantil súbita (SMIS).

El síndrome de muerte infantil súbita (SMIS), también conocido como muerte de cuna, es la causa principal de muerte en bebés de un mes a un año de edad. Todavía no se entiende todas las causas del SMIS. Sin embargo, se sabe que el riesgo de SMIS es más alto en los infantes expuestos al humo de segunda mano. Cada año en California, hasta 21 casos de niños muertos del SMIS pueden estar relacionados con el humo de segunda mano.


¿Están en un mayor riesgo los bebés en desarrollo durante el embarazo?

Sí. El humo de segunda mano puede afectar el desarrollo del bebé en una mujer embarazada. Los bebés que nacen de madres que están expuestas al humo de segunda mano tienden a pesar menos que los bebés que no están expuestos. También es más probable que nazcan antes de tiempo (prematuros). Se estima que cada año en California, el humo de segunda mano causa hasta 4,700 nacimientos prematuros.


¿Puede aumentar el riesgo de cáncer el humo de segunda mano?

Sí. El humo de segunda mano ha sido relacionado con el cáncer del pulmón, cáncer de las cavidades nasales y cáncer del seno. Las sustancias químicas que causan cáncer también pueden aumentar el riesgo de padecer de éste durante la vida, cuando la exposición ha ocurrido durante la niñez, más que en la vida adulta. Unas 3,000 personas mueren cada año en los EE.UU. de cáncer del pulmón causado por el humo de segunda mano.


¿Está relacionado el humo de segunda mano con el cáncer del seno?

Sí. El cáncer del seno es una de las causas principales de enfermedades y muerte en las mujeres. Aunque una historia familiar de cáncer del seno ha sido identificada como un factor de riesgo, no se entiende completamente las causas de la enfermedad. Sin embargo, estudios recientes han encontrado que el humo de segunda mano es una causa de cáncer del seno en mujeres más jóvenes, antes de la edad de la menopausia (menos de 50 años). Estudios relacionados han mostrado que el seno puede ser especialmente sensible a las sustancias tóxicas durante períodos de desarrollo y cambio, como la pubertad. Así que, es especialmente importante que las mujeres jóvenes eviten la exposición al humo de segunda mano cuando los senos están en desarrollo, porque las sustancias químicas en el humo pueden causar cambios que finalmente resulten en cáncer del seno. El cáncer del seno es menos común en las mujeres jóvenes que en las mujeres mayores, así que solamente un porcentaje pequeño puede resultar del humo de segunda mano. Aún así, las mujeres (especialmente jóvenes que están en la etapa de pubertad) deben evitar la exposición al humo de segunda mano porque todavía queda como una de las pocas causas de cáncer que se puede prevenir.


Los mitos…

Si fumo en una habitación separada, mis hijos no se verán afectados por el humo de segunda mano.
Si echo el humo en otra dirección no le molestará ni le hará daño a nadie.
Fumar con la ventana abierta remedia el peligro del humo de segunda mano.
Los únicos que se afectan por el cigarrillo son los que fuman.


La realidad.

El sistema de ventilación en los hogares no es tan efectivo como para filtrar el aire y eliminar el humo de segunda mano. Todos los que viven en el hogar tienen el mismo riesgo de ser afectados por el cigarrillo incluyendo niños y mascotas (animales).
El humo de segunda mano ha sido clasificado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) como unas de las causas atribuidas al cáncer del pulmón en los seres humanos (Carcinógeno Grupo A).
Ha sido comprobado que el humo de segunda mano puede causar cáncer del pulmón a las personas que no fuman.
Una persona que se expone a ocho horas de humo de segunda mano inhala el equivalente de una cajetilla de cigarrillos..
Niños e infantes quienes sus padres (ú otras personas en el hogar) fuman están más propensos a ser afectados por el humo de segunda mano. Este hecho aumenta el riesgo de enfermedades como la gripe, la pulmonía y la bronquitis.
Cada año alrededor de 8,000 a 26,000 niños desarrollarán asma como resultado de padres que fuman por lo menos 10 cigarrillos al día.
Cada año de 200,000 a un millón de niños empeoran su condición asmática por causa del humo de segunda mano.


Transformando su hogar en uno libre de tabaco…

No permita que nadie fume en su hogar.
Si alguien visita su hogar y quiere fumar, pídale que no fume, ó que fume afuera.
Si un miembro de la familia insiste en fumar dentro del hogar, asegúrese de que el área donde la persona fumará esté fuera del alcance de los niños y esté bien ventilado. Abra las ventanas y encienda los ventiladores ó extractores de aire. Recuérdeles que aun tomando estas precauciones el peligro del humo de segunda mano sigue presente.
No permita que empleados cuidando de sus hijos ó quienes trabajen en su hogar fumen cerca de ellos.
Si fuma, la mejor manera de transformar su hogar en uno que este libre de tabaco es dejando de fumar.
Si elige en no dejar de fumar, entonces fume afuera ó fuera del alcance de sus hijos.
No fume en el auto cuando los niños estén presente.
Insista en que las niñeras, parientes, amigos, etc. no fumen alrededor de sus hijos.


Los Beneficios de un hogar libre de tabaco…

El mayor beneficio en un hogar libre de tabaco es que se eliminarán TODOS los peligros del humo de segunda mano a los cuales su familia estaba expuesta.
Sus hijos estarán más saludables y se sentirán felices.
Cuando su hogar sea libre de tabaco, tendrá mejor olor.
La comida le olerá y le sabrá mejor.
Ahorrará tiempo, energía, y dinero en limpiar las cortinas, las paredes, las ventanas y los espejos de su hogar.
Quizás le reduzca el costo de su seguro médico. Comuníquese con sus compañías de seguros para más detalles.
Incluyendo sus mascotas (animales) estarán más saludables y más felices.


Qué más puede hacer…

Sea un ejemplo para sus niños y deje de fumar. Ayúdese ó ayude a otros a dejar de fumar.



Fuentes: www.noah-health.org




El tabaquismo sigue ganando espacio en la sociedad. A pesar de las limitaciones y prohibiciones a la venta y la publicidad, cada día que pasa más y más gente prende un cigarrillo. Además disminuyó la edad de iniciación y la tasa de mortalidad crece en el país a ritmo acelerado.



La relación entre el hábito de fumar y el desarrollo de numerosas enfermedades graves se encuentra cada vez más clara. Esto ha provocado un aumento de las consultas en la comunidad sanitaria y de salud mental.

La OMS considera una adicción a la dependencia al tabaco. Este tipo de dependencia, así como muchas otras, debe ser atendida adecuadamente, ya que la nicotina puede llegar a controlar algunos aspectos importantes del comportamiento de una persona.
Al igual que otras sustancias euforizantes (alcohol y cocaína), el tabaco es capaz de producir efectos que intervienen en el estado de ánimo de la persona y con su privación desencadena un comportamiento de búsqueda de la sustancia. Las personas fumadoras de cigarrillos tienen una expectativa de vida considerablemente disminuida con respecto al resto de la población.

Algunos autores han estimado que se pierden 5,5 minutos de vida por cada cigarrillo que se ha fumado. En una persona de 30 - 35 años de edad que fuma dos paquetes de cigarrillos diarios, la expectativa de vida disminuye entre 8 - 9 años, en relación a una no fumadora de la misma edad. No ha podido establecerse ampliamente, a diferencia de otras adicciones, que el tabaquismo provoque trastornos psicológicos importantes, aparte del impulso o la necesidad de consumirlo y lo dificultoso que resulta abandonarlo.

El humo del cigarrillo contiene una inmensa cantidad de sustancias tóxicas, entre ellas el monóxido de carbono (CO). El CO tiene gran afinidad por la hemoglobina, componente del glóbulo rojo que transporta el oxígeno a los tejidos, por lo que los glóbulos rojos de las personas fumadoras pierden un 15% de la capacidad de transportar el oxígeno. Esto puede lesionar al corazón y el sistema circulatorio. También pueden encontrase otros gases como el óxido nitroso y el óxido de hidrógeno, responsables de la tos y la disminución del pasaje de aire por los bronquios. El alquitrán es una sustancia carcinógena absoluta que provoca y fomenta el desarrollo de diversos tumores. La nicotina produce un aumento de la frecuencia cardiaca, de la presión arterial, del gasto cardiaco y del consumo de oxígeno en los tejidos.

El riesgo de padecer un cáncer de pulmón es 10 veces mayor en una persona fumadora, y en los fumadores intensos (2 ó más paquetes por día) el riesgo es 15 a 25 veces mayor. Los hijos de madres fumadoras tienen un peso menor al nacer en comparación a los hijos de madres no fumadoras.


Dejar de fumar es posible

Actualmente existe una gran variedad de intervenciones para ayudar al tabaquista a abandonar su hábito, muchos de los cuales tienen mejores resultados a largo plazo, entre los 6 y los 12 meses. Numerosos estudios han demostrado que los tratamientos que incorporan enfoques en el cambio del comportamiento de la persona son los que ofrecen mayor posibilidad de éxito.

Últimamente se ha incorporado el uso terapias de sustitución con nicotina, en forma de chicles y parches. Para que el tratamiento sea efectivo deben cumplirse tres etapas: Compromiso a abandonar el hábito y establecimiento de objetivos, cambio inicial o base principal del tratamiento, incluye la terapia de grupo, sustitución con nicotina, técnicas de control del comportamiento y relajación, seguimiento individual, etc.

Por último, la fase de mantenimiento del abandono del hábito: principalmente preparándose para afrontar los síntomas de la abstinencia, ya que muchas de las personas que recaen tienen por lo menos un síntoma de la abstinencia a la nicotina.
Este último es muy importante, ya que es responsable de que el 70% de los que dejan de fumar recae en ese mismo año.


Dejar de fumar ya es cuestión de vida o muerte


¿Por qué hay que dejar de fumar?

Porque el consumo de tabaco constituye la principal causa de enfermedad evitable y de mortalidad prevenible en los países desarrollados. En un 19% de los casos de mortalidad es el tabaco la causa de su prevención.

En el tabaco se han encontrado múltiples sustancias que en gran parte son perjudiciales para la salud. Entre ellas, destacan por sus efectos nocivos los alquitranes (benzopirenos y nitrosaminas) responsables del 30 % de todos los tipos de cáncer (vejiga, riñón, páncreas, estómago,etc.), y del 90% del cáncer de pulmón. Asimismo, el monóxido de carbono, que es el causante de más del 15% de las enfermedades cardiovasculares y la nicotina, que produce la dependencia física. Además el tabaco es el causante del 80% de la mortalidad por procesos pulmonares crónicos.

Fuente:www.tiempofueguino.com.ar




Humo de segunda mano

El hábito de fumar tiene efectos adversos sobre la salud por todos conocidos. Aún así, no pocas personas deciden fumar o bien, siendo fumadores desde hace mucho tiempo, no logran dejar el tabaco. Es, en definitiva, una decisión personal. Pero algo muy distinto es recibir los efectos del tabaco en forma involuntaria. Quienes se ven obligados a respirar el aire viciado por el humo del cigarrillo se denominan fumadores pasivos, y en la actualidad hay un amplio movimiento internacional para proteger sus derechos.

El humo de segunda mano es el que inhala un fumador pasivo. Consiste en una mezcla del humo que producen cigarrillos, pipas o cigarros al quemarse, y el humo que exhalan los pulmones del fumador activo. Se llama también humo ambiental de tabaco, y entre sus componentes hay sustancias fuertemente irritantes. Pero lo más grave es que este humo de segunda mano puede causar cáncer de pulmón, también en las personas que no fuman, habiendo sido clasificado como un carcinógeno del Grupo A. Especialmente representa un riesgo serio para la salud de los niños pequeños que están en proceso de desarrollo.

Entre los más seriamente afectados por esta exposición están los bebés y los hijos pequeños de padres fumadores, para quienes aumenta el riesgo de infecciones en el sistema respiratorio inferior, como la pulmonía y la bronquitis. Un importante porcentaje de las infecciones del sistema respiratorio inferior de los bebés y niños menores de 18 meses son provocadas por el humo de segunda mano. También aumenta la posibilidad que estos niños sufran una disminución de la función pulmonar y síntomas de irritación respiratoria, presentando tos, flema o síntomas bronquiales. Los niños asmáticos corren especial riesgo, y el humo de segunda mano puede ser la causa de que muchos niños que no sufren de asma la contraigan.

Otros problemas de la exposición al humo de segunda mano son generalmente la irritación de la nariz, los ojos y la garganta. El humo puede afectar el sistema cardiovascular y existen estudios que vinculan el comienzo del dolor de pecho, a
la exposición al mismo.


Cuando_nos_obligan_a_fumar

Derecho a protegernos

Los fumadores pasivos tienen derecho a actuar para reducir el riesgo causado por el humo de segunda mano. Si bien muchas veces se crearán situaciones incómodas y roces con familiares y amigos debido a este tema, habrá que llegar a un acuerdo con el fumador para que cada uno pueda ejercer su derecho personal sin dañar a los demás. Así y todo, a veces resulta imposible evitar el humo de segunda mano. ¿Qué podemos hacer para disminuir los riesgos?

Cuando un miembro de su familia insiste en fumar en el interior de la casa, se debe aumentar la ventilación del lugar donde se fuma. Abrir las ventanas e instalar extractores de aire es una buena opción. En relación a los visitantes, puede hacérseles saber de antemano que el fumar no es bien visto en la casa. Un buen porcentaje de ellos no lo hará, o reducirá el número de cigarrillos durante su visita. En los lugares de trabajo y esparcimiento no debería permitirse fumar, pero en la práctica en muchos de ellos el cigarrillo es tolerado por quienes usan el espacio común.

Estar al tanto de la legislación vigente sobre este tema puede ser de gran ayuda. En general los países y comunas cuentan con reglamentos sobre el hábito de fumar en los espacios públicos. Cualquier ciudadano puede exigir su cumplimiento. Los establecimientos escolares o similares donde concurran niños deberían estar doblemente protegidos. Dentro de los edificios se acostumbra a separar a fumadores de no fumadores, pero si estos espacios pertenecen al mismo ambiente, y no se encuentran asistidos por extractores de humo y sistemas de ventilación eficientes, el humo de segunda mano sigue siendo un peligro. Otro ámbito peligroso es la cabina del automóvil. La alta concentración de humo en un compartimiento pequeño y cerrado aumenta considerablemente la exposición de los demás pasajeros.

Por último, si Ud. es fumador, está en un buen momento para dejar de serlo. Pensar en los daños que puede causar a los demás, especialmente a sus seres queridos, puede ser una buena motivación para dejar el tabaco. Especialmente si está embarazada, deje de fumar.

A medida que se toma conciencia del peligro de ser fumador pasivo, los fumadores se transforman cada vez más en un grupo desaprobado socialmente. Aunque dejar el tabaco no es fácil, apóyese en estas motivaciones si su propia salud no es suficiente razón.

Este artículo contiene datos de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA)

Fuente: www.latinsalud.com