PERÚ ACABÓ CON LAS “ZONAS SOLO PARA FUMADORES”
16:01 | BAT, cigarrillo, Humo, Peru, Reglamentaciones, tabaco | 0 comentarios »¡ALERTA! INTERFERENCIA DE LA INDUSTRIA
15:47 | Argentina, BAT, cigarrillo, tabaco, Temas Varios. Denuncias | 0 comentarios »UN EVENTO: II Congreso SRNT-FIC Latinoamericano para el Control del Tabaco Ciudad de México
Las mujeres fuman más que los hombres
13:18 | adicción, dependencia, mujeres, tabaco | 0 comentarios »En Europa se ha duplicado la mortalidad por cáncer de pulmón en la mujer, y en Estados Unidos mueren ya más mujeres por cáncer de pulmón que por el de mama. |
Hasta los años 50, cuando se comenzó a investigar sobre los efectos del consumo de tabaco en la salud, el fumar se consideraba un hábito banal, un estilo de vida. Pero los estudios realizados ya entonces por los investigadores Doll y Hill evidenciaron que el tabaco perjudica a cualquier persona independientemente de su edad, sexo, raza, nivel social y tipo de tabaco consumido, y que su asociación con muertes por cáncer de distintas localizaciones, así como con otras enfermedades respiratorias y cardiovasculares, era clara y precisa. No obstante, a pesar del conocimiento de todo ello y de las intensas campañas contra el tabaquismo, éste sigue provocando estragos en la salud pública en todo el mundo. En Norteamérica el 46% de la población adulta consume tabaco de forma habitual –algo más de 104 millones de habitantes- y 1, 056,000 muertes al año son atribuibles a este hábito. En la última década se ha incrementado la mortalidad provocada por el tabaco, a pesar de que en el conjunto de ese país el porcentaje fumadores ha disminuido del 38% al 36% entre 1987 y 1997. Esta aparente contradicción se explica porque prácticamente se ha duplicado el porcentaje de mujeres fumadoras en una década- hemos pasado del 8% de fumadoras en 1987, al 25% en 1997- y ha aumentado notablemente la mortalidad provocada por el tabaco entre las mujeres. Pero, sin duda alguna, el dato llamativo y preocupante es el alto porcentaje de chicas de entre 15 años y 18 años que fuma habitualmente: el 31%, frente al 23% de chicos de la misma edad.
Fumadoras adolescentes, enfermas adultas.
Una elevada cifra de adolescentes fumadoras resulta preocupante por todo lo que conlleva esta edad: se trata de una etapa muy marcada por los cambios en el estilo de vida y en el comportamiento, un periodo en el que se consolida la personalidad. Los hábitos de vida adquiridos en esta etapa se mantienen, por lo general, en la vida adulta, y son muy difíciles de modificar una vez establecidos. Además de causar las mismas enfermedades que en el hombre — cáncer de pulmón, de laringe y de otras partes del cuerpo, enfermedades coronarias y respiratorias — el tabaquismo adelanta la menopausia y aumenta el riesgo de osteoporosis y de fracturas de hueso. Asimismo, resulta desaconsejable durante el embarazo por todos los problemas de salud que puede provocar en el feto. Otro dato preocupante relacionado con el tabaquismo femenino: el riesgo de enfermedad coronaria se incrementa si una mujer que toma anticonceptivos fuma, pero aumenta especialmente el riesgo de trombo-embolismo pulmonar, que es de 20 a 40 veces superior entre las fumadoras.
El futuro del tabaquismo femenino no es nada alentador y aunque todavía no ha transcurrido tiempo suficiente para que aparezcan en la salud de la mujer todas las nefastas consecuencias del consumo de tabaco, en los países industrializados ya se vislumbran los primeros efectos: en Europa la mortalidad por cáncer de pulmón en la mujer se ha duplicado, pasando de 18,822 muertes en 1973 a 36,772 víctimas de esta enfermedad en 1992 y en Estados Unidos mueren ya más mujeres por cáncer de pulmón que por el de mama.

El rol de la mujer en la prevención.
Los resultados logrados en la lucha contra el tabaquismo son notorios, pero todavía insuficientes, especialmente en las edades más críticas de la vida, infancia y adolescencia, y sobre todo entre las mujeres. Los programas desarrollados para dar a conocer lo pernicioso de este hábito han cosechado un éxito más bien limitado en las escuelas. Algunos expertos achacan estos flojos resultados a la franja de edad elegida para esos programas de concienciación, niños y adolescentes de 11 a 18 años, y afirman que probablemente a esas edades puede haberse establecido ya cierta receptividad ante el tabaco y la experimentación con cigarrillos. Por ello proponen enseñar a los niños unos hábitos de vida saludables, y es ahí donde el papel de la mujer resulta clave, debido a su rol en la sociedad actual. La mujer es la protagonista en el núcleo familiar y su papel de agente de salud y educadora puede utilizarse para concienciar a los más pequeños. Si ellos ven fumar a su madre, difícilmente creerán que se trata de un hábito nocivo por mucho que ella misma se lo asegure.
El poder de la publicidad.
Diversos factores sociales influyen en el consumo del tabaco. A pesar de ser una droga dura, resulta fácil disponer de ella debido a que fumar es un hábito socialmente aceptado. No podemos dejar de citar la presión de la publicidad, que ha jugado un papel decisivo para el inicio y mantenimiento de este hábito en las mujeres. Primeramente se explotó la idea de la equiparación con el hombre, después el miedo a engordar si se dejaba de fumar. La modificación sufrida por el rol de la mujer en la sociedad es también determinante en el mantenimiento del hábito. Su incorporación al mundo laboral asumiendo, a la vez, la mayoría de las tareas domésticas genera en las mujeres un exceso de presión y estrés: la imagen del cigarrillo relajante después de una jornada agotadora ha sido también explotada por las tabaqueras. El concepto de lo light, asimismo, ha sido utilizado hasta la saciedad por las tabacaleras. El consumo de cigarrillos light es elevado entre las mujeres bajo la creencia de que no dañan a la salud tanto como los normales y de que son menos perjudiciales, por lo que parece menos necesario dejar de fumarlos. Estas ideas equivocadas han contribuido a autenticar su consumo y a obstaculizar el abandono del tabaco.
Cómo dejar de fumar….
Acupuntura, para-medicinas, magia, hipnosis, psicoanálisis, psicoterapia individual y de grupo, rezar, encantos… han sido probados para dejar de fumar. Pero ningún método ha conseguido reunir las dos condiciones que lo harían ideal: ser adecuado para todos los fumadores y convertirlos en ex fumadores perpetuos. La dificultad radica en que no todos los fumadores son iguales. La seriedad de la dependencia en la nicotina y psicológica, la cantidad consumida, el grado de complacencia con el hábito y la voluntad para dejar el tabaco, por citar algunas, son distintos en cada fumador y hacen que el método de deshabituamiento haya que adecuarlo al perfil de cada uno. El miedo a engordar, más presente en las mujeres, motiva que la mitad de las que intentan dejar el tabaco fracasen, por lo que se torna fundamental que una terapia para abandonar este hábito introduzca estrategias dietéticas y de control del peso.
Actualmente hay dos pilares fundamentales en el tratamiento para dejar de fumar, especialmente indicados para fumadores con gran dependencia del tabaco: el apoyo psicológico y el complemento farmacológico. Hay una clara relación entre la intensidad del apoyo psicológico (frecuencia de las sesiones, duración, convicción…) y su eficacia, que aumenta con el tratamiento farmacológico, en los casos que lo precisen. También se ha observado que hay más probabilidades de éxito en tratamientos con apoyo social, lo que se consigue con el trabajo en grupo. La dinámica del mismo aporta respaldo emocional, permite conocer experiencias de personas en una situación similar y ofrece soluciones prácticas.
En resumen.
La dependencia a la nicotina no es diferente a ninguna otra, sino fuera porque las compañías tabacaleras producen un tabaco reforzado con melazas derivadas de la manufactura del azúcar para incitar la dependencia con más intensidad y con la consecuencia paradójica de incrementar la incidencia, la posibilidad y la gravedad de los tumores cancerosos resultantes.
El fumar, que, para algunos, debiera tratarse como una adicción similar a las de las comidas, no lo es — a pesar de que existen correlaciones establecidas entre el uso de la comida por placer y el consumo del tabaco.
Si una mamá es gorda, padece de hipertensión y diabetes y se mantiene en una dieta de fast foods — ¿qué les importará a sus hijos? — piensa ella…
Para empeorarlo todo, muchas mujeres creen que fumar y beber son hábitos masculinos pero comen, beben y fuman como si fueran hombres…
Allá ellas, en su desvaríos.
Fuente: Felix Larocca (Sistema Límbico)
El momento en el que se fuma el primer cigarrillo sí importa
16:32 | Cigarrillo, dependencia, tabaco | 0 comentarios »* No es lo mismo fumar a los cinco que a los 60 minutos después de despertarse |
¿Cuántos minutos pasan desde que se levanta hasta que se fuma su primer cigarrillo? Un grupo de científicos afirma que no es lo mismo encenderlo a los cinco que a los 60 minutos. Según los resultados de su estudio, publicado en 'Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention', los niveles de nicotina que se ingieren en el primer caso son el doble que si se espera un poco para darse a este hábito.
El trabajo muestra que el consumo de tabaco en los primeros cinco minutos del día incrementa la nicotina en sangre hasta los 437 nanogramos por mililitro (ng/mL.); entre los seis y los 30 minutos, 352 ng/mL; y después de una hora, 215 ng/mL.
Los investigadores observaron que las "personas que consumían tabaco durante los 30 primeros minutos del día y que fumaban 10 cigarros diarios tenían mayores niveles de nicotina que aquellos que consumían 20 y empezaban a partir de la primera media hora". Así lo explica el principal autor del trabajo, Joshua Muscat, profesor del Colegio de Medicina de la Universidad Penn State (Pensilvania).
Con este estudio, confirman los científicos en su artículo, "demostramos que no sólo el número de cigarrillos que se consumen al día está relacionado con los niveles de nicotina, también influye el tiempo que pasa desde que uno se despierta hasta que se fuma el primer cigarro".
El hallazgo es importante porque, tal y como señalan los investigadores, "teniendo en cuenta la asociación entre nicotina y el riesgo de sufrir cáncer de pulmón, las personas que fuman poco tiempo después de levantarse son más susceptibles a padecerlo, por lo que este indicador es especialmente relevante a la hora de diseñar un plan de intervención".
"Hoy en día, es uno de los parámetros que los terapeutas tienen en cuenta para determinar el tratamiento más eficaz para evitar posibles fracasos en el abandono del tabaco", argumenta María Ángeles Planchuelo, presidenta del Comité Nacional de Prevención al Tabaquismo, quien además puntualiza que "también se consideran otros como cuántos cigarrillos se consumen diariamente, dónde..." Junto con las características biológicas de cada individuo, ayudan a hacer una historia completa del fumador, fundamental para realizar el tratamiento individualizado.
La investigación
Para llegar a las anteriores conclusiones, los investigadores midieron los niveles de nicotina en sangre y en la orina de un total de 252 personas que fumaban, al menos, cinco cigarrillos al día durante un mínimo de dos años. Las medidas entre los sujetos que consumían una media de 20 cigarros diarios oscilaron entre los 16 y los 1.180 nanogramos por mililitro.
Entre los participantes se distinguieron dos grupos: de baja y alta adicción. Los primeros no fumaban más de 20 cigarrillos y esperaban a encender el primero a partir de los 30 minutos de despertarse. Los segundos consumían tabaco antes de la primera media hora, independientemente de los cigarros consumidos.
En el incremento de los niveles de nicotina que se produce con el primer cigarro de la mañana hay un elemento que desempeña su particular papel. Según María Ángeles Planchuelo, "normalmente, por la noche no se fuma y las medidas de nicotina bajan. Por esta razón, con los primeros cigarros se produce el mayor pico del día, que después se mantendrá o no según lo que se fume".
Aunque los expertos admiten que aún son necesarios más estudios que confirmen sus hallazgos, insisten en que el momento en el que se fuma el primer cigarro podría ser un importante factor de riesgo del cáncer de pulmón y, por ello, debería considerar en los programas para dejar de fumar.
Fuente: elmundo.es
¿QUÉ ES UNA ORGANIZACIÓN SOCIAL DE CONTROL DEL TABACO?
16:54 | cigarrillo, CMCT, Farmaceuticas, Pfizer, tabaco | 0 comentarios »Surge el interrogante sobre lo que debemos entender por organización social de control del tabaco, sobre todo en tiempos donde se consolida una agenda internacional antitabaco legitimada por el Convenio Marco para el Control del Tabaco CMCT, y con ella, el arribo de oportunidades de financiamiento para proyectos y negocios relacionados con productos o servicios de apoyo a su implementación.
En toda organización hay un grupo de personas que hacen explicita su voluntad de interactuar en torno a objetivos sociales y culturales determinados, fortaleciendo relacionamientos sociales que permiten el crecimiento personal y misional de la organización. A partir de este acuerdo mutuo se desarrollan programas, proyectos y agendas, que dan sostenibilidad a la institucionalidad social.
Las organizaciones pueden ser de varios tipos y en todo caso son los objetivos los que la determinan: Género, juveniles, consumidores, salud, educación, servicios públicos, ambientales, gremiales, religiosas, étnicos, comunitarios, etc. En este apartado hay un denominador común: la ausencia de ánimo de lucro en el imperativo del bien común.
Pero la sociedad también origina otras expresiones organizacionales vinculadas al comercio, como las sociedades, corporaciones, empresas e industrias, principalmente. El ánimo de lucro y el beneficio económico para los asociados es de su esencia, hasta el punto que si desaparecen estos presupuestos conlleva la liquidación.
En este contexto ¿Qué es una organización social de control del tabaco? De entrada digamos que “control del tabaco” denota características de integralidad y universalidad, significando que quien se autodefine o presenta como “organización social de control del tabaco” debe incorporar compromisos con el conjunto del CMCT en cuanto a principios, objetivos, obligaciones y medidas.
Ahora, una organización puede o debe tener límites en sus objetivos consultando sus capacidades o recursos disponibles y eso esta bien. Lo que no puede hacer es “comprometerse” con una parte de las medidas del Convenio, la que mas se identifica con sus objetivos, y a renglón seguido negar, desde la acción o el discurso, la pertinencia o necesidad política, social y cultural de las otras medidas de control del tabaco. Por ejemplo, es inaceptable trabajar espacios libres de humo y al mismo tiempo ser coparticipe de proyectos de responsabilidad social de las tabacaleras o interpretar de manera restrictiva las regulaciones sobre advertencias sanitarias o prohibiciones a la publicidad.
Si aceptamos el carácter de integralidad y universalidad, las organizaciones sociales deben tener la potencialidad de movilizar e integrarse a la agenda global del movimiento social antitabáquico que trabaja por la promoción y defensa del Convenio Marco. Su aporte será, desde luego, el trabajo y logros que resulten de sus propios objetivos sociales. Si miramos el panorama mundial, es claro que este enfoque lo encontramos en casi la totalidad de organizaciones o redes antitabaco, contribuyendo de una manera decidida al fortalecimiento del proceso de ratificación e implementación del Convenio Marco.
Al mismo tiempo, los elementos caracterizadores de integralidad y universalidad propios del CMCT, descartan el reconocimiento como organizaciones de control del tabaco a las ONGs de fachada de las tabacaleras por razones que se explican por si solas, a los gremios de la producción que defienden los intereses económicos de la industria tabacalera así aparezcan, por ejemplo, adelantando campañas de protección a menores , y a las empresas o corporaciones que se arriman cuando coinciden sus intereses comerciales con algunas acciones del proceso de instalación de la política publica para poner en marcha las medidas de control a la oferta y demanda de los productos del tabaco.
LAS FARMACÉUTICAS
Este último caso tiene como un actor importante a la industria farmacéutica que se vincula a los eventos donde hay mercado para sus medicamentos de cesación tabáquica, como expresión del “mandato social” de abrir oportunidades comerciales para concretar beneficios económicos. Esta connotación comercial descarta, por ejemplo, que las farmacéuticas vayan a autorizar el uso gratuito de las patentes o comprometerse con ventas a bajo costo, librando únicamente costos operativos y técnicos. No, su referente no es el problema de salud pública del tabaquismo sino el de responder a los intereses económicos de sus accionistas. Desde esta perspectiva, los funcionarios de las farmacéuticas tienen claro su misión: acciones de mercado; equivocados estamos quienes actuamos desde el enfoque de la salud pública, al no fijar el lindero entre lo comercial de la gestión corporativa y los principios y valores que impulsan nuestra lucha contra el tabaquismo.
Colofón: ¿Cuándo la OMS asumirá que para mejorar el impacto de las medidas contra la pandemia del tabaquismo, es imperativo ejercer control sobre las patentes de los productos de cesación tabáquica, para ponerlos al alcance de gobiernos y fumadores?
ECUADOR Y EL FRACASO DEL INCREMENTO DE IMPUESTOS
14:56 | cigarrillo, Ecuador, Impuestos, Philip Morris, tabaco | 0 comentarios »
.Herederos como somos de la cultura tributaria de los españoles, los impuestos al consumo de cigarrillos parecen mostrarse acordes con el Estado alcabalero que en América Latina financia educación y salud con lo recaudado por este concepto.
Por esto, preocupa que los Estados rechacen propuestas de incremento cuando estas son gestionadas desde los parlamentos o desde la sociedad civil, en orden a mejorar los ingresos públicos para inversiones sociales y/o como medida para mejorar el impacto de las políticas de control del tabaco.
Antes de referirnos a lo que ocurrió en Ecuador, veamos los extremos en regulaciones tributarias: Paraguay y Colombia tienen los impuestos más bajos, 10 y 22% en su orden. En el techo, sucesivamente, se encuentran Chile, Argentina, México y Uruguay con 60, 61, 64 y 70%.
ECUADOR
La Alianza Ecuatoriana Antitabáquica (AELAT) denuncia que la Asamblea Nacional retiró el capítulo del ICE que incluía impuestos al cigarrillo. No entendemos como un gobierno que se identifica con el socialismo del siglo XXI toma el camino de acompañar los intereses de las tabacaleras - PHILIP MORRIS y sus empresas afiliadas ITABSA, PROESA y TANASA- olvidándose del imperativo de la salud publica.
¿Pero que hay detrás de esta decisión? Escuchemos a Rocío Vaca de la AELAT:
“En Julio pasado, ante el anuncio de una reforma tributaria, la Alianza Anti Tabaco solicitó al Director del Servicio de Rentas Internas SRI un incremento sustancialmente mayor al propuesto. La respuesta no pudo ser mejor, en la propuesta final enviada para su tratamiento por la Asamblea Nacional, se establece un impuesto ad-valorem de 150% para todos los productos del tabaco y sucedáneos del tabaco, y un impuesto específico de 7 centavos de dólar por cada unidad de cigarrillo. Esta imposición específica es un valor fijo independiente del valor del cigarrillo y constituye una verdadera innovación pues el precio final de una cajetilla de 20 cigarrillos tendrá que incluir el IVA (impuesto al valor agregado 12%) y el ICE (impuesto a los consumos especiales) gravado por dos medios: 150% sobre el valor de venta y USD 1,40 por el gravamen específico”.
“La reacción de las tabacaleras no se hizo esperar. Aparte de comparecer en la Asamblea Nacional, movilizaron a sus trabajadores en las calles y contrataron espacios en medios de comunicación. De hecho, muchos medios impresos sacaron notas de apoyo para la industria, de forma velada o indirecta, mostrando preocupación por la afectación a los negocios, los trabajadores o los productores. Afortunadamente el Econ. Paco Velasco, Presidente de la Comisión de lo Económico y Tributario, ofreció un espacio para que representantes del sector público y de la Alianza Anti Tabaco pudiéramos exponer nuestros argumentos. Nuestra presentación, titulada ‘Por qué subir los impuestos al tabaco’ fue aplaudida y apoyada por la mayor parte de integrantes de la Comisión; los argumentos expuestos han sido recogidos por los legisladores para defender la propuesta al interior de la Asamblea y frente a la prensa. La propuesta fue aprobada por la Comisión y en el Primer Debate del pleno de la Asamblea…..”. Lamentablemente, la decisión final de la Asamblea, ya lo dijimos, fue retirar el capítulo del ICE que incluía impuestos al cigarrillo.
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COLOFON
Concluye así un episodio que pudo haber tenido un final acorde con los intereses de las políticas publicas de control del tabaco, en favor de la ciudadanía ecuatoriana y concretamente de los niñ@s y adolescentes que son la población objetivo o generación de relevo de las tabacaleras para “sus” muertos-fumadores.
Esperamos que en un próximo post podamos registrar buenas noticias sobre la implementación del Convenio Marco para el Control del Tabaco CMCT en Ecuador y concretamente sobre medidas relacionadas con los precios e impuestos para reducir la demanda de tabaco (artículos 6 y 7).
Dejar el tabaco ayuda a prevenir la osteoporosis.
17:27 | dejar de fumar, enfermedades, tabaco | 0 comentarios »Para prevenir la enfermedad, los expertos recomiendan una dieta rica en calcio, tomar el sol, evitar el tabaco y ejercicio moderado. |
Una de cada dos mujeres y uno de cada cuatro hombres mayores de 50 años sufrirá una fractura ósea debido a la osteoporosis. Así lo afirma la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología, a través de los expertos del grupo de investigación de la osteoporosis. El coordinador del estudio, el doctor Manuel Mesa Ramos, recuerda que las roturas de huesos son la consecuencia «más grave» de esta enfermedad, ya que «una de cada cuatro personas que se fractura la cadera fallece antes del año». Por ello, los expertos insisten en la importancia de prevenir una dolencia que afecta mayoritariamente al sexo femenino a partir de la menopausia.
Y es que, una vez que se deja de tener la regla, se produce un déficit en la producción de estrógenos u hormonas femeninas que, entre otras funciones, tienen la misión de fijar el calcio a los huesos. Esto explica que el paciente tipo de osteoporosis sea «una mujer de más de 60 años que acude a la consulta porque le duele la espalda, en la zona de las vértebras dorsales, a la altura de los omoplatos», explica el jefe de Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del hospital Quirón de Bilbao, Iñaki Mínguez. La primera medida que toma el especialista es hacer una radiografía para ver si el motivo del dolor es la precaria salud ósea debido a la pérdida de densidad. Si la prueba radiológica confirma la sospecha, recomienda a la paciente una vida activa que incluya la práctica de «deporte no agresivo», una dieta equilibrada, que suele reforzarse con tratamientos a base de calcio y tomar el sol para que esta sustancia se fije a los huesos gracias a la vitamina D. «Normalmente recetamos pastillas de calcio en invierno al haber menos horas de sol», detalla.

«Excesiva delgadez» .
Dado que la pérdida de masa ósea afecta en general a las mujeres a partir del climaterio, el papel de los ginecólogos es muy importante a la hora de prevenir males mayores. De hecho, buena parte de las densiometrías -una forma mejorada de la tecnología de rayos X que se utiliza para medir la masa ósea- son prescritas por los tocólogos. «En algunas mujeres, la desmineralización del hueso se produce a un ritmo alto a partir de la menopausia que suele producirse en torno a los 51 años», comenta el jefe de servicio de Ginecología y Reproducción Asistida de la misma clínica, Gorka Barrenetxea.
Aunque la mayor fragilidad ósea está directamente relacionada con el déficit de producción de estrógenos, existen otros factores de riesgo. El primero es «la excesiva delgadez». En una sociedad que prima los tipos 'escoba', tener algún kilito de más, sin llegar al sobrepeso, protege de la osteoporosis. El tabaquismo es otro punto en contra. «Las fumadoras sufren más osteoporosis», señala Gorka Barrenetxea, quien como su colega traumatólogo recomienda «el ejercicio moderado». El consumo abusivo de alcohol también es un factor negativo. ¿Cómo puede ayudar la dieta a prevenir una enfermedad calificada de 'silenciosa' porque no presenta síntomas hasta que se producen las fracturas? «La alimentación es fundamental, pero a lo largo de toda la vida», advierte Íñigo Sainz-Arregui, médico especializado en Nutrición y en Medicina de Familia. «Consumir adecuadas cantidades de calcio está demostrado que protege contra la osteoporosis», comenta. El especialista añade que «aunque el pico de masa ósea viene determinado genéticamente, la densidad está relacionada con la ingesta de calcio durante el periodo de acumulación ósea, que se produce desde el nacimiento hasta los 25 ó 30 años. Por eso es importante asegurar ingesta adecuada para evitar riesgos».
Ahora bien, el especialista puntualiza que, frente a la creencia general, el calcio no sólo se encuentra en los productos lácteos como la leche, el yogur o el queso, sino también en «verduras de hoja verde como la col, la acelga o el berro». Asimismo, Íñigo Sainz-Arregui llama la atención sobre la importancia que tiene consumir alimentos ricos en vitamina D como pescados, huevos o cereales o productos lácteos fortificados para ayudar a la absorción del calcio. El fósforo -presente en pescados, huevos, legumbres, carne y cereales- también en juega un papel importante. «En definitiva -resume el nutricionista- una dieta variada y equilibrada, con poca sal y acompañada de ejercicio físico es la mejor opción».
Cada vez más jóvenes .
Aunque hasta ahora siempre se ha vinculado el mal estado de los huesos con adultos de más de 60 años, la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología llama la atención sobre «los cada vez más frecuentes casos de osteoporosis en pacientes más jóvenes de ambos sexos». Asimismo, llama la atención sobre la aparición de la enfermedad en algunos adolescentes y niños. Los expertos atribuyen este fenómeno, aún anecdótico, «a que no se cuida la alimentación, a la menor actividad al aire libre, al abuso de bebidas gaseosas y de alcohol y tabaco en algunos jóvenes».
Fuente: diariovasco.com
El tabaco es una preocupante fuente de problemas de salud en todo el mundo, pero un equipo de investigadores europeos ha conseguido obtener de él sustancias terapéuticas. |
En la revista "BMC Biotechnology" los científicos, dirigidos por el profesor de la Universidad de Verona (Italia) Mario Pezzotti y miembros del proyecto Pharma-Planta, explican hoy que han modificado genéticamente la planta del tabaco para producir medicinas útiles en el tratamiento de enfermedades autoinmunes e inflamatorias.
La planta transgénica, a la que se incorporó material genético de un virus y de un ratón, es capaz de producir interleucina-10 biológicamente activa, una potente sustancia antiinflamatoria.
Los científicos observaron que el vegetal es capaz de producir niveles lo suficientemente altos de la sustancia como para que sea posible utilizar las hojas del tabaco sin necesidad de someterlas a procesos de extracción y purificación.
Según Pezzotti, el hecho de que puedan comerse evitaría los procesos de purificación, "lo que es un plus en comparación con la síntesis tradicional de medicamentos".
"Las plantas transgénicas (...) ofrecen la posibilidad de producción de medicinas a gran escala con bajos costes y pocas tareas de mantenimiento", indica Pezzotti.
Ahora los investigadores administrarán las hojas de la planta a ratones con enfermedades autoinmunes para analizar su nivel de eficacia.
El equipo quiere estudiar si repetidas dosis de la planta, junto a antígenos también obtenidos de tabaco transgénico, prevendrían la diabetes mellitus tipo 1.
El proyecto Pharma-Planta es un consorcio de investigación que integra a diversas instituciones e industrias europeas y sudafricanas cuyo objetivo es conseguir que las plantas produzcan proteínas útiles en la farmacología.
Fuente: www.impre.com
Según la Historia del Mundo escrita en 2537, a principios del siglo XXI el denominado "cigarrillo" mataba cada seis segundos |
La página era extraña, y llamarla página ya es un abuso de lenguaje. De hecho, las letras que la poblaban no eran letras sino una forma rara de figurar palabras, una forma que yo entendía pero no sabría describir. Y el idioma que formaban también me resultaba misterioso, desconocido pero comprensible. Quién sabe cómo me había encontrado con esa Historia del Mundo escrita en 2537, y la encaré con el placer de saber, antes que nada, que el mundo seguiría existiendo en 2537, y con el miedo, después, de todas las otras cosas que estaba por saber. Era una ilusión: vaya a saber por qué, sólo conseguiría leer lo que el ¿libro? contaba hasta el año 2000.
“Se han intentado muchas definiciones de esa época –decía, poco más o menos: la prosa académica seguía siendo ríspida–: la llamaron la Edad de la Revolución Industrial, la Edad de los Grandes Genocidios, la Edad de las Comunicaciones, la Edad del Primer Socialismo, pero nada define a esos años comprendidos entre 1880 y 2000 mejor que el título, ya consagrado, de Edad del Suicidio General.
“Fue un momento civilizatorio muy curioso: la humanidad creció como nunca antes, la población mundial pasó de 1.500 a 6.000 millones, las sociedades saltaron del ábaco a la computadora, del sulky –decía sulky– al jet, de la charla en la esquina al celular, del teatro de títeres a los 300 canales de televisión, de la muerte por gripe al transplante de corazón, de los imperios coloniales a las repúblicas formalmente independientes, de la sumisión de las mujeres a su participación en los gobiernos. Y, al mismo tiempo, se generalizó entre aquellos hombres y mujeres el uso de unos artefactos muy primitivos que, consumidos en cantidades suficientes, aseguraban la muerte anticipada: consistían en hojas secas y picadas de una planta llamada tabaco, envueltas en un pequeño cilindro de papel alquitranado que se consumía prendiéndole fuego por una de sus puntas mientras se mantenía la otra entre los labios. Los consumidores inhalaban el humo resultante que, tras envíar a sus pulmones, expulsaban tratando de formar figuras: era lo que entonces se llamaba ‘fumar’. Ese humo o fumo producía enfermedades muy diversas que aceleraban en varios años la muerte del usuario.
El uso de los llamados "cigarrillos" acompañó aquel crecimiento social y demográfico: en 1925 se consumían en todo el mundo 10.000 millones de especímenes por año; en el 2000, 15.000 millones por día. No había ningún otro producto que vendiera más unidades en todo el planeta. Y no hubo ninguno, nunca, que tuviera su eficacia venenosa: a principios del siglo XXI el llamado ‘cigarrillo’ era la primera causa de muerte en el planeta y cada seis segundos mataba a una persona: más de cinco millones por año. Pero ya entonces se empezaba a percibir su declive. En esos años, el peso del consumo pasó a los países más pobres, porque los ricos empezaron a prohibirlo. La ofensiva se justificó, inicialmente, por razones económicas: los Estados arguyeron que el costo médico de la atención de los fumadores era enorme, y que las grandes tabacaleras debían solventarlo, por lo que les cobraron multas gigantescas. El argumento era taimado: en realidad, gracias a la muerte anticipada de los fumadores, los Estados se ahorraban muchísimo dinero en pensiones y otros gastos afines.
“En cualquier caso, los fumadores de los países ricos empezaron a sufrir una fuerte descalificación social –‘fumar, decia una canción de época, es cosa de negros’– y las grandes tabacaleras volcaron su esfuerzo comercial al entonces llamado Tercer Mundo, con todo éxito: en el año 2000 el mundo contaba 1.200 millones de consumidores, de los cuales 1.000 millones vivían en los países pobres.
“Lo curioso, lo realmente curioso es que, según las descripciones de época, el consumo del ‘cigarrillo’ no era particularmente placentero: se trataba –informan– de un humo caliente, que inundaba la boca con un sabor amargo, podía causar tos y mareos, impregnaba a quien lo usaba de un olor repugnante y no producía ningún efecto especial sobre su conciencia. Las descripciones insisten en que otros consumos en boga tenían ventajas evidentes: las bebidas alcohólicas ofrecían buen sabor y un agradable estado de euforia, las plantas cannábicas una ensoñación descrita como muy placentera, las cocáceas una sensación de poder y energía. Por supuesto que todas ellas –sostienen– podían resultar muy desagradables si se consumían en dosis excesivas, pero ése era el mecanismo de esos mecanismos: algo que se consumía por placer y provecho resultaba displacentero y dañino si se consumía demasiado. El ‘cigarrillo’, en cambio, no resultaba particularmente benéfico ni deleitable en ninguna dosificación y, sin embargo, fue la droga más consumida.

“Los estudiosos nunca pudieron dar una explicación satisfactoria al enigma de por qué la humanidad decidió envenenarse sistemática y laboriosamente con ese adminículo. Una de las hipótesis más en boga fue la de la venganza. Como decía un texto de esos años, en su característica monserga de época: ‘La venganza es un proyecto complicado: supone la fabricación de una idea de justicia donde esté claro que quien las da las toma, el reconocimiento de una ofensa dada, la convicción de que es intolerable, la decisión de que debe ser retribuida con algo semejante, el establecimiento de un plan para llevarla a cabo. La venganza es, si acaso, la construcción más clara de un futuro. En octubre de 1492, un barco enclenque se erigió como símbolo de una operación sangrienta y eficaz: un continente se apoderó de otro, lo refundó de cabo a rabo y, en el entrevero, treinta o cuarenta millones de personas del otro murieron más rápido aún que de costumbre. Durante siglos, la matanza de americanos quedó como un baldón sin desagravio; recién ahora empezamos a saber que la venganza americana fue terrible: aquellos días de octubre, los marineros aburridos, calientes y famélicos que llegaron a esas costas se encontraron con morochos desnudos que chupaban la punta de un rollo de hojas encendido por la otra. Aquellos caribes ponían los ojos en blancos, gritaban con errores de ortografía y fornicaban como demonios de antes del HIV. A veces convidaban. Encantados, los marineros se llevaron el tabaco de vuelta a sus comarcas: ahora, 500 años después, esas hojas resultan ser el veneno más mortífero que la humanidad ha conocido’.” “La hipótesis de la venganza fue, durante muchos años, la más aceptada por la comunidad académica. Aunque algunos decían que era sólo un juego literario y otros señalaban que no quedaba claro quién era el sujeto vengador, su fuerza estaba en la debilidad de las demás: no había qué oponerle. Ninguna era satisfactoria. No se podía aceptar que miles de millones de personas se hubieran envenenado conscientemente día tras día porque, como sostenían algunos, ‘el cigarrillo les daba la sensación de libertad’. Ni que fuera ‘una expresión del sentido trágico de la vida en la modernidad’. Ni que deviniera de una ‘colosal campaña de marketing y engaños infernales’. Ni que fuera ‘el correlato civil y voluntario de una época que, por sus grandes holocaustos, estuvo dominado por la muerte’, ni ninguna de las innumerable otras.
“Ni siquiera entonces, durante el Gran Suicidio, circulaban explicaciones claras, y esto también es un dato sobre aquella cultura. Pero, en general, el problema no se planteaba como tal. Y, cuando sí, lo que podemos encontrar son expresiones de perplejidad: ‘Hay algo tenebroso en este privilegio de ser la única cultura conocida cuyos miembros se envenenan a conciencia y sin mayores justificaciones’, escribió, por ejemplo, un oscuro plumífero de esos años, Martin Caparrós” –leí, y la página que no era página se fue desvaneciendo ante mis ojos.
Así, parece, nos verán dentro de cinco siglos. Es triste comprobar cuánto confunde la distancia, qué poco nos entenderán esos pobres señores nonatos –pensaba, justo antes de parar, ya mismo, porque me tengo que ir a por tabaco.
Martín Caparrós
Fuente: críticadigital.com
"Necesitamos algo para que la gente muera"
18:44 | fumador, humo ambiental, tabacaleras, tabaco | 0 comentarios »La industria tabacalera de Reino Unido manejó a finales de los setenta la idea de vender que fumar era bueno porque el cáncer reducía el número de personas mayores dependientes |

A finales de los setenta, la industria tabacalera estaba en un "momento crítico". Las evidencias de la relación entre su producto y el cáncer de pulmón eran ya incontestables, y el sector estaba "siendo cuestionado en muchas direcciones". Así lo recoge un informe de la asesoría Campbell-Johnson para la Asociación Británica de Tabacaleras (BAT). Han pasado 30 años desde entonces, pero parece que algunas de las consideraciones del texto no cayeron en saco roto. Ante la inminencia de un cambio en la legislación española que endurezca las actuales limitaciones para fumar en público, el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo ha desvelado este estudio. Seguramente, algunas de sus afirmaciones fueron sólo para consumo interno. Pero eso no les quita interés, aunque ya no se puedan aplicar al pie de la letra.
"El tabaco tiene la función social de limitar el número de personas mayores dependientes que la economía debe mantener". Esta consideración está contenida en un documento para manejar las relaciones públicas que la industria tabacalera británica encargó a finales de 1978. El propio autor reconoce que "obviamente" este argumento "no se puede usar públicamente", pero lo desarrolla: "Con un aumento general de la esperanza de vida, necesitamos algo para que la gente muera. En sustitución de los efectos de la guerra, la pobreza y el hambre, el cáncer, considerado como la enfermedad de los países ricos, desarrollados, tiene un papel que jugar". Esta idea, considerada un "factor psicológico para continuar el gusto de la gente por fumar como algo placentero, aunque sea un hábito peligroso, no debe ser infravalorado".
En el texto se reconoce el daño que le puede hacer a la industria la asociación del fumar con el cáncer de pulmón. "Este reto médico ha actuado como una bomba nuclear de efecto duradero" para el sector, admite el informe. Pero aún así, sugiere varias posibilidades para contrarrestar su efecto. Intentar negarlo es "escoger plantear la batalla donde la oposición [al tabaco] es más fuerte", así que habrá que esperar: "Con algún tremendo avance en lo que sabemos de las causas del cáncer o el descubrimiento de un potente inhibidor oncológico, se puede transformar la controversia sobre tabaco y salud", sugiere. Por eso, "la industria necesita estar preparada ante un repentino avance médico".
La otra posibilidad que sugería el informe era que la presión sobre el tabaco cediera ante la importancia que estaba tomando en aquella época el estudio del cáncer de mama. En cambio, advertía sobre otro posible frente médico: "El papel del hábito [de fumar] como un importante factor de riesgo cardiaco".
Entonces -recordemos, 1978-, para la industria todavía quedaba una batalla médica que dar: la de los fumadores pasivos, en el "límite de lo creíble". "Se ha intentado definir como un riesgo sanitario general en lugar de un peligro limitado a ciertos grupos restringidos de población".
También sugieren un posible peligro. Que la demonización del tabaco vaya acompañada de una relajación ante la marihuana, o una asociación entre ambas sustancias. Aunque el tabaco sea una "droga de relajación" que puede ser "una bendición para la humanidad en un mundo estresado", su asociación con la marihuana sería perjudicial.
Si la defensa sanitaria del tabaco ya se daba por perdida en 1978, quedaba la batalla social. "El humo del tabaco tiene una importante capacidad de molestar, y la incapacidad de los fumadores para tener en cuenta la comodidad de los demás es una de las razones importante que ahora se usan para condenar el hábito", indica.
Para combatir esta mala imagen, el documento sugiere varias líneas. "Todavía hay margen para intentar conseguir que el fumar se considere uno de los hábitos que no son cuestionables per se", indica. Una de las actuaciones es promover un código de conducta entre los fumadores que, si se siguen, "asegurará que no sean acusados por los no fumadores de que asumen arrogantemente el derecho a contaminar el aire a su alrededor". "Su tono tiene que ser franco y positivo", y uno de sus objetivos debe ser "restaurar la imagen del fumador como una persona extravertida y sociable, y no el ser el neurótico, apestoso y marginal que pintan los antifumadores".
La otra es la creación -"con la bendición de la industria"- de asociaciones de fumadores. El propio texto reconoce que hacer esto es difícil si se quiere que parezca una organización independiente, pero añade una posible línea de actuación: "La protección de la libertad para elegir de todo individuo adulto en cualquier campo (aunque especialmente para fumar)" y "la defensa de los fumadores contra una injusta discriminación o restricción en su disfrute del tabaco". Este es uno de los motivos por los que grupos científicos como el CNPT acusan a las asociaciones profumadores de trabajar en beneficio de la industria.
Fuente: www.elpais.com
El enorme impacto de la morbilidad y mortalidad prematura debidas al hábito de fumar tabaco, principalmente cigarrillos, se encuentra vigente. Muchos adolescentes siguen fumando a pesar de los esfuerzos en contra, y aproximadamente 47 millones de estadounidenses mantienen el hábito de fumar (la proporción va aumentando entre las mujeres) a pesar de los esfuerzos realizados para ayudar al 70% de los fumadores que intentan dejarlo. Estos fumadores son adictos al tabaco y se quejan de que no pueden abandonarlo. Aunque más del 70% de los fumadores consultan a su médico al menos una vez al año por alguna razón, puede que nunca se les haya preguntado sobre el hábito de fumar ni se les haya recomendado abandonarlo. Para iniciar el abandono del tabaco y ofrecer unas recomendaciones prácticas y eficaces sobre el cese del tabaquismo, los médicos deben profundizar en los hábitos del paciente. De los pacientes que lo dejan, el 90% lo hacen por sí mismos. Pero en un año determinado, sólo unos 1,7 millones de fumadores (3,6%) lo consiguen dejar. Los estudios han demostrado que el consejo de un médico para dejar de fumar, que precisa sólo de 3 a 5 min, puede conseguir una tasa de abandono del tabaco del 3 al 5%. Sin embargo, cuando el consejo del médico se acompaña de visitas de seguimiento y de tratamiento farmacológico, las tasas de éxito alcanzan el 20 al 25%.
ADICCIÓN AL TABACO.
La adicción al tabaco consiste en un hábito formado por un componente social y otro de adicción física, que se combinan constituyendo un desafío formidable para dejar de fumar. Diferentes estudios han comprobado que la adicción al tabaco es más grave que la adicción al acohol y al menos tan fuerte como la adicción a los narcóticos.
Cuando se establecen estrategias para dejar de fumar, se debe evaluar la intensidad de la adicción. Aunque existen sistemas complejos de graduación de la adicción, la gravedad de la adicción se correlaciona con el momento del día en que se enciende el primer cigarrillo, y el número de cigarrillos que se fuman en un día. Los pacientes que fuman en los primeros minutos después de despertarse, incluso antes de salir de la cama, y cuyo primer cigarrillo del día es el más importante, son los más adictos. También aquellos que fuman más de un paquete de cigarrillos al día alcanzan las puntuaciones de adicción más altas.
Ventajas de la retirada. La mayoría de los fumadores que lo dejan lo hacen por razones de salud o económicas. La mayoría de fumadores no tiene en cuenta que se pierden unos 7 min de vida por término medio por cada cigarrillo que se fuma. Así, dependiendo de la edad de comienzo del hábito, o de abandono, se pierden entre 7 y 13 años de vida por las enfermedades relacionadas con el hábito de fumar tabaco. Las enfermedades mortales más frecuentes en Norteamérica y Europa son la ateroesclerosis, cáncer de pulmón, páncreas, vejiga, útero, laringe, esófago, y probablemente colon y mama, y EPOC (enfisema, bronquitis crónica). Se deben explicar estos datos al fumador adicto. En términos de beneficios económicos, los fumadores que lo dejan pueden ahorrarse unos 2-3 euros al día al dejar de comprar cigarrillos (unos 20.000 a 25.000 euros durante su vida). Además, los costes se reducen aún más en algunos casos al evitar las quemaduras en ropa, muebles, alfombras y tapicerías de automóviles. Otros incentivos para dejar el tabaco son los beneficios sociales, como ropa con mejor olor, mejoría del olfato, y mejor aspecto externo (retraso de la aparición de arrugas faciales). Algunos fumadores lo dejan cuando conocen los efectos secundarios sobre la salud de sus hijos (p. ej. aumento de las infecciones del tracto respiratorio, agravamiento del asma).
Valoración del flujo aéreo. El Programa Nacional de Educación para la Salud Pulmonar (National Lung Health Education Program), creado en fecha reciente y subvencionado por organizaciones médicas profesionales y gubernamentales, fue diseñado para identificar las fases iniciales de la obstrucción al flujo aéreo (es decir, EPOC y enfermedades relacionadas) en fumadores. La espirometría de flujo y de volumen de aire (es decir, volumen espiratorio forzado en un segundo, capacidad vital forzada) puede indicar cuándo tienen los fumadores una alteración del flujo de aire, y esta información puede motivar al fumador a abandonar su hábito nocivo. La realización periódica de estas pruebas en un paciente que continúa fumando o deja de fumar es un indicador fiable del pronóstico. Se está preparando un mensaje impactante de salud pública para animar a todos los fumadores a que prueben sus pulmones para saber su estado. El objetivo es ayudar a los fumadores con riesgo más elevado (es decir, aquellos que ya presentan alteraciones en la espirometría).
Tratamiento inicial. Los fumadores que intentan abandonar el hábito pasan cuatro fases: precontemplación, contemplación, acción y mantenimiento. La fase de precontemplación no es reconocida por el paciente. Los fumadores que piensan en dejarlo se pueden beneficiar de la asistencia médica. La selección de una fecha concreta, el cambio del patrón del hábito de fumar (mediante modificación de la conducta) y la superación del mono son pasos secuenciales importantes. Los médicos deben enseñar y animar el mantenimiento de un estado vital sin tabaco y prevenir las recaídas.
Papel del médico. El primer paso para el médico es recomendar simple pero seriamente el cese del hábito tabáquico y ofrecer libros sobre cómo hacerlo. Las estrategias de advertencia sobre el status del tabaquismo han permitido alcanzar el asesoramiento de fumadores al 70% y doblar la proporción de pacientes asesorados. La documentación sobre los consejos para dejar de fumar es parte del Plan de Recogida de Datos e Información para la Salud (Health Plan Employer Data and Information Set HEDIS), utilizado por las organizaciones dedicadas a este fin. La Agencia para la Atención de Salud e Investigación (Agency for Health Care Policy and Research) publica un folleto dirigido a los pacientes denominado Usted puede dejar de fumar, así como información para los médicos que se encuentra disponibles de manera gratuita. Numerosas bibliotecas de hospitales tienen redes de ordenador que los pacientes pueden usar para obtener información. Además, millones de personas tienen ordenadores personales y pueden utilizar Internet, que contiene numerosas páginas educativas muy valiosas para los fumadores que estén decididos a dejarlo (con las palabras claves: cese del tabaco y dejar de fumar) [smoking cessation y quitting smoking]). Si los fumadores son capaces de conseguirlo gracias al consejo de un médico y mediante modificación de los hábitos de conducta con ayuda de estos materiales de información práctica, se podrán evitar los costes y los efectos adversos de los medicamentos que ayudan a dejar el hábito. También se han registrado en casos esporádicos buenos resultados con acupuntura e hipnosis en pacientes seleccionados.
La prueba del monóxido de carbono exhalado, disponible en algunos servicios hospitalarios, puede convencer al paciente de los efectos nocivos de la inhalación del humo de puros o cigarrillos. Esta prueba se debe realizar al ingresar, ya que la caída de la curva del monóxido de carbono es rápida. Muchos departamentos dedicados al tratamiento de enfermedades respiratorias ofrecen consejos e instrucciones para dejar de fumar.
Selección de una fecha concreta.La selección de una fecha para dejar de fumar es clave y se debe coordinar con el uso de fármacos para ayudar a la retirada del tabaco. La fecha seleccionada puede ser aleatoria o en un día señalado (p. ej. vacaciones o aniversario), pero no se recomienda una fecha con connotaciones negativas (p. ej. declaración de Hacienda) para hacerlo. Las estrategias son variables dependiendo del tipo de fármaco utilizado. Por ejemplo, si se emplean sustitutos de la nicotina se deben iniciar en la fecha seleccionada, mientras que el bupropión se debe iniciar entre 1 y 2 sem antes de esta fecha. Esto mismo puede ser cierto para otros fármacos que reducen el síndrome de abstinencia (p. ej. la buspirona).
Modificación de la conducta. Se debe ofrecer la modificación de la conducta a todos los fumadores, utilicen fármacos o no para ayudar a la retirada. La modificación de la conducta consiste en cambiar el patrón del hábito de fumar del paciente en relación con las actividades cotidianas. Estas acciones incluyen las conversaciones telefónicas, descansos para tomar café, comidas, actividad sexual, aburrimiento, problemas de tráfico u otras frustraciones. Los pacientes que reconocen las situaciones asociadas al hábito de fumar pueden modificarlas o sustituir la actividad oral (p. ej. chupar un caramelo, masticar un palillo de dientes, utilizar un chicle normal).
Superar el mono. Es preferible dejar el hábito de manera radical, lo que se denomina superar el "mono", a hacerlo de forma progresiva.
Tratamiento farmacológico. Existen numerosos preparados OTC (out of the counter, de libre dispensación) y sustitutos de la nicotina. El polacrilex de nicotina, disponible en forma de chicle (de 2 y 4 mg) se utiliza en numerosos países y permite a los pacientes calcular la tasa de absorción de nicotina. El uso del chicle permite flexibilizar la dosis y reproduce parcialmente las actividades orales del gesto de fumar. La nicotina se absorbe por la mucosa oral, pero sólo en presencia de un pH alcalino. Por esta razón, el paciente no debe consumir nada por boca desde 30 min antes de usar el chicle (p. ej. soda, café, té, zumos ácidos, comida). El chicle se mastica o se coloca entre los dientes y la mucosa oral dependiendo de la sensación de alivio de los síntomas de abstinencia. Los pacientes con adicción intensa deben usar los chicles de 4 mg. El uso del chicle se mantiene por lo general durante 1 a 3 meses, dependiendo del éxito del cese del tabaquismo. Los efectos adversos más frecuentes son la irritación gástrica y el hipo si se mastica el chicle de manera muy enérgica. Otros efectos adversos incluyen irritación de garganta, flatulencia y adhesión del chicle a los dientes. Puede aparecer dolor en las articulaciones temporomandibulares por la masticación excesiva. Los pacientes desdentados y los pacientes con patología temporomandibular no deben utilizar chicles de nicotina. La adicción al chicle es muy rara. Ninguno de los estudios de sustitución de la nicotina ha detectado aumento de la TA, alteración de los lípidos séricos ni arritmias cardíacas. Cuando se emplea el chicle junto con modificación conductual intensiva, los porcentajes de éxito a 1 año (que se demuestran biológicamente midiendo el CO2 exhalado o la cotinina, un metabolito de la nicotina) alcanzan entre el 20 y el 25%. El uso esporádico del chicle de nicotina sin modificación conductual no suele ser efectivo.
El parche transdérmico de nicotina permite una liberación más homogénea de nicotina. Existen diferentes dosificaciones para estos parches. Se puede emplear una dosis única estable o una dosis decreciente a intervalos de 2 sem. Ningún estudio comparativo ha demostrado que una de estas estrategias sea mejor que la otra. El parche puede producir irritación cutánea. Por lo general, el parche se usa diariamente durante 6 sem, pero la interrupción del hábito, si se consigue, se suele producir a la segunda semana. El éxito del parche depende también en parte del grado de modificación conductual asociada. En general, el parche suele duplicar el porcentaje de éxitos para cualquier grado de modificación de la conducta. Es posible alcanzar un porcentaje de interrupción mantenida entre el 20 y 25% a 1 año.
Se puede usar un nebulizador nasal bajo prescripción médica, solo o en combinación con el chicle o el parche. Se pueden utilizar los tres métodos de administración de nicotina simultáneamente, pero los estudios realizados no detectan un aumento de resultados satisfactorios con la combinación de los mismos. Por lo general, cuando se utilizan de manera aislada, el chicle, el parche o el nebulizador producen niveles sanguíneos menores que los picos conseguidos al fumar (un cigarrillo fumado durante 10 min proporciona 1 mg de nicotina). El uso de múltiples productos sustitutos de la nicotina puede producir niveles elevados de nicotina en sangre y puede ser necesario en pacientes con adicción grave.
Existe un inhalador de nicotina, que parece una boquilla, y tiene nicotina impregnada con mentol. Los inhaladores de nicotina reproducen mejor la manera de obtener nicotina de los fumadores. Cada inhalación libera una cantidad de nicotina pequeña, siendo necesarias de 40 a 80 inhalaciones para conseguir 1 mg de nicotina, el equivalente a fumar un cigarrillo.
Existen medicamentos que no contienen nicotina como el bupropión, un modificador de los neurotransmisores con propiedades dopaminérgicas. El bupropión tiene tendencia a provocar convulsiones y puede elevar la PA por lo que no se recomienda en pacientes con antecedentes epilépticos o con hipertensión de difícil control. Cuando se combina con un sustituto de la nicotina, se consigue una interrupción del tabaquismo comprobada biológicamente de hasta el 50% a 1 año, en las condiciones del estudio, pero no se sabe si estos resultados se pueden reproducir en la consulta del médico de atención primaria. Los efectos secundarios más frecuentes son la sequedad de boca y el insomnio. La buspirona, un ansiolítico no benzodiacepínico, puede ayudar a los pacientes con ansiedad por abstinencia del tabaco. En un ensayo clínico controlado, las tasas de éxito con buspirona y chicle de nicotina fueron similares. También pueden ser útiles otros ansiolíticos.
PROBLEMAS ASOCIADOS CON EL ABANDONO DEL HÁBITO DE FUMAR
La abstinencia de tabaco puede producir numerosos síntomas incómodos, como necesidad de tabaco, irritabilidad, ansiedad, dificultad de concentración, excitación, cefalea, adormecimiento y molestias gástricas. La abstinencia del tabaco es más grave en pacientes con adicción intensa. Muchos adictos al tabaco recaen después de un primer intento de abandonarlo, ya que suelen ser necesarios entre cinco y siete intentos antes de conseguirlo. El fracaso no se debe considerar como indicador de falta de motivación. Cuantas más veces se hagan intentos serios para dejar de fumar más probable será conseguirlo. Suelen ser necesarias diferentes estrategias y modificaciones de conducta para conseguirlo.
La ganancia de peso suele ser una preocupación, especialmente en mujeres, que pueden usar el tabaco como una medida de control del peso porque suprime el apetito y aumenta ligeramente la tasa de metabolismo basal. La ganacia de peso media en mujeres durante los seis meses primeros es de unos 5 kg. Esta ganancia de peso es moderada y no supone un riesgo para la salud en comparación con el riesgo de morbilidad y mortalidad prematura por el uso continuado del tabaco. La consulta dietética, el uso de sustitutos de la nicotina, y el aumento del ejercicio que coincide con el abandono del tabaco pueden ayudar a controlar la ganacia de peso. El ejercicio puede reducir también la compulsión por fumar.
Algunos fumadores usan el tabaco para combatir la depresión. Por esta razón, los fumadores deprimidos que intentan abandonar el tabaco deben recibir consejo y el paciente y el médico deben estar alertas sobre la probabilidad de que la depresión empeore. Se ha empleado el bupropión como antidepresivo de manera generalizada y puede ser particularmente útil en la personas con depresión o riesgo de padecerla.
Fuente: manual merck
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Con razón, Chile siempre es mencionado como ejemplo por las tabacaleras cuando en otros países se estudian decisiones legislativas en materia de ambientes libres de humo.
GUATEMALA: CÁMARA DE COMERCIO DEMANDA LEY DE AMBIENTES LIBRES DE HUMO.
19:21 | Cámara de Comercio de Guatemala, cigarrillo, Denuncias, Guatemala, Litigios, tabaco | 0 comentarios ».
¿Como podemos calificar la decisión de la Cámara de Comercio de Guatemala de demandar la Ley de Creación de los Espacios Libres de Humo (Decreto 74-2008)?. Sin duda es irresponsable socialmente, contraria al interés público nacional, comprometiendo la salud de los guatemaltecos al exponerlos aun escenario de humo ambiental.
COLETILLA: Que el Ministerio de Salud, como medida de transparencia, informe el nombre del funcionario que por favorecer los intereses de la industria tabacalera, fue trasladado a otra oficina.
