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Organizaciones de consumidores muestran su perplejidad y enfado porque se equipara el queso o los yogures a las pistolas



La última actualización de la política de Facebook para las prácticas publicitarias conocidas como 'promociones' puede levantar una gran polémica, ya que amplía la prohibición de esta actividad al sector de los productos lácteos -al igual que sucede con los medicamentos, armas de fuego o el tabaco, entre otras-.

Según la Guía de Actuación de esta red social relativa a las promociones, el punto 2.4 establece que no estará permitida esta práctica "si el objeto de promoción es cualquier producto relativo a las categorías de 'juego', 'tabaco', 'lácteos', 'armas de fuego', 'medicamentos' o 'gasolina'". El documento añade que esta prohibición se amplía también a los concursos que ofrezcan premios similares a las anteriores categorías.

La citada guía explica que su función es la de "regir" las promociones de cualquier concurso, competición o "similares" puestas en marcha por los usuarios. Asimismo, añade que para llevar a cabo cualquier actividad de promoción en Facebook, previamente se deberá contar con una aprobación por escrito por parte de los administradores de la red social.


Facebook prohíbe la promoción de tabaco, armas y productos lácteos

Prohibición estúpida

Esta decisión ya ha provocado las primeras quejas en Estados Unidos, donde la asociación Centro para la Libertad de los Consumidores en Estados Unidos (CCF, en sus siglas en inglés) ha expresado su "incredulidad" ante la medida. Esta agrupación, además de representar a los consumidores, agrupa a varios restaurantes y empresas de alimentación. "Es una prohibición estúpida. ¿Por qué incluir en el mismo apartado a la leche con los cigarrillos o analgésicos? ¿Quizás Facebook piensa que el requesón y el yogur deberían ser sustancias controladas?", ironizó el portavoz de esta asociación, David Martosko.

Según aseguró Martosko, CCF ha intentado "varias veces" contactar con los administradores de Facebook sin éxito. Además, recuerda que la página web de Facebook tampoco incluye ninguna explicación del motivo de la inclusión de los productos lácteos en este grupo. "Los helados no son combustible, inflamables o adictivos, y tampoco disparan proyectiles. Se está enviando el mensaje equivocado, especialmente si se tiene en cuenta que Facebook es un mercado dirigido principalmente a los jóvenes, por lo que esperamos una justificación o, si se elimina la prohibición, mejor aún".

Fuente: www.elpais.com





Los beneficios que obtiene la industria tabaquera son muy superiores a los esfuerzos que realiza por adquirir nuevos clientes. Cada persona que adquiere la conducta de fumar le reporta a la industria, el beneficio correspondiente a 20-30 años como consumidora habitual del producto.




Según el Banco Mundial, de 80 a 100.000 jóvenes en el mundo se hacen adictos al tabaco cada día. En los países industrializados se estima que esta cifra es de 14 a 15.000. Con ello la industria trata de reemplazar la merma que les supone tanto las defunciones producidas por el tabaco, como los abandonos.

• La conducta de fumar se adquiere durante un largo proceso de aprendizaje que comienza prácticamente desde el nacimiento. En los primeros años, cuando se está produciendo el proceso de socialización primaria y, fundamentalmente, por la observación de modelos adultos fumadores, sobre todo padres y educadores, el niño o niña va adquiriendo la información necesaria para poder llevar a cabo en un futuro este comportamiento, a la vez que adquiere las actitudes y creencias positivas que esos adultos tienen respecto al tabaco. Las probabilidades de que un o una adolescente se haga fumador se incrementan, e incluso se duplican si sus progenitores fuman, y concretamente, en el caso de las adolescentes, esta vulnerabilidad está relacionada fundamentalmente con el consumo de tabaco de la madre. Es la fase de preparación.

• Más tarde se llega a la fase de inicio en la que a la observación de modelos adultos se añade la curiosidad que el o la adolescente siente por experimentar los efectos físicos provocados por el cigarrillo. Esta etapa es crucial en el desarrollo del hábito ya que se estima que entre el 33 y 50% de los o las jóvenes que llegan a esta fase se hacen fumadores regulares en un promedio de 2.3 años. Los o las jóvenes buscan a través de esta conducta típicamente «adulta» la reafirmación de su personalidad y su aceptación dentro del grupo de iguales, aunque parece que las chicas son menos sensibles a la presión directa ejercida por el grupo, que los chicos. El hecho de que el mejor amigo o amiga sea fumador es una importante disposición para que el o la adolescente se iniciará en el consumo de tabaco. En esta fase parece que las chicas utilizan el tabaco para hacer frente a los problemas propios de la adolescencia. La baja autoestima en las adolescentes más jóvenes y la alta autoestima en las más mayores se han asociado con un mayor consumo de tabaco. Esta fase se ve favorecida por la intervención de numerosos factores del entorno entre los que destacan la publicidad y la accesibilidad del producto. Aunque la industria tabaquera lo niegue, su publicidad está fundamentalmente dirigida a los más jóvenes, es decir, a reclutar nuevos clientes y no a que las personas fumadoras adultas cambien de marca.

El tipo de mensajes utilizados (riesgo, aventura, libertad, trasgresión social, pertenencia a grupo, solidaridad, emancipación, evasión...) y los modelos (guapos, atractivos, sensuales, saludables, esbeltos, actuales, jóvenes…) presentan características y valores ansiados y compartidos por los o las adolescentes.




La industria tabaquera promueve la incorporación de las mujeres al consumo de tabaco utilizando diversas estrategias:

* Promesas de sofisticación y encanto, llegando a difundir la idea de que fumar no es solo una conducta apropiada sino deseable para las mujeres.
* Utiliza las revistas femeninas como canal importante para hacer llegar su publicidad a las mujeres, haciendo partícipe la propia credibilidad de la revista al producto tabáquico.
* La publicidad asocia el tabaco con valores atractivos para las mujeres tales como sofisticación, diversión, romanticismo, atractivo sexual, rendimiento deportivo, sociabilidad, juventud, emancipación, feminidad, rebeldía, aventura, esbeltez... Durante la adolescencia, la preocupación por la imagen corporal y el control del peso es una de las consideraciones que favorece el inicio al consumo de tabaco. De hecho más chicas que chicos tienen la percepción de sobrepeso y de que el tabaco las ayuda a estar más delgadas.
* Lanzando al mercado marcas de cigarrillos exclusivamente femeninas. (Capri, Vogue, Virginia Slims…).
* Promoviendo productos light de marcas de gran venta, convirtiéndose esta estrategia en más exitosa que las marcas de cigarrillos exclusivas para mujeres cuya cuota de mercado ha permanecido limitada. En la Unión Europea el 49,6% de las mujeres, frente al 28,9% de los varones consumían cigarrillos «light», situación que aumenta con la edad pero no con la educación. Esto se debe fundamentalmente a que las mujeres, más preocupadas en general por su estado de salud, utilizan este tipo de cigarrillos como «más seguros».

Otro de los medios que las tabaqueras utilizan para la promoción de sus productos es la industria cinematográfica. Podemos observar cómo en las películas de mayor éxito fuman con asiduidad el 80% de los personajes masculinos y el 37% de los femeninos. Llama la atención cómo en las series televisivas desarrolladas en ambientes juveniles también fuman sus personajes, haciendo que se produzca un ambiente socialmente favorable al consumo y, sobre todo, disminuyendo la credibilidad de los consejos educacionales. Todo está perfectamente estudiado: quién debe fumar, cómo debe hacerlo y en qué momento.

Cuando la legislación es lo suficientemente restrictiva, la industria utiliza otras formas de publicidad indirecta como la promoción de viajes, prendas de vestir, complementos..., donde aparecen la marca o el logotipo de marcas conocidas. Se ha comprobado cómo los jóvenes que utilizan estos artículos (camisetas, pantalones, bolsos, mochilas, relojes, gorros...), tienen el doble de posibilidades de convertirse en fumadores. En ocasiones, la estrategia utilizada es el regalo de estos productos: sólo hay que hacer una cosa para conseguirlos ¡FUMAR y FUMAR!

Otras formas de promoción de gran éxito entre la población juvenil es el apadrinamiento de eventos musicales y deportivos. Al asociar a los deportistas que son ídolos de la juventud con una determinada marca de tabaco existen muchas posibilidades de que sus seguidores comiencen a fumar esa marca. Además los resultados económicos por este tipo de promoción son muy beneficiosos para la industria.

Otro de los factores más importantes de inicio al consumo del tabaco es la disponibilidad y la accesibilidad al producto. El tabaco es la droga más accesible para cualquier ciudadano, ya sea una persona adulta, joven o adolescente, tanto en lo que se refiere a la facilidad de adquisición como de consumo.

• La tercera es la fase de habituación o afianzamiento que frecuentemente se sitúa entre los 14 y los 18 años y, en la misma se adquieren los patrones o ritmos de consumo de tabaco. Durante esta etapa se va desarrollando el fenómeno de la tolerancia, es decir, el o la joven va a consumir cada vez mayor cantidad de cigarrillos, lo que le va a conducir a su vez a que se establezca una dependencia física de la nicotina. Pero además desde el punto de vista psicológico y social, las sensaciones agradables que se derivan del consumo se van a asociar cada vez a mayor número de circunstancias. En definitiva, el consumo de tabaco va a convertirse en una conducta cada vez más generalizada y desencadenada por un número creciente de estímulos discriminativos.

• Por último, se llega a la fase de mantenimiento, durante la que se consolidan los niveles de adicción de la nicotina. El fumador se ve obligado a mantener estables estos niveles mediante el consumo más o menos frecuente de labores de tabaco: es un fumador regular; y si se ve obligado a no fumar en períodos lo suficientemente largos se desencadena el síndrome de abstinencia. En el caso de las mujeres el efecto que la nicotina tiene sobre el control del peso y el apetito, y la reducción de los estados de ánimo negativos son importantísimos en el mantenimiento de la adicción. Si además la mujer pertenece a un nivel socioeconómico desfavorecido, el mantenimiento en el consumo de tabaco está casi garantizado, ya que el tabaco se convierte para ellas en un bien de primera necesidad que les ayuda a superar la rutina y a afrontar el sobreesfuerzo que en muchas ocasiones tiene que realizar con el trabajo externo y familiar.

Fuente: cnpt.es


Los jóvenes que ven fumar en las películas
tienen mayor probabilidad de hacerlo ellos mismos.


American Legacy
demostró que más del 90% de las películas
contienen escenas tabáquicas, y los más expuestos son
los niños y adolescentes.



Si bien todas las ONG apuntan contra la industria, SmokeScreeners, un programa de la Quit Doc Research and Education Foundation, específicamente lo hace contra el emporio Disney.

Y razones dicen tener, sobre todo, en lo que respecta a los films clásicos de la compañía que muestran no solo a los villanos Cruela Deville con su extensa boquilla, o al Capitan Garfio que fumaba dos cigarros a la vez, sino que muestra a los héroes y heroínas fumando: Pinocho, en el film homónimo de 1940; el personaje de Alicia, en Alicia en el País de las maravillas (1951); Peter Pan y los niños perdidos, en Peter Pan (1953); Roger, el dueño de los 101 dálmatas de 1961; Ariel, en La Sirenita (1989), y el genio, en Aladin (1992).

"Estos son protagonistas de películas para todas las audiencias, producidas por un estudio que es sinónimo de «para toda la familia». Como padres no podemos ignorar este problema, porque promueve en nuestros hijos la falsa idea de que fumar es una conducta normal, y no una droga adictiva", se lee en www.smokescreeners.org.

La razón la da al diario Boston Globe, Matthew McKenna, director del departamento de tabaquismo del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos: "Cualquier retrato del uso del tabaco en un contexto positivo o glamoroso incrementa el riesgo de que los chicos fumen". Según el médico, los adolescentes que están expuestos repetidamente a películas en las que sus personajes fuman, tienen una o una y media más de probabilidades de comenzar con el hábito que los chicos que ven menos veces esos films.

El diario The Washington Post citó un estudio de la Universidad de California en el que se muestra que de 216 films producidos por The Walt Disney Company (incluye también a Miramax y Touchstone) entre 1999 y 2006, en 161 se fuma. Según datos de la organización smokefreemovies, Walt Disney fue el estudio que más películas tabáquicas produjo en 2002: 14 de ellas para todo público y 13 solo para adultos, pero llegó el momento de la reivindicación.


Dibujos animados libres de humo

Los personajes de los estudios Walt Disney son los primeros en saltar la valla y pasar a ser los más saludables de la gran pantalla, pues sus creadores anunciaron en septiembre del 2007, que prohibirían el acto de fumar en todas las películas familiares que lleven su sello. Con esta medida, Disney se convierte en la primera compañía del sector de producción cinematográfica de Hollywood que elimina el tabaco de sus cintas. Además, intentaría que se aplique el mismo espíritu contrario al tabaco en las producciones que se adquieran para los sellos Touchstone y Miramax, de los que es propietario el presidente ejecutivo de Disney. Otra de las primeras medidas que Disney llevaría a cabo en su cruzada contra el tabaco consistiría en alentar a los propietarios de salas a mostrar anuncios contra el tabaco antes de la proyección de películas infantiles. Esta campaña anti-tabaco forma parte del compromiso adquirido por la compañía para promocionar hábitos saludables entre los niños.


Fuente: corrientesonline







Santa Claus o Papá Noel, todo un icono de la cultura estadounidense que avanza con fuerza desplazando tradiciones y valores que creíamos importantes. Y es que somos amantes de lo inmediato y de lo tangible, una sociedad reeducada una y cien veces, siempre dispuesta a consumir y siempre dispuesta a asumir como propio lo que afuera está de moda aunque no se entienda mucho.
No es de extrañar entonces que Santa, como muchos otros personajes, reales o no, hayan sido usados por la maquinaria publicitaria de las grandes compañías tabacaleras para promocionar y hacer atractivo un producto, que usado de manera correcta, termina generalmente matando a su consumidor.





Hoy, Papá Noel es el personaje principal de estas fiestas que se avecinan, el hombre bonachón, de largas barbas blancas y pícara mirada que viaja por el cielo en un trineo tirado por renos, repartiendo regalos y dibujando sonrisas en la cara de muchos niños. Hoy, viendo estos afiches publicitarios de antaño, me doy cuenta de que antes de convertirme en víctima del tabaco, fui en parte víctima de los medios, me vendieron ilusiones y compré una adicción de por vida, o casi…




Pero qué cara de satisfacción! Parece que lo estuviera disfrutando, y sin duda lo hace, como yo lo hice, veinte veces al día, durante veinticinco años…




Y qué estará pidiendo esta hermosa señorita que no para de fumar?…tabaco y hermosas mujeres a sus pies, en este caso en sus piernas, otra buena asociación usada por un marketing que funcionó y muy bien en su época…




Bueno, ahora al menos sé como afear mi árbol de navidad y tengo claro lo que definitivamente no regalaría.


Hoy no veremos publicidad de este tipo, pero se están usando otras estratagemas para llegar a jóvenes y niños. Nuestra misión como padres es educar y proteger a nuestros hijos contra una lacra que seguirá presente en nuestra sociedad y que busca adeptos en las nuevas generaciones.

Feliz Navidad de sus amigos de Dejar de Fumar.




La OMS pidió que la gráfica de los paquetes sean de alto impacto para desalentar al fumador



Un grupo de médicos especialistas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reunidos en la ciudad sudafricana de Durban, por una convención para el Control del Tabaco, propusieron que los paquetes de cigarrillos sean espantosos para que no tiente al consumidor y que produzcan rechazo.

Uno de los profesionales exponentes sugirió unificar la estética de los envoltorios y usar imágenes terribles. "Se trata de hacerlos lo más desagradables posible", explicó Heather Selin, secretarios de la organización.

Los envases lujosos y coloridos son parte del marketing a la hora de captar nuevos consumidores, destacó Martina Pötschke-Langer, directora del centro de cooperación alemán para el control del tabaco de la OMS. Por este motivo, proponen que la lucha contra el tabaquismo también se de en los paquetes.


Impulsan lanzar atados de cigarrillos 'espantosos', para dejar de fumar

Brasil es tomado como un caso testigo a la hora de analizar violentas campañas contra el cigarrillo. Este año, el Ministerio de Salud brasileño dispuso que en las cajas de cigarrillos aparezcan chocantes imágenes de que apelan a tener terror a la muerte. Una de ellas, es un feto muerto en el interior de un cenicero, rodeado de colillas, con la leyenda: "Este producto intoxica a la madre y al bebé, causando parto prematuro y muerte". Otra es una foto con un cadáver después de una autopsia, con traqueotomía y acostado en la mesa de una morgue.

Fuente: criticadigital.com




Según un investigador estadounidense, las empresas tabaqueras en los años setenta ya conocían el potencial cancerígeno de su producto



No faltan fundamentalismos ni en la mercadotecnia. Empresarios de tabacaleras estadounidenses, según un investigador de aquel país, financiaron durante los años sesenta un boicot a los estudios científicos que vinculaban el hábito tabáquico con el riesgo de cáncer. Se trataba de desmarcarse de forma sibilina de las acusaciones que formulaban los científicos sobre los peligros de fumar. Lo que sea por proteger una suntuosa inversión.

«La duda es nuestro negocio», rezaba un artículo que promocionaba la industria del tabaco en 1969. Durante la mitad del siglo pasado, la industria del tabaco intentó afanosamente desvincular el hecho de fumar con el riesgo de desarrollar cáncer. Pero Robert N. Proctor, catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad de Stanford (EEUU), ha investigado a lo largo de los años la controversia científica y médica sobre cáncer y política ambiental y la «producción social de la ignorancia». Este experto pronunció el pasado febrero en San Francisco una conferencia de título provocador: «Manipulación sociopolítica de la ignorancia científica». En EEUU, las compañías tabaqueras hacen frente ahora a un centenar de ruinosas demandas judiciales por el perjuicio causado a los consumidores de tabaco y, según Proctor, intentan cubrirse las espaldas «re-escribiendo la Historia».


El dinero del humo

La industria del tabaco se adhiere unívocamente al planteamiento de que todo aquel que empezara a fumar en los años setenta sabía que el tabaco podía causar cáncer y lo consumía bajo su única y exclusiva responsabilidad. Sin embargo, Proctor demuestra que las compañías conocían ya en los años sesenta el potencial cancerígeno del producto que vendían y se limitaron a mirar a otro lado, «por lo que deben asumir también su responsabilidad como empresas productoras», añade.

Proctor se limitó a estudiar la bibliografía científica que relaciona al tabaco con el riesgo de cáncer o de otras enfermedades potencialmente mortales y a ordenarla cronológicamente. «Ya a mediados de los años 50 existía un consenso en la comunidad científica de que el tabaco era perjudicial para la salud». Lejos de asumir esta visión científica, las empresas tabaqueras llegaron a contratar detectives para espiar a los investigadores sobre riesgos del tabaco y a financiar millonariamente estudios científicos que pudieran contrarrestar el énfasis creciente que la ciencia ponía en la peligrosidad del entonces tan rentable negocio.


peligros del tabaco
"Las tabaqueras culparon del creciente índice de casos de cáncer de pulmón a la contaminación atmosférica, la manipulación de amianto e incluso la presencia de animales de compañía"


Mediante una propaganda perfectamente organizada, Proctor da cuenta de cómo las tabaqueras culparon del creciente índice de casos de cáncer de pulmón a la contaminación atmosférica, la manipulación de amianto e incluso la presencia de animales de compañía (concretamente pájaros) en el interior de los hogares. «Cuando las estrategias por contrarrestar el peso del consumo tabáquico sobre el cáncer empezaron a desmontarse, la industria cerró el frente médico y se dedicó a obstaculizar las prohibiciones o impedimentos legales al consumo de tabaco argumentando el libre derecho de los consumidores a elegir».

Según Proctor, «el hecho de que la gente creyera sus mentiras no significara que estuvieran diciendo la verdad». Todo cambió el día en que un consumidor denunció a los fabricantes de cigarrillos por venta de un artículo fraudulento. En los juicios, explica el conferenciante, los abogados de la industria sostienen que la evidencia científica que vincula el consumo de tabaco con el cáncer es muy reciente y exime de responsabilidad a las empresas con anterioridad a los anuncios públicos.

No obstante, Proctor lamenta el hecho de que «durante más de 40 años, muchos hombres y mujeres empezaran a fumar sin ninguna advertencia oficial del peligro que encierra el consumo reiterado de cigarrillos; no porque no se supiese, sino porque no interesaba a la industria que se supiera». La propaganda, ya en los años 80, apelaba a la propia experiencia de los consumidores.

Proctor mostró declaraciones que la industria ponía en boca de presuntos fumadores y en las que se hablaba de «abuelas que se conservan perfectamente fumando a los 82 años» o declaraciones en la línea de «llevo fumando toda mi vida y me encuentro perfectamente, contento y feliz». En el tramo final de su discurso, el conferenciante lamentó que un estilo propagandístico anticientífico como el empleado por la industria del tabaco fuera adoptada ahora por empresas acusadas de contribuir al calentamiento global para maquillar con falsos informes los efectos del cambio climático.


EL CASO HASSELRIIS

La popularidad no estrictamente científica que en los años 80 cobró en todo el mundo el movimiento ecologista obligó a empresas contaminantes a servirse de datos científicos para contrarrestar las opiniones infundadas o no verificables. En 1984, un ingeniero experto en combustión, Floyd Hasselriis, hizo público un estudio en el que demostraba la correlación inversa existente entre temperatura de combustión de los residuos de una incineradora y la concentración de dioxinas en las emisiones atmosféricas. A mayor temperatura de combustión menor, según el ingeniero, mayor era la energía consumida pero menor la concentración de dioxinas en el aire.

Puesto a prueba en un foro científico, el ingeniero aseguró que para elaborar sus gráficas sobre dioxinas había realizado una correlación matemática con 11 de los 16 datos publicados en un estudio sobre emisiones patrocinado por una incineradora canadiense. Un año más tarde, Barry Commoner, de la American Association for the Advancement of Science, reprodujo el experimento de Hasselriis y obtuvo resultados diferentes, que apuntaban más bien a que entre la temperatura de combustión y la concentración de dioxinas no existía ningún tipo de correlación.

Commoner quiso cotejar sus datos con los de Hasselriis, pero éste reconoció abrumado que no eran 11, sino cuatro, los datos correlacionados, y que sólo en dos casos pudo demostrarse su hipótesis de partida. ¿Error o negligencia? Con anterioridad a Hasselriis, industrias que exponían dioxinas a la atmósfera tuvieron que justificarse públicamente ante graves accidentes acaecidos en 1949 (Monsanto, en EEUU), 1953 (BASF, Alemania) y 1976 (ICMESA, en Italia).

En sendos casos las industrias escondieron el número real de trabajadores expuestos (y enfermos) incluyendo trabajadores no expuestos, con lo que se consiguió que no se encontraran diferencias significativas al comparar los dos grupos de trabajadores (tal como la propia BASF reconoció en 1994, habiéndose detectado entonces un aumento de hasta un 100% en la mortalidad por cáncer). Diluyendo el riesgo las compañías evitaban el pago millonario de compensaciones a los trabajadores enfermos, a expensas de «exhaustivos estudios epidemiológicos» que neutralizaban los datos de estudios científicos que avalan la toxicidad de las dioxinas.

Fuente: www.consumer.es




“Una imagen vale más que mil palabras” y esto parece ser así con las advertencias en los paquetes. Actualmente, varios países requieren la inclusión de advertencias sanitarias con imágenes en los paquetes de tabaco, comenzando con Canadá en 2000 y Brasil en 2001. La investigación ha demostrado que advertencias convincentes con imágenes apropiadas informan a los fumadores y los motivan a hacer un intento para abandonar el hábito.


Etiquetado engañoso

En muchos países, son populares las marcas de cigarrillo denominadas “livianas” o “light”, “con bajo contenido de alquitrán”, “suaves” o que usan términos similares. A menudo, en el etiquetado se muestra niveles de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono inferiores a los de cigarrillos “comunes” de la misma familia de marcas. La investigación y los documentos internos de empresas tabacaleras revelan que los fumadores creen que estos cigarrillos "suaves" son menos perjudiciales que los cigarrillos "comunes" y que muchos fumadores que están preocupados por la salud optan por los cigarrillos "suaves" en lugar de abandonar el hábito. A este problema se suma el hecho que los sistemas de análisis que usa la mayoría de los países para medir los niveles de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono en el humo del cigarrillo no miden con exactitud el nivel de las toxinas inhaladas por el fumador. Estos métodos (el método de la Organización Internacional de Normalización o ISO y el método de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos o la FTC) usan aparatos inhaladores cuyo comportamiento difiere de la mayoría de los fumadores.

Los cigarrillos "suaves" y "con bajo contenido de alquitrán" no tienen niveles inferiores de toxinas. Los filtros presentan orificios de aire o ventilación diminutos y, a menudo, invisibles, que diluyen los niveles de las toxinas que llegan a los aparatos inhaladores. Pero cuando los fumadores consumen cigarrillos "suaves" o "de bajo contenido de alquitrán" modifican su comportamiento para conseguir la cantidad de nicotina que el cuerpo necesita. Por ejemplo, pueden:

• cubrir los orificios de ventilación con los labios o los dedos;

• tomar más bocanadas o inhalar más profundamente cada cigarrillo; o

• fumar más el cigarrillo.

Los estudios también han revelado que los fumadores de cigarrillos con "bajo contenido de alquitrán" tienen las mismas probabilidades que otros fumadores de contraer cáncer u otras enfermedades. Por este motivo, la OMS ha recomendado que no se proporcione a los fumadores los niveles de alquitrán, nicotina y monóxido de carbono medidos por los métodos de la ISO o la FTC (Comisión Federal de Comercio) y que no se impriman en los paquetes de tabaco. Además, el CMCT de la OMS, en los artículos 9 y 10, exhorta a la Conferencia de las Partes a proponer directrices sobre el análisis, la medición y la reglamentación de los contenidos y las emisiones de los productos de tabaco y el humo del tabaco. También exhorta a las partes del CMCT de la OMS a que apliquen tal análisis, medición y reglamentación y que exijan a las empresas tabacaleras la divulgación de la información sobre los ingredientes.


Importancia del paquete

El paquete de tabaco es un medio publicitario fundamental para las compañías tabacaleras. Se le conoce como un producto “distintivo” debido a su estrecha identificación con la imagen del fumador. Las marcas pueden transmitir sofisticación, rudeza, rebeldía, feminidad o masculinidad o muchas otras imágenes. Estas imágenes son particularmente importantes para los fumadores adolescentes, quienes aún están tratando de establecer quiénes son. Contrariamente, los paquetes de tabaco pueden usarse para desalentar el uso del tabaco, ya sea a través de advertencias sanitarias o a través de un paquete totalmente simple.


Una imagen vale más que mil palabras


Advertencias sanitarias

Contrario a la opinión popular, muchos fumadores no son conscientes de los riesgos que conlleva el consumo de tabaco. Ellos pueden saber que el tabaco “es malo para su salud”, pero muy pocos se dan cuenta de la magnitud del riesgo, en comparación con otros comportamientos (como comer “comida chatarra”, por ejemplo), así como de la probabilidad de morir por una enfermedad causada por el tabaco (50% de todos los fumadores), y muy pocos pueden nombrar enfermedades específicas, además del cáncer de pulmón, que son causadas por el fumado.
Experiencias en Brasil, Canadá y otros países muestran que advertencias de salud fuertes en los paquetes y envases de tabaco –particularmente advertencias que incluyen imágenes—pueden ser una fuente importante de información para fumadores jóvenes y, además, que las advertencias profundizan el conocimiento que los fumadores tienen del riesgo, lo cual actúa como motivador para intentar dejar de fumar.


Mitos y hechos

Los mensajes en los paquetes son ineficaces. En muchos países, los mensajes en los paquetes son ineficaces porque son muy pequeños y la información suministrada no es lo suficientemente clara. Pero en Canadá y Brasil, donde los mensajes sanitarios en los paquetes son grandes y usan imágenes, muchos fumadores han sido motivados a hacer un intento para dejar de fumar. Los fumadores dicen que la información es pertinente y que los instruye sobre los efectos del tabaquismo para su propia salud y la salud de otros que respiran el humo involuntariamente. Estos mensajes pueden reforzar otros elementos de un programa para el control del tabaco, como los entornos libres de humo de tabaco.

Las personas aquí compran cigarrillos sueltos, ni verán los paquetes.Si los mensajes sobre salud son suficientemente grandes y claros, las personas los verán en los paquetes exhibidos para la venta, al sacarlos de los bolsillos y los bolsos de los fumadores y cuando se desechan. Los mensajes en los paquetes constituyen una de las formas disponibles más económicas y de mayor alcance para educación del público.

Muchas personas no pueden leer, con lo cual los mensajes en los paquetes no tendrán resultados. Esta es una buena razón para incluir imágenes junto con los mensajes de texto. Las imágenes pueden ilustrar gráficamente los perjuicios del tabaquismo para la salud y la exposición pasiva al humo de tabaco que puede comprenderse incluso sin texto.


Una imagen vale más que mil palabras


Fuente: Paho.org




Campaña antitabaco desarrollada en Estados Unidos presenta una de las consecuencias de fumar.




Joe Chemo: un camello con cáncer de pulmón

Joe Chemo ha perdido el pelo y se siente manipulado por las tabaqueras. Comenzó a fumar con 14 años, imitando a su mejor amigo. Pronto el tabaco se dejó sentir sobre su capacidad física y su 'sex appeal'. Ahora tiene cáncer de pulmón y está recibiendo quimioterapia. Él es la parodia de 'Joe Camel', representante de la conocida marca de cigarrillos, y su imagen es la base de una campaña antitabaco desarrollada en EEUU.

La idea surgió cuando el padre de Scott L. Plous, un profesor de psicología de la Universidad de Wesleyan (Connecticut), casi fallece por consumir esta droga. Plous se puso manos a la obra y decidió difundir una imagen más honesta del tabaquismo. Para ello eligió aportar unas características más 'reales' al archiconocido y atractivo camello. La propuesta tomaba cuerpo y veía la luz en 1990.

"Aunque Joe Chemo parezca un chiste no hay nada de gracioso en la quimioterapia" indica Joe Sloan en la página web que él mismo ha creado. "Este sitio está dedicado a los pacientes que reciben quimio y a sus familiares, con la esperanza de reducir el número de personas que fuma cigarrillos y que tiene que sufrir un tratamiento médico".

Actualmente la campaña consta de tres imágenes: Joe Chemo en una cama de hospital, caminando con un gotero y en su funeral. Unas escenas cuanto menos chocantes y que se han incluido en pósters, vallas publicitarias y camisetas.


Joe Chemo: un camello con cáncer de pulmón


Las ilustraciones se deben a un dibujante de 'Adbusters' una asociación acostumbrada, entre otras cosas, a airear los trapos sucios de varias compañías y de los magnates que las dirigen. Ellos mismos definen su objetivo: "derrocar las estructuras de poder existentes y forjar un cambio importante de la manera en que viviremos en el siglo XXI.

La Asociación Americana del Pulmón en Colorado también juega un papel activo en esta campaña. Entre otras actividades, gestiona el alquiler de los disfraces de Joe Chemo, que fueron diseñados por la misma empresa que creó la mascota de los Chicago Bulls y que parece que cuenta con una gran aceptación en EEUU.

'Joe Chemo' fundamentalmente está dirigido a jóvenes estudiantes que comienzan a verse tentados por los cigarrillos, reforzando la importancia de la labor preventiva. Pero la iniciativa también atrae a otras personas más mayores, activistas, educadores o empresarios, entre otros.

La web, por tanto, posee múltiples y heterogéneas visitas. "A veces me llegan mensajes de personas jóvenes que me preguntan: ¿qué puedo hacer?, no quiero que mi padre se muera", explica Sloan.

El objetivo de este psicólogo estadounidense es, por tanto, dar respuesta a las personas que consultan la página de Internet y dar a conocer los males del tabaco a través de su campaña. "Que la gente considere lo que les puede pasar si fuman", recalca.

En su opinión, la clave está en transmitir una información personalizada con mensajes sobre los efectos del tabaco. "Las campañas basadas en las consecuencias a largo plazo no suelen ser eficaces. Si se habla de enfisema o de cáncer de pulmón es menos atrayente porque tardan más tiempo en aparecer. Es más eficaz, si se cuentan los problemas sexuales o sociales, que es algo más inmediato, y eso es lo que hacemos", incide.


Joe Chemo: un camello con cáncer de pulmón


El silencio de las tabaqueras

Los fabricantes de los cigarrillos 'Camel' -R.J. Reynolds Tobacco Co.- no han tomado ningún tipo de acción legal y sus declaraciones sobre este tema han sido escasas. "Ellos creen que son el elefante y nosotros la mosca y prefieren no responder para no darnos más notoriedad", aclara Sloan.

La imagen del camello Joe, que en EEUU llegó a ser tan conocida como Mickey Mouse, tuvo que dejar de ser empleada hace ya algunos años, según una resolución judicial. Desde entonces las compañías tabaqueras se cuidan de difundir, en Norteamérica, ilustraciones que puedan atraer a los más pequeños. Sin embargo, como recalca el creador de esta campaña antitabaco, estas imágenes "se exportan a otros países y con ellas se continúa haciendo marketing dirigido a personas jóvenes".

Sloan recalca que el tabaquismo es un problema de todos los países. "Ésta es una batalla global, no sólo americana, por eso doy la bienvenida a todos los compañeros. Sé que es difícil de eliminar su presencia porque forma parte de la cultura, como está pasando en España, pero hay que intentarlo. La gente se está muriendo".

"Yo sólo hablo desde mi punto de vista, soy profesor de psicología y no tengo ningún patrocinio ni presupuesto. Sólo tengo ideas, ningún otro objetivo", concluye.

Fuente:www.elmundo.es




Philip Morris, Bigott, British American Tobacco, son solo tres de las tabacaleras que tienen una página en internet dedicada a la prevención del consumo de tabaco, especialmente por los menores. Todas coinciden en que el consumo de tabaco por parte de los menores es un problema a nivel mundial y que la cuestión es como conseguir que dejen de fumar, acordando éstas que es labor de los padres, de las organizaciones para la salud pública y de los gobiernos. Cuando se refieren a los padres y a las organizaciones las referencias son lógicas; cuando hablan de las contribuciones que los gobiernos pueden hacer, sugieren la aprobación de leyes que tipifiquen como delito la venta de cigarrillos a menores de edad.

Aquí surgen algunas preguntas: Cuánta diferencia hay entre un menor y un mayor de edad? Un año, un mes, un día? Cuantos jovencitos de 17 años no tienen un amigo de 18 o más? O cuántos de 20 no tienen amigos de 21? (Según como sea establecida la mayoría de edad). Es difícil para un menor comprar tabaco?

En cuanto a publicidad y promoción, se dicen respetuosos de la Ley, al punto que hablan de: …

* Restringir la publicidad del tabaco y limitarse a aquellos vehículos publicitarios exclusivos para adultos.

* Proceder al desmantelamiento de publicidad cerca de colegios, universidades, institutos.

* Dejar de auspiciar competencias deportivas.

* Informar los gastos en publicidad.


Se cumple realmente esto? O las tabacaleras se siguen burlando de la sociedad y de la salud publica?

Las restricciones voluntarias del mercadeo propuestas por las tabacaleras crean una imagen ficticia de interés y responsabilidad, pero se componen de medidas comprobadamente ineficaces. Su objetivo fundamental es proteger a la industria del tabaco. Los convenios se formulan sin tener en cuenta los resultados de las investigaciones sobre los hábitos tabáquicos de los jóvenes y sin ninguna intención de evaluar dichos resultados. Ciertos documentos internos de la industria tabacalera, divulgados a raíz del gran litigio que recientemente tuvo lugar en los Estados Unidos, ponen de manifiesto que la finalidad oculta de los códigos de la industria es impedir que se produzca una reglamentación eficaz. En un memorándum interno sobre una reunión celebrada en 1976 entre Harry Paul, el entonces Director Ejecutivo de BAT-Hong Kong, con el jefe de la industria televisiva de Hong Kong, se afirma que “…al entablar un diálogo seguido de unas cuantas concesiones menores, la industria puede ponerse a salvo de una legislación severa durante por lo menos dos a tres años mas”.

Las normas destinadas a evitar actividades de comercialización dirigidas a la juventud o que puedan atraer a menores de edad, abarcan cinco áreas principales:


La publicidad que despierta el interés de la juventud.

Publicidad o.. Antipublicidad?


La distribución de artículos de promoción a los jóvenes.

Publicidad o.. Antipublicidad?


El patrocinio de actos o actividades en que participa gente joven.

Publicidad o.. Antipublicidad?


La rotulación del envasado de los productos del tabaco.

Publicidad o.. Antipublicidad?


La venta de cigarrillos a menores de 18 años de edad.

Publicidad o.. Antipublicidad?



La publicidad del tabaco tiene sus cambios y, como actualmente no puede dirigirse directamente a los niños y jóvenes, apela a la simulación - disimulación, de tal manera que en forma directa, o por caminos indirectos, llega a la juventud. A sus inexpertos y potenciales consumidores.

En Febrero del 2006, Philip Morris lanza en Argentina una campaña publicitaria que decía:

Slogan: “Una oportunidad así, no se ve todos los días. Aprovechala. Andáte a vivir solo. Hay 5 departamentos. Imagináte en uno.”

Mensaje: Fumando muchos Philip Morris puedo ganar un dpto. e irme a vivir solo… Vivir Solo… Sin la familia… Fumando tranquilo… independiente… adulto…


Slogan: “Subí el volumen. Andáte a Vivir Solo”.

Mensaje: Vete a vivir solo en un departamento que te ganarás fumando Philip Morris.

En la publicidad del tabaco es importante dónde se coloca el anuncio, es decir el "contexto psicológico de las imágenes", por su efecto parasitario para interactuar con el ambiente. En los medios de comunicación impresos, los anuncios se colocan cerca de publicidades de otros productos, o cerca de artículos que pueden apoyar el significado deseado de esos anuncios, por lo que el análisis de estos no puede separarse del análisis del contexto en el cual se insertan:

* En Enero del 2007 la publicidad del cigarrillo Next de Massalin Particulares (Philip Morris) es colocada cerca de publicidad de otro producto, con chicas para atraer la atención de los jóvenes y el tema de la celulitis dirigido a las mujeres, por lo que el análisis de los cigarrillos Next está ligado al análisis de todo el contexto; en este caso un mate con personalidad y chicas que sonríen al fumador.

* Viceroy (British American Tobacco) propone una "Elección correcta" y el premio de un encendedor si fuma y colecciona cinco etiquetas de cigarrillos. La imagen se encuentra al lado del horóscopo, que atrae a muchas personas porque les dice que tendrán viajes exitosos y triunfarán en todo; giro positivo del destino y larga vida si fuman cigarrillos Viceroy.

* Marlboro sin palabras unida al alcohol. Ambos elementos que se imponen a los jóvenes en sus reuniones nocturnas. Tabaco y alcohol son drogas legales, adaptadas como costumbres sociales, con un inicio en la juventud antes de los 15 años.

* Marlboro nuevamente, con un aviso a doble página central, muestra fuerza, resistencia, empuje, salud y aire puro con la imagen de vigorosos caballos levantando nubes de arena. Excluye toda posibilidad de enfermedad sugiriendo la vital energía que produce el fumar cigarrillos Marlboro, sin llegar a mostrar la imagen ni la palabra "cigarrillo".

* Chesterfield se impone ofreciendo bajos precios al alcance de la juventud con mágicas noches de verano: “Las noches de verano tienen magia – Descubre Chesterfield”.


Así pasa el tiempo y las empresas del tabaco siguen simulando que regalan departamentos, autos, viajes a quienes fuman. Porque la publicidad es permitida y el engaño del marketing no se dirige a los viejos fumadores de vida limitada, sino a los niños y jóvenes que tienen años en su futuro como consumidores de cigarrillos.


De acuerdo con un estudio publicado a finales de marzo de 1991 por el New England Journal of Medicine, la palabra Marlboro, su logo y sus colores estuvo presente el 50% del tiempo de retransmisión televisiva del Gran Premio Marlboro que se llevó a cabo, por aquel entonces, en EEUU.

A pesar de que la publicidad sobre el tabaco es sólo una pequeña parte de la publicidad que globalmente existe, cada vez que se habla de regular los anuncios del tabaco o de frenar el patrocinio que las marcas de cigarrillos ejercen sobre el deporte, las agencias publicitarias ponen el grito en el cielo alegando que se les coarta el derecho constitucional a promocionar un producto que es, por otra parte, legal.

El ejemplo más reciente se observó en los Estados Unidos con el arreglo judicial de noviembre de 1998, según el cual las empresas tabacaleras de ese país prometían "no tomar medidas, directas o indirectas, para dirigirse a los jóvenes . . . en la publicidad, la promoción ni la comercialización de los productos del tabaco", pero apenas un año después las empresas tabacaleras, en vez de reducir sus gastos de comercialización, se gastaron la cifra inaudita de $US 8 240 millones para comercializar sus productos, lo cual representa un aumento de 22,3% con respecto al año anterior, según la Comisión de Comercio Federal de ese país. Actualmente la industria del tabaco invierte más de US$ 12.4 billones por año – más de US$ 34 millones por día – en publicitar sus productos solo en USA. En lo que va de año ya han invertido US$ 5.251.586.130.

Una industria como la del tabaco que enferma y mata a las personas, no puede tener protección, subsidios, ni legalidad. Se debería prohibir totalmente el patrocinio del tabaco para evitar una publicidad falsa y dirigida a los jóvenes, aunque…


“Que produzca enfermedades y muertes en las personas no es tomado en cuenta por los factores económicos. Es que también se dice que la vida no tiene precio... y por lo tanto no es de interés ni produce intereses”.


Fuentes: tabaquismo.freehosting – Tobacco and gallery.org




Eran los tiempos en que la cigüeña fumaba Churchman’s No. 1

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


En los que el feliz y orgulloso padre fumaba Webster en la sala de espera de la maternidad

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Mamá debía fumar Phillip Morris

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Aunque el bebe le sugiriera Marlboro

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Felices momentos compartidos, papá, hijo y cigarrillos "Sano"

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Luego venía la educación de los hijos, y que mejor que comenzar en casa

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Papá super héroe escuchaba y respondía a todas sus dudas

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Sintiéndose orgulloso de verlo crecer

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Acompañando y enseñándole todo lo que necesita saber para que se convierta en un hombre de bien, igual que papá

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Y como no retribuir tanto amor recibido?, Y que mejor que Chesterfield para su cumpleaños

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


O mimarlo con Old Golds para el Día del Padre

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


¿Y porque no? si hasta Santa Claus disfrutaba fumando cigarrillos Pall Mall

Eran otros tiempos, cuando fumar era un placer...


Fuente fotografías: Escuela de Medicina Universidad de Stanford



Hombre Marlboro, cuando la realidad cruza y borra la fantasía

En la lucha contra el tabaquismo en nuestra sociedad, la ironía no podría estar mejor representada que en el hecho de que el símbolo de la publicidad de marlboro, cuya aparición en "Marlboro Country", publicidad decisiva en la colocación de Marlboro, de Philip Morris como la marca de cigarrillos mejor vendida del mundo, murió de cáncer de pulmón. Algunos reclamos sobre "el" Hombre Marlboro son un poco engañosos, sin embargo, desde 1954, muchos hombres han interpretado al duro vaquero de la publicidad de Marlboro. Un nativo de Oklahoma llamado Darrell Winfield fue el principal hombre de Marlboro desde mediados de los ‘70, pero docenas de otros hombres (muchos de ellos "verdaderos" vaqueros) también han modelado para comerciales de televisión, revistas y anuncios en periódicos, vallas publicitarias, publicidad y otros materiales para promocionar la marca Marlboro, y dos de ellos, fumadores de larga data, han muerto de cáncer de pulmón.

Wayne McLaren, quien en 1976 poso para algunas fotografías promocionales de Marlboro, murió el 22 de julio de 1992 de cáncer de pulmón a la edad de 51 años. McLaren era un profesional del rodeo que actuó en varias películas y series de televisión (principalmente Westerns) en los ’60 y los ‘70, y fue modelo para la publicidad impresa a mediados de los ‘70 incluyendo una campaña de Marlboro en 1976. A McLaren, que fumaba un paquete y medio al día, se le diagnosticó cáncer de pulmón a la edad de 49. A pesar de la quimioterapia, la extracción de un pulmón, los tratamientos de radiación, el cáncer se extendió a su cerebro. Después de saber que tenía cáncer, McLaren inició una campaña antitabaco que incluyó la producción de un comercial que se describe como sigue:

* En el potente anuncio de televisión, imágenes del brillante joven Wayne McLaren con un sombrero Stetson se sobreponen a imágenes recientes donde se le veía entubado en una cama de hospital. Su hermano, Charles, proporciona grabaciones de voz y reprende a las empresas tabacaleras por la promoción de un "estilo de vida independiente" y pregunta: "Yaciendo aquí, con todos estos tubos alrededor, que tan independiente crees que eres??"

En los últimos meses de su vida McLaren compareció ante la legislatura de Massachusetts cuando estaban evaluando la posibilidad de un proyecto de ley para agregar impuestos a los cigarrillos para pagar la educación y la salud. También hablo en la Junta General de Accionistas de Philip Morris para apoyar una resolución en la que la empresa limitaria su publicidad. Philip Morris negó inicialmente que McLaren hubiera aparecido en la publicidad Marlboro, pero mas tarde, un vocero de la compañía admitió que la imagen de McLaren había sido utilizado en las “Marlboro Poker Texas Cards”. (La mujer que vivió con McLaren en los últimos ocho años de su vida también produjo un anuncio en la revista Marlboro que reivindica la foto McLaren).

La fascinación del público con estas muertes es fácil de entender. Con el crecimiento de la lucha contra el tabaquismo, la proliferación de demandas judiciales contra las empresas tabacaleras, y la aprobación en los últimos años de leyes que restringen fumar en lugares públicos, la muerte del omnipresente símbolo del cigarrillo mejor vendido del mundo es una ironía que muchos partidarios de lucha contra el tabaco disfrutan.

Fuente: SmokeFreeSociety.org