Mostrando entradas con la etiqueta estrategias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estrategias. Mostrar todas las entradas


El bienestar experimentado con el ejercicio es tal, que los malos hábitos hacen sentir mal.




Habrá quienes puedan contar la experiencia de que algunos vicios como fumar, tomar de más, llevar una mala nutrición y dormir pocas horas han llegado a su fin al hacer ejercicio como una disciplina diaria. Pero también hay especialistas que coinciden en que al ejercitarse se reduce el estrés, lo que lleva a bajar los niveles de ansiedad, y con esto se acaba también el fumar y comer de más.

El médico internista Alfredo Galarza afirma que los cuatro pilares para la salud son ejercicio, alimentación saludable, un buen peso y no fumar. "Las personas que cumplen con estas cuatro variables tienen más expectativas de vida", agrega. "Y aunque pareciera que son dependientes una de la otra, la obesidad y el ejercicio, en la práctica, no lo son porque un gordito que hace ejercicio tiene una expectativa de salud más favorable que otro con sobrepeso que no se ejercita". Aunque tampoco es pecado caer muy de vez en cuando en la tentación, y quizá dos cervezas, máximo, una copa de vino o una rebanada de pastel alternados en un cierto periodo de tiempo, dan ánimo para seguir con orden este estilo de vida.




Y cómo le hace el ejercicio para controlar vicios?

La clave es que una disciplina ayuda a manejar el estrés y la depresión. Quienes se ejercitan están menos ansiosos y estresados. "Mucha gente come por estrés, y está claro que el tabaquismo se asocia con la ansiedad y ésta también baja. "Está plenamente demostrado que el ejercicio disminuye la depresión y con esto aumenta el entusiasmo, la pasión y energía, que te lleva a superar los retos". También al sentirse a gusto consigo mismo se toma cierta aversión al cigarro y al alcohol, menciona el médico. Cuenta que alguna vez fue fumador y la manera en que dejó el cigarro en forma definitiva fue salir a correr a diario. El especialista señala que cualquier cantidad de ejercicio es buena, pero para que tenga un impacto mayor se requieren al menos de 150 minutos semanales, repartidos en cuatro días por semana. Agrega que los ejercicios más saludables son trotar, caminar, bicicleta y natación.

Bueno por donde lo veas.

La magia de despedir los malos hábitos se da en el momento que empieza la desintoxicación orgánica y mejora la presión cardiovascular y, al estar la sangre más oxigenada y los pulmones limpios, ya no se desea fumar, explica Gerardo Sáenz, director de Wellness Center. Al hacer ejercicio se entra también a un régimen alimentario que ayuda a no ingerir comida chatarra o muy grasosa, porque el cuerpo, al estar desintoxicado, la rechaza. "El estómago se revuelve, se te inflama y puedes padecer colitis y gastritis, porque tu cuerpo ya no está acostumbrado a recibir las dosis altas de grasas o de harina y, como estás consumiendo agua, se purifica, a la vez que se desintoxica, y la reacción de rechazo es de malestar físico y mental. Andas somnoliento y experimentas falta de rendimiento en el día", agrega el también entrenador personalizado.

El ejercicio también tiene su repercusión al dormir mejor, porque al practicar a diario una disciplina, se hace el compromiso de no desvelarse para levantarse temprano. La mejor prueba de que esta teoría funciona es porque él mismo lo experimentó. Cuenta que antes de iniciarse en el ejercicio, hace 17 años, fumaba dos cajetillas al día y tomaba alcohol. "Al principio me pasó la típica novatada, mareos y ganas de vomitar, y poco a poco fui dejando el vicio hasta el punto de que ya me parece una situación molesta el estar con alguien que fuma", dice el profesor de spinning, quien tiene estudios de fitness en Francia. Al dejar de desvelarse, se esfuma también el gusto por la bebida, agrega, y con ello las crudas, que ahora le parecen insoportables. "Llevo una dieta balanceada y, cuando me llego a desvelar, me cuesta de dos a tres días recuperarme, porque yo sigo con mi mismo ritmo. Si por alguna razón no se completan las ocho horas de sueño, el entrenador recomienda darse un descanso a media tarde, no importa que sean horas de trabajo. Por ejemplo, en la oficina se pueden hacer ejercicios de respiración en cinco minutos. Sáenz recomienda bajar la barbilla cerca de la rodilla, relajar los brazos y tomar aire. "Eso te cambia la circulación de la sangre, te oxigena y te reactiva, aunque no sustituye una siesta, pero te va a ayudar a tener oxigenación y un momentito de relajación o de cambio de actividad", dice de esta técnica llamada Tzen que aprendió en Francia. Las artes marciales son otra disciplina que ayuda a contrarrestar los malos hábitos. "Pero lo que más te ayuda son los ejercicios cardiovasculares por el esfuerzo y la condición física que requieren".

¿Aburrido?

Ser tan metódico en la forma de vida hace pensar que alguien es obsesivo o no disfruta la vida. "Obviamente, en la vida todos los excesos son malos. Si tú sabes, por ejemplo, que debes hacer una hora y media o dos de ejercicio, tres comidas fuertes, intercalar dos snacks y descansar ocho horas al día, eso te vuelve una persona activa y completamente saludable y no te va a costar trabajo ni te vuelve un extraterrestre", explica. Al contrario, te lleva a tener más rendimiento y desempeño en la escuela, el trabajo o en las actividades que realizas y a bajar los niveles de estrés. "A mí, por ejemplo, no me han dicho que sea aburrido, más que todo, la gente se da cuenta que si no tomas, estás bien y contento. Me preguntan que si no se me antoja tomar o fumar, pero para estar bien no requiero de eso. Me la paso agradable con un refresco o agua".




Bye al cigarro.

Con el ejercicio el cuerpo es capaz de secretar endorfinas que hacen sentir muy bien y es cuando inicia el deseo de "portarse bien", señala Pedro Durón, especialista en medicina del deporte. La sensación de bienestar que otorga el ejercicio es tan fascinante, que no lo quieres entorpecer con los malos hábitos, comenta Durón. "Empiezas a cuidar los alimentos y a dejar los vicios, entre ellos el cigarro", agrega. "Esto es porque un fumador se va a fatigar más rápido, pero conforme empieza a hacer ejercicio y a mejorar su capacidad de ventilación, inconscientemente olvida la necesidad de querer fumar para conservar esa mejoría que probó y comparó".

El médico lo dice porque ya lo vivió. Por ocho años fumó cigarrillos muy fuertes y padecía obesidad. Luego, por una promesa que le hizo a su hijo, dejó el tabaco, al mismo tiempo que se decidió a hacer spinning, y esto lo llevó a hacer una dieta y comer saludable. "Con el ejercicio viene toda una combinación de factores, porque se recomienda comer frutas y verduras y, al tener un plato colorido, te nutres de antioxidantes, que son los que ayudan a combatir los radicales libres y que una persona, que ha practicado ejercicio por mucho tiempo y que se cuida, se vea más joven, tanto en lo físico como en lo estético", señala. Por lógica se sabe que el ejercicio cansa y por eso resulta un buen hábito para quienes no logran conciliar el sueño fácilmente. "Tampoco queremos que se queden dormidos", explica el médico. "El exceso de sueño es por ejercitarse de más o, sucede al revés, porque el sobreentrenamiento también ocasiona insomnio. Por eso lo que importa es recuperar las horas de sueño, no reparar luego el organismo por exagerar".

Fuente: impre.com




Dejar de fumar es lo más importante que usted puede hacer por su salud.



1.Viva una vida más sana.
Fumar causa enfermedades del corazón, derrame cerebral, cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer, y muchas otras enfermedades. Su salud empieza a mejorar en el momento en que deja de fumar.


2.Viva una vida más prolongada.
Los cigarrillos realmente “están acabando con su vida”. Los fumadores que mueren por causa del tabaco mueren cerca de 14 años antes que los no fumadores.


3. Libérese de la adicción.
La nicotina es una de las sustancias conocidas más adictivas.


4.Mejore la salud de las personas que lo rodean.
El humo de segunda mano mata, causa cáncer, enfermedades del corazón y otras enfermedades. Los niños cuyos padres fuman tienenmás probabilidades de tener bronquitis, asma, infecciones en los oídos y neumonía.


5.Ahorre dinero.
Fumar un paquete diario cuesta más de $2,500 al año. Usted podría hacer mucho con ese dinero.


6. Siéntase mejor.
Deshágase de la tos, respire mejor y deje de sentirse enfermo todo el tiempo. También luzca mejor: quienes dejan de fumar tienen una piel más joven, dientes más
blancos y más energía.


7. Calidad de vida.
Su ropa, su auto y su casa no olerán mal. La comida tendrá mejor sabor.


8.Tenga un bebé sano.
Los bebés de mujeres que fuman tienen más probabilidades de enfermarse o morir, y
de nacer demasiado pequeños o demasiado pronto.


9.Mejor salud sexual y reproductiva.
Los hombres que fuman tienen problemas para conseguir y mantener una erección. Las mujeres que fuman tienen más dificultad para quedar y permanecer embarazadas.


10.Deje de sentirse como un marginado social.
Cada vez hay menos lugares en donde se permite fumar. La mayoría de fumadores ya han dejado de fumar. Usted también puede.



¿Todavía fumando? Los cigarillos están acabando con su vida.



10 maneras de lograrlo más fácilmente


1. Prepárese.
Haga una lista de sus motivos para dejar de fumar y léala con frecuencia.


2. Escoja una fecha para dejar de fumar.
Deshágase de ceniceros y encendedores, y bote todos los cigarrillos.


3.Tenga un auto y una casa libres de humo.
Es más saludable para otros y le ayudará a resistir el deseo de fumar.


4. Busque apoyo y ánimo.
Cuéntele a su familia, amigos y compañeros de trabajo que está dejando de fumar y pida su apoyo.


5. Consiga un compañero para dejar de fumar.
Pida a un fumador que deje de fumar con usted, o encuentre a alguien que ya ha dejado de fumar con quien usted pueda hablar para pedir apoyo.


6. Identifique qué provoca las ansias de fumar.
El alcohol, el café y el estrés pueden hacer que usted sienta ganas de fumar. Lo mismo puede suceder al ver fumar a otros; pídale a los fumadores que conoce que no enciendan cigarrillos frente a usted.


7. Considere tomar medicamentos.
El parche o chicle de nicotina, y medicamentos tales como Zyban (bupropion) y Chantix (varenicline)reducen mucho el deseo de fumar y duplican su oportunidad de
éxito. Hable con su médico.


8.Ayúdese a manejar la situación.
Beba mucha agua para reducir las ansias. Haga ejercicio paraliberar el estrés y mejorar su estado de ánimo y salud - una caminata rápida con frecuencia lo logra.


9. Elimine de su mente el deseo de fumar.
Hable con un amigo cuando tenga ganas de fumar. Ocúpese en una tarea sencilla, consuma un refrigerio saludable, salga a caminar, o mastique chicle. Evite lugares y situaciones que asocie con el hábito de fumar.


10. ¡Aléjese del primer cigarrillo!
Fumar aunque sea un cigarrillo puede hacer que vuelva a empezar. Las ansias se disminuirán entre más tiempo deje de fumar. Si usted puede dejar de fumar por 3 meses, probablemente dejará de fumar por completo.



No se rinda

• La mayoría de las personas necesitan varios intentos antes de alcanzar el éxito. Si usted empieza a fumar de nuevo, no se desanime – intente otra vez.

• Usted no ha fracasado – ha aprendido sobre qué provoca y las situaciones que le hacen fumar.

• La próxima vez que deje de fumar será más fácil. Sólo bote sus cigarrillos y
empiece de nuevo.

• Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar. La mayoría ya lo han hecho.

Fuente: www.nyc.gov




Puede un videojuego ayudarnos a dejar de fumar? Los fabricantes piensan que sí, por lo que, siguiendo la estela del gran éxito de Nintendo ‘Wii Fit’, preparado para mantenerse en forma sin salir de casa y jugando a la videoconsola, los fabricantes de juegos han optado por sacar al mercado una serie de nuevos títulos dirigidos a la salud. Destaca entre ellos el del francés Ubisoft “Allen Carr's Easyway to Stop Smoking” (‘La forma fácil de Allen Carr para dejar de fumar’), que ya está a la venta, para la videoconsola de bolsillo Nintendo DS.


Dejar de Fumar jugando

Más de 10 millones de fumadores de todo el mundo han acudido a los libros, clínicas o DVD "Allen Carr's Easyway" para dejar el cigarrillo, pero ahora aquellos que quieran terminar con el hábito pueden intentarlo con un videojuego compuesto por 14 mini juegos. Los juegos, diseñados por el estudio de Ubisoft en Quebéc y el equipo de Allen Carr, se centran en las razones por las que la gente fuma en vez de por qué deben dejar el hábito.

"Cada juego ha sido diseñado para ser muy accesible para que un no jugador también pueda divertirse. No estamos hablando de un juego que le permitirá a la persona ganar premios virtuales, sino de uno que de hecho puede ayudar a dejar de fumar", afirman Denis Dore, productor del videojuego.

Por su parte, Robin Hayley, presidente de la empresa Allen Carr's Easyway International, dice que los estudios han demostrado que la gente absorbe más información cuando está inmersa de forma activa y disfrutando en un proceso de aprendizaje. Además, el juego podría atraer a fumadores jóvenes menos inclinados a visitar una clínica o leer libros para dejar el hábito, y el que funcione en la Nintendo DS hace que el juego sea portátil.





Fuente: vanitatis.com




Cada ser humano tiene un tiempo de aprendizaje, de entendimiento y el mismo está basado en sus necesidades y en lo que siente en ese instante..



El yoga no es un método para dejar de fumar, ni para quitarnos ninguna adicción, sin embargo sus técnicas pueden servirnos de ayuda. Los motivos por los que fumamos no son racionales ni evidentes, y están arraigados en el sistema nervioso de la persona. Este es capaz de producir gran cantidad de substancias químicas que generan estados de ansiedad, alegría, dolor, placer, felicidad, tensión, relajación... el tabaco igual que el resto de las drogas contiene substancias químicas muy similares a las que genera nuestro cerebro, que producirán esas sensaciones. El resultado es que el cerebro deja de sintetizar esos neurotransmisores y parte de él se vuelve inútil, con lo cual el adicto cree que necesita repetir el mismo acto para enlazar con esas sensaciones.

El yoga simplemente nos dice que no necesitamos el tabaco para sentirnos bien, sino que nosotros somos los que creamos nuestros propios estados emocionales. Aunque exista el síndrome de abstinencia, (eso es inevitable y temporal), si cambiamos nuestros hábitos, nuestro sistema nervioso y psíquico empezará a funcionar por si mismo y mejor,. Somos libres de dejar cualquier cosa cuando queramos, sin excusas, cuando tenemos un motivo real para ello. El problema es que casi nadie, en el fondo, quiere dejarlo. Es posible dejar de fumar en forma sana, por un proceso de desarrollo de conciencia y no por la simple autorepresión ni la sola fuerza de voluntad. Parar de fumar es un acto de voluntad, dejar el cigarrillo es otra cosa, es simplemente no desear fumar. Para dejar el cigarrillo es requisito eliminar los poderosos condicionantes al cigarrillo que están actuando sobre nosotros. Así recuperaremos la vía de la respiración limpia y clara con todos los elementos que determinan y dinamizan nuestra noble vida orgánica. El cigarrillo no solo afecta el fundamental sistema respiratorio. El cigarrillo anula los flujos electromagnéticos que son la energía de vida, salud y evolución. En la química del cuerpo elimina la vitamina C, que es el factor de recuperación de los epitelios en las mucosas de los millones y millones de tubos que contiene nuestro cuerpo, ante lo cual este se defiende mediante el decaimiento y la depresión.

Hay momentos en la vida en que nos llega algo tan bueno, que nos llena tanto, que aunque dejemos cosas, no tenemos sensación ninguna de pérdida o vacío, sentimos que no hemos perdido nada sino que hemos ganado mucho. Impulsados por ese sentimiento dejamos de mirar atrás y nos enfocamos en un nuevo mundo de posibilidades que se abre, y que realmente nos gusta y nos entusiasma.

“”Cuando me inicié en el Yoga hace unos treinta y cinco años a lo menos, yo era un fumador dependiente de no menos de una cajetilla de 20 cigarrillos al día. Me encontré con un slogan de bienvenida que me hizo sentir bastante cómodo: “Si Ud. fuma y bebe, practique Yoga para que no le haga tan mal”. A las pocas sesiones empecé a experimentar un notable desinterés por el cigarrillo lo que me permitió romper la adicción que había mantenido y me trasformé en un fumador esporádico y solamente social. Me sentía perfectamente capaz de prescindir del cigarrillo y finalmente sin mayores esfuerzos, pude dejar de fumar. Con el tiempo, pude advertir que muchos fumadores, al empezar a practicar Yoga y descubrir la importancia de vida y salud que implica la respiración de aire limpio, puro y con calidad energética, experimentaban un rechazo al cigarrillo propio y al de los demás.“”

El Yoga es una investigación permanente sobre sí mismo. Es un avance en el autoconocimiento con una óptica de mayor jerarquía que la convencional y eso permite frutos y hallazgos siempre asombrosos. Nos vamos valorando cada vez más en el proceso de autoconocimiento.

No es que el yoga y el camino espiritual de perfección y salud sea el impulso para todos, pero si para algunos. Esto es una invitación para aquellos que sienten la llamada a una vida más sana, más natural y libre.


Yoga y dejar de fumar

Fuentes: yoga, dejar de fumar y otras cosas (yogavalencia) – yoga para fumadores (laligov).



PPara sortear cada uno de los obstáculos que se nos van presentando, necesitamos fuerza de voluntad. En todas las resoluciones difíciles que deseamos llevar a la práctica, nos hace falta una fuerza interior que nos impulse a enfrentarnos al reto y a no cejar en nuestro propósito. Pero con muchísima frecuencia nos quedamos a medio camino y nos lamentamos: Es por demás: me falta fuerza de voluntad". La verdad es que la fuerza de voluntad no constituye una característica inmutable con la que se nace o con la que no se nace. Al contrario: es una habilidad que podemos desarrollar y robustecer de manera que, con la mirada bien enfocada, nos ayude a lograr nuestras metas. "Entre los muchos poderes internos del ser humano, destaca por su importancia el inmenso poder desaprovechado de la fuerza de voluntad", escribió hace 25 años el psicólogo italiano Roberto Assagioli. "La voluntad disciplinada es un arma formidable", añade Alan Marlatt, psicólogo que está llevando a cabo estudios sobre la forma en que la fuerza de voluntad ayuda a las personas a romper los malos hábitos y a cambiar su vida. "Algunos diccionarios definen la fuerza de voluntad como el control sobre los impulsos y los actos propios. Las dos palabras clave de esta definición son fuerza y control. La fuerza existe, pero hay que controlarla" He aquí lo que el psicólogo Marlatt y otros expertos aconsejan para conseguirlo:

Adopte una actitud positiva. No cometa el error de confundir la fuerza de voluntad con el sacrificio. La fuerza de voluntad se torna más dinámica cuando se aplica a propósitos positivos y estimulantes.

Cierto hombre de negocios reconocía, por una parte, que abusaba del alcohol; pero, por la otra, le parecía que unas cuantas copas antes de la cena atenuaban la tensión a la que vivía sometido. Ahora bien, como el licor aunado al trabajo intenso lo aletargaban, minutos después se quedaba dormido. "Un día me di cuenta de que estaba desperdiciando mi vida", confiesa. Y en vez de seguir cultivando "la hora del aperitivo", se propuso dedicarle más tiempo a su hijo. Al principio le costó mucho trabajo; echaba de menos el efecto relajante de las bebidas alcohólicas, pero se dijo que con este cambio iba a salir ganando. Y estaba en lo, cierto: el hecho de que las relaciones familiares fueran ahora más gratificantes le dio nuevas energías para el trabajo; mas incluso que el alcohol.

La fuerza de voluntad, aplicada en lo positivo, nos ayuda a superar la inercia y a enfocar los pensamientos en el futuro. Cuando se le acumulen las dificultades, imagínese a si mismo gratamente ocupado en pos de su meta: esto lo estimulará a seguir adelante.

Decídase a cambiar. El catedrático de psicología James Prochaska ha identificado cuatro etapas en el proceso de un cambio de conducta; las denomina precontemplación (resistirse al cambio), contemplación (ponderar los pros y los contras del cambio), acción (ejercitar la fuerza de voluntad para llevar a efecto el cambio) y sostenimiento (activar la fuerza de voluntad para apuntalar el cambio). Algunas personas son "contempladores crónicos", señala James Prochaska. Saben que deberían ingerir menos alcohol, pero se beben otra copa mientras meditan en ello. Quizá nunca pasen de la contemplación a la acción. Para concentrar y movilizar sus esfuerzos, fíjese una fecha límite. Fíjese objetivos muy específicos.

Marlatt observó a un grupo de personas que el día de Año Nuevo se propusieron modificar ciertos aspectos de su conducta. Comprobó que cosecharon mejores resultados quienes habían especificado mejor sus metas. Un señor que se propuso elogiar diariamente a su mujer, a los tres meses seguía cumpliendo esta resolución. Otro, que vagamente se comprometió a "ser más amable con la familia", a los cuatro días olvidó sus propósitos.

"No diga: Voy a hacer más ejercicio, voy a leer más", aconseja Marlatt. "Diga: Todas las mañanas voy a caminar durante 45 minutos, o tres noches por semana voy a leer durante una hora".
Tenga fe en su causa. Si hace ejercicio sin mucho convencimiento porque no ve resultados, recuerde que no basta desear algo para lograrlo.

Marlatt aconseja a sus clientes que preparen un cuadro dividido en cuatro secciones, y que anoten en ellas las ventajas y las desventajas esperadas a corto y a largo plazo. Así, por vía de ejemplo, una persona que resolvió dejar de fumar, en una de las secciones superiores del cuadro apuntará las desventajas a corto plazo ("Al principio me sentiré espantosamente mal") y, en la otra, los beneficios inmediatos ("Dispondré de más dinero para otras cosas"). En las dos secciones inferiores anotará, en un lado, las ventajas a largo plazo ("Mejorará mi salud") y, en el otro, las desventajas ("No tendré a la mano un buen medio para mitigar el estrés"). El sujeto reafirma su fuerza de voluntad anotando claramente las ventajas y desventajas..

Estimule su amor propio. Ahora bien, no basta conocer los beneficios, observa Prochaska. El más potente incentivo es el deseo de mejorar la imagen de uno mismo y de empuñar las riendas de la propia vida. "Los argumentos racionales son convincentes", prosigue, "pero la gente no responde de verdad hasta que entran en juego las emociones".Un señor que fumaba tres cajetillas diarias de cigarrillos, contrajo bronquitis. Por supuesto, no prestaba atención a las advertencias de su médico. "De buenas a primeras advertí la insensatez de mi conducta", refiere. "Me estaba haciendo daño deliberadamente. Hasta por amor propio debía yo dejar de fumar". En esta forma, el deseo de formarse una mejor opinión de sí mismo le infundió la fuerza de voluntad necesaria para mandar a volar los cigarrillos.

Reafirme constantemente su voluntad. En 1915, el psicólogo Boyd Barrett propuso una lista de actos que, practicados repetidamente, reafirmarían la voluntad. Por ejemplo: subirse a una silla y bajar de ella 30 veces seguidas, Q arrojar al piso una caja de fósforos que a continuación se recogerán con sumo cuidado para colocarlos uno a uno donde estaban. Los ejercicios de esta índole, aseguraba el psicólogo, reafirman nuestra fuerza de voluntad y la capacitan para arrostrar situaciones especialmente difíciles. Las sugerencias de Barrett bien pueden parecernos anticuadas, pero puede actualizar el concepto que inspiró. Prevea las dificultades. El viejo dicho de "querer es poder" no refleja toda la verdad. Aunque tenga usted el firme propósito de lograr algo, debe prever los obstáculos que le saldrán al paso, y la manera en que habrá de arrostrarlos. Si ha dejado usted de fumar, ensaye mentalmente qué dirá cuándo le ofrezcan un cigarrillo. Si se ha propuesto correr por las mañanas para hacer ejercicio, tenga preparado un programa de gimnasia bajo techo por si un día amanece lloviendo. Sea realista. Hasta la voluntad más firme puede flaquear cuando, por ejemplo, la meta consiste en bajar 20 kilos en tres meses o hacer ejercicio tres horas diarias. Y el fracaso refrena el deseo de volver a intentarlo.

A veces conviene más fijarse objetivos modestos, que uno demasiado difícil. Siguiendo el lema de Alcohólicos Anónimos ("Sólo por hoy"), divida su objetivo en segmentos que abarquen un solo día, y renueve su resolución al día siguiente. Al cabo de una semana contará usted con una serie de triunfos que le servirán de acicate. Sea paciente. La fuerza de voluntad no se adquiere de la noche a la mañana. Se logra paso a paso, y, algunas veces hay recaídas. Averigue qué ocasionó el tropiezo, y redoble sus esfuerzos. Una amiga fracasó la primera vez que se propuso dejar de fumar. Analizó las circunstancias de la reincidencia, y cayó en la cuenta de que necesitaba tener las manos ocupadas. En su segundo intento, sacaba estambre y agujas de tejer apenas sentía la tentación de encender un cigarrillo. A la vuelta de unos meses acabó de tejer un suéter para su marido y, al parecer, había desechado de una vez por todas, su adicción al tabaco.



voluntad

No flaquee. La voluntad se robustece con cada victoria. Cuando, a base de voluntad, se ha logrado vencer un mal hábito o renunciar a un empleo sin porvenir, aumenta la confianza en uno mismo para emprender otros propósitos. En palabras de Assagioli, una trayectoria de éxitos hace surgir una voz interior que nos proporciona "un firme asidero para detenernos al borde del precipicio". Acaso tenga usted que arrastrar, tareas más arduas, pero ya antes ha triunfado, y bien puede volver a triunfar.


Tomado del Reader’s Digest




Las adicciones forman, la lectura también.



El fumar y el leerL

as empresas fabricantes de cigarrillos son promotoras y vendedoras del cigarrillo y del fumar; saben muy bien lo eficaz que es la adicción, el hábito o por lo menos la inclinación que existe en la imitación, en el placer secreto en el que un fumador se pierde gozosamente cuando aspira un cigarrillo. Las empresas tabacaleras conocen a la perfección que el contagio en los vicios (adicciones) más difíciles de abandonar, reside tanto en la substancia como en el placer que se revive cada vez que se accede a este disfrute.

La escritora uruguaya Cristina Peri Rossi, refiere en su libro “Cuando fumar era un placer”, que mientras hay placer, hay deseo. No dejamos de fumar porque se haya acabado el placer, sino porque nos hemos convencido de que se trata de un placer dañino, y refiriéndose a la adicción dice: “Si el fumador no se concede una nueva dosis, el sistema nervioso se encarga de reclamársela, con intensidad creciente, hasta que la obsesión por dar una calada le impida pensar en otra cosa”. Todo lo que nos produce placer es difícil dejarlo. Si el alcohol no nos produjera un momento de éxtasis, tomariamos agua. Si el sexo no terminara en un orgasmo, nos aburriria su práctica.

El fumar y el leer se parecen. En la mayoría de los casos hay alguien que nos inicia, ofreciéndonos nuestro primer cigarrillo o nuestro primer libro, o bien por imitar a esa persona que vemos disfrutar con inmenso placer el fumar y/o el leer. Pero por qué hay más fumadores que lectores? Fumar no exige ningún esfuerzo intelectual. Leer pide algo más que un movimiento de succión. Cuando nos iniciamos en el fumar, nadie nos obligó, cuando intentaron iniciarnos en la lectura, nos obligaron a leer. Además de ésto, las campañas de promoción de lecturas, no le dan al libro y a los impresos, la verdadera importancia que conlleva el leer, cosa que sí hacen las tabacaleras, ya que éstas se enfocan, primeramente en el cigarrillo como instrumento proveedor de placer.

No se trata de reemplazar una adicción por otra, que en este caso no vendría nada mal, se trata de intentar vivir en una sociedad capaz de apreciar y necesitar la lectura del mismo modo que aprecia y necesita el tabaco. Que leer sea un paraíso artificial para muchos. Que el mundo abandone su aprecio y necesidad de substancias tan nocivas como el tabaco y que leer sea uno de los múltiples placeres que nos ofrece la vida. Leer, como se fuma un cigarrillo, sin culpa y sin obligación. El vicio de leer no se cura, sino que por el contrario, tiende a incrementarse mientras más se lee. Es como el fumar. Cristina Peri Rossi afirma que todo fumador es un ansioso, un anhelante en cuanto que el fumar se convierte con el tiempo en una obsesión que nace de la ansiedad y de la necesidad. El poeta mexicano Jaime Sabines lo supo para el caso de la poesia y al respecto dijo: “La poesía es una droga que se tomó una vez, un conocimiento de brujas, un veneno vital que le puso otros ojos al hombre y otras manos, y le quitó la piel para que sintiera el peso de una pluma” . Cambiemos el término poesía, por lectura y tendremos la exacta descripción del vicio de leer.

“Leer es un placer”. Agreguémosle placer a nuestras vidas.


Fuente: Juan D. Arguellez (La Colmena, Revista de la UAEM)




Cuando se inicia la abstinencia del cigarrillo resulta inevitable que durante los primeros días o semanas, el algún momento se presenten las ganas de fumar. A veces en forma de compulsión. Las ganas de fumar no duran más que 1-2 minutos, pro resulta necesario prepararse con una estrategia para enfrentar esta circunstancia y evitar de esta manera caer en la reincidencia.

Debe UD. Prepararse para cuando las ganas de fumar aparecen. Las estrategias descritas más abajo son un resumen de experiencias de recursos usados con éxito por otros fumadores que pasaron por los cursos L.A.L.C.E.C. para dejar de fumar cuando esas ganas aparecieron. Al igual que en un edificio o en el automóvil disponemos de un matafuegos preparados para extinguir un incendio no esperado que sabemos muy bien donde esta, cuando dejamos de fumar debemos saber que hacer si la compulsión por fumar aparece.

Este listado no se agota en si mismo y UD. puede enriquecerlo con sus experiencias exitosas para conservar su salud física y psíquica, sosteniendo su decisión: ¡YO NO FUMO!

* Si el cigarrillo le daba energía y estimulo, efectué caminatas diarias a ritmo sostenido y paso rápido.

* Efectúe ejercicios de respiración profunda y de jadeo.

* Evite comidas calóricas.

* Si el cigarrillo esta asociado al placer realice 5-10 respiraciones profundas como si estuviera fumando hasta sentir que el aire entra y sale de sus bronquios. Espire normalmente.

* Nunca mas lleve cigarrillos consigo ni los tenga en casa, oficina o auto. Tampoco ceniceros.

* No lleve encima fósforos ni encendedores.

* No diga deje de fumar sino “estoy tratando y trabajando para no fumar”.

* Intente que otra persona de su conocimiento deje de fumar sin volverse “pesado”.

* UD. Tendrá que aprender a convivir con gente que fuma.

* Comprométase ante la gente conocida. Comente que ha puesto todos sus esfuerzos para no fumar más y necesita su ayuda para que no le faciliten la reincidencia.

* Tenga sus manos ocupadas. No se avergüence si se pone objetos en la boca para calmar su ansiedad. Peor es “el chupete cancerigeno”.

* Lávese los dientes sistemáticamente e inmediatamente 8siempre) después de cada comida incluyendo desayuno y merienda.

* Evite las sobremesas como las realizaba mientras fumaba. Modifique su escenario de fumador. Córrase a otro ambiente después de lavarse los dientes.

* Dúchese, si realmente lo desespera fumar. Agua caliente y termine con un remojon frió.

* Haga una caminata después de las comidas sustituyendo las sobremesas.

* Efectúe diariamente una caminata de 30 minutos a paso rápido u otra actividad física intensa.

* Cada mañana aparte el dinero que habitualmente dedicaba a cigarrillos. Al final de la semana gratifíquese con el dinero ahorrado.

* No intente adelgazar. Consuma mucha fruta y verdura en especial manzanas o zanahorias.

* Si le desespera un cigarrillo, deje todo como esta y salga a caminar 500 o 1000 metros, respirando profundamente.

* Llame o visite un amigo que lleve mas tiempo que UD. sin fumar.

* Cierre los ojos y cuente hasta 20 lenta y progresivamente.

* Cambie sus actividades donde consumía su mayor cantidad de cigarrillos.

* Si UD. fumaba durante actividades prolongadas (hogareñas o de escritorio) interrúmpalas cada media hora, salga de la habitación, haga otra cosa y retorne a la tarea.

* Evite lugares de fumadores durante el primer mes de abstinencia.

* Recuerde el tiempo que lleva sin fumar y considere si vale la pena perder el esfuerzo realizado en el camino ya recorrido.

* Lleve siempre consigo caramelos ácidos y goma de mascar, u otro sustituto similar.

* Consuma agua cada vez que las ganas de fumar aparezcan. Ingiera por lo menos un litro de agua por día 8uno más de cuando fumaba).

* Comente con todo el mundo que ha iniciado su guerra contra el cigarrillo. No contra los fumadores.

* Cuando sienta deseos de manotear un cigarrillo, manotee el teléfono y llame a un amigo o compañero de grupo o al coordinador, quienes conocen su esfuerzo por dejar de fumar.

* Nunca fumes. Fumar es un perjuicio contra ti mismo. Es un daño cierto y seguro. También es un riesgo para tu bolsillo, pero, sobre todo, es un riesgo grave para tu salud y la de quienes te rodean.

* Disfruta de una buena salud sin tabaco. Si no fumas, tu vida será como poco 10 años más larga, pero sobre todo más saludable y feliz.

* No te dejes avasallar. Allá ellos, los que fuman, si les gusta jugar con sus vidas, pero que no jueguen con la tuya.

* El tabaco es el peor símbolo de amistad que se haya podido inventar jamás. Ofrecer tabaco es ofrecer veneno para arruinar la salud.

* Del tabaco lo mejor es estar lo más alejado posible siempre. No dejes que controle tu voluntad ni tu vida.

* La satisfacción que presumiblemente te pueda dar el tabaco, la puedes encontrar en mil y un sitios más y sin peligro para tu bolsillo ni tu salud.

* Si ves algún letrero de prohibido fumar (y si no también), haz valer tu derecho a un aire limpio. Es el primer derecho que todo ser viviente sobre la tierra adquiere al nacer.

* Fumar origina enfermedades y adicciones esclavizantes, sea en hombres, mujeres o niños, lo quieran admitir o no. Esa es la realidad.

* No te cortes si ves que alguien tira al suelo alguna colilla. Hazle ver la incorrección que esta cometiendo y el poco respeto a los demás con su actitud.

* Piénsalo, el tabaco solo ayuda a hacer y pensar en cuándo se volverá a coger y fumar otro cigarrillo. Lo demás son falacias infumables.

* Piensa que fumar es tan peligroso para ti como para tu entorno, quizá para tu familia, o tus amigos, pero seguro que para el planeta entero.

* No juegues con fuego porque siempre acaba quemando ¿acaso chuparías un cigarrillo encendido al revés? Pues es lo mismo que el derecho, aunque un poco más tarde.


Estratagemas para ayudarse a dejar y mantenerse sin fumar.

En resumen: Ser fumador es un mal negocio. Del supuesto placer de fumar sólo se saca dinero para magnates, malestar, mal sabor de boca, náuseas, y escupitajos, mal aliento, toses, cansancio, etc. Pero lo peor de todo es que puede sacar también una bronquitis crónica, un enfisema, una cardiopatía, un cáncer, un pasaporte para la eternidad antes de tiempo, etc.…

Piénsalo antes de meterte en esa vorágine y si, por desgracia, ya estás metido, haz lo imposible por salir de ella. Y recuerda: en el acto de fumar no existe el riesgo nulo, cualquier cantidad de tabaco que se consuma es perjudicial para ti y para los demás. Lucha solo contra el próximo cigarrillo.

Fuente: www.chaupucho