"Nos elevamos al arrodillarnos, conquistamos al entregarnos y ganamos al renunciar"
(Alice Bailey en "Los trabajos de Hércules")




Qué es una adicción?

Una adicción es una conducta destructiva de carácter obsesivo y compulsivo, que busca cumplir en la fantasía, un intento de control y negación del dolor emocional.

Hay cuatro elementos que proponen Washton y Boundy, que ponen en claro la diferencia entre una adicción y un hábito. Para que una adicción se considere como tal, según los autores en primer lugar debe existir la compulsión y la obsesión hacia el objeto de adicción. Es decir la persona no puede abandonar la conducta a pesar de las consecuencias destructivas que tiene en su vida, lo que constituye su segunda esencial característica. Si bien las conductas adictivas parecen producir placer o alivio en el momento, van generando y de forma acumulativa una cantidad de consecuencias secundarias que afectan negativamente la vida de las personas. La condición destructiva se hace presente en los vínculos personales, en el ámbito laboral, en la economía, en su salud psíquica y física y en su conducta social en general.

El tercer elemento que caracteriza la personalidad adictiva, es el control. La persona intenta controlar su adicción, cuando en realidad es controlado por ella. Pasan por algunos períodos de abstinencia que les permiten fantasear con la idea de haberse liberado de la adicción, para luego recaer nuevamente en ella. La negación que es el cuarto elemento constitutivo, hace que la persona crea que tiene todo bajo control y que puede dejar su conducta adictiva cuando lo desee. Este mecanismo defensivo intenta además mantener a raya la depresión subyacente a toda adicción así como el dolor y la angustia asociados a ésta. Pero fundamentalmente la persona niega su adicción y sus consecuencias destructivas, impidiendo de esta manera que nada ni nadie se convierta en obstáculo para "consumir".

El perfil adictivo resume una serie de: características emocionales, de estructuras de pensamiento y conductas que permiten darle el nombre de tal. Se suele creer que la adicción se refiere sólo a las drogas o al alcohol y a la nicotina. Sin embargo muchas otras conductas pueden transformarse en destructivas, controlando la vida de las personas, empobreciendo su rendimiento y alterando su calidad de vida.

Algunos ejemplos de conductas que pueden caer bajo el poder de la adicción, (la lista puede ser mucho más larga):


* A las drogas y al alcohol.

* A los psicofármacos.

* A las personas (codependencia) .

* Al sexo.

* Al tabaco.

* Al juego incontrolado.

* A las compras y los gastos desenfrenados.

* Al trabajo.

* A la comida (desórdenes alimentarios: Bulimia y Anorexia).

* Al golpe de adrenalina (riesgo y excitación permanente).

* A la religión.

* A la actividad física.




adicciones



De dónde proviene la adicción?

Normalmente los seres humanos crecemos en el seno de una familia. Dicen los expertos que en el caso de las personalidades adictivas, las vemos desarrollarse en lo que conocemos como "familias disfuncionales". Pero una simple observación permitirá reconocer a estas familias disfuncionales como la norma. (Es muy probable que casi todos nosotros hayamos crecido en el seno de una familia con problemas emocionales). Estas, se caracterizan fundamentalmente por carecer de capacidad para brindar los recursos necesarios para enfrentar las crisis, las dificultades y los procesos de la vida. Algunas veces uno de los miembros del grupo familiar es un adicto, o bien se trata simplemente de personas con serios trastornos emocionales o problemas orgánicos crónicos. Otras veces los personajes paternos simplemente están ausentes. Por todos estos diferentes motivos, estas figuras no consiguen aportar el apoyo emocional necesario para el desarrollo del niño y no le proveen de modelos sanamente adaptativos.

La psicología enseña que los modelos positivos o negativos aprendidos en la infancia tienden a repetirse en la vida del adulto consciente o inconscientemente de manera semejante o mostrando conductas de tipo reactivo. En el caso de las adicciones, esto se pone de manifiesto de diferentes maneras. El niño que vive en un hogar disfuncional, con una profunda vivencia de desvalorización, generalmente se encuentra en una permanente búsqueda de aprobación y afecto. No llama la atención entonces que cuando adulto muestre una obsesión por la imagen, preocupado permanentemente por el reconocimiento de su entorno. Cuando llega a la adolescencia o la adultez la falta de afecto que ha padecido en su infancia se transforma en un constante auto rechazo. Como no ha recibido la atención necesaria a sus aflicciones y necesidades en aquel entonces, es ahora prisionero de una obsesión con él mismo; y tiende a lamerse las heridas y a autocompadecerse. Finalmente la búsqueda de una forma u otra de adormecimiento emocional, surge como una técnica defensiva para enfrentar los dolores del pasado y del presente.


Fuente: Cristina Meyrialle – Las adicciones y la Recuperación Transpersonal.



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