Para que exista dependencia de una sustancia tiene que haber:
--Una administración repetida. Los consumos puntuales no son dependencias, aunque pueden favorecer su génesis. Evidentemente, el primer consumo antecede a todos los demás; además, por ser una sustancia reforzadora, su administración aumenta las probabilidades de ser posteriormente administrada. En cualquier caso, por definición, toda dependencia implica un consumo repetido.
-- Un consumo por encima del deseado. No todo consumidor regular de una sustancia adictiva es dependiente; puede ser simplemente un consumidor regular (en nuestro medio esto se ve claramente con el consumo de alcohol). Dependencia implica dificultad en el control del consumo; por ello, mientras no existan dificultades en reducir o eliminar el consumo, ésta no se manifiesta. El consumo suele ser al principio totalmente voluntario (si no se tienen en cuenta las presiones sociales). A medida que se instaura la dependencia, el consumo pasa a ser regular y el sujeto fracasa reiteradamente en el intento de cesar o reducirlo.
Una dependencia no es un fenómeno todo o nada, es un síndrome que presenta diversos grados: se es más o menos dependiente en virtud de la mayor o menor dificultad para restringir el consumo; por ello, no siempre es fácil delimitar la frontera entre un consumo periódico, regular o frecuente y una dependencia.
El grado de dependencia presenta una enorme variabilidad interindividual. Hay personas que consumen labores de tabaco con moderación o de forma ocasional o social, hay otras en cambio que, tras un período de consumo, se convierten en consumidores compulsivos, con gran dificultad para abandonarlo. El grado de dependencia puede variar también a lo largo de la historia personal de cada consumidor.
Dependencia del tabaco (de la nicotina)
No todos los fumadores son dependientes de la nicotina, algunos son simples consumidores regulares que, cuando lo deseen, pueden abandonar su consumo fácilmente. Sin embargo, esto no es lo que ocurre a la mayor parte de los fumadores; poco después de intentar reducir o eliminar el consumo de tabaco, la mayoría de ellos vuelve a sus niveles habituales de consumo. La nicotina es la sustancia responsable de la dependencia que ocasiona el tabaco; en ocasiones se habla de dependencia del tabaco porque la dependencia se instaura con relación a labores de tabaco concretas, a cuyas propiedades y características se asocia el consumo. El grado de dependencia que produce la nicotina es variable, y depende por una parte del producto que se consuma y por otra de la relación que se establezca entre la persona y el tabaco.
Labor de tabaco consumida
En los cigarros puros y tabacos de pipa, de carácter alcalino, la nicotina se absorbe por la cavidad orofaríngea sin necesidad de tragar el humo; en los cigarrillos, el humo --más ácido-- debe ser inhalado y la nicotina se absorbe sobre todo en pulmón. Por ello:
-- Toxicidad general: En las preparaciones alcalinas, al absorberse mejor, la acción irritante local de la nicotina es también mayor, por lo que las concentraciones sanguíneas de nicotina son habitualmente menores en los fumadores de puros y pipas. Esto explica que en ellos el tabaco produzca una mayor toxicidad local y menor toxicidad general que en los fumadores de cigarrillos.
-- Adicción: La absorción a través de la vía pulmonar es muy rápida, de los alvéolos pulmonares pasa a circulación pulmonar, corazón izquierdo y de ahí al resto del organismo. De hecho, por vía inhalatoria la nicotina --y cualquier sustancia que resista la combustión-- alcanza el cerebro más rápidamente incluso que por vía intravenosa (8-10 frente a 12-15 segundos). Por un principio general farmacocinético, a igualdad de dosis, cuanto más rápida es la absorción de una sustancia, mayores son las concentraciones plasmáticas que se alcanzan y también más rápida es la subida y la caída de estas concentraciones. Por ello, con los cigarrillos se alcanzan nicotinemias mayores, más rápidas y más breves que las que se alcanzan con puros y pipas. Como la adicción depende directamente de lo rápido que se produzcan las acciones centrales y de lo intensas que éstas sean, la inhalatoria es una vía particularmente adictiva. Esto también explica por qué los cigarrillos son más adictivos que los cigarros puros y que el tabaco de pipa, y que a su vez éstos sean más adictivos que otras formas de consumir tabaco, como el mascar. Por su potencial adictivo, los cigarrillos son a los puros o pipas como el crack es al clorhidrato de cocaína que se esnifa, o como la heroína es a la morfina, que es menos liposoluble.
Fuente: elsevier.es
Características y mecanismos de las dependencias.
18:58 | adicción, dependencia, nicotina, tabaco | 0 comentarios »
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