Un proceso muy intenso, pleno de vivencias transformadoras. Cada día ha sido un compromiso de Vida. Una decisión de Amor. Un acto de Perdón. Un trabajo de conocimiento y descubrimiento personal.


Mi muleta:

Darle continuamente un “sentido a mi vida”. Bajo esta perspectiva me transformé en una buscadora de significado incesante. Lo que siempre tuve presente es que “A la larga lo que más valoramos es lo conseguido a punta de sacrificio. Ello se transforma en un tesoro que se aprende a cuidar y amar como lo más preciado”.


El resultado:

Sigo siendo la misma persona, pero, hoy tengo el poder para vivir sin esfuerzo lejos del cigarrillo aunque alerta a las tentaciones. Mis cercanos me dicen que no soy la misma, en realidad siento más armonía con la Vida. Amo más la Vida.


El Método:

Me dediqué 100% a DDF durante poco más de un año, es decir DDF fue mi prioridad, antes no concebía mi vida sin un pucho en mi boca, tuve que “aprender a caminar solita”. También, me ha ayudado mucho COMPARTIR CON COMPAÑEROS, personas que le han dado un impulso transformador a mí Dejar de Fumar, recuerdo largas conversaciones por MSN, recuerdo encuentros amenos, simpáticos, tiernos, profundos, densos, rabiosos, confusos, recuerdo desencuentros, en fin. Nunca los olvidaré. Además, ESCRIBIR ha sido fundamental, diversas formas de escritura fui descubriendo, ha sido distinto en cada etapa de mi proceso y muy enriquecedor. NUTRICIÓN Y EJERCICIO físico me ayudaron sobretodo los primeros 6 meses de abstinencia.


El proceso:

Mi historia de fumadora comienza en los tiernos años infantiles. Recuerdo que desde siempre me gustó el olor a tabaco. Mi padre era un fumador empedernido y obviamente el olor quedó grabado en mis poros. Bajo una disciplina estricta mis primeros intentos por fumar fueron en mi adolescencia. ¿Por qué?, seguramente por todo lo que representaba el cigarrillo en mi grupo de amigos, el estatus adquirido, formar una identidad de mujer osada, sensual y bien mirada por los otros y por mí misma. Claro, a esa edad uno lo que quiere es gustarle a su “romeo”. Así, con el tiempo me convertí en alguien diferente a lo que verdaderamente Soy. Cultivé una identidad basada en modelos externos y falsos de "Ser". Fumé durante 22 años, incluyendo la época de estudios y parte de mi vida laboral.





Compartiendo mi dejar de fumar

Durante los últimos 10 años, mi Vida se transformó en una escalada de terremotos. Desafíos vitales que asumí con dignidad, pero fumando. Durante este período de grandes pruebas, algo me decía que no era el momento para DDF. El cigarrillo era la muleta, mi paño de lágrimas, mi válvula de escape, en fin.

Cuando llegó la calma a mi vida, transcurrió un año y me enfermé de EPOC leve, pero, en definitiva crónica y tabáquica. Fue ahí, cuando decidí jugarme "la última carta" luego de mucho desearlo y de muchos intentos fallidos, les prometí a mi madre y abuela que descansaban en Paz que me jugaría la Vida por DDF. Le prometí a Dios y a mi esposo que no deseaba Vivir por el resto de tiempo terrenal “tirando humo” a ningún Ser viviente. Me prometí y lo tomé en serio, así, comencé a reunir fuerzas y a despedirme paulatinamente. Durante 6 meses antes de dejarlo, registré mis vivencias en un cuaderno. Libremente escribía cuando lo deseaba y sin querer fui generando una carta de despedida. Lloré cuál Magdalena, permití todo, contaba los cigarrillos diarios fumados, lo que sentía, los estímulos disparadores, las consecuencias físicas, emocionales luego de fumar, es resumen, me asumí como una adicta, como una persona que necesitaba ayuda.

Hasta que llegó el momento y me puse en manos de médicos, fármacos, familia. Me dejé llevar. No obstante, sentía que me faltaba algo fundamental y ese algo era un grupo de pares que me comprendiera, busqué, busqué y no encontré. Los que existían no estaban a mi alcance. Me sentía muy sola. Sin mucha esperanza busqué en Internet y encontré el grupo DDF. Fue un milagro divino. Tengo que reconocer que desde ahí en adelante, nada ni nadie me desvió de la meta. Por mucho tiempo "me tomé" el espacio y escribí en la página de DDF hasta el punto de desarrollar una especie de tendinitis. Sin exagerar, hubo un tiempo que, de tanto escribir, preparar imágenes para los mensajes y hablar por MSN, comenzó y se intensificó un dolor intenso en mis brazos, hombros y dedos. Tuve que hacer terapia de relajación y ejercitar técnicas de estiramiento diariamente. Uffff. Otra prueba más, me hice adicta a internet, estuve muy mal por un tiempo. En ese mismo período sufrí profundos quiebres familiares, que me impulsaron a abandonar el PC y dedicar mi tiempo a decidir qué hacer con la Vida. Gracias a la Providencia se produjo la reconciliación anhelada, y todo sin tabaco.

No puedo decir que ha sido fácil. Incluso recuerdo que hace un par de meses estuve a punto de fumar, me contuvo alguien a quién Amo profundamente. Y por ello me siento Bendecida y Agradecida. Hoy, cada día sigue teniendo un nuevo desafío, pero todo es más fácil y divertido bajo el amparo de Dios. Fue y sigue siendo un "camino de crecimiento". Con altos y bajos pero la estabilidad afectiva tocó mi Ser y estoy reconciliándome con la VIDA. Que es temporal y para mí Divina. Un abrazo especial a Anita, a Luna, a Mary y a todos los compañeros que están renovando su compromiso.

Hoy puedo decir con propiedad que los quiero mucho a todos. Están en mi corazón. Sigo presente y espero que sientan que pueden contar con una servidora.

Yany.

"...Hoy nuestra amiga cumple diecisiete meses de libertad y junto con felicitarla, quisimos también compartir su historia"





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